Ninfomanía: Reminiscencias. Capítulo 2


Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing: BaekRen (Baekho x Ren)

 

Si, he tardado mucho en publicar, lo se, os compenso con un capítulo que me encanta ^^ y con un final que es amor ❤

 

 

Capítulo 2:

 

Nos miramos fijamente, ninguno habla.

Pasa un minuto, dos. Curva los labios y se ríe.

–    ¿Me has oído?

–    Si, un momento…

No puedo asumirlo.

“Hemos terminado”

“No tienes que volver”

¿De verdad lo ha dicho? ¿lo ha dicho de verdad?

Bajo la mirada a mis manos, enlazadas exactamente en la misma posición que cundo me lo ha dicho. Me he quedado congelado.

“Hemos terminado”

–    Minki, no significa que no puedas volver, si quieres lo podemos reducir a una vez al mes. – vuelvo a mirarla. – Eso estaría bien, para mantener el seguimiento, de momento si más no. Un par de veces al año estaría bien que vinieses siempre, cuando se trata de un caso grave como el tuyo es difícil una recuperación total, me gustaría no perder el contacto, aunque sea más por curiosidad mía que porque lo necesites…

–    Si, supongo que eso estaría bien…

–    ¿Vendrás una vez al mes entonces?

Su voz es suave, me habla poco a poco para que lo vaya asumiendo.

–    Si.

 

Realmente no siento que mi vida haya cambiado mucho. La cura ha sido algo progresivo. Poco a poco e incentivado por Baekho he ido cambiando, el hecho de haberme “curado” ha supuesto un golpe en mi mente, de algún modo me siento aliviado y es una carga que ya no pesa en mi, pero el verdadero cambio ha sido progresivo, tanto que apenas lo he notado.

Mi día a día, es tan absurdamente normal que incluso me sorprende. Voy a clases por las mañanas. Como en casa, o en casa de Baekho algunos días. otros días viene él a casa.

Paso la tarde estudiando. En la biblioteca con algunos compañeros de clase, con los amigos de Baekho, que cada día están más cerca de convertirse en mis amigos. Algunas tardes las paso solo en casa, estudiando también. Me he propuesto llegar al nivel, y me doy cuenta de que puedo hacerlo. Mi mente está mucho más despejada ahora que hace unos meses. Comprendo las cosas que leo, las asumo y las entiendo, y eso me llena de satisfacción por mi mismo como hace tiempo que no sentía.

Paso más tiempo con mi madre. También con mi padre aunque eso es más difícil por las horas que trabaja. Paso también tiempo con los padres de Baekho, que poco a poco y de forma sutil me van asumiendo como yerno. Voy a ver alguno de sus entrenamientos, y a los partidos, y termino haciéndome amigo de sus compañeros de equipo y de las chicas que forman su pequeño “club de fans”, aun con la mala impresión que dejé la primera vez.

Y poco a poco, voy rehaciendo la vida que realmente nunca he tenido.

Y aun así… ¿es que falta algo en mi vida ahora? ¿porque tengo a terrible sensación de que estoy olvidando algo?

 

Me encuentro en la biblioteca, divagando entre fórmulas químicas para calcular solubilidades, velocidades de reacción, entalpía y otras cosas extrañas. Tan enfrascado en los apuntes que me han dejado que ni siquiera le oigo cuando me llama.

–    ¡Rennie! – grita susurrando, ya que en la biblio no se puede alzar la voz, y yo me giro a mirarle, aun con las gafas puestas. – Dios, que pintas de nerd que tienes…

–    ¿Eh?

–    Nada, que me voy a entrenar. ¿Nos vemos luego?

–    Mmm… no se… llámame, si he terminado esto nos vemos un rato.

–    Ah… Nerd total… ok, te llamo luego.

Me besa rápido, en la frente, que tampoco es necesario montar escenas en sitios públicos, y se va. Mi vista regresa a los apuntes antes de que salga por la puerta.

Creo que aquí me faltan Carbonos…

 

Consigo que me cuadren las reacciones, luego consigo resolver ecuaciones vía límites y matrices, y sigo con eso cuando me suena el móvil. Apenas me he dado cuenta y me ha pasado toda la tarde.

