ACTION: Capítulo 11


action11

Categoria: Fanfic Yaoi

Personajes: Nu’est (grupo K-POP) Ren, Minhyun, Aaron, JR y Baekho

(Cada personaje narra en un color diferente.)

Capítulo undécimo

Consigo forzar la puerta con un susurro y entramos todos.
Esta oscuro, pero llego a ver como un destello plateado cruza la habitación en dirección a Minhyun. Aron le detiene girándole y tirándole al suelo con brusquedad.
– ¿Pero qué pasa contigo??? – le empujo enojado quitándome la máscara.
Está muy bien que quiera proteger a Minhyun, pero estampar a Ren contra el suelo de esta manera ha sido demasiado.
Aron va a responder, envarándose a su vez. Nos detienen Minhyun que abraza a Aron por la espalda pidiéndole que se calme y JR que nos grita “¡ya! ¡No empecéis de nuevo gallitos!!!”
Pero no reacciono a nada de todo eso, por que oigo a mi lado una vocecita suave y dulce que me llama con voz entrecortada.
– Baek…
Y apenas tengo tiempo de girarme que siento algo golpear contra mi pecho y unos brazos finos que me abrazan con más fuerza de la necesaria.
Caigo al suelo por el impulso, golpeándome la cabeza contra el suelo, pero no me importa. Tengo a Ren entre mis brazos.
– ¡Viniste! ¡Viniste a buscarme! ¡Sabía que vendrías!!! Sabía que no me abandonarías, que no me dejarías aquí…
Murmura todo eso muy rápido y entre sollozos, escondiendo la cara en la pechera acolchada del uniforme de guardia que llevo.
Y le abrazo a mi vez, acariciándole el cabello y susurrándole palabras dulces al oído.
Siento como las lagrimas quieren escapar de mis ojos también. Lagrimas de felicidad por haberle reencontrado, por tenerle ahora entre mis brazos, por ver con mis propios ojos que si le importo.
Un pensamiento egoísta cruza mi mente. Intento rehuirlo, pero es verdad, dejaría que le secuestraran otra vez solo por un reencuentro así…

Baekho. Es Baekho. Ha venido. Ha venido a buscarme. Lo sabía, lo sabía. Sabía que vendría. No podía dejarme aquí. Ha venido. No es un sueño. Le abrazo con todas mis fuerzas. Tengo la impresión que si le suelto pueda volver a irse, a dejarme solo. No voy a soltarle nunca, nunca más. Baekho me abraza también, acaricia mi pelo. ¿Esto significa que no me odia? Podría morir de felicidad. Todo el sufrimiento, todo el dolor han valido la pena solo por este momento a su lado. Por la oportunidad de demostrarle sin palabras cuánto le quiero. Cuanto confío en el. Que ya no puedo vivir sin él a mi lado.

