ACTION: Epílogo


actionepilogo-2

¡Hola de nuevo y por última vez!

Aquí están los epílogos de ACTION que os prometimos, el punto y final definitivo. Ha sido muy divertido escribirlos y esperamos de corazón que os gusten.

No son muy largos pero queriamos terminar de atar algunos cabos en las vidas de los chicos, que despues de tanto tiempo todos queremos ver como vuelven a casa, ¿No? Realmente se merecen su final feliz, así que ya no nos enrollamos más.

¡A leer! Esperamos que lo disfrutéis. ^^

 

 

 

– Va a venir.

La niña miraba fijamente a la puerta, esperando a que se abriese. Siempre esperando.

– MinNa, a cenar. – se oyó la llamada des de la sala contigua.

La niña lo ignoro, siguiendo sentada mirando a la puerta.

– Va a venir.

Su madre apareció de la sala, se arrodilló a su lado y la abrazo por los hombros.

– Vamos a cenar.

– Estoy esperando a mi hermano.

– Vamos a cenar. – repitió con el tono monótono de quien se sabe el guion de memoria.

– Va a venir. Hoy va a venir.

– MinNa… Vamos a cenar.

La mujer se puso en pie, con una sonrisa triste, tirando de la mano de la niña, igual que cada día.

Pero la niña se resistió.

– MinNa…

– Va a venir. Va a venir.

El rostro de la mujer era triste. El tiempo sana las heridas, pero a veces el dolor no desaparece.

– Va a venir.

La niña volvió a sentarse, y la madre se quedó mirando con cara triste.

– Va a venir.

Esa férrea convicción que la madre había tenido al principio había ido desapareciendo, dejando un vacío. Pero la niña la mantenía, constante, pasaba las tardes ante la puerta, murmurando una y otra vez:

– Va a venir.

Se oyeron los golpes en la puerta. Tres golpes seguidos.

En el rostro de la pequeña se formó una enorme sonrisa. Se puso en pie y corrió a abrir la puerta. La madre puso ojos como platos, incrédula, aún más cuando la puerta se abrió y el adolescente, más alto y más guapo de lo que nunca antes le había visto, entraba con una enorme sonrisa, tiró al suelo las muletas con las que andaba y abrazó a su hermana que reía feliz.

– ¿Me esperaste MinNa? Tu hermano ha vuelto MinNa, ¡Ha vuelto! – le decía meciéndose en el abrazo, ambos riendo.

– MinKi… – consiguió murmurar la madre, no podía creerse lo que veía. ¿Sería un sueño? ¿Otra cruel creación de su subconsciente para que al despertar se sintiese aún peor?

Pero no, ese chico que le sonreía des de la entrada se veía demasiado real, ese chico cubierto de moratones y cicatrices, ese chico con la pierna enyesada que se acercaba a ella medio saltando medio cojeando, con los brazos abiertos y una enorme sonrisa y lágrimas en los ojos, ese chico que la abrazó con calidez murmurando “mamá, he vuelto”. Ese chico era su hijo. De vuelta al hogar.

De nuevo con ellos.

Se separó a mirarle, tomando su cabeza entre sus manos, observándole. Era allí, era real, era su hijo.

Ya era más alto que ella.

– Minki…

Lloraba, y él también.

– He vuelto.

– Has vuelto.

Ya habría tiempo para preguntas y explicaciones después, ya habría tiempo de ponerlo todo en orden, ahora solo quería abrazarla.

– Hola. ¿Quien sois?

Pero claro, no estaban solos.

Ren se giró hacia la entrada. Baekho había recogido sus muletas y le sonreía a su hermana, JR esperaba detrás de él.

– Nosotros ya nos vamos.

Aun habiendo vuelto a casa, eso hacía que su corazón se sintiese pesado. No era capaz de borrar su felicidad, pero si empañarla un poco. Aun así asintió y se acercó a él, ignorando la sorpresa de su madre.