Es Baek, que ha terminado el entreno.

Supongo que puedo ir… Ya he trabajado mucho hoy… Si, supongo que si.

Nos encontramos en la parada de metro cerca del estadio, simplemente pasamos un rato por ahí, charlando, besándonos (aunque no mucho, prefiero no tentar a mis hormonas), luego cada cual coge el metro para su casa. Tardamos como media hora en despedirnos, siempre intentando alargar aunque sea un segundo más…

–    Conéctate esta noche – me pide – hace siglos que no abres el face.

Tiene razón, hace mucho que no lo abro. NI siquiera me había dado cuenta, y eso que antes me pasaba el día en el chat con J y Mimi…

Espera.

Oh, dios, no puede ser.

J y Mimi.

¡¡¡Me había olvidado por completo de ellos!!!

 

Llego a casa y voy directo a mi habitación, al portátil, al facebook. Dios mío, ¿como ha pasado esto?

Recuerdo las palabras de Jang cuando intentó avisar a Baekho que cuando me curase intentaría olvidar todo lo relacionado con mi enfermedad. Es más que evidente que ha sido así. Estaba tan absorto descubriendo el nuevo mundo en el que he entrado, lleno de gente y de cosas por aprender que he olvidado por completo el antiguo, y no puedo sentirme feliz por ello.

Tengo cientos de mensajes suyos, ya sea por el chat con los dos o por privados, publicaciones en mi muro y demás. Y sus mensajes van des de los “te olvidaste de nosotros? XD” en broma pasando por los “oye, te pasa algo?” hasta los mensajes claramente agresivos de Mimi “Ya hemos pillado que te importamos una puta mierda, ZORRA”. Además, como Mimi es bipolar no siempre van exactamente en ese orden…

No se ni como empezar a hablarles. Hace que no les hablo… ¿tres semanas? Se habrán dado cuenta de que algo ha pasado, y no tengo claro que se lo tomen bien, Mimi es muy celoso, se pondrá hecho una furia si se entera de que de nuevo le he “superado”. J simplemente es posible que se deprima aún más, y hace demasiado que no se de su estado para jugármela así.

Nada, no se que decirles, así que opto por lo más simple y sencillo, dejarles hablar a ellos.

“hola” y ser sincero “lo siento”

Mimi está conectado.

“RENNIE!!!!!” “HAS VUELTOaksjdfaskfjshfdkj” “<3” Mimi… “¿DONDE COJONES ESTABAS ESPECIE DE FURCIA SUBNORMAL???” Ya tardaba…

“hola ren (soy J)”

Anda, así que está en su casa… bueno, me alegra saber que no pierden el tiempo en mi ausencia.

Espera, Mimi estaba con la sífilis. En fin…

“He stado liado…” ¿hasta que punto les puedo decir? “He vuelto al insti ¿sabeis?”

“HaeJin dice que ya no vas a terapia” Así que la muy sabionda de Jang se ha chivado… Ya le vale.

“Lo he reducido a 1 vez al mes”

“osea, que vuelves al insti y dejas la psicóloga” “¿Te han dado el graduado ya?”

Dar el graduado es una broma que tenemos, se refieren a si me he curado. Y supongo que tengo que ser sincero.

“si”

Tardan en reaccionar. Sé que no voy a recibir felicitaciones de su parte. Yo tampoco sabría que decir en su situación.

“entonces te vas?”

¿Que si me voy? Al fin y al cabo esto es como un pequeño grupo de terapia, ¿que motivo tengo de seguir estando aquí?

Pero me doy cuenta de que, si me fuera completamente, si hubiera dejado de hablar con ellos por más tiempo, hubiera perdido una parte de mi. Una parte de mi que probablemente esté relacionada con mi enfermedad, pero que no quiero dejar atrás.

J y Mimi son mis mejores amigos. SON, no eran, nunca dejaran de serlo, hay lazos que nunca se rompen.

“no” “me quedo”

Por no hablar que me había prometido ayudarles a curarse…

“Soys mis amigos, eso no tiene nada que ver con si estoy enfermo o no” Aunque yo mismo haya tardado en verlo. “Soys mis amigos, y os quiero”

¿Y desde cuando soy tan empalagoso con ellos???