 ¡Qué susto me ha dado Ren! Si Aron no lo hubiera detenido, no sé si lo habría contado. Es tan protector, y siempre está pendiente de mí. Es genial tenerlo a mi lado.
Por fin hemos encontrado a Ren, y lo primero que ha hecho ha sido atacarme. ¿Cómo puede quedarle a ese rubio tanta fuerza? ¡Pero si está hecho un asco! Su aspecto da pena. Sus ropas están rotas, su pelo despeinado y su cara roja y empapada de lágrimas, escondida en el pecho de Baekho, ambos tumbados en el suelo. 
El otro rubio creo que no llora, pero poco le falta. No sé si es por la alegría de haber encontrado a Ren o porque éste lo está abrazando tan fuerte que siente que va a morir ahogado.
Realmente se ven muy felices juntos. Creo que mis charlas con ambos han dado su fruto, me alegro mucho. Hacen muy buena pareja. 
Ya llevan un buen rato pegados, creo que es suficiente. Me acerco a ellos y me quito la máscara.
– Oye, rubita, eres un asesino. Primero me atacas a mí y ahora intentas ahogar a Baekho.
Le sonrío amigablemente agachándome junto a ellos. Él se gira y me mira sorprendido, aún con los ojos llenos de lágrimas. Luego se quita de encima de Baekho y se queda de rodillas a su lado.
– Min…
Creo que acaba de acordarse de que existo.
Me acerco tan rápido como puedo a él y le rodeo con mis brazos en un tierno abrazo.
– ¡Me alegro tanto de que estés bien! ¡Me tenías muy preocupado! ¡Tenía mucho miedo de no volver a verte! ¡No vuelvas a irte sin decir nada, ¿vale?!
Mi voz tiembla. Porque estoy descargando los nervios acumulados. Realmente me asustaba mucho la idea de no volver a verle. Es un buen amigo, le aprecio mucho. Y estoy muy feliz de que vuelva a estar con nosotros.
Él rodea mi cintura con sus brazos, devolviéndome el abrazo, y sigue llorando con su cabeza sobre mi hombro.
– Yo… tenía mucho miedo… y…
– Ya está, vuelves a estar con nosotros.
Las lágrimas casi no le dejan hablar. Yo dejo que llore y se desahogue.
Pero enseguida me acuerdo de algo. Le aparto un poco para poder meterme la mano en el bolsillo del traje. Saco la segunda barrita energética de cereales que me dio Nara y alargo la mano en su dirección para dársela.
– Toma, cómetela, la guardé para ti. Sé que también debes de estar hambriento.
La coge rápido y vuelve a abrazarme. Oigo su voz en un leve susurro contra mi oído.
– Gracias…

Tenemos que irnos pronto, si nos encuentran aquí estamos perdidos.
Nara ha dicho que intentaría protegernos, pero no sé hasta qué punto podrá hacer. ¿Si envían una patrulla tendrá poder suficiente para detenerles? No lo creo. No podemos demorarnos más.
– Chicos, hay que irnos ya.
Ni Baekho ni Ren oyen mis palabras, inmersos en su propio mundo. Perfecto, ahora ya tenemos a dos parejitas. Siento que sobro aquí…
– Venga tortolitos, vámonos que no es momento de ponerse en modo azucarado.
Minhyun es quien les hace reaccionar, aunque no me parece el más indicado para decir eso…

Aish, que cansado estoy…
Si más no sus palabras hacen reaccionar a la pareja de rubios y ahora todos me siguen cuando echo a andar por los pasillos regresando a la antigua sala 5.
Aron y Minhyun andan muy juntos, casi abrazados, recostándose el más alto en el mayor, que le ayuda a andar. Baekho lleva a Ren en brazos, como a una princesa, susurrándole con voz dulce. ¿Qué se supone que estoy haciendo yo aquí???

Esta tan débil, y tan desprotegido, que ahora mismo solo siento el deseo de protegerle, de tenerle entre mis brazos y cuidarle.
Todos se preparan para irnos. Y yo, viendo lo débil y agotado que esta Ren lo cojo entre mis brazos sin pensarlo dos veces, cargándolo cuidadosamente como a una princesa.
– No me lleves así… – replica él con un susurro apenas audible – no soy una muñeca.
Sus mejillas se sonrojan sutilmente y frunce los labios en señal de incomodidad. Empiezo a ver sus ligeras expresiones, como decía Minhyun, y eso me llena de un extraño sentimiento. ¿Felicidad? ¿Orgullo? ¿Amor?
– No, no eres una muñeca. – le respondo en voz baja también, en un dulce susurro – Eres un guerrero. Pero ahora estas débil. Déjame que te cuide mi pequeño guerrero.
El se remueve entre mis brazos, esconde su rostro en mi pecho y apenas le oigo murmurar un “de acuerdo” contra la pechera del traje.
Moriría de amor con cada uno de sus gestos, por sutiles que sean.