– ¿Me llamarás?

– En cuanto tenga un teléfono.

Sonrió. Esperaba que fuese pronto, no soportaría muchas horas sin tener noticias suyas.

Se acercó y le besó, con la mano en su cabello, sin importarle mucho tener público. Solo le importaban sus labios, y lo pronto que se separarían para no volver a sentirlos hasta quien sabía cuándo…

Pero tuvo que separarse, le miró, y no soportaba ver reflejado en sus ojos el dolor de la despedida. Había vuelto a casa, tenía que ser feliz.

Se giró hacia su compañero, aguardando a su lado. Le abrazó también, aunque para eso tuviese que separarse de Baekho y le doliera.

– Cuídate JR.  

– Tú también Minki.

Sonrió, y sin poder evitarlo volvió a abrazar a Baekho.

– Llámame.

– Sí.

Se miraron, se besaron y volvieron a abrazarse.

– Baekho, llegaremos tarde. – Le apremiaba JR.

Tenía razón, volvió a separarse, esta vez ya definitivamente, no sin antes susurrarle al oído un último “te amo”.

Cuando la puerta se cerró de nuevo Ren cerró los dedos en el aire, con lágrimas en sus mejillas. Se giró hacia su familia, abrió los brazos y su hermana corrió hacia ellos. Su madre dudó algo más, sin comprender aun lo que había visto, pero no le importó mucho.

Su hijo estaba de vuelta.

 

****

Sentada en el jardín, la mujer cantaba al horizonte. A sus pies una niña jugaba con dos muñecas, y algo más allá dos niños corrían sobre la hierba persiguiéndose con espadas de madera.

Su voz no era exactamente triste, si bien tampoco se acercaba a la alegría. Tenía una extraña fuerza, un potente sentimiento que hacía temblar el alma. El hombre sentado junto a ella escuchaba en silencio, con el rostro demacrado de quien ha perdido algo importante.

El momento perduraba mientras las sombras se alargaban y la luz se ensombrecía.

Y la mujer dejó de cantar, con la última nota aún suspendida en el aire, con el corazón martilleándole con fuerza y ojos muy abiertos en dirección a las dos figuras que avanzaban por el camino.

Habían pasado tres años, poco quedaba en esa persona del hijo al que le quitaron, pero no tuvo ninguna duda de quién era. Saltó de la silla y corrió el tramo de camino que les separaba, deteniéndose a un paso del muchacho rubio y ancho. Le miró a los ojos, a esa sonrisa tan especial que se pintó en sus labios cuando la llamó, alzando un brazo hacia ella.

– Mamá…

Y saltó a sus brazos, ahogándolo en su abrazo, cubriéndolo de besos, sin creerse del todo que volvía a tener a su hijo frente a ella.

Se separó de los brazos de su madre sólo para recibir el abrazo de su padre, cuyo rostro bañado en lágrimas era el más claro ejemplo de la alegría. Abrazó a ambos, sintiendo la calidez de la familia que tanto había echado de menos, y luego vio a sus hermanos, que esperaban, confusos, frente a ellos.

El mayor, con casi diez años, no se atrevía a acercarse, los otros dos, apenas bebés cuando se fue, eran incapaces de reconocerle.

Baekho se agachó, para quedar a su altura, y aun llorando de felicidad se puso a cantar. Movía las manos al ritmo de la canción infantil que entonaba, la misma que tantas veces les había cantado años atrás.

La niña fue la primera en dar un paso al frente, y al siguiente segundo los tres se colgaban de su hermano perdido, riendo y chillando de pura euforia al haberle recordado.

Se puso en pie, con la niña colgada a su espalda, el pequeño en brazos y el mayor arrapado a su pierna, y se giró para indicarle a su compañero que se acercara.

El muchacho, de cabello negro, avanzó, inseguro.

