Ninfomanía: La enfermedad. Capítulo 4


ninfomania4

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing: BaekRen (Baekho x Ren)

 

Capítulo 4

Estoy nervioso, y no llego a entender por qué. Me froto las manos, me rasco la cabeza, miro a ambos lados y una vez más me obligo a apartar las manos de mi boca antes de que me fastidie las uñas. Estoy sudando, a chorros, me tiemblan las piernas, y las manos también, cuando consigo dejarlas quietas. ¿Y todo eso porque?

Ni idea, lo único que se me ocurre es que volvemos a tener clase de historia, y el estúpido sustituto, que no sé porque nadie le ha contado de mi problema, hoy se me antoja aún más sensual que de costumbre.

Lleva como litros de colonia, y no se cual es pero me pone demasiado… La camiseta se arrapa a su trabajado cuerpo, perfilando sus músculos, y en sus brazos desnudos puedo ver las venas recorriendo su piel… Y quiero lamer esa piel, reseguir con mi lengua esas venas marcadas, y seguir con su cuello, con su pecho, con su ombligo, con su…

¡Contrólate!

El esfuerzo mental que tengo que hacer para no empalmarme es sobre humano, pero estoy decidido a no perder otra clase. No voy a decepcionar otra vez a mamá, aunque ella me odie…

El profe sigue explicando, se pasa la lengua por los labios secos de tanto hablar. Y a mi me falta el aire. Gesticula para ilustrar sus explicaciones, marcando sus músculos al moverse, y se me llena la boca de saliva.

Bajo la vista a sus pantalones, ligeramente ajustados, marcando deliciosamente su entrepierna… Le haría tantas cosas… Tantas y tantas cosas…

Miro al techo, respiro hondo e intento no pensar en nada que contenga penes, lenguas ni ninguna clase de figura humana con poca ropa…

Gatitos muertos Ren, gatitos muertos…

Aguantare la clase entera. Ya lo creo que sí. ¡Puedo hacerlo!

No es solo esta clase, hoy llevo un día especialmente desconcentrado. Des de primera hora que no puedo evitar imaginar a mis compañeros desnudos.

Jongwoo tiene pinta ser una bestia en la cama, aunque es posible que no lo sepa ni él, Hyunsik seguro que es tierno y lento, pero tiene un cuerpo que compensa todo el resto. Minah, también tiene un cuerpo de infarto, pero aunque intente aparentar seguro que no tiene la más mínima iniciativa en la cama. Yoona en cambio… Tan tímida que parece y yo he visto más de una vez en sus ojos que lleva una lujuria dentro… Aunque se esconda detrás de las gafas y abrochándose hasta el último botón por la forma en que se mueve seguro que se le da bien “bailar”… Y nos imagino a ambos “bailando” a oscuras, desnudos y saboreando el calor de nuestros cuerpos… Oyéndonos gemir, sintiéndonos sentir…

Y no consigo sacar eso de mi mente…

Durante el recreo me escondo en los baños, pero mis propias caricias solo me traen culpa y frustración. Parezco calmarme, pero cuando vuelvo a ver gente mi vista se dirige de nuevo a sus intimidades, y me imagino tocándoles, lamiendo sus partes más privadas, mordiendo y chupando, saboreándoles, devorándoles y metiendo mis dedos en sus cavidades.

Me imagino sintiéndome dentro de mis compañeras, me imagino sus pechos llenando mis manos y la deliciosa humedad entre sus piernas.

Me imagino cabalgando a mis compañeros, empalándome en ellos y moviéndome en un vaivén embriagador, jugueteando con sus bolas entre mis dedos y saciándome con sus gemidos hipnóticos, su semen llenándome por dentro al terminar…

Esto no es normal, esto no puede ser normal… ¿Qué me está pasando hoy???

Gatitos muertos Ren, gatitos muertos…

Me recuesto en la pared del pasillo, justo al lado de la puerta de los baños de los que acabo de salir, y agazapado en el suelo espero a que todos entren en sus aulas.

