Chocolate por san Valentín: Carta de declaración


Categoría: Fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo kpop)

Pairing: 2min (Taemin x Minho)

Nervios…
Estoy tan nervioso que no puedo ni tragar el trozo de pastel del desayuno…
Cuando me he levantado esta mañana me he dirigido a la cocina, como siempre, para encontrarme que faltaba algo, algo que siempre estaba allí. Estaba tan dormido que tardé casi medio minuto en darme cuenta de que lo que faltaba era el desayuno. O, mejor dicho, Key preparando el desayuno. Como no le he encontrado, y es muy raro que no sea el primero en levantarse, le he estado llamando, hasta que al final le he encontrado durmiendo aún. Jjong me ha dicho que no le despertase, que estaba cansado. Prefería no imaginar por que…
El caso es que nos había propuesto que fuésemos a desayunar al café de la esquina, y a mi me pareció una genial idea, ya que preparan unos bollitos de crema y un pastel de fresas que están para chuparse los dedos. Pero Onew se había ido, diciendo que había quedado con alguien, (¿es que acaso tenía una novia???), y yo me había quedado solo con Minho-hyung. Cosa que no me hubiese importado en ningún otro día, es más, me encantaba salir a dar largos paseos con my hyung. Como el de la semana pasada…

Nevaba, lo cual no era muy raro siendo invierno, y hyung y yo habíamos salido a dar una vuelta los dos solos, lo cual últimamente tampoco era nada raro. Charlábamos de cosas banales, nada importante. Que si le película que yo había estado doblando, que si la serie que él protagonizaría pronto, que si el éxito que había sido el último álbum que habíamos sacado… Hasta que pasamos delante el escaparate de una tienda de dulces. Minho se detuvo, al principio pensé que sería por si yo quería entrar, ya que era de dominio público mi debilidad por los dulces, pero entonces oí como se reía y vi lo que estaba mirando.
– Jaja, que original – se reía – ves, eso si me haría gracia, y no los típicos corazones de todos los años…

Em la estantería había una caja con notas de chocolate con mensajes como “El OST de nuestro amor” “la canción que te dedica mi corazón” …
Y mirando esas pequeñas figuritas de chocolate se me ocurrió la macabra idea de la que estaba a punto de sufrir las consecuencias, estaba seguro.

– ¿No está bueno el pastel?
– ¿Eh?
– El pastel, que si está malo. Como no comes…
– Ah, no, perdón, creo que me quedé out. Está muy rico.
Empecé a devorar, más que comer, el pastel de fresas que tanto me gustaba. No quería que él notase mi nerviosismo.
Leía el periódico como siempre. Creo que era el único en el grupo con el suficiente sentido común como para leer el periódico. Se le veía tan bien, concentrado en lo que hacía, pero a la vez relajado. Incluso parecía que había algo que le divertía.
Tal vez era por alguna de las cartas de las fans. Siempre nos llegaban cartas, pero por estas fechas, hoy en especial, nos llegaban cientos, sino miles de cartas, la mayoría con algún que otro chocolate.
¿Le habría llegado ya mi carta??? Ojalá no, ojalá se perdiera en correos para siempre y nunca pudiera leerla… Me gustaría poder justificar lo que hice como un impulso repentino, pero tengo que admitir que lo estuve pensando muchos días…