Apenas me doy cuenta de lo que sucede a mi alrededor, me siento protegido entre sus brazos.
Vamos por los pasillos en silencio, rezando para no encontrar guaridas por el camino. Y esta vez tenemos suerte. Después de muchas vueltas llegamos a una sala. Parece en desuso desde hace tiempo, hay un cartel medio roto y tachado donde todavía se puede leer “Sala 5”
Entramos rápidamente, vigilando que no nos vea nadie.
Baekho me deja suavemente en el suelo apoyando en la pared y se sienta a mi lado, sin dejar de abrazarme. Aron ayuda a Minhyun a sentarse también en la pared al lado nuestro y JR descansa también a su lado.
Por fin estamos todos juntos en un lugar “seguro”. Pero hace frio, mucho frio. Y en una de las paredes hay una enorme mancha oscura. ¿Sangre?… Un escalofrío recorre toda mi espalda y me pego más a Baek. Él me cubre con la chaqueta de guardia que llevaba y me abraza. La ropa aún tiene su calor y su calidez contribuye a relajarme un poco.
– Oye, ¿esto parece una jaula no?
Parece que Min me haya leído el pensamiento.
– Si, pero parece desocupada desde hace mucho… – Asienten con la cabeza, todos estamos curiosos por saber que pasó.
– ¿Creéis que había alguien como nosotros aquí?
Parece que a JR también le ha picado la curiosidad.
– Yo… recuerdo lo que paso aquí…
Todos giramos la cabeza para mirar a Baekho. Por la cara de los otros están tan sorprendidos como yo. Aunque teniendo en cuenta su poder…
Cierra los ojos como intentando recordar, me abraza con más fuerza, acercándome aún más a él, y sigue hablando.
– … Fue más o menos cuando llegó JR, entonces esta era la sala cinco. Había otro chico aquí, con poderes, como nosotros. Podía congelar las cosas al tocarlas, o eso pensaba – sacude la cabeza ligeramente, con… ¿tristeza? – Su espectáculo consistía en congelar ese charco de agua, y hacía figuras con el hielo. De hecho me parece recordar que era bastante… sumiso, para decirlo de algún modo. Solo atacó a un guardia al llegar, por lo que sé le congeló, pero luego dejó de luchar, se rindió, que yo sepa nunca daba problemas, al contrario de esta cosita rubia tan mona que tenemos aquí…
Me mira sonriente y yo le saco la lengua. ¿¿¿Tiene que decir estas cosas??? No puedo evitar sonrojarme, espero que no lo haya visto…
– … El caso es que… por aquel entonces se dieron cuenta de que su poder había cambiado, ya no necesitaba tocar las cosas para congelarlas, podía usar su poder a distancia, y creo que eso les asustó, les pareció peligroso. Fue entonces cuando encontraron a JR, pensaron que ya no necesitaban al otro chico, que era peligroso y que teniendo a un “sustituto”… sin ofender.
Mira a JR como disculpándose y este niega con la cabeza para que no se preocupe.
– … Era mejor deshacerse de él. Le mataron, con un disparo creo, no lo recuerdo muy bien. Me parece que luego la sala se congeló, por eso no la han podido usar más y sigue así. Por suerte para nosotros.
Todos nos quedamos en silencio. Podemos considerarnos afortunados de haber vivido lo suficiente como para poder tener la oportunidad de huir… Siempre había creído que por mucho que provocara nunca iban a matarme porque era necesario para ellos. Y ahora me doy cuenta que no. Que si hubieran encontrado alguien menos problemático que yo que pudiera sustituirme probablemente yo también estuviera muerto.
Otro escalofrío recorre mi cuerpo y Baekho me abraza, haciendo que apoye mi cabeza en su pecho. Podría pasarme horas así, sintiendo su calor.

