ACTION: Capítulo 9


action9

 

Categoria: Fanfic Yaoi

Personajes: Nu’est (grupo K-POP) Ren, Minhyun, Aaron, JR y Baekho

(Cada personaje narra en un color diferente.)

Capítulo noveno

De detrás de la esquina que tenemos delante sale una patrulla de unos diez
guardias armados y con sus máscaras. ¡Será inútil ese Baekho! ¿No se suponía que debía vigilar sus movimientos con su mente?
Bajo a Minhyun y me preparo para luchar. Está claro que ya no podemos escondernos.
Nos ven y saltan hacia nosotros, apuntándonos con las pistolas.
La primera lluvia de balas no se hace esperar. Mierda, ¿qué podemos hacer contra eso? Estamos muertos.
Cierro los ojos con fuerza, preparándome para el dolor que se que sentiré, para sumirme de nuevo en la oscuridad, una oscuridad aun más profunda. Pero nada de eso llega, solo un grito, una nota alta y firme, que hace que todo se estremezca.
Abro los ojos y veo, sorprendido, que las balas se han clavado en las paredes, desviándose de su objetivo.
Los guardias, sorprendidos, dejan de disparar, y Baekho deja de cantar para coger aire. Nos ha salvado la vida a todos, de nuevo.
Yo me había puesto delante de Min, para protegerle de las balas, pero no ha sido necesario. Baekho nos ha salvado. Vale, de acuerdo, admito que el chaval no es tan inútil…
¡Guao! Al final resultará que somos un buen equipo. A lo mejor tenemos alguna posibilidad y todo…
Aron me ha protegido sin pensarlo, me ha rodeado con sus cálidos brazos, escondiéndome detrás de su cuerpo. Se he puesto en peligro por mí… Por suerte Baekho ha parado las balas, llega a pasarle algo a Aron y no respondo de mis acciones.
Antes que pueda darme cuenta Aron salta, enfadado con ellos, y moviéndose más rápido que lo que mi vista alcanza a ver, lucha con tres de ellos a la vez.
Vale, ya es hora de que yo también haga algo.
Han dejado las pistolas una vez se han dado cuenta de que las balas no sirven contra mí, y menos mal, porque he tenido que imprimirle tanta potencia a esa nota que ahora me siento agotado.
Pero no puedo detenerme. Uno de ellos salta hacia mí. Yo canto de nuevo, intentando estrangularle con los cordones de su propia capucha. Me cuesta, por que se mueve rápido y yo estoy cansado, tengo que concentrarme un montón, pero al final mi voz consigue agarrar las correas y apretar hasta que siento como deja de respirar.
No quiero ni pensar en lo que he hecho, tampoco puedo hacerlo pues otro guardia salta hacia mí.
Esquivo el primer guardia que pasa corriendo a mi lado, no puedo detenerle pues otro más viene a por mí. Le enfrento, él me ataca con la porra eléctrica que llevan todos.
Esquivo sus golpes mientras intento con mis manos llegar a tocar su piel. Me había prometido a mi mismo no volver a hacerlo pero… ¿tengo alguna otra forma de luchar?
Siento el golpe en mi brazo. Dolor, mucho dolor, todo se vuelve oscuro.
Pero segundos antes de que este negro telón se baje llego a ver como mi mano alcanza su pecho. La tela desaparece, la piel, el musculo, los tendones, todo se derrite cayendo en una masa heterogenia de fluidos vitales… A los huesos les cuesta un poquito más, pero también acaban convirtiéndose en un polvo blancuzco que se mezcla con todo lo demás dejando un horrible agujero en su cuerpo aun vivo. Le veo retorcerse de dolor antes de caer careciente de vida al suelo.
Y entonces sí, la oscuridad lo absorbe todo.
Sangre, espejos. La mujer estirando sus brazos hacia mí, la chica gritando, el guardia retorciéndose de dolor. Los tres rostros se juntan, girando en mi mente. Sangre, Gritos, Dolor, Espejos, Sangre de nuevo.
Me cuesta respirar, me falta el aire. Llego a ver mi propio brazo, y el oscuro y cálido fluido emanando de él, llenándolo todo. Todo es rojo, todo es oscuro, no se puede respirar.
Un guardia ha pasado de largo de JR y ahora viene hacia mí. ¿Por qué no lo ha detenido? Bueno, la verdad es que le veo ocupado… Tendré que enfrentarme yo a él.
No voy a dejar que se me acerque, no podría esquivarle. Apenas me aguanto de pie. Así que me concentro y en seguida veo como mis llamas le envuelven y le abrasan.
Veo el fulgor tras de mí, la luz rojiza, tan conocida. Me giro, asustado, olvidándome de los guardias que me atacan. ¡Fuego! ¡Fuego de nuevo! Me pongo a gritar, desesperado.
– ¡APAGALO! ¡APAGALO DE UNA VEZ! ¡¡¡FUEGO!!!
Minhyun me mira sorprendido, yo no le veo, mis ojos están fijos en las llamas rojizas que envuelven al guardia. No puedo apartar la mirada de allí. Los guardias siguen atacándome, pero ya no los veo, ya no los siento.
Y Minhyun no se decide a apagar las llamas hasta que comprueba que el guardia ya no se mueve. Cuando lo hace, respiro aliviado.
– ¡No se te ocurra volver a hacer eso!
Le grito y, enojado, me giro hacia los guardias que antes luchaban contra mí y que han aprovechado esos segundos de tregua para coger de nuevo sus armas y atacarme. Pues se acabó el juego, me he cabreado.
De una patada en la cara dejo inconsciente a uno, le robo su arma y con ella me enfrento a los otros dos. Intentan electrocutarme con sus porras eléctricas, pero no dejo que me toquen y, gritando, les golpeo con mi porra hasta que ambos caen.
Bueno, vale, ya dejo de usar el fuego. Tendré que usar otro método.
Sin dejarme apenas respirar veo a otro que se abalanza encima de mí. No voy a dejar que me toque. Le lanzo una ráfaga de aire y se estampa contra la pared. Pero no ha sido suficiente, vuelve a levantarse. Voy a probar otra cosa.
Esta vez ataco con agua. La hago aparecer, y le doy tanta presión que corta como una cuchilla. Y la uso contra él, hasta abrir surcos en sus ropas que pronto se van tiñendo de rojo por la sangre. Se cae, este ya no me molestará más. ¡Bien!