No quiero ir a clase, de verdad no quiero…

¡Vamos Ren, tienes que hacerlo!

Intento ponerme en pie, pero siento extraño mi cuerpo, como si no me perteneciese… Estoy hirviendo por dentro.

Respiro hondo, varias veces, intentando relajarme aunque casi estoy hiperventilando. Enredo mis dedos crispados en mi pelo. Todo yo estoy temblando, no sé qué me pasa…

– ¿Hola? – oigo una vocecita a lo lejos. La ignoro – ¿estás bien? – insiste – ¿necesitas algo? ¿Quieres que avise a algún profe?

Oigo la voz más cerca, casi a mi lado, y levanto la cabeza a mirarla.

Es una chica, una niña. De primero seguramente, regordeta, con el pelo oscuro recogido en dos trenzas, me mira preocupada con ojos brillantes y los labios rosados entreabiertos, húmedos.

El deseo palpita en mis oídos, mi mirada baja a su camisa, tensa alrededor de su pecho, al borde de su faldita, por donde se entrevén unos muslos llenos… Está muy cerca, puedo sentir su calor, y su piel parece tan suave…

Y entonces me llega su olor. Olor a colonia dulzona, a champú de frutas y a su propio olor corporal, más fuerte y ácido…

Y entonces sí, pierdo los sentidos.

Me pongo en pie de un salto, ni siquiera soy consciente de nada. Para cuando me percato vuelvo a estar en el baño, con la chica entre mis manos que palpan su cuerpo con violencia. Sus gritos se clavan en mis oídos, pero eso solo me excita.

Muerdo su cuello, paseando mi lengua libremente por la piel de su cuello que mis manos ansiosas van dejando al descubierto al arrancarle la ropa.

Cuelo mis piernas entre las suyas, y luego mis manos, subiéndole la falda y metiéndome dentro de sus bragas. Sus manos me empujan y me apartan, chillando, pero yo soy más fuerte. Me muerde, y yo gimo de placer.

Me froto contra su cuerpo, explorando su interior con mis dedos anhelantes mientras ella me larga patadas, aterrorizada.

Y entonces oigo los gritos en el pasillo, las puertas se abren y alguien me separa de ella.

– ¡Avisad al director que llame a sus padres! – grita alguien – Que vengan a buscar a la chica también. Lleváosla de aquí…

Soltadme, ¡Soltadme! No me detengáis ahora, no podéis detenerme, ¡no podéis!

La chica me mira aterrorizada, acurrucada sobre si misma abrazándose con fuerza. Una profesora se acerca a ella y le tiende un brazo para ayudarla a levantarse y sacarla de allí. A mí me sujetan dos pares de brazos fuertes que me impiden seguirla, que me impiden terminar lo que he empezado, aún cuando deseo su cuerpo, sus gritos, su calor, su humedad…

¡BASTA REN!

¿Qué haces? ¿Qué demonios estás haciendo? ¡Contrólate! Maldita sea ¡CONTROLATE! ¿Qué clase de monstruo eres? ¿Desde cuándo violas niñas? ¿En qué clase de bestia inmunda te has convertido? Me odio, me odio, me odio, ¡ME ODIO! A mi y a mi enfermedad, esta estúpida porquería de enfermedad que tengo.

No lo soporto más… No lo soporto…

Rompo a llorar, dejándome caer entre los brazos que me sujetan. Me siento sucio, me siento asqueroso. Siento que no tendría que existir una aberración como yo.

Me sueltan un poco y yo me doblo sobre mi mismo para potar en el suelo del asco que me doy. Me sacudo, como si así pudiera quitarme de encima mi repugnante existencia.