Le había comprado esa figurita de chocolate, no lo había podido evitar. Al fin y al cabo es tradición regalar chocolate a la persona a la que amas ¿No?
Pues ahí estaba yo, con la figurita escondida y sin atreverme a dársela, por que entregársela significaba una confesión de mis sentimientos, y para eso desde luego no estaba preparado, tal vez no lo estuviera nunca… Por eso se me había ocurrido la genial idea por la que más tarde me habría estrangulado a mi mismo. Le había mandado la figurita junto con una carta de declaración. Y para hacer eso me he inventado un personaje, me he hecho pasar por una fan.
Evidente mente no va a reconocerme. Nombre falso, edad falsa, y lo he escrito como si fuese una chica. me he inventado todo lo que he escrito en la carta, excepto, claro, mis sentimientos, porque, aunque no lo quiera admitir, no son más que los de una fan enamorada…
No podrá saber que la carta es mía, y aun así me tiene nervioso. ¿La leerá? ¿Le gustará el chocolate? ¿Encontrará distinta esta carta de las otras?
Y lo peor de todo es que no se lo puedo preguntar, porque representa que yo no sé nada.
“Oye Minho, ¿te llegó una carta de una fan de Daegú llamada Lee Sang Min?” “Si, ¿cómo lo sabes?” “Nada, nada, solo me lo imaginé…” ¡No podía preguntárselo! osea que a no ser que él me contase algo yo no tengo manera de saberlo…
Es confuso, porque una parte de mi no quiere que lea la carta, desearía que no le llegase nunca, o que en el caso de que lo hiciera no encontrase diferencia con las otras y jamás saldría el tema. Pero por otra parte… ¡Cuanto desearía poder darle esa carta yo mismo! Que supiese que esos son mis sentimientos, que me sonriera y me dijese que él siente lo mismo. ¡He soñado tantas veces con él! Y siempre es lo mismo, los dos juntos como pareja, besándonos, abrazándonos, o simplemente pasando horas cogidos de la mano. Y aunque sé que eso nunca va a suceder me permito soñarlo, pues es como puedo estar más cerca de mis anhelos…
– ¡Taemin! ¿Volviste a dormirte? – me llama hyung.- Hoy estás muy raro, pareces… desconectado.
Desconectado no, nervioso, perdido en mis locos pensamientos…
– Ya… lo siento hyung, creo que aún estoy medio dormido, jeje – me fuerzo a mi mismo a sonreír con normalidad. ¿Por qué estoy tan nervioso??? ¿Por que es san Valentín y estoy a solas con la persona a la que amo? No es como si hubiese pasado algo, no puedo dejar que vea lo nervioso que estoy…
– ¿No hay nada que quieras contarme? – me mira fijamente con esos ojos enormes… su rostro inexpresivo no me deja adivinar que es exactamente lo que pregunta. Será que se me notan demasiado los nervios…
– No hyung, estoy bien…
– ¿Estás seguro? ¿No has hecho nada últimamente que tengas que contarme?
¡Dios! ¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?
– ¡No hyung! jajaja en serio que no ha pasado nada, ¿por qué preguntas?
– Solo me daba esa impresión… – al fin deja de mirarme fijamente y me relajo un poco… – solo lo decía por algo que llegó a mi correo…
Tierra trágame.
Del bolsillo de su chaqueta ha sacado una carta que pone encima la mesa frente a mí. Mi carta.
¿Como lo ha sabido? ¿Cómo se supone que debo reaccionar ahora? ¿Qué debo hacer???
– Em… ah… yo… “hip” – perfecto, ya me sale el hipido, el famoso y molesto hipido… ahora sí que esto no lo arreglo por las buenas ni queriendo… – ¿Como lo “hip” supiste?
Él se ríe, y con razón, la situación es de lo más absurda…
– Hace cuatro años que te corrijo los deberes, ¿en serio creías que no reconocería tu letra?
Ah, claro, debía haberlo pensado… habría tenido que escribirla a ordenador o algo…
– Aunque no se… tal vez por la letra no me hubiese dado cuenta… si solo hubiese sido eso…
Mientras dice eso gira el sobre y me señala para que lea el remitente. ¿Cómo he sido tan idiota??? ¡He puesto la dirección de nuestra casa!