Dios mío, pero qué acabo de hacer…
He conseguido liberarme de un segundo guardia. Este ha ofrecido más resistencia que el anterior, un par de moratones en mis costillas son testigos de eso, pero al final he logrado ahogarle también.
Miro a mi alrededor, Aron está luchando contra los dos últimos guardias. Me acerco a ayudarle, y entonces oigo el grito, una voz demasiado familiar como para ignorarla.
Mis objetivos han cambiado. Grito, y Aron se ve propulsado hacia atrás empujado por sus propias ropas, alejándose del guardia al que iba a golpear. El otro ya está fuera de combate.
Me arrodillo junto al guardia, que aun no ha reaccionado des de que he apartado a Aron.
Le ayudo a incorporarse y, suavemente, le aparto la máscara de la cara, dejando al descubierto sus dulces facciones.
– ¿Estás bien Nara?
– ¡Serás inútil! ¿Se puede saber qué haces? ¿De qué bando se supone que estás?
Ya está Aron incordiando otra vez.
– Cállate. Es amiga mía.
– Baek, yo… No quería atacaros, me lo ordenaron, intenté quedarme atrás y no moverme pero…
– Está bien. – Le sonrío levantándome yo y ayudándola a ella a ponerse en pie – Nada de esto es culpa tuya, solo no nos delates ¿sí?
Ella niega la cabeza con fuerza, como diciendo “eso no lo haría nunca” y la creo, porque aunque no lo supiese ya nos ha ayudado mucho, siempre ha estado de mi lado.
¿Pero qué está haciendo ese idiota? ¿Se ha vuelto completamente loco? ¡Está ayudando a un guardia, lo que nos faltaba! Y encima se enoja conmigo. ¡Qué mal me cae! ¡Dios, le rompería la cara aquí mismo!

Mientras estoy todavía sentado en el suelo, siento como unos brazos me rodean el cuello desde atrás. Y una suave respiración contra mi nuca. Una respiración conocida, no necesito girarme para saber quién es. ¡Qué mono! Me está intentando tranquilizar… Cada vez tengo más claro lo mucho que le quiero…

Pero de pronto siento sus sollozos. ¿Está llorando? ¿¿POR QUÉ??

Me giro sorprendido le miro al rostro. Éste está completamente mojado por una catarata de lágrimas.

– Min… ¿Qué…?

– ¡Acabo de matar a dos personas! ¿¡CÓMO HE PODIDO HACERLO!? ¡¡¡SOY UN ASESINO!!!

Su llanto se vuelve más fuerte. Instintivamente le abrazo para intentar consolarle. Sus palabras me hacen ver la realidad. Tiene razón, acabamos de matar gente. Dios, no me había parado a pensarlo hasta ahora.

Siento las lágrimas en mis ojos, amenazando a salir. Pero no puedo llorar, debo ser fuerte por él también. Si yo me pongo a llorar ¿quién consolará a min?

Veo sangre en la camiseta de Min. ¡Oh, Dios mío! ¿¡Está herido!? Cuando me fijo más veo que no lo está. Son mis propias manos las que están manchadas de sangre, las que lo están ensuciando. Debo impedir que las vea, sólo le pondrían peor de lo que está.

La sangre lo inunda todo. Duele. Me ahoga.

Oigo a alguien llorando. Gritos. De pena, de dolor.

Y oscuridad, profunda oscuridad que me envuelve…

¡Necesito respirar! ¡AIRE! ¡BASTA! ¡¡¡NO MÁS SANGRE!!!