Si recuerdo lo que sucedió, lo recuerdo todo. Está gravado en mi mente con todo detalle, pero no me parece buena idea asustarles con eso.
Recuerdo que llamó mi atención un disparo, que no llegó a su blanco. La bala se estrelló en un muro de hielo, rompiéndolo en mil pedazos al mismo tiempo que los guardias se paralizaban, con la sangre congelándose en sus venas.
Sentí el frio, sentí como me congelaba a mí también, aunque solo estaba presente de mente. Retiré mi consciencia, asustado, encerrándola de nuevo en mi cuerpo, y sentí como el calor regresaba a mi cuerpo. Pero ese chico ya había llamado mi atención, y centré de nuevo mi mente en él al sentir un grupo de guardias inusualmente grande avanzar hasta su celda. A la cabeza de ese diminuto ejército un hombre trajeado dirigía con aires de superioridad. Y le reconocí, de cuando se presentó a mi casa, tres años atrás, para arrancarme de los brazos de mi madre y llevárseme entre los lloriqueos de mis hermanos.
Y sentí el odio y la rabia hervir en mi sangre. Odiaba a ese hombre, por haberme arrebatado mi vida, por haberme tratado como a un objeto, por haberme convertido en nada más que una pieza de museo.
Entraron en la jaula del chico, y sentí su rabia y su odio sumándose al mío. Grité, dándole a mi voz todo el poder de que fui capaz, y los grilletes que le sujetaban a la pared se abrieron. Él cayó al suelo, pero no sirvió de mucho, ya que al segundo una lluvia de balas cayó sobre él. Detuve algunas, él congeló algunas más, pero eso no evitó que la mayoría impactaran en su cuerpo, traspasándole, salpicando la pared de una sangre inusualmente fría.
Y entonces sentí la explosión, una ola de frio helado que destruyó todo a su alrededor como una onda expansiva.
De nuevo escapé de allí, escondiéndome a salvo en el refugio de mi cuerpo. Estaba helado.
Por lo que sé muchos guardias murieron, y la sala quedó permanentemente con esta temperatura polar.
El hombre trajeado sobrevivió.

 – Das miedo tigrecito – la voz de Minhyun me despierta de mi ensoñación.
Todos me miran, Ren abrazado a mi lado, algo asustado. Me doy cuenta de que tengo el cejo fruncido y una expresión bastante enojada. Me obligo a sonreírles.
– Está bien, solo estaba recordando algo.
Acaricio la espalda de Ren para que se relaje, y él, agotado, se deja caer sobre mi hombro y cierra los ojos.
Minhyun y Aron también regresan a su mundo particular, pero JR sigue mirándome, y sus ojos me miran diciéndome que sabe que les oculto algo. Niego con la cabeza. No es importante, solo conseguiría asustarles. Él se encoge de hombros y deja de prestarme atención.

La historia que acaba de contar Baekho me ha dado muy mal rollo. Y ese chico me da mucha pena. Era como yo; obediente, sumiso. Yo siempre había creído que era la mejor forma de esquivar la muerte y evitar más sufrimiento, pero ya veo que estaba muy equivocado. En cuanto no te necesitan, se libran de ti.
Giro instintivamente la cabeza para mirar la mancha de sangre de la pared y no puedo evitar imaginar mi propio cuerpo sin vida con una bala incrustada en el corazón ocupando el lugar del chico muerto. Más de una bala a juzgar por la magnitud de la mancha.
Me estremezco con estos pensamientos y tiemblo. Una mano càlida agarra la mía y la estrecha con fuerza. Me giro para mirar los ojos de Min, sentado a mi lado y pegado a mi cuerpo, quien me sonríe para tranquilizarme. Se lo agradezco.
No entiendo cómo pudieron matarle de esta forma, sin la más mínima piedad. ¿Qué clase de persona podría hacer algo así? Una cosa es mantenernos encerrados, pero ¿matarnos sin motivo aparente? Tienen que tener unos límites, ¿o no? Ahora me doy cuenta de que en realidad no sé absolutamente nada de ellos, ni de este sitio.
– ¿Alguno de vosotros sabe dónde estamos? – Todos me miran extrañados, cómo diciéndome “estamos en la antigua sala 5, acabamos de hablar de eso”. Me apresuro a matizar mi pregunta. – No me refiero a esta sala. Quiero decir… todo este lugar. Esta especie de circo en el que nos exhibían… las salas, los pasillos… ¿Qué clase de edificio es éste? ¿Quiénes son los propietarios de todo esto? ¿Por qué lo hacen? ¿Cómo nos encontraron? ¿Cómo supieron que tenemos poderes? Porque en mi caso sólo mi familia lo sabía, y decidimos que lo mantendríamos en secreto precisamente para evitar que gente como ésta viniera a hacernos daño. Y ya veis que sirvió de poco…
Todos se quedan en silencio. Veo por sus caras que no tienen respuestas para el montón de preguntas que acabo de lanzarles.