– Jajajajaja- mi hyung se ríe, no sé si de lo inútil que soy o si de la cara que se me ha quedado al darme cuenta.
¿Que digo? ¿Qué hago? ¿Que se supone que hace uno en mi situación???
– Vamos Taemin, tranquilo, no pasa nada. – parece que mi cabeza está a punto de explotar. ¿Cómo que no pasa nada? Esto es exactamente igual que si me hubiese declarado… Solo tengo ganas de desaparecer… – ¡Taemin! No te metas debajo la mesa, vamos, que hay gente viéndonos.
Respirando hondo y sin mirarle a la cara en ningún momento salgo de debajo la mesa y me siento de nuevo en la silla. No mucho más relajado.
Nos quedamos unos segundos en silencio. ¡Por favor hyung, di algo! Esto es incomodo, y si lo único que hace es mirarme fíjame te no puedo relajarme…
– ¿Bueno, me lo vas a pedir?
– ¿Qué?
– No sé, que sea tu novio, que salgamos juntos… Si no me preguntas no pedo darte una respuesta, ¿Cómo voy a saber qué es lo que quieres si no?
Ahora soy yo el que le mira fijamente con ojos como platos. ¿Ho oído bien? Después de haber leído mi carta de declaración y ver lo nervioso que estoy ¿aún me pide que me declare???
Debe ser en serio porque sigue mirándome como esperando una respuesta.
¿Y cómo le voy a responder si entre los nervios y los hipidos apenas puedo respirar???
– Vamos, – me alienta él – ¿qué es lo que quieres?
– Yo… “hip” No se… “hip” imagino que salir… “hip” como pareja… “hip””hip”.
El se ríe de nuevo.
– Bien… – murmura débilmente – Jajaja, que lindo. Si no hubiese tanta gente viéndonos te comería aquí mismo.
¿Qué? Espera ¿He oído bien?
Aun sigo choqueado por su comentario que él ya ha ido a pagar el desayuno y ha regresado a buscarme para irnos de aquí.
Le sigo como un autómata, sin pensar en lo que hago. ¿Me ha respondido? Si es así ¿Cuál ha sido su respuesta? Ese comentario me hace pensar que lo acepta y que siente algo parecido por mi, pero no me ha dicho nada con palabras, entonces… ¿Cómo estamos ahora? ¿Cuál es la situación?
Ando a su lado por la calle, estamos regresando al apartamento. No esperaba que lo hiciésemos, no tengo ganas de encontrarme otra vez a la parejita en plena escena de lujuria apasionada… Me viene vergüenza y envidia por partes iguales cuando les veo juntos.
Minho abre la puerta del portal, pero no subimos las escaleras, si no que se gira, me encara y me pregunta:
– Y bien, ¿cuál es el problema?
– ¿Eh?
– No has dicho nada des que hemos salido del bar. ¿Qué es lo que sucede?
– Em… Yo… Bueno, seguía esperando tu respuesta…
¿Por qué me hace pasar tanta vergüenza? Con lo que me cuesta hablar de eso…
– ¡Omo! ¿No te respondí?
– Solo dijiste “bien”. Pero no entendí a que te referías…
– ¡Jajaja, que idiota! – dice pegándose a sí mismo – tu también me gustas mucho Taemin, y si quiero salir contigo, me ha hecho muy feliz que me lo pidieras.
Mientras habla sube la mano hasta mi rostro y me acaricia suavemente la mejilla mientras sonríe tiernamente.
¡No puedo creerlo, mi corazón late tan deprisa!!! ¿Cuántas veces habré soñado que él sentía lo mismo por mi? ¿Cuántas veces he deseado que aceptase mis sentimientos? No soy capaz de asumir completamente lo que ha pasado, la situación en la que nos encontramos ahora. Es tanta la felicidad que siento que no puedo reprimir ya las ganas de abrazarle y me lanzo a sus brazos. Él corresponde el abrazo y me toma en sus brazos, acariciándome el cabello y susurrándome hermosas palabras al oído.
Es imposible definir lo que siento, un agradable cosquilleo en el estomago, las mejillas que me arden, el corazón que late tan fuerte que parece que va a salirse de su sitio, y los pulmones que parecen a punto de estallar por la falta de oxigeno.
Ambos nos sentamos en la escalera, sin separarnos, en silencio, con las manos enlazadas, acariciándonos los dedos el uno al otro.
Nos estamos así durante unas horas que me parecen eternas, y aun así demasiado cortas, hasta que oímos a alguien en las escaleras.
Nos separamos de inmediato, como movidos por un resorte. Onew aparece en las escaleras con una enorme sonrisa. Se detiene un momento al vernos y rápidamente se sube el cuello de la camisa, como intentando ocultar algo.
– ¡Hey chicos! ¿Qué hacéis aquí fuera? – pregunta algo nervioso.
– Nada, pasar el rato, es mejor que estar dentro con esa pareja empalagosa – por suerte Minho-shi tiene respuestas para todo. ¿Desde cuándo le llamo así? Minho-shi… Suena bien… – ¿y tu dónde estabas? ¿Ese chupetón te lo ha dejado Luna?
Mi cara de sorpresa es casi mayor que la suya, solo que él además se ha puesto colorado y se le ha quedado una sonrisa de idiota que no es capaz de esconder.
– Ah… No, bueno, sí, pero… ¿Por qué no entramos ya? Casi es hora de comer y seguro que Key no prepara la comida hoy.
Se apresura a abrir la puerta mientras se sube aún más el cuello de la camisa e intenta cubrirse el rostro con las manos para disimular su sonrojo.
Entra en el apartamento y se dirige directamente a su habitación sin esperarnos.
– Wow, Onew hyung con Luna noona… – No me lo esperaba.
– Se les notaba muchísimo. – responde solamente.
Voy a entrar en el apartamento pero hyung me agarra del brazo para detenerme. Me giro, sonrojándome al encontrarme con sus ojos.
La noticia sobre la novia de Onew me ha sorprendido tanto que por un momento me había olvidado de Minho-shi, pero no ha durado más de medio minuto, creo que no puedo pasar más tiempo sin pensar en él.
– ¿Entramos? – le pregunto fingiendo una sonrisa. De lo único que tengo ganas es de quedarme allí con él, abrazados, mis nervios están demasiado alterados como para encararme con mis hyungs ahora.
– Aún no.
Pone ambas manos en mi nuca y me atrae hacia él pasa besarme.
Es un beso simple, corto, sin lengua, apenas un ligero roce de nuestros labios, pero lo siento tan ansioso, tan cargado de pasión y de amor que me excita.
Se separa solo lo suficiente para recostar su frente contra la mía y acariciarme la mejilla con la mano.
– Ahora podemos entrar. – me susurra antes de darme otro corto beso en la frente y girarse para entrar en el apartamento. – Feliz san Valentín mi amor.

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el marzo 13, 2012 en 2min, K-POP oneshots y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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