Ninfomanía: La cura. Capítulo 5


ninfomania2-5

 

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing: BaekRen (Baekho x Ren)

Ahora me estoy tardando más en actualizar porque aun estoy escribiendo, espero no retrasarme tanto para el próximo ^^

 

Capítulo 5

Después del partido vamos ambos a comer juntos, Baekho y yo. Él ha vuelto a ducharse con sus compañeros, que le han lanzado un par de comentarios subidos de tono al ver las marcas de mordiscos en su cuello mientras yo me dividía entre la vergüenza, la culpa y el orgullo.

No me he atrevido a volver con las chicas, así que he esperado solo, a una distancia prudencial, y cuando él ha salido duchado y arreglado nos hemos cogido de la mano y hemos ido hacia el centro a comer en algún sitio cerca del parque. Me he tomado la pastilla que me toca con la comida, agradeciendo la calma y quietud artificial que me proporcionan. Al terminar salimos y nos quedamos a dar una vuelta por el centro.

Caminamos hacia el parque, buscando un sitio donde sentarnos.

– Esto está lleno de gente.

Tiene razón. El parque hoy está abarrotado. ¿Es porque es domingo? ¿Por qué no hace tanto calor como unos días atrás?

Como sea, es la oportunidad perfecta para proponérselo.

– ¿Quieres que vayamos a mi casa?

Me mira de reojo, como asustado, y enseguida baja la vista al suelo y se rasca la cabeza, incomodo.

– Rennie… Ya te he dicho que no estoy preparado aún para…

– No te estoy pidiendo eso. – le corto – Te he prometido que no te violaría. No lo haré.

Se ríe, como para indicarme que solo se lo tomaba a broma, pero también veo como suspira de alivio.

¿Le doy asco? ¿Por eso no quiere acostarse conmigo? No Rennie, sabes que no es eso. A Baekho no le das asco, él te quiere…

– Entonces supongo que podemos ir… – sigue sacándome de mis deprimentes conclusiones.

Asiento y empezamos a andar cogidos de la mano. Se siente tan ligero, tan tierno, tan cálido…

– Quiero que conozcas a mis padres… – le digo mientras andamos. Él se detiene y me mira con ojos como platos. – ¿qué?

– ¿Es en serio? ¿Conocer a tus padres? ¿Así de repente???

¿Tan raro es? ¿Me dirá también que aun no se siente preparado para eso?

– Si lo prefieres podemos ignorarles y follar a lo hard en cada una de las habitaciones… – oh, mierda, lo he dicho en voz alta. – olvida eso.

Pero no parece dispuesto a olvidarlo. Se ríe tanto que tengo la sensación de que se va a ahogar. Se dobla, sujetándole el estómago, y cuando parece que va a parar me mira y vuelve a reír.

– Ok, – le espeto algo molesto. – ahora si eres tan amable me explicas el chiste y nos reímos los dos…

– Lo siento. – murmura aun riéndose. – es que te sale tan natural… Es raro.

Soy raro, ya lo sé. Soy diferente. ¿Es eso malo? Para él no parece que lo sea…

– ¡Ash! ¡Ahora me he puesto nervioso! – exclama de repente ya en la calle. – ¡Tus padres!

– Tranquilo – respondo animado. – les caes bien. Osea, por mi. – no, eso no tiene sentido. – me refiero a que… No es algo normal en alguien como yo tener pareja, y se alegraron mucho cuando supieron y… Que les caerás bien, vaya.

Me abraza y murmura contra mi oreja.

– Espero que sí.

Nos metemos en el metro camino a mi casa y mientras esperamos el siguiente convoy me coge la mano y me dice bajito.

– ¿Sabes? Me alegro de que me pidieras eso. – Me mira y me sonríe. Yo me sonrojo porque soy un estúpido con complejo de quinceañera enamorada. – Este es el orden correcto para hacer las cosas. – me explica calmado. – primero nos conocemos, conocemos a las familias y demás. Luego nos acostamos.

Asiento. Tengo asumido que no tengo ni idea de cómo funciona una relación así.

– ¿Y en qué nivel está conocer a mi psicóloga?

Me mira algo sorprendido.

– ¿Quieres que conozca a tu psicóloga?

– Ella quiere conocerte. – respondo esquivo.

– Ok, supongo que tampoco tengo elección.

– Tranquilo – le sonrío – le caerás bien.

Me acerco aún más y le beso, recreándome en el contacto, atrayendo algunas miradas indiscretas.

Y, muy orgulloso de mi mismo, consigo retirarme justo antes de que sea imposible parar.

Jo, menuda frustración…

Y así es como, al día siguiente, por primera vez en mucho tiempo no voy solo a mi sesión de terapia.