– Es evidente que lo hacen por dinero, ¿no? Cobran a aquellos que quieran ver chicos con poderes. Como si esto fuera un circo, o un museo.
Min es el primero en formular una hipótesis, pero hay algo en su idea que no me cuadra. Baekho se me adelanta, parece haberme leído el pensamiento.
– Parece una explicación bastante lógica, pero no es tan fácil. Esto no puede ser legal. ¿Cómo lo hacen para hacer publicidad y captar clientes sin que les descubran y les detengan? Además, no tengo ni idea de las dimensiones de este edificio, va más allá de lo que llega mi mente, por lo que tiene que ser un espacio enorme. ¿Cómo ocultan algo así?
Los demás asentimos dando a entender que compartimos las mismas objeciones que Baekho sobre la teoría de Min, pero él muy serio y sin vacilar sigue con su explicación.
– No es tan complicado. Deben de ser algún tipo de mafiosos sumamente ricos acostumbrados a este tipo de negocios. Saben perfectamente cómo hacer las cosas, saben a quién tienen que untar para salirse con la suya. El dinero bien invertido puede hacer milagros. Seguramente alegan que éste edificio es una especie de fábrica dedicada a la creación de aparatos de comunicación ultrasecretos o cualquier otro utensilio indispensable para la seguridad nacional, así justifican que la gente corriente no pueda acercarse y esquivan controles rutinarios de seguridad. Evidentemente todo el mundo sabe o se imagina más o menos lo que en realidad está pasando, pero nadie tiene agallas suficientes como para enfrentarse a una organización criminal así. Las autoridades fingen creerse sus explicaciones y miran hacia otro lado. Seguro que facilitan un teléfono de contacto para que las personas interesadas en visitarnos puedan ponerse en contacto con ellos; y evidentemente se encargan de comprobar a todos los posibles clientes antes de dejarlos pasar para asegurarse de que no son agentes encubiertos. Tienen a miles de personas trabajando para ellos, y todos les deben lealtad. Así, muchos de sus subordinados se encargan de ir por el mundo buscando por todos los rincones personas con poderes. Son profesionales, no dejan rastros, así nos encontraron. Parece complicado pero es mucho más sencillo de lo que parece.
Me he quedado con la boca abierta. ¿Soy el único al que no le parece normal que Min nos suelte una explicación como ésta? Por las caras de los demás veo que están igual que yo.
– ¿Pero tú cómo coño sabes todo esto, tontaina? – este rubito no se corta ni un pelo…
– Mis padres eran los jefes de una organización de este tipo y siempre he visto esta clase de negocios en casa. Para mí era el pan de cada día. 

¿Por qué todos me miran así? ¿Qué les sorprende tanto? ¿Es que es tan raro lo que acabo de decir? Bah, son ellos que no saben nada de la vida…

