Llámame por mi nombre


Categoria: (mini)Fanfic Yaoi

Peronajes: SHINee (grupos K-pop)

Pairing: Jongkey (Jonghyun x Key)

 

Esta idea fue… improvisación sobre la marcha. Queria escribi otra cosa, peró terminó saliendo esto, y como me encanta pos… lo dejé! ^^ es MUY romantico y moñoso, pero creo que sin llegar a empalagoso… Bueno, ya lo descubrireis.

¡¡¡A leer!!!^^

Abrí los ojos lentamente, adormilado, sintiendo los rayos de sol en mis párpados. Aún podía sentir el aroma de mi Diva en las sabanas de la cama, el tacto de su piel en mis dedos, aunque, evidentemente, él ya no estaba a mi lado.

Me incorporé, y miré a la habitación a mí alrededor. Key se secaba el cabello con una toalla sentado en la otra cama. Ya había olvidado cual era la de quien.

Acababa de ducharse y llevaba puesta una simple camiseta ancha, blanca con gruesas rayas rosas, junto con unos tejanos arrapados. Iba arreglado, claro, pero no lo suficiente para salir a la calle, no siendo la almighty Diva.

Ronroneé, removiéndome en la cama. No quería levantarme aún, pero sabía que no sería capaz de dormirme de nuevo, menos sin mi princesita entre mis brazos.

– Buenos días perrito dormilón.

– Hum…

– ¿No vas a levantarte? hace un día precioso, incluso creo que Taemin ha hecho el desayuno. – me iba diciendo con una enorme sonrisa entrecerrando sus ojos felinos – espero que sea algo comestible – añadió haciendo una mueca.

Después se rió de su propia broma, cubriéndose la boca con la mano, dejando que la toalla cayera sobre sus hombros dejando al descubierto sus mechones rubios. Su risa era como el tintineo de unas campanas, el dulce sonido de las notas de un carrillón, pero mucho más suave y dulce. No, no era eso, no se podía describir, era simplemente la risa de Key, de mi Key.

Yo no me reí, ni siquiera había entendido la broma, a esas horas mi cerebro aún estaba embotado y las pocas neuronas que me funcionaban se perdían entre las risas de mi diva, entre la piel de su cuello y clavícula que se veía por su amplio escote, entre los pliegues de su camiseta ancha que dejaban adivinar su vientre plano, entre sus mechones rubios de los que caían aún pequeñas gotitas, entre sus negras y largas pestañas que le tapaban los ojos entrecerrados.

– Puppy… ¿estás dormido aún? – él dejó de reírse y me miraba extrañado, aun sin borrar esa sonrisa de sus labios, esos labios perfectos el sabor de los cuales aún podía sentir sobre los míos.

Sonreí, sonreí como un estúpido enamorado por la belleza de mi novio. Pero eso era yo, un estúpido enamorado. Enamorado y feliz, por poder despertar cada día a su lado.

Me incorporé sobre la cama y abrí los brazos, pidiéndole con la mirada que se acercara a mí. No se hizo de rogar, cruzó con dos pasos el espacio que nos separaba y se sentó en la cama a mi lado. Y le abracé, suave, apenas rozando su cuerpo, enterrando mi cabeza en su cuello para aspirar su aroma.

El intenso olor a sudor de la noche había sido sustituido por el fresco aroma de su jabón de rosas y su colonia de lavanda. Amo ambos, aunque tenía muy claro cual prefería en ese momento, cada cosa tiene su tiempo, y entonces me sentía relajado, ligero, solo quería abrazarle para siempre.

– Te amo. – susurré aún contra su piel.

– Vale… esto empieza a ser muy raro. – murmuró extrañado, pude percibir en su voz una nota de diversión – ¿Ha pasado algo?

Levanté la cabeza para mirarle a los ojos, sonriente, y negué con la cabeza.

– No ha pasado nada – le digo – es solo que te quiero.

Sonrió, desviando los ojos de mirada intensa y sonrojándose.

– Yo también te quiero Yeobo…

Me acerqué a su rostro y rocé sus labios con los míos, muy suave, solo probando su tacto.

– Llámame por mi nombre. – pedí sin separarme.

El se extrañó, y se separó para mirarme interrogativo.

– Siempre me llamas por motes – le explicó levantando la mano para rozar su mejilla. – me gusta, pero quiero que me lo digas llamándome por mi nombre, al menos una vez.

Sonrió, aun sonrojado, y yo alcé su mentón para obligarle a mirarme. Quería verle los ojos, perderme en esos enormes pozos oscuros. Él me devolvió la mirada, una mirada igual de intensa que la mía, que me hizo ver, sin necesidad de palabras, que me amaba tanto como le amaba yo a él.

Y aún así me lo dijo, abrió su pequeña boca separando sus labios gruesos y rosados y me dijo con voz dulce.

– Te amo… Jonghyun.

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el julio 22, 2012 en JongKey, K-POP oneshots. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. shinee_bumbumcito

    me recontra encanto..LO AME!! soy tan cursi jaja

  2. Ager me enteré de que la abuelita de key falleció. Y hoy no puede evitar pensar que me gustaria que esta historia fuese real para que este amor de soporte a kibum en este momento tan duro. He llorado con el fic no me a parecido cursi sino precioso gracias. ^^♡

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