Subimos juntos en el ascensor del hospital, le aprieto la mano con fuerza, él me mira y se ríe, nervioso. No sé cuál de los dos tiembla más…

Llegamos a la consulta, ignoro completamente a la secretaria y me siento en una de las sillas a esperar. Baekho la saluda, y ella responde tartamudeando. Al instante sale disparada de su mostrador y se asoma a la puerta de la consulta.

– Dra. Jang… – la llama.

– Un momento, – responde ella des de dentro – estamos a punto de terminar.

– Choi ha venido acompañado. – sigue insistiendo – ¿le dejo pasar?

– ¿De verdad? – su voz suena sorprendida, más que eso alucinada. – Porque si es verdad puedes ir abriendo el champán…

La oigo reírse, y la secretaria la mira confundida.

– ¿Es en serio?

La psicóloga se asoma a la puerta y sonríe al vernos. Me doy cuenta de que aún estoy cogiéndole la mano a Baekho, y hago todo lo posible por no sonrojarme.

– Pues sí que es cierto… – se acerca a nosotros, sonriendo. Frunce el cejo un instante, como pensando – definitivamente no voy a llamarte Baekho, así que mejor te pregunto tu nombre.

Baek sonríe antes de responder.

– Dongho, Kang Dongho.

– Encantada de conocerte entonces, Dongho. Enseguida estoy por vosotros.

Se despide y vuelve a meterse en la salita.

La secretaria, curiosa, finge que vuelve a su trabajo mientras nos observa de reojo.

Esa chica es tonta.

Entramos apenas cinco minutos más tarde, ella sonríe de oreja a oreja mientras nos indica que nos sentemos en la butaca grande.

– Bueno Minki, así que este es tu… amigo Dongho…

– Mi novio – corrijo.

Se me queda mirando y sonríe, hago todo el posible por no sonrojarme, creo que no lo consigo.

– Tu novio, bien… – No te sonrojes Ren, está jugando contigo, aguántale la mirada, finge que no te importa… – ¿Y hay algo de tu novio que no me hayas contado aún y quieras decir en su presencia?

Aish, que bien ha sonado eso de “tu novio”… ¡No te sonrojes!

Desvío la mirada fingiendo indiferencia, me apalanco más sobre la butaca y murmuro un “para nada”.

Ella sigue sonriéndome con superioridad.

– En tal caso yo si quiero decirle muchas cosas, ¿te importa esperar fuera mientras hablo con él?

Ah, no, eso sí que no. ¿Dejarles solos? Ni hablar, a saber que tonterías le mete en la cabeza…

Pero Baek me aprieta la mano, mirándome con su sonrisa dulce que me derrite el corazón. Me acaricia el pelo.

– Está bien.

– Ok…

Me pongo en pie a regañadientes, y al último segundo vuelvo a agacharme y le beso, con ansias y con lengua, con mucha lengua. Y aún besándole abro los ojos y miro descaradamente a Jang. Ella se tapa la boca para ocultar que se está riendo a carcajadas.

Salgo de la sala con seguridad y dignidad, y la oigo reírse justo antes de cerrar la puerta. La muy zorra se lo está pasando en grande…

Me siento en una de las sillas bajo la mirada fija de la estúpida secretaria, y a mi me concome la curiosidad. ¿De qué hablarán? ¿Qué querrá decirle que yo no pueda saber? ¿Le preguntara por nuestras intimidades…? Pues se llevará un chasco, porque con lo que hemos hecho hasta ahora…

No aguanto la intriga. ¿Estará mal escuchar a escondidas? Osea, ¿Está muy mal? Bueno, en cualquier caso no será peor que violar a una compañera ¿no? Ya voy a ir al infierno igualmente…

Espero cinco minutos, diez, hasta que la curiosidad puede conmigo.

Me acerco sigilosamente y pego mi oído a la pared. La secretaria me mira sorprendida, pero es tan tonta que ni me planteo la posibilidad de no ignorarla. Por el caso podría ser una muñeca hinchable. Aunque tal vez entonces me gustaría más…

– … Esto iría a ser fácil. – Me llega la voz de Baekho – Supe desde el primer día que él era diferente, pero no me eché atrás. ¿Por qué iba a hacerlo ahora?

– No quiero que le dejes, para nada, solo que seas consciente de las po…

– Minki – me llama la secretaria – ya te llamarán cuando te necesiten, puedes sentarte. – me sonríe como la estúpida cabeza hueca que es.  Y yo la sigo ignorando mientras intento comprender lo que dicen.

– … Tan malo ¿no? Osea, ¿qué es lo peor que puede pasar?

– Lo peor no sé. – Le responde ella – Tienes que contar con que te engañará. Aunque esté contigo seguirá necesitando sexo con otras personas. También tienes que ir con cuidado de que no te contagie nada. Pero todo eso ya lo sabes, cuentas con ello. De lo que quiero que seas consciente también es qué que en el mejor de los casos se curará, y tú serás su “cura”, y una vez deje de necesitarte se olvidará de ti. Porque querrá olvidar todo lo relacionado con esto.

