Ninfomanía: Reminiscencias. Capítulo 1


ninfomania3-1

 

 

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing: BaekRen (Baekho x Ren)

 

este es el primer capítulo de la tercera (y última) parte “reminiscencias” esto ya se acaba!!! (aunque creo que se nota…) 

y nada más, enjoy ^^

 

Me voy poniendo cada vez más nervioso mientras espero junto a la puerta. ¿Como no estarlo? Finalmente ha llegado el día, la gran prueba, y me siento como si esto fuera un examen muy importante. Tengo que hacerlo lo mejor posible.

Vuelvo a clases.

No al mismo instituto al que iba, me expulsaron, no puedo hacer nada contra eso, aunque me habría gustado demostrarles a mis compañeros que ahora soy mejor. También habría sido más difícil afrontarlo, está bien así.

Además, así le tengo a él a mi lado, cogiendo mi mano y dándome fuerzas con su mirada de chocolate.

– Puedo hacerlo. – ¿Se lo digo a Baekho? ¿o a mi?

– Puedes. – Asiente sonriendo.

Sonrío yo también, por el simple hecho de que me hace feliz verle sonreír.

– Gracias.

Estrecho su mano con fuerza, respiro y entro.

Me deja en la sala de profesores y al sonar el timbre ya estoy en la clase, frente a un grupo de 27 desconocidos y Baekho, mis nuevos compañeros.

No me siento a su lado, no a todas las horas si más no. No puedo depender tanto de él. Intento relacionarme con mis nuevos compañeros, ser lo más abierto posible, hablarles, mirar sus caras y no sus pantalones. Y me cuesta, se me hace realmente difícil. Siento que me odian, que sobro aquí, ellos son un grupo y yo un extraño en su pequeño ecosistema. Aun así, se me acercan un par de chicas a saludarme. Hablan por los codos, mucho y muy rápido, y se ofrecen unas 15 veces a enseñarme el instituto. Me repiten el doble de veces que soy muy mono, me cohiben.

También se me acerca un chico, con intenciones muy obvias, que estoy seguro que conozco de algo, aunque no consigo ubicar de que. Este se aleja cuando Baekho me pasa un brazo por los hombros y me besa frente a toda su, ahora nuestra, clase, reclamándome como suyo. Y entonces recuerdo de que conozco al chaval, me lié con él… el invierno pasado, en uno de los sofás de un pub de la zona nocturna. Ese día perdí los guantes. Mejor fingir que no me acuerdo de nada. Mejor pensar solo en los labios de Baekho sobre los míos, en su sabor a chocolate, en su lengua cálida…

Hasta que se separa y me doy cuenta de que sigo en clase. Que mal.

Sonrojado y sintiéndome acaparadoramente observado me dejo arrastrar por él a conocer a sus amigos, compañeros de su clase y de la de al lado, algunos que van al fútbol con él, otros que simplemente se juntan con él en el patio. Su gente.

Estoy entrando en su mundo.

 

Por la tarde estudio como loco para ponerme al día, y los siguientes días igual. Baekho y algunos de sus amigos me ayudan a repasar las lecciones, y yo me aplico realmente en serio. Sé que voy a repetir el curso igualmente ya que me he saltado casi cuatro meses de clase, pero todo lo que pueda recuperar bienvenido sea.

Es tedioso, obviamente, mi nueva vida consiste en ir del colegio a la biblioteca y de allí a casa, pero no es tan horrible como podría parecer. Baekho está casi siempre conmigo, y ahora que mi mente no está colapsada de porno a tiempo completo descubro otros placeres.

Leer, encontrar una buena novela que te enganche y te transporte a lugares lejanos y tiempos remotos. Aprender, darte cuenta de que tus conocimientos se amplían día tras día, que puedes aplicar las cosas que has estudiado, cuando resuelves un ejercicio y ves que el resultado esta bien, cuando te preguntan la lección y puedes responder sin inmutarte, los ojos iluminados de mis padres cuando les enseño las notas del último examen.

Descubro, poco a poco, que la vida tiene otros placeres.

 

El sábado salgo de compras con mi madre, a buscar algo de ropa para renovar mi fondo de armario, a pasar un rato con ella. Le hablo sobre Baekho, sobre mis nuevos compañeros, sobre las clases, sobre el instituto, sobre Baekho… Ella me habla sobre romances de infancia y adolescencia, sobre una compañera de carrera con quien fueron algo más que amigas, aunque fuera solo una excepción, sobre como conoció a mi padre, sobre mi mismo… En realidad hablamos sobre tantas cosas que es ya tarde por la noche y no quiero levantarme del sofá e irme a mi habitación, quiero que siga explicándome cosas sobre ella y sobre papá. Él me cuenta cosas también, y el domingo salimos los tres y vamos a la playa.