¿Min es un mafioso? ¿Me he enamorado de un mafioso? Genial, lo que me faltaba…

Aunque como dice Minhyun este sitio sea ilegal, y realmente no creo que pueda ser de otro modo, sigue habiendo demasiadas dudas. ¿Cómo nos encontraron? ¿Quién nos trajo aquí? ¿Quién es el jefe de todo esto? Porque creo que, a estas alturas, todos tenemos claro que nuestros enemigos no son simplemente los guardias. Tiene que haber alguien por encima de ellos, y es a ese alguien a quien tenemos que enfrentarnos.
Por otro lado ¿Cómo puede haber tanta gente trabajando aquí? ¿Cómo, quienes sean que dirigen esto, consiguen convencer a tanta gente a tratarnos como animales?
Me acuerdo de Alice, la chica rubia que me cuidaba. ¿Cómo terminó trabajando aquí? No era mucho mayor que yo. Era guapa, dulce, y me pareció simpática las pocas veces que pude mantener una “conversación” con ella. ¿Qué estaba haciendo ella aquí? ¿Y Nara? La guardia que nos ayudó. ¿Están aquí solo por dinero? ¿Cuánto dinero tienen que ofrecerte para encontrar normal tratar así a un ser humano? Porque seguimos siendo humanos ¿Verdad? Aunque seamos diferentes, aunque los demás no nos vean como tal, aunque no seamos tratados mejor que bestias de circo… ¿Seguimos siendo humanos?
Suspiro. Estos pensamientos no nos sacaran de aquí.
– Tenemos que pensar algo para salir de aquí – Les digo a los demás. – ¿alguna idea?
Ellos reaccionan a mis palabras y dejan sus pequeños mundos interiores para concentrarse de nuevo en el asunto importante.
– Simplemente salgamos y carguémonos a todos los que se nos pongan por delante – replica Aron cansado.
– Imposible. – responde Baekho.
– Mira a tu alrededor Aron, – sigo yo – Minhyun apenas puede andar, Ren está prácticamente destrozado, yo tengo un brazo roto, y Baekho y tú que sois los que estáis mejor y tampoco es que estéis en perfectas condiciones. Si no lo pensamos bien no conseguiremos nada.
Aron suspira y asiente, resignado.
– Además, las puertas están cerradas des del momento en que sonó la alarma. – Insiste Baekho – Nadie puede entrar ni salir. Primero tendríamos que llegar a la sala de controles y obtener el código de acceso para desbloquearlas, y para eso tendríamos que subir a oficinas a las cuales solo se puede llegar por la escalera de la zona norte que está vigilada y…
– Ya lo he entendido ¿vale? – le replica Aron molesto.
– ¿En serio? – Minhyun le mira sorprendido. – Pues yo no he pillado nada de lo que ha dicho…
– Cuéntanos todo lo que sepas sobre este sitio Baekho. – le pido.
El rubio ya es nuestro guía oficial, pero si todos podemos estar enterados de la situación mejor.
Él coge aire y acomoda a un Ren casi dormido a su lado.
– Bueno… como ya os he dicho esto es muy grande, mi mente no alcanza sus límites. Es todo una red de pasillos y salas muy diversas. Están las Jaulas donde estábamos, las duchas, las cocinas, los vestidores de los guardias, el vestíbulo y varias salas más que no se para que se usan. Muchas de ellas están vacías. Hay otro piso por encima de este, ocupa solo una parte de este edificio y es donde se encuentran las oficinas. Salas de vigilancia, despachos con ordenadores y teléfonos para comunicar con el exterior, recaptar clientes y esas cosas imagino… También hay un laboratorio donde hacen las medicinas y las drogas que nos dan, pero casi siempre está lejos de mi alcance y sé poco sobre él. Creo que también hay otro piso por debajo, pero nunca hay nadie allí y no he encontrado escaleras, así que puede que sea mi imaginación…
– ¿Entonces tenemos que subir a la zona de oficinas?
– Si, pero hay mucha vigilancia allí arriba, en estas condiciones es imposible.
– ¿Hay muchos guardias allí arriba?
– No, guardias habrá un centenar a lo sumo, pero sí hay muchos otros trabajadores. Des que nos hemos escapado que han encerrado a todo el mundo arriba, por eso está todo tan desierto. Si cualquiera de ellos nos ve y da la alarma todos los guardias acudirán, y muchos de los demás también tienen acceso a armas y pueden volverse contra nosotros. Tal i como estamos es demasiado arriesgado.
– ¿Entonces qué? ¿Solo nos escondemos i esperamos? – Aron parece molesto con la idea.
Todos me miran. Yo tomo el liderazgo una vez más y asiento.
– Hasta que estemos suficientemente recuperados, si.
– Pues habrá que buscar comida – sugiere Minhyun – porque me muero de hambre…
– Y mantas, si vamos a escondernos aquí necesitaremos mantas.
– Y alguna que otra arma tampoco nos iría mal, aparte de las que ya…
– Shhht… – nos interrumpe Baekho con un dedo sobre los labios. – Ren se ha dormido.
En efecto, el pequeño rubio descansa con los ojos cerrados abrazado a nuestro guía. Hay tanto amor en su mirada que ni siquiera puede darme asco lo empalagosos que resultan.