“Jope… si me lo dices así no me puedo enfadar…” “nosotros también te queremos”

Sé perfectamente quien ha dicho cada cosa. Son ellos, les conozco como si fuesen mis hermanos, y me doy cuenta de que, realmente, les quiero.

 

Al día siguiente paso por casa de Mimi, tenemos un dramático y lagrimoso reencuentro que dura un medio minuto y luego me ponen al día de sus vidas “superfabulosas”, básicamente consisten en pajearse viendo pelis porno (sobretodo Mimi) y estudiarse las arrugas de las sábanas (Básicamente J).

Me voy ya tarde y quedamos de nuevo para el sábado por la tarde, para ir con Baekho y, finalmente, presentárselo.

 

En los siguientes días busco el equilibrio, los estudios, los amigos y Baekho. ¿porque los días tendrán solo veinticuatro horas? ¿porque antes me parecían tantas???

Vuelvo a hablar con mi primo Aron. De ese tarde más en acordarme, y al darme cuenta me sentí asqueroso, pero no se lo toma mal (no después de todo el tiempo que pasamos peleados) y una vez más le prometo que saldré un día con sus amigos. Luego ya escucho como me habla de sus romances y aventuras. Y me siento subnormal por sorprenderme cuando me doy cuenta de que me habla de tíos. Si, no sabia que mi primo con el que salía de fiesta casi cada semana era Gay. En mi defensa diré que hasta hace pocas semanas su vida me importaba un carajo.

 

Y así, con algún examen y muchas horas de estudio de por medio, llega el sábado.

 

 

Llamo la puerta y esta se abre, una ranura de apenas 10 centímetros, vuelve a cerrarse.

– ¿Qué…?

Cuento interiormente hasta tres, la puerta se abre y aparece Mimi al otro lado. Ni siquiera me presta atención, mira detrás de mí, sonriendo de lado, relamiéndose con descaro.

– Así que este es el gatito…

– De gatito nada, es todo un tigre y es mi novio, así que las manos quietas, Mimi. – le advierto muy serio mientras paso a su lado para entrar, dando un ligero y casi imperceptible traspiés en el umbral.

– Pero tú estabas de abstinencia ¿no? Deja que nos divirtamos los demás de mientras…

Se acerca a él, recostándose en el umbral de la puerta, y Baekho retrocede un paso, sonrojado y cohibido. El problema con Mimi es que nunca sé si habla en serio. Bueno, no, el problema es que sé que habla en serio. Le cojo del brazo y le obligo a mirarme.

– En serio, MI tigre, las manos quietas.

Suspira, resignado, y levanta las manos en gesto de rendición.

– Ok, ok…

Se aparta y le deja pasar, pero cuando Baekho aún confundido cruza el umbral frunce el cejo y le detiene. Ya se me había olvidado…

– Sal. – le ordena. Baek obedece, como hipnotizado, creo que ya no puede sorprenderse más de nada. – ok, ahora puedes entrar.

– ¿Qué…?

– Tienes que entrar, salir y volver a entrar, – le explico – si no no puedes pasar.

“entrar, salir y volver a entrar”. Al segundo oigo a Mimi descojonandose, y yo no puedo reprimirme y me río también a carcajadas, doblándome por la cintura mientras Baekho nos mira sin comprender. Suerte que Baek no se asusta de nada…

–    ¿Jay está aquí? – le pregunto cuando dejamos de reírnos.

–    Si, arriba, mirando el techo. – responde como cabreado. – Es lo más interesante que se hace en esta casa…

Osea, igual que el otro día. Perfecto.