– Mamá, papá, este es Jonghyun. – les presentó el rubio – Necesita mucho cariño.

– Eh, vas a hacer que me sonroje… – replicó el aludido.

Baekho rio, pero su madre interrumpió cualquier réplica acercándose para coger las manos enguantadas del chico.

– Bienvenido a casa.

El padre le sonrió también, y los niños no tardaron en acercársele y abrazarle como habían hecho con su hermano.

Le sorprendió el acercamiento, tanta proximidad, cuando ni siquiera le conocían. Pero cuando todos volvieron a fijarse en Baekho y a cubrirle de besos y abrazos vio la enorme sonrisa del chico y supuso que no debía haberse sorprendido por eso.

Tenía una espina clavada en el corazón, una herida que se había vuelto a abrir al ver de nuevo a una familia unida, al acompañar a sus compañeros a volver a sus hogares. Su pérdida dolía como nunca, pero ellos le sonreían, y se dejó mecer por su bienvenida, se dejó acochar por la calidez de una familia que, aunque no era la suya, sabía que ayudaría a sanar sus heridas.

De nuevo le dio las gracias a Baekho, quien le sonrió justo antes de salir corriendo en pos de sus hermanitos por el jardín.

La niñita se había quedado junto a él, tiraba de su camiseta y cuando bajó la mirada a ver qué quería se la encontró con los brazos en alto pidiéndole que la cogiera. Con lágrimas en los ojos la cogió, la niña se cogió a su cuello y le sonrió.

Era una bonita bienvenida. Aunque le rompiera el corazón, era agradable.  

 

****

Ese anochecer la pareja estaba sentada en el sofá del salón de su hogar, un bonito noveno piso de un rascacielos de Los Ángeles. Desde el balcón, la vista de la puesta de sol era impresionante. Pero hacía años que había dejado de interesarles. Miraban la televisión con los ojos vacíos, sin prestar atención a la bonita chica rubia de la película, que intentaba sin demasiado éxito que su compañero de trabajo se fijara en ella. Se daban la mano, buscando el contacto del único miembro de la familia que les quedaba, para sentirse acompañados, para no sentirse tan solos.

Aunque hubieran pasado tres años no se habían acostumbrado a ese silencio, a esa tranquilidad. Antes su hijo siempre andaba de un lado a otro de la casa. Un chico activo, impulsivo, nunca se estaba quieto. Repetidas veces habían deseado que un su hijo les diera un poco de esa tranquilidad que ahora detestaban.

Incluso Mel había cambiado. Antes se pasaba el día correteando detrás de su hijo, jugando a todas horas, moviendo la cola de felicidad. Desde que él se fue se había vuelto un perro triste, apagado, que se pasaba horas y horas sentado sobre la alfombra sin ni siquiera moverse. El perro se había quedado, pero una parte de él se había ido con su hijo.

Y allí estaba Mel, en la alfombra de siempre, con los ojos cerrados, en un atardecer que sería triste y vacío como todos los demás. ¿O tal vez no?

La pareja se sobresaltó cuando el perro levantó la cabeza de repente, con los ojos muy abiertos y olfateando a su alrededor inquieto. Se puso de pie de un salto y empezó a correr como un loco por toda la sala, ladrando y saltando entre los muebles como si le fuera la vida en ello. Se fue por el pasillo hasta el recibidor y lo oyeron ladrar desde allí con desespero. Pero al ver que la pareja no le seguía Mel volvió, y se puso a dar saltitos delante suyo, pero ellos parecían no comprender sus intenciones y sólo le miraban desconcertados. Al fin le robó una zapatilla a la mujer y  echó a correr de nuevo hacia el recibidor. Consiguió que la pareja se levantara con pesadez del sofá y lo siguieran. Se lo encontraron ladrando y arañando la puerta, pensaron que tal vez se había vuelto completamente loco.