No recuerdo haber ido a la playa desde… como mínimo des que tenía siete años. Y enseguida recuerdo el porque. Gente en bañador… Mucha gente en bañador… Sol, calor, agua…

Pero tengo que aguantarlo, tengo que poder soportar esto, me estoy curando ¿no? un grupito de tíos en bañador no tienen porque alterarme en absoluto, el calor se debe únicamente al sol abrasador, no tiene relación alguna con el par de chicas con biquinis ligeritos que pasean por la orilla, y sin duda ese hombre de torso musculoso y bronceado que juega con su hijo preadolescente… No se si tengo más ganas de violar al padre o al hijo, esos bracitos delgados, ese cuerpo menudo, tan frágil que pareciera que podría romperse en cualquier momento… Y verle entre los brazos gruesos del adulto, que le sujeta y le levanta el en aire, que le revuelve el pelo y le lleva echado en el hombro hasta las toallas que tienen tiradas sobre la arena.

Y en mi mente le tira, y se tira él encima, le arranca la camiseta ligera y el bañador con un solo gesto de sus potentes brazos y le devora, poseyendo de forma bestial su cuerpecito menudo, sobre la arena ardiente y bajo el sol abrasador…

Dios, que calor hace…

Me meto en el agua para refrescarme, pero ni siquiera está fría, solo templada. No sirve para nada.

Un grupo de adolescentes poco mayores que yo juega con una pelota de plástico cerca de mi. Una chica va a por la bola y el chico a su lado la coge y tira de ella para impedirle llegar. La abraza por detrás levantándola en el aire, ella se gira y se besan, con lengua, y sus amigos silvan. La abraza con fuerza, con sus manos de dedos largos, y el cuerpo de ella se pega al suyo, apretando sus pechos contra su pectoral…

Meto la cabeza en el agua. No pienses en eso Ren, no pienses en nada…

Salgo del agua y regreso con mis padres, me cruzo con un chico de unos veinticinco, y esta vez no soy yo quien mira. Su mirada se clava en mi cuerpo, su sonrisa revela mucho más de lo que él cree. Y lo se porque reconozco esa expresión. Deseo. Siento que me desea, que sus ojos resiguen la piel pálida de mi cuerpo delgado, como está ansioso de mi cuerpo.

Observo a mi alrededor y me doy cuenta de que no es el único. La gente me mira, y adoro sentirme observado. Cambio ligeramente mi forma de andar, más suave, más ligera, más contorneada, más sensual. Me tumbo sobre mi toalla con mi más estudiado movimiento felino, estirando mi cuerpo a propósito para provocar a todo el que me esté mirando. Y atesoro la sensación de sentir la lujuria ajena, una lujuria que emana de mi.

Deseo, ansias, el anhelo, la lujuria. Saber que sienten esto por mi hincha mi orgullo, me provoca, remueve mi interior. Pero son extraños, y pronto me doy cuenta de que no es en sus caras que quiero ver esa expresión, no es en sus ojos que quiero ver el deseo.

Baekho… mi tigre… Como ansío sentirte… como deseo que me desees…

¿Porque no me deseas? ¿porque no me has tomado aun? ¿porque provoco más a un extraño que a ti? ¿es que no me quieres? ¿es que no quieres eso de mi? Porque yo si lo quiero, lo necesito. Necesito sentir tu cuerpo fuerte y tus anchos brazos a mi alrededor, tus labios en mi boca, tus manos sobre mi piel, tu cuerpo junto al mío. Necesito sentirte dentro de mi. ¿Es que tu no sientes lo mismo? ¿es que soy el único que lo desea? ¿es que nunca vas a “estar preparado”?

Necesito sentirte Baek… Necesito sentirte tanto que el calor se agolpa en mi cuerpo, mezcla de excitación y rabia. Porque no me deseas, porque yo solo te deseo a ti. Porque lo quiero todo contigo, y soy el único que lo siente.

Quiero que respondas mis caricias, quiero sentir que, cuando el deseo me abruma y me consume, tu te mueres también por mis huesos y mi cuerpo.

Quiero sentir que me amas, en todos los sentidos.

Porque lo sé, pero lo necesito sentir.

Y abrumado de sensaciones que no comprendo y que se mezclan creando un verdadero huracán en mi interior le pido a mamá de irnos ya. No aguanto ni un segundo más aquí, viendo reflejado en los rostros de otros lo que quiero sentir en ti.

Me encierro en mi habitación, frustrado, abatido e indignado con el mundo en general. Ardiendo.

Mis manos resiguen mi propio cuerpo, pero eso ya no me provoca satisfacción.. Nunca lo ha hecho. Quiero que seas tu quien me toque. Quiero que me abraces, que me beses, que me poseas, que me quieras igual que te quiero yo, que me desees como yo a ti.