Mientras le seguimos me doy cuenta de lo extraño que debe parecer Mimi para alguien que le ve por primera vez, para alguien que no está acostumbrado a él. Camina sin tocar los bordes de las baldosas, sube las escaleras cambiando de pie cada tres escalones, absolutamente todo en la casa esta por parejas, incluso tuvieron que poner dos televisores y dos sofás en el comedor, dos mesas grandes. En la cocina no entra, porque poner dos hornos y dos neveras era insostenible. Su habitación está enmoquetada para que se olvide de los bordes entre las baldosas, que le ponen de los nervios si los ve durante mucho rato (aun me acuerdo de sus crisis cuando tenian parquet…). Los armarios de su habitación no tienen puertas, porque siempre necesitaba abrirlas dos veces y era una perdida de tiempo, y tuvieron que comprar camas que quedasen pegadas al suelo porque el espacio que quedaba vacío hacía que empezara a hiperventilar y a tirar cosas. Luego aun se ponía peor cuando se daba cuenta de lo que había tirado porque rompían su orden. El caso es que en su cuarto hay dos camas, dos armarios, dos mesitas y todo es absolutamente simétrico.

J ocupa una de las camas, ¿cuantos días llevará aquí? Parece realmente absorto, creo que nunca le había visto tan drogado, pero si más no cuando nos ve se incorpora y parece animarse un poquito. Le sonrío.

–    ¡Hey Jay!

Y me responde sonriendo también.

–    Hola Ren. – Luego mira detrás mío y añade alargando un poco las palabras. – Hola tigre…

Me exasperan.

–    Que si, que mi novio está muy bueno, ahora dejad de babearle.

–    Jo, y yo que esperaba que le hubieras traído para compartirlo…

Mimi le mira lascivo, pero eso ya es prácticamente su mirada habitual, y como no hace nada más dejo correr el comentario. Va a sentarse junto a J y Baek y yo nos sentamos en la otra cama.

Y simplemente charlamos. Baekho les cae bien, pero tampoco se hacen muy amigos. Mimi sigue algo celoso y es difícil tratar con él. Casi le salta a la yugular cuando Baek, curioseando por la habitación, ha movido de sitio uno de los lapiceros. Mimi temblaba cuando le ha gritado que volviera a dejarlo en su sitio. Luego ha seguido insinuándose descaradamente como si nada. J por su parte habla poco. No es que esté totalmente vegetal, pero cuesta hacerle reír y que participe en la conversación, y a ratos se queda mirando ausente a algún punto detrás de mi. A saber que le estarán dando ahora…

En definitiva, ninguno de los dos se gana premios a la popularidad ni el carisma, y Baekho no termina de sentirse cómodo con ellos, pero aun así sigue charlando con nosotros y preguntándoles cosas para conversar.

– ¿Como os conocisteis?

–    Por HaeJin. – responde Mimi. J no responde a no ser que le hables directamente – Es obvio ¿no?

–    Jang. – le aclaro a Baek – La psicóloga. – Asiente – organizó unas cuantas sesiones de terapia grupal con varios de sus pacientes, le pareció que ver los casos de otros podía ayudarnos con los propios

–    Teníamos la misma edad, el mismo problema, y vivíamos cerca. Intercambiamos teléfonos. – Sigue Mimi – Para quedar para follar.

–    Si, claro – me río – le salió un poco mal la idea.

–    Pero luego nos hicimos amigos.

–    And that’s all.

Pasan las horas, a ratos Mimi y yo nos ponemos a soltar tonterías con doble sentido (o directamente lascivas) y nos partimos de la risa, incluso J se ríe, y a ratos el ambiente decae hasta ser incluso aburrido. Por suerte no durante mucho rato. De algún modo es la dinámica habitual.

–    ¿Sabéis que he pensado? – interrumpe Mimi uno de los momentos de calma – que en dos años cuando me haya curado de la sífilis ya seré casi mayor de edad y mi madre no podrá reclamarme cuando me pierda por ahí con algún tío buenorro…

Dios… Siempre ha sido así ¿verdad? ¿Porque yo nunca me he dado cuenta de que no tiene ni un mínimo de sentido común? Provablemente porque yo tampoco lo tenía.

–    Yo esperaba que en dos años hubieras sentado un poco la cabeza y ya no te fueras con cualquiera provocándole infartos a tu madre.

–    No me ralles. – Me fulmina con la mirada – ¿ahora te pones de su parte? realmente te has pasado de bando…

Luego, claro, están los momentos de cabreo de Mimi.

–    Deberías intentarlo. – insisto.

–    No estoy enfermo.