 

Minhyun tiene razón, no puedo creer en lo que he hecho.

Mi cuerpo tiembla, respiro entrecortadamente, no soy capaz de pensar con claridad.

Cierro los ojos y respiro hondo un par de veces, intentando sobreponerme a esto.

Vuelvo a abrir los ojos y veo los cadáveres a mí alrededor.

No, no mires.

Miro a Nara, a mi lado, con los ojos como platos y tapándose la boca, intentando controlar sus arcadas. La abrazo para impedir que vea lo que sea que está mirando. Y entonces lo veo.

JR, acurrucado sobre si mismo, abrazandose las piernas y repitiendo una y otra vez “sangre, oscuridad, sangre…”

Pero eso no es lo peor. El guardia muerto a su lado es verdaderamente repugnante.

No puedo describir el asco que me dá ver la carne fundida…

Aparto la mirada de nuevo.

Intentando no fijar la vista en ningún punto en particular voy hacia donde está JR y le arrastro para que se levante, apartándole de allí.

Grita cuando le toco. Está herido pero me temo que ese no es el problema. Su mente ha sufrido más daños que su cuerpo.

Se lo que tengo que hacer para calmarle, pero antes miro a Aron y le indico que me siga, llevándonos a JR y MInhyun de aquí.

Nara encabeza la marcha, deseosa de alejarse de aquí cuanto antes mejor, guiándonos por la maraña de pasillos desconocidos para nosotros. 

Me dejo llevar por Aron, que me ha vuelto a cargar sobre su espalda.

La calidez de su cuerpo y el balanceo al andar me calman. Me abrazo a él con fuerza, queriendo sentirle todavía más cerca. Y sin pensar en nada más.

Cuando me doy cuenta la chica que nos guía nos ha hecho entrar en una sala, y ha cerrado la puerta detrás de nosotros. Miro a mi alrededor. Parece una especie de vestuario para guardias.

Aron me sienta con cuidado sobre un banco y me besa en la frente.

– Ahora vuelvo.

Se aleja, y le echo de menos al instante.

Las imágenes de los cadáveres vuelven a mi mente. Debo evitar pensar en eso, ahora que había conseguido dejar de llorar.

Para distraerme, inspecciono la sala. A un lado, veo montones de uniformes de guardias, limpios y bien planchados, colgados de unos percheros. Al otro, estantes llenos de armas: las pistolas y las porras eléctricas que llevan siempre. Incluso algún que otro cuchillo. Me dan escalofríos.

Al fondo, una puerta que parece llevar a unos baños. Aron se ha ido por allí, y oigo ruido de agua. Debe estarse lavando.

No muy lejos de mí, Baekho ha sentado a JR en otro banco. Parece que el pobre ha recaído en su locura. Y el rubio canta para tranquilizarle. Me encanta su voz, es realmente hermosa. JR sonríe, le veo mejor. Y me calma a mí también, me hace sentir muy bien.

Se me cierran los ojos, me siento muy cansado. No me sostengo sentado, mi cuerpo se tambalea y me dejo caer a un lado, quedando tumbado en el banco.

Y cierro definitivamente los ojos. Mi mente empieza a alejarse de allí, mientras sigo oyendo esa mágica voz y deseo que no se detenga.

Abro los ojos de repente. Mierda, me he quedado dormido. Por suerte la sala sigue vacía, todavía no han vuelto. Parece que me ha servido para recuperar un poco las fuerzas. No pienso rendirme, cuando vuelvan intentaré escapar. Aunque sea solo con fuerza bruta y el factor sorpresa. Han vuelto a esposarme, pero si antes he conseguido liberarme ahora también podré. Reúno todas mis fuerzas y consigo crear una pequeña explosión. No es suficiente, pero después de unos varios minutos y muchos tirones y explosiones la cadena se rompe. Genial.
Oigo unos pasos en el pasillo, esta vez parecen más de tres. Tiene que ser ahora. Me pongo de pie tambaleándome. Tengo que aprovechar justo el momento en que abren la puerta y aprovechar la confusión para huir. Vale, como plan no es
brillante pero es lo que hay. Si pudiera usar mi poder… no, imposible. Se abre el pestillo. Preparado. Se abre la puerta. Son cuatro. ¿Cuál es el más débil? Allí, el que tengo más cerca, parece herido o muy cansado. Y echo a correr en su dirección para embestirle. Me ve venir demasiado tarde, no va a poder apartarse. Y justo cuando estoy a su lado… alguien se interpone y en apenas un segundo me tira al suelo. Es imposible que sea tan rápido… Mierda, mi cabeza, vuelvo a ver borroso. Estoy jodido.

Ren sigue capturado… ¡Y han llegado más guardias! ¿Llegarán a buscarle antes de que le torturen de nuevo? ¡Respuestas en el pròximo capitulo!

KUROKO SHIROKO AOIKO

Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el octubre 26, 2012 en ACTION y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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