Hasta que oyeron una llave meterse en la cerradura, y su corazón se detuvo mientras veían como la puerta se abría y aparecía una figura masculina que conocían demasiado bien. Aunque estaba más grande, más musculado, más hombre.

Dejaron de respirar y empezaron a temblar mientras veían como Mel se lanzaba desesperado a las piernas del chico, y éste lo cogía en brazos y se lo llevaba al cuello.

– ¡Mel! ¿Cómo estás? ¿Me has echado de menos?

El perro, como respuesta, le lamió con euforia la cara y las manos.

La sonrisa del chico no pudo ser más grande cuando vio a sus padres mirándole atónitos.

– ¡Mamá! ¡Papá!

– ¡Aron!

Al oírle llamarles así, ambos se lanzaron sobre su hijo, con lágrimas en los ojos, y le abrazaron, sin terminar de creerse que lo tuvieran otra vez en sus brazos, después de tres tristes años. Aron lloraba también, y recordaba cuánto les había echado de menos.

Mel había saltado de los brazos de Aron para no quedar aplastado en el abrazo y olfateaba desde el suelo. Había algo que le tenía intranquilo, un olor desconocido, pero nadie le hacía caso.

La señora se fijó en las cicatrices de quemaduras que tenía su hijo en los brazos y notó una sensación de opresión en el pecho.

– ¡Dios mío! – Le levantó la camiseta y se horrorizó con las cicatrices aún más impresionantes que tenía en el pecho y la tripa. – ¡Santo cielo! ¿Pero qué te han hecho? Mi pobre niño…

Volvió a abrazarle, llorando con más fuerza, con una extraña mezcla de alegría por tener a su hijo aquí y dolor por todo lo que imaginaba que el chico habría pasado.

Mel había descubierto por fin de quién venía el olor desconocido. Olfateó curioso el chico alto y delgado, con cuerpo de modelo, que se escondía detrás de una columna en el rellano, con una niña en brazos, por miedo a interrumpir el efusivo reencuentro de su novio con sus padres. Los gritos, los llantos, los abrazos… Se sentía feliz de que su chico pudiera reencontrarse por fin con su familia, y a la vez le dolía no tener alguien que le quisiera de esa forma, que le hubiera estado esperando, que llorara por él… Aunque eso no era el todo cierto. Tenía a Aron, y a Shinhye, ellos eran ahora su familia. Se preocupaban por él y lo cuidaban. Ya no estaba solo. Y puede que esa pareja, ahora sus suegros, llegaran a quererle también. Puede que al fin hubiera encontrado su sitio.

Inmerso como estaba en sus pensamientos, se sobresaltó cuando notó el lametazo de Mel en su pierna y soltó un gritito. El hombre y la mujer alzaron la vista desorientados, pero Aron habló antes de que alguien pudiera preguntar nada.

– Papá, mamá, quiero presentaros a alguien. Son dos personas muy importantes para mí, y ahora forman parte de mi familia. Y van a vivir aquí con nosotros.

La pareja miraron a su hijo expectantes mientras salía al rellano y cogía al otro chico de la mano, para llevarlo frente a sus padres. El desconocido estaba rojo y le costaba levantar la mirada, y la niña en sus brazos se aferraba fuerte a su cuello.

– Os presento a Minhyun, mi novio; y a Shinhye, nuestra hija.

Esas palabras descolocaron totalmente a la pareja. Sabían que su hijo era impulsivo pero… ¡¿volver con novio e hija?! Por un momento miraron a Minhyun, analizando con qué clase de persona se había juntado su hijo. Pero cuando vieron la forma en la que ambos se miraban, los ojos que el desconocido le ponía a su hijo, la cara de felicidad absoluta que ponían por estar el uno al lado del otro, la sonrisa de estúpidos que se les quedaba cuando se besaron sin pudor alguno frente a ellos… Supieron que se amaban de verdad, y además confiaban en su hijo. Era impulsivo pero tenía las cosas muy claras y no se juntaba con cualquiera. Ese chico, Minhyun… si su hijo lo había elegido, debía ser una persona maravillosa.