–    Lo se. – ¿como puedo convencerle? ¿que me habría convencido a mi? – Pero… si te das cuenta de que hay cosas de ti mismo que te molestan ¿no? – Mimi resopla, quien me escucha mirándome con ojos brillantes es J, no importa, también va para él, aunque sigo dirigiéndome a Mimi- ¿te imaginas no sentirte culpable por nada? ¿recuerdas como era sentirte satisfecho de ti mismo? no creo siquiera que lo hayas sentido nunca. Y es una sensación tan… No se… es como… es mejor que un orgasmo.

–    ¡Oye! – replica indignado – hablarás de tus orgasmos. No hay nada mejor que un orgasmo.

–    He visto tus orgasmos y te aseguro que no son nada del otro mundo…

–    ¡Eh! eso es porque me reprimo!

–    De eso nada, eres transparente. Eres como una peli con 3D, subtítulos y audiodescripción.

Si, me encanta cabrearle.

–    ¡Serás zorra!

Y se me lanza encima. Aunque en broma.

–    ¡No me pegues cerda!

–    ¡Guarra!

–    ¡Perra!

Ya ambos rodamos por el suelo cuando me parece oír a J reírse. Solo por eso seguiría peleándome con Mimi.

Y entonces es cuando Baekho hace su primer comentario lascivo de la noche, sin salir de sus límites.

–    Realmente solo os falta el barro para que vaya a buscar palomitas…

Y seguimos riéndonos hasta que nos cansamos y nos quedamos otra vez sin hacer nada.

Y luego están los temas típicos de conversación, esos que siempre puedes sacar cuando no sabes que decir. Evidentemente no hablo del tiempo.

–    Octubre, 2011. – explica Mimi – En el baño del Zurich. Parecía lerdo, pero como se movía el tío… Y con la boca igual, creo que me corrí dos veces. – … – ¿Rennie?

–    No lo se. No quiero contar entre los que ya he tenido, sé que el mejor aun no ha llegado.

–    Pues no te quejes de mis orgasmos.

No hay ganas de discutir.

–    Piensa lo que quieras. – Y pasa a la siguiente víctima.

–    ¿Tigrecito? – Al pobre se le ha quedado el mote.

–    Yo… – intenta responder, pero con lo tímido que es y que hoy ya le tienen saturado…

–    Baek es vírgen. – explico yo.

–    Joder, – se queja – jugar con vosotros no tiene ni pizca de gracia.

No le ha preguntado a J, cuando Mimi habla se dirige a nosotros. Creo que de algún modo ha integrado a J como un mueble más. Pero si se gira a mirarle cuando “el mueble” habla, al cabo de un rato.

–    Os acordáis esa vez en el hospital… No se cual de los dos estabais, pero… que nos acostamos con las dos chicas esas, que también estaban en el grupo de Haejin…

Estaba con Mimi

– Nos lo has contado como diez mil veces. – replico.

–    Fue… fue increíble…

Segun Mimi no fue para nada increíble fue normalillo tirando a soso. Y entonces me acuerdo de que estábamos hablando antes.

– Jay… ¿ese ha sido el mejor polvo de tu vida?

–    … Creo que si.

No me lo puedo creer, osea, fue más bien vulgar ¿será porque estaba Mimi?

–    ¡Joder! deja las pastillas pero ya. – le suelto.

–    ¿Eh?

–    Eres el ninfómano con peor curriculum sexual de la historia. – le encaro, me cabrea que sea tan atontado – Debería darte vergüenza. A partir de mañana reduces las dosis de pastillas a la mitad. Hablaré con Jang, esta vez vas a tener que hacerme caso.

–    Pero Ren, no puedo no tomarlas.

Siempre ha sido así, siempre es él el que se niega, el que prefiere estar así a arriesgarse a “hacer algo”.

–    Si, si puedes. – insisto – Tomas demasiadas, la mitad es más que suficiente. Y leerás un libro, – añado pensando en algo que le distraiga – ya te pasaré yo alguno que esté bien. Y me aseguraré de que lo lees, te llamaré a diario para preguntarte por donde vas. Y saldrás conmigo. Tu también. – miro a Mimi. Ya puestos los dos están igual de mal, aunque cada uno sea a su manera -¿Cuanto hace que no salís a la calle? ¿de día? – por su cara mucho -Dios…

No se si va a servir de algo, pero me propuse curarles y como mínimo voy a intentarlo.