El corazón se me para un instante. Y no tengo muy claro por qué.

Es la primera vez que la oigo hablar de curarme creyéndoselo, creyéndolo yo. Es la primera vez que hay una posibilidad real de ello. Y eso se nota en su tono de voz, y es un golpe para mí. Agradable y positivo, pero un golpe.

Pero no es solo eso… No puedo imaginar olvidar a Baekho. Él es todo mi mundo ahora, no quiero ni considerar el perderle, es mi punto de gravedad. No me parece posible que eso cambie nunca hasta el punto de querer olvidarle. Y no soporto la idea de que él lo piense.

Abro la puerta de golpe, ignorando a la secretaria que me pide, algo histérica, que me siente. Ambos me miran. Él desconcertado, algo dolido. Ella enfadada pero para nada sorprendida.

– Nunca – pronuncio alto y claro. – Si al curarme voy a querer olvidarme de él no voy a curarme nunca.

Ambos se quedan mirándome mientras se repite en mi mente lo que he dicho una y otra vez. Cinco segundos, diez, y cuando ha pasado un minuto el arranque de fuerza deja de parecerme una buena idea. Ahora me suenan ridículas mis palabras, y bajo la cabeza avergonzado.

Baekho coge mi mano, la lleva a sus labios y me besa la palma abierta.

– Gracias. – murmura.

Jang se recuesta en su butaca, con una sonrisa que no puedo definir sino como cálida. La miro a los ojos, y veo como empieza a acumularse agua en sus ojos.

¿Va a llorar?

– Que… – me asusto al instante. No puede llorar. ¿Qué está pasando?

– Lo siento – se disculpa – esto es maravilloso… – Sigo sin comprender nada, pero Baekho tira de mi para que me siente sobre su regazo y me abraza, y así nos sentamos a escucharla. – ¿Sabes Minki? Te llevo des de hace cuatro años, y eras un caso difícil. Venías redirigido de dos psicólogos anteriores que te daban por perdido. Las previsiones eran que tendríamos que internarte antes de la mayoría de edad, y estábamos consiguiendo mantenerte a flote pero… pero esto… – hace un gesto con las manos, como si intentara expresarse con ellas a falta de palabras – Has hecho un cambio radical, casi no puedo creerlo, nunca había visto algo así. Olvidad lo que os he dicho antes, estaba siguiendo el protocolo, pero vosotros sois algo excepcional. – nos sonríe, orgullosa, y me siento cohibido, y a la vez cálido y protegido entre los brazos de Baekho. Por algún motivo sus palabras me están provocando una sensación extraña, como si algo dentro de mí se derritiese. – Tenéis algo muy hermoso que he visto en muy poca gente. Protegedlo. No os enojéis por tonterías, confiad en el otro, apoyaos mutuamente… – sacude la cabeza – no, no hace falta que os diga nada de eso. Solo sed felices juntos.

Baekho me abraza con más fuerza. Siento que tengo que decir algo.

– Lo haremos. – responde mirándome con esos ojos de chocolate fundido y esa sonrisa de rayos de sol.

Siento lágrimas en mis ojos también. Tiemblo. No puedo comprender que me pasa. Rompo a llorar. Baekho me abraza, Jang nos sonríe, y yo solo puedo repetir como un estúpido “gracias”…

Después de esta ridícula y vergonzosa sesión de terapia de la que no volveré a hablar en mi vida Baek y yo vamos a mi casa. Mamá le acoge encantada y nos quedamos sentados en el sofá viendo la tele hasta tarde. Cena con nosotros y luego discute sobre futbol con mi padre. Se va pasadas las once y porque tiene clases al día siguiente.

Le acompaño hasta la parada de metro y nos despedimos con un beso que pretendía ser corto pero que se alarga por mi parte.

No quiero separarme de él. No quiero dejar de sentirle.

Pero se separa, me sonríe y me dice.

– Pronto.

Le sonrío también, algo avergonzado de ser tan obvio, y vuelvo a casa sintiéndome vacío. Sintiendo que me falta parte de mí.

Gracias por leer ^^ 

SHIROKO

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el julio 18, 2013 en Ninfomanía ~BaekRen~, Others y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. WAAAAAAAAOOOOOOOO!!!!! me ha encantado el capitulo TTTT o TTT gracias por subirlo, he tenido un dia pesimo y ver que actualizar el fic me ha puesto muy contenta. Chicas son mis escritoras favoritas.
    besos

  2. Estoy como la psicóloga.. sin poder expresar con palabras lo que he sentido con este capitulo… me encanto estuvo genial…. esperaré con ansias el siguiente ^^

  1. Pingback: Ninfomanía | SHIROKOtoKUROKO

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