Y miraron también a la niña, aún un bebé. Sonreía, feliz de estar con los dos chicos. A lo mejor esa niña podría ser para ellos como el segundo hijo que nunca habían podido tener. Tuvieron la sensación de que esa tranquilidad que ahora tanto odiaban se había terminado por fin.

– ¿Minhyun? – Le llamó la mujer. El aludido levantó la vista nervioso, y ella le sonrió de una forma tan amable y llena de ternura… Su madre nunca le había sonreído así. – Estoy encantada de conocerte. Bienvenido a nuestra casa. – Y le abrazó. Era un abrazo cálido, su madre nunca le había abrazado así. – Y bienvenida tú también, pequeña. – Añadió acariciándole la cabeza a Shinhye, la niña sonrió.

– Bienvenido, chico. – El hombre le dio la mano, también con una enorme sonrisa.

– Muchas gracias. – Fue lo único que el chico tímidamente pudo responder.

– Pasad, debéis estar muy cansados, y además ya es hora de cenar. ¿Tenéis hambre? – Preguntó la mujer.

– ¡Shííííííí! ¡Muchííííííííshima!

Todos ser rieron de la efusividad de la niña y al fin entraron en el piso. Aron cogió a Minhyun de la mano mientras cruzaban la puerta. Y Minhyun tuvo la sensación que allí, en esa casa, y con su nueva familia, al fin llegaría a ser feliz. 

 

****

Recostado contra la barandilla de la ventana contemplaba las estrellas. Esos casi insignificantes y diminutos puntitos de luz en el cielo oscuro, esa señal de que el cielo seguía ahí fuera para él. Cuanto las había echado de menos…

Suspiró, respirando el aire de la noche, sintiendo la brisa despeinando sus mechones rubios.

Se sentía libre.

Hacía dos semanas que habían vuelto, que habían escapado de ese infierno, y aunque ya echaba de menos a sus compañeros, sobretodo a Baekho, aun necesitaba pasar tiempo con su familia. Su hermana había crecido tanto…

De repente su móvil en el bolsillo vibró, indicándole que tenía un mensaje.

MinMinMin: Chicos!!! Tengo una notícia!!! He encontrado trabajo!!!

El mensaje le hizo sonreír, y sonrió aun más, con algo de maldad al pensar una respuesta. 

Choi_Ren: de que? de basurero? xD

JR: felicidades 🙂

MinMinMin: ¬¬ pues no, yo tengo mucha más clase que eso, rubia!!

                       gracias jonghyun!! 😀

Choi_Ren: JAJAJAJAAJ clase… si, seguro

White_tiger_in_love: Me veo a Aron de ama de casa. XD

raperoLA: eh! no te rías! que mi madre me está enseñando a cambiar pañales y a preparar papillas!! y a cocinar…

White_tiger_in_love: BUAHAHAHAHAHAHA TE VEO!

JR: me lo imagino y me descojono. XD

 

Aun riéndose volvió dentro, ayudándose de una sola muleta, y se tumbó en su cama.

MinMinMin: es cierto, ayer quemó la cena…

raperoLA: no la quemé! sólo estaba un poco demasiado hecha…

MinMinMin: un poco? estaba carbonizada!!

raperoLA: … ^^’

White_tiger_in_love: que desastre

Choi_Ren: bueno, por lo menos no se echó a correr cuando vio los fogones xD

raperoLA: …

MinMinMin: tenemos una placa de inducción ^^

White_tiger_in_love: XD

Choi_Ren: bah, pierde toda la emoción

 

Habían empezado a hablar por chat el mismo día en que se habían separado. Aunque hubiesen pasado solo unos días juntos, pasar por todo eso, compartirlo, les había unido tanto…

JR: total, ¿