– Mejor vamos a dormir todos – les digo – estamos agotados, no nos irá mal descansar…

Todos asentimos a la propuesta del que parece que se ha convertido en nuestro líder. Ahora que está cuerdo este cargo le va como anillo al dedo. Tan inútil que parecía y ahora no sé qué haríamos sin él.
No me extraña que Ren se haya dormido, después de todo por lo que ha pasado debe de estar agotado. Baekho también bosteza mientras le quita con suavidad un mechón de pelo de la cara sin dejar de mirarlo, parece que esté memorizando cada una de las facciones de su rostro pálido de muñeca de porcelana.
JR estira los músculos para relajarse, y veo como sus ojos se entrecierran como si sus párpados fueran de plomo.
Estamos hechos polvo, realmente necesitamos dormir.
– ¿No os parece un poco peligroso irnos a dormir así sin más? ¿Y si viene alguien? ¡Si nos encuentran a todos durmiendo estamos acabados!
– Aron tiene razón. Debería quedarse alguien despierto para vigilar. Podemos hacer turnos, si queréis ya empiezo yo.
No creo que JR sea el más adecuado para vigilar. Hasta hace poco estaba loco, seguro que ha hecho un gran esfuerzo para recuperar la cordura. Además ha estado ejerciendo de líder durante un buen rato y tiene un brazo roto, necesita descansar.
– No, lo haré yo. Tú estás herido, yo estoy mejor.
Es muy amable por parte de Aron ofrecerse, pero lo veo bostezar a mi lado con cara de sueño. No me parece que esté mucho por la labor, éste se nos duerme en menos de dos minutos…
– Déjalo, vigilaré yo. Tú estás medio dormido.
– Mira qué bien, ahora habla el rubio que no es capaz de aguantar veinte segundos sin bostezar. No, está decidido, lo haré yo.
– ¿Ah, sí? ¿Quién lo ha decidido?
– Yo me he ofrecido y a los demás les parece bien. ¿Verdad, chicos?
Aron nos mira a JR y a mí buscando nuestro apoyo, pero nosotros no nos atrevemos a meternos en sus peleas. Ambos nos miramos con cara de resignación. ¿Por qué no pueden llevarse bien? ¿Es que van a estar siempre peleando?
Por suerte Baekho sigue hablando y no nos da tiempo para responder.
– Eres un mentiroso, ellos no han dicho nada. Dame un buen motivo por el que creas que tú lo harás mejor que yo.
– Pues porque tú vas a pasarte la noche mirando cómo duerme la princesita y si vienen los guardias ni siquiera te vas a dar cuenta.
– ¡¿Qué?! No me vengas con éstas, que tú harás lo mismo con Minhyun.
– No es verdad, yo…
– ¡Callaos los dos! Lo haré yo.
Ambos se giran para mirarme. Menos mal, al menos he conseguido que se callen.
– Pero Min, tú todavía estás muy débil, ni siquiera puedes andar con normalidad…
– En eso tengo que darle la razón a Aron, no estás suficientemente fuerte como para pasar la noche en vela…
Vaya, he conseguido que estén de acuerdo en algo. Deberían darme una medalla.

– Estoy débil físicamente, pero mentalmente estoy en perfectas condiciones. Además, he dormido un rato antes. Puedo aguantar despierto. Aron me ha llevado todo el rato y todos habéis cuidado mucho de mí. Descansad, ahora me encargo yo de vigilar.
– Pero si vienen los guardias no podrás luchar con agilidad…
– Ni pienso hacerlo, si vienen los guardias gritaré para que estos dos caballeros andantes desbordantes de testosterona me protejan. No hay problema.