Después de cenar su madre nos pregunta si vamos a quedarnos a dormir. Cuando le digo que no Mimi me mira indignado.

–    ¿Que??? ¿porque no? ¡si es sábado!

–    Hemos quedado para salir con Aron esta noche.

–    Oh – le cambia la cara, y la posición del cuerpo, levanta los pies y patalea como un crío. – ¿Podemos venir? Dile que venga a verme…

No, no está enamorado, es que se ve que mi primo folla muy bien.

Espera, si se tiró a Mimi yo tendría que haberme dado cuenta de que era Gay… En fin, lo dicho, entonces me importaba un carajo.

 

Nos vamos, convenciendo finalmente a Mimi de que no, no habrá segunda parte con Aron, ni tercera ni cuarta. Abrazo a J, le deseo buenas noches (es como un crío) y salgo por la puerta mientras oigo el “¡¡¡ojalá te de un gatillazo zorra!!!”

Y caminamos por la calle, con Baekho, muy juntos, cogidos de las manos.

No me atrevo a preguntarle que le han parecido.

–    ¿Siempre han sido así?

–    Bastante. Jay está peor ahora. Porque toma mucha medicación. Mimi me atrevería a decir que está mejor.

–    ¿Que le pasa a Jay? No parece tan… ninfómano, como vosotros.

Suspiro. Lo de J es complicado y no estoy seguro de comprenderlo del todo.

–    La hipersexualidad puede ser causada por otros trastornos como bipolaridad o otros, como sería el caso de Mimi o mío – aunque a mi nunca han llegado a diagnosticarme nada más porque todo lo otro era muy sutil – o por un trauma de infancia. Ese es Jay.

–    ¿Que le pasó? – Parece realmente horrorizado.

–    Bueno… Era muy pequeño aun, tendría unos seis años, igual más. Regresaba a casa que era casi de noche porque había tenido que quedarse castigado o en un extraescolar o algo así – Si nunca tengo un hijo no dejaré que vaya solo de noche hasta que sea mayor de edad. – Y bueno, se perdió o algo así. Es eso de estar en el sitio equivocado en el momento equivocado. Siempre ha sido un poco gafe.

–    ¡Dios mío! ¿Pero que le hicieron? – Le miro, parece realmente preocupado, a mí ya se me había pasado que no había empezado por ahí.

–    No, no le hicieron nada, fue algo que vio. – explico – fue testigo de cómo violaban a una chica hasta matarla. – se queda sin palabras. Normal. Yo me quedé helado cuando me enteré. – Lo peor fue que como no comprendía lo que veía se quedó a mirar. Luego creo que algún vecino oyó los gritos y llamó a la policía y ya no pasó nada más. Pero Jay se quedó traumatizado.

–    ¿Se volvió ninfómano por eso?

–    Bueno, es un caso más leve, piensa mucho en sexo más que descontrolarse y hacer nada, pero cuando se lo diagnosticaron buscó lo que era y de algún modo tiene la sensación de que puede convertirse en el agresor. Por eso se medica tanto. Prefiere ser un vegetal que tener la mínima oportunidad de hacer algo como lo que vio.

–    Eso… Parece aún peor.

–    En parte lo es.

No decimos más, no hay más a decir.

Pienso en ellos, en J, en Mimi. Realmente quiero ayudarles, aunque no sepa que hacer.

–    ¿Te parece que servirá de algo? Que intente ayudarles digo.

–    Me parece que lo has hecho muy bien.

Suspiro.

–     Siento lástima por ellos. Supongo que yo era igual, pero… nunca me habia planteado como era visto des de fuera. Es patético…

–    A mí no me parece tan malo.

Le miro, me sonríe, y no puedo evitar sonreírle también.

–    Gracias. – cojo su mano y me acerco un poco más a él.

–    A propósito… Creo que esperas demasiado de mí.

–    ¿Eh?

–    ¿El mejor polvo de tu vida?

–    … Esperaba que no te hubieras dado cuenta…

Suspira, y aunque no se mueva se aleja un poco.