Mi mente se despeja poco a poco, me doy cuenta de la situación. Seyoong noona, la profesora de gimnasia, es quien me mantiene sujeto. Y su mirada dura es aún peor que sus manos de acero. Es un castigo y a la vez los grilletes, la reprimenda por lo que he hecho, por lo que soy, por lo que tiene que aguantar la gente a mi alrededor por mi culpa. Al otro lado, Shinwoo hyung, profe de física, me taladra con infinito desprecio, clavándome los dedos largos en el brazo que me agarra. Me odia, sin reparos ni excepciones. Odia lo que soy, odia mi existencia.

Des de la puerta del baño, más apartados, el director con gesto grave, abatido, y el sustituto de historia que no se decide entre el horror o la sorpresa, entre el odio o la incredulidad. Sé muy bien por que terminará decidiéndose.

Me sacudo sus manos, incapaz de aguantar el reproche y el odio un segundo más en sus miradas, aunque no es ni una centésima parte de lo que me odio a mi mismo. Me sujetan con fuerza, pero después de unos segundos de pelea me sueltan y corro los dos pasos que me separan del compartimento más cercano para esconderme dentro. Esconderme del mundo y, con suerte, desaparecer por completo…

Llegan mis padres. Explicaciones, disculpas, incredulidad, horror, asco, dolor…

Me resisto a salir del baño, pero al final no queda más remedio. Aún llorando y con la cabeza gacha salgo del compartimento y les sigo en silencio.

No me hablan, no me dicen nada, y por un momento me pregunto si me odiarán tanto como para fingir que no existo, que nunca han tenido a un hijo tan abominable como yo.

Me lo merecería.

Pero ya en casa me obligan a sentarme en la cocina con ellos, muy serios. Y yo tiemblo, ahora de miedo. De un miedo irracional al desprecio de las personas que más quiero.

Un desprecio que ya tengo y que merezco, pero que me da más miedo que nada en el mundo.

– ¿Cuando hace que no te tomas las pastillas? – empieza mamá.

– Sí que me las…

– ¿Si? ¿Te las tomas? Pues entonces necesitas anti-andróginos.

– ¡No! – chillo – No soy…

– ¿Peligroso? –  me corta papá indignado – ¿No eres peligroso? ¡Has estado a punto de violar a una compañera!!! ¡A una niña! ¿Y no eres peligroso?

– Yo… – intento justificarme, pero no hay justificación alguna para eso.

– ¿Te tomas las pastillas?

Asiento, más por costumbre que por nada más. Pero vacilo, porque sé que ya no puedo mentir más.

– No nos mientas Minki. No estarías así si te las tomases. – insiste mamá con tono monótono – ¿te las tomas?

Dudo, cierro los ojos con fuerza y respiro. Niego con la cabeza.

– ¿Desde cuándo?

– Casi tres meses… – murmuro apenas sin voz. Ellos se quedan helados, intentando asumirlo.

Llevo tres meses mintiéndoles.

– ¿Que tenemos que hacer Minki? – mamá rompe a llorar, y a mi se me rompe el corazón. – ¿Qué tenemos que hacer para que te des cuenta de que es lo mejor para ti? ¿Que lo necesitas?

De nuevo la costumbre lleva la respuesta a mis labios antes que mi cerebro.

– No estoy enfer…

– ¡No, claro, no estás enfermo! – me corta papá – todo esto lo haces por voluntad propia ¿no? ¿Es eso?

Niego, llorando.

– Necesitas la medicación hijo…

Asiento.

– Tienes que aceptar que es lo mejor.

Asiento.

– ¿Lo harás? ¿De verdad? ¿Lo prometes?

Asiento, antes de responder con un hilillo de voz.

– Lo prometo…

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el junio 24, 2013 en Ninfomanía ~BaekRen~, Others y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. Estoy esperando actu ¿donde esta?¿ donde? ¿donde? me gusta tu fic es sexoso pero triste a la vez u.u

  2. Pues yo estoy en esta donde saco km con este fic ○_○

  3. Maldito corrector ortográfico quise decir que estaba en estado de scok

  1. Pingback: Ninfomanía | SHIROKOtoKUROKO

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