Te quiero sentir.

Tumbado en mi cama me hecho la sabana por encima la cabeza, aunque el calor sea asfixiante. Necesito dejar de pensar.

Respiro hondo. Una vez, dos. Lleno de aire mis pulmones y me concentro solo en el movimiento de mis costillas, de el oxígeno por mi garganta. No pienso en nada más, como me enseñó Jang, y poco a poco me relajo.

Oigo golpecitos en la puerta y entra mamá, tendiéndome el teléfono.

– Minki, cielo, es para ti.

Es extraño que alguien me llame al fijo, pero ni me lo planteo, sigo concentrado en respirar mientras le tiendo la mano y cojo el auricular del inalámbrico.

– ¿Diga? – ella sonríe y se va, acariciando mi cabello primero.

– Hola Rennie – Baek… suspiro, y me dejo caer sobre la cama. – Me ha llamado tu madre, me ha dicho que habéis ido a la playa. ¿Como ha ido?

Baek… Solo de escucharle siento como me relajo. En parte odio ser tan dependiente, en parte agradezco que siempre esté allí cuando le necesito.

– Ha estado bien. Hacia mucho que ni íbamos. Pero hacia calor.

– ¿Demasiado?

– Demasiado. – Sé que sabe de que le hablo.

– ¿Estás bien ahora?

Dudo unos instantes. ¿Estoy bien? Si, supongo que si, porque ahora me doy cuenta de que todo era una estupidez.

– Creo que si… Baek, tu… ¿me deseas?

– ¿Eh? – responde nervioso, y aun al otro lado de la linea puedo imaginar como se sonroja y desvía la mirada incómodo. – A… ¿a que ha venido eso? – y no puedo evitar reírme. ¿Como he podido pensar que no? Él no es como yo. Es más inocente, es mas puro, el sexo es un tema totalmente ajeno a él. Pero me desea, a su manera y en un grado diferente al mío, porque lo mío es antinatural. Pero me desea. Lo se, y ahora lo veo claro. – Te… Si, claro que si, ya lo sabes. Fuiste tu el que querías esperar un año ¿eh? – Se ríe. si, fui yo.

– Cierto. Bueno, un mes y medio… – ¿aguantaré? Con lo que me pone su cuerpazo… – ¿Sabes? creo que ya lo he comprendido.

– ¿Eh?

– No voy a curarme nunca.

– Rennie… no vuelas con…

– No, escúchame. – le corto – Nunca voy a curarme. Nunca voy a dejar de pensar completamente en sexo, dejar de tener tentaciones. Eso no pasará. Siempre pensaré diferente, siempre seré diferente, pero porque todo el mundo es diferente. Tal vez mis “diferencias” son más marcadas, pero es como soy yo, y tengo que ser así. Ahora ya he cambiado mucho, lo que aun queda no va a irse nunca, ni tampoco quiero que lo haga, porque así es como soy yo. Ahora ya no es un problema. “Curarme” no significa dejar de sentir todo eso. Significa poderme controlar. Dejar de sentirme culpable cada vez que hago algo, reprimir mis impulsos, pensar antes de actuar. No exhibirme, no desatarme, no tener mas crisis. Controlarme, al fin y al cabo. ¿No te parece que es eso?

Espera al otro lado de la línea, le oigo respirar mientras piensa.

– Creo… Creo que tienes razón. – admite – si cambiases más dejarías de ser tu, y ahora mismo estás bien. Si aceptas que eres así… Eso podría ser estar curado.

– Si… Creo que si – suspiro – Entonces… – ¿entonces esto es todo? – Entonces creo, que estoy curado.

Curado. De verdad. Porque ¿que puede ser sino esto? Hoy he ido a la playa. Hacia mucho que no iba a la playa, y me he mantenido firme ante los cuerpos bañados por el sol, ante el agua, la arena y el calor. Pienso, está claro, mi mente hierve de actividad, pero mientras no salga de mi mente, mientras no me impida llevar una vida normal, mientras pueda controlarlo, esos pensamientos que me hacen diferente no me hacen peor. No soy peor persona por tener pensamientos obscenos, no soy un monstruo por desear el placer.

Suspiro.

Curado.

– Wow, cuesta de asumir. – Él se ríe.

– Te quiero Rennie – me dice apenas susurrando – Te dije que lo conseguirías. Me siento muy orgulloso de ti.

– Gracias. – yo también.

Me siento satisfecho conmigo mismo. Y es la primera vez que lo siento.

Curado.

 

 

No les parece hermoso? ❤ a mi si ❤ ❤ ❤ 

el siguiente pronto!!! (prometo… que li intentaré… ^^’) 

 

SHIROKO

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el agosto 12, 2013 en Ninfomanía ~BaekRen~, Others y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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