–    Sabes que será mi primera vez mientras que tú has estado con tanta gente… es mucha presión.

Las mejillas se le colorean, con esa expresión que pone cuando está nervioso, y yo no puedo evitar reírme mientras me acerco más a él y le respondo.

–    En primer lugar, creo que eres más bueno de lo que imaginas. – intenta cortarme, pero no le dejo y sigo hablando – en segundo lugar. Podrías no hacer absolutamente nada, podrías ser nefasto, un negado en la cama, y aun así, serías el mejor polvo de mi vida, por el simple hecho de que eres tú.

–    … Eso no tiene sentido.

Me detengo, y le miro a los ojos, obligándole a él a mirarme.

–    Dongho… Voy a decírtelo solo una vez, así que espero que lo entiendas. Nunca he querido a nadie con quien me haya acostado. A ti te amo. Solo por eso será perfecto.

No espero su respuesta. Paso a su lado y sigo andando apresurado. Lo he dicho, se lo he dicho.

Baek se queda atrás, luego le oigo como corre hacia mí, y me abraza por detrás casi levantándome en el aire.

–    ¿Me amas? – me pregunta con una sonrisa enorme en la cara.

¿Cómo responder a algo así? ¿Acaso no se lo he dicho ya?

–    Ya lo has oído.

Pero insiste.

–    ¿Me amas?

–    Te he dicho que te lo diría una sola vez.

–    Vamos… – insiste haciéndome cosquillas – Vamos…

–    ¡Ya! – me rio, intentando zafarme de su ataque, pero él no me suelta.

–    Repítelo…

–    ¡Sueltame! Jajaja

–    Dime que me amas…

–    ¡Baek!!!

Se detiene y me mira a los ojos, sosteniendo mi cabeza para que le mire

–    Dímelo.

Y aunque sus profundos ojos de chocolate me derriten, sigo testarudo.

–    No.

Me mira, esperando, y yo le miro a él.

–    Dímelo.

Me mira fijamente, esperando. No Baek, no voy a repetirlo de nuevo, suficiente me ha costado una vez.

Pero me mira, con sus ojos de chocolate derretido, con su sonrisa dulce, lo espera.

No puedo negarle nada si me mira así.

–    Te amo. – murmuro en un susurro apenas audible.

–    Te amo. – responde él más convencido.

Sonrío, sintiendo mi corazón hincharse.

–    Te amo. – repito riéndome.

Y él se ríe también.

–    Te amo.

Y vuelvo a responderle riéndome.

–    Te amo.

–    Te amo.

–    Te amo.

–    Te amo.

Y entre risas me acerco a él y le beso, sintiendo en sus labios el dulzor de estas palabras.

Lo siento, siento realmente el significado de lo que estamos diciendo. Es tan simple que me golpea.

Tan simple como un beso.

– Te amo.

 

¿es precioso o no es precioso? XD 

En mi opinión Ren ya está curado, pero hay aspectos e su vida que aun quiero tratar, por eso aun quedan dos capítulos, espero no tardar mucho en publicar y que os siga gustando ^^

y ya sabeis, un comentario siempre alegra el dia 🙂

 

SHIROKO

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el agosto 25, 2013 en Ninfomanía ~BaekRen~. Añade a favoritos el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. -Se fangirlea-
    AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
    ¿SABES CUANTO ESPERE POR ESTO?
    ¿SABES CUANTO?

    NO PUEDO CON MIS FEELS DX

    -Se va a vomitar de la emoción porque tiene infección estomacal-
    Bueno ya, fuera de broma, ha sido hermoso… ¡Dios! BaekHo realmente ama a ese cara de nena como para aguantarlo a el y a sus amigos.

    xDD MinHyun me da mucha, mucha risa, realmente, en cambio JR me da tanta pena…
    deseo que queden juntos y follen mucho ;w; (?) ok no.

    En serio esto fue sublime, te amo, amo como escribes, AMO TODO DE TI.

    GRACIAS POR ESCRIBIR.

  2. Daniela Medellin

    Simplemente Hermoso!!! :’3

  1. Pingback: Ninfomanía | SHIROKOtoKUROKO

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