Les regalo mi mejor sonrisa y hago con la mano la V de victoria para terminar de convencerles. Se han quedado algo desconcertados por mi comentario pero al fin todos asienten. JR es quien tiene la última palabra.
– ¿Estás seguro?
– Sí.
– De acuerdo, lo dejamos en tus manos. Pero cuando veas que ya no puedes más despiértame y te sustituiré. ¿Vale?
Asiento y luego veo como JR se tumba y se acurruca en el suelo, buscando una posición en la que no le duela el brazo. Baekho mueve a Ren con cuidado para no despertarlo hasta conseguir que los dos queden cómodamente estirados. Se abrazan con fuerza, como si su vida dependiera del contacto del otro. Es la imagen más tierna que he visto jamás. Realmente parecen hechos el uno por el otro.
Yo también me remuevo en mi sitio, sentado contra la pared, para buscar la mejor posición posible. Ésta va a ser una noche muy larga…
Pero me alegro de poder ser útil por fin. Hasta ahora ellos han hecho mucho por mí, me han cuidado y me han protegido, han estado en todo momento pendientes de mis limitaciones con los movimientos y nunca se han quejado por ello… Me siento bien de poder devolverles un poco de lo que me han dado. Ahora seré yo quien los proteja.
Algo toca mi pierna y me hace regresar del mundo de mis pensamientos. Aron se ha arrastrado hasta mi lado y ha apoyado su cabeza sobre mi muslo a modo de almohada.
– ¿Puedo dormir aquí contigo?
– Claro.
Susurramos bajito porque sabemos por el ritmo acompasado de sus respiraciones que los demás ya se han dormido. Su voz suena muy adormilada.
– Min…
– Dime.
– Te he estado llevando todo el día, creo que merezco una recompensa.
– Es cierto, me has cuidado mucho. ¿Y qué es lo que quieres?
– Un beso de buenas noches.
Sonrío mientras me suben los colores. Se ve tan adorable medio dormido sobre mis piernas…
– Cierra los ojos.
Me obedece. Yo acaricio suavemente sus labios con mis dedos durante unos segundos para luego apartar mi mano y cambiarla por mi boca. La calidez de sus labios bajo los míos es la mejor sensación que he sentido jamás. Atrapo su labio inferior y juego un poco con él. Despacio, suave, con delicadeza. Y él me corresponde con pequeños movimientos que acompañan los míos.
No sé cuánto dura el beso. Desearía que no terminara jamás. Cuando por fin me separo veo que le ha quedado una enorme sonrisa pintada en esos sabrosos labios. Y aún con los ojos cerrados vocea unas últimas palabras antes de quedarse dormido.
– Gracias… Ha sido el mejor regalo que podías darme antes de dormir…
En pocos segundos siento como su respiración se acompasa y sus músculos se relajan. No me ha dado tiempo de decirle que él ha sido el mejor regalo que me ha dado la vida. Algún día se lo diré.
Acaricio sus cabellos y sus mejillas con cuidado para no despertarlo. A lo mejor esta noche no será tan larga si puedo pasarla contemplando su hermoso rostro. El rostro del chico al que amo.

Avisamos de que no tenemos terminado el siguiente capítulo, esperamos poder terminarlo a tiempo pero si no nos veremos obligadas a pausar la pulicación…

En todo caso si vemos que tardamos mucho en poder retomar este fic publicaremos de mientras otro Baekren mas cortito que ya esta terminado.

Lo sentimos muchissimo, tenemos mucho trabajo.

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el noviembre 9, 2012 en ACTION y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. hola gracias por actualizar por fa continúen esta super linda su historia me encanta como hacen en forma de suspenso, un que pasara, ahhhhh me muero de ganas de leer el siguiente cap, felicidades por su historia es super chevere, por fa sigue actualizando y no abandones esta historia y a sus humildes lectoras jejeje gracias 😉

  2. :O por q lo van a pausar? me gusta mucho el fic me lo he liedo todo en un dia y son las 4 de la mañana¡¡ xD por fa espero puedan seguir adelante¡

  3. Como vuestra unnie me niego a que pauséis el fic! Poneos a ello, malditas, os está quedando genial, adoro a todos los personajes. Fighting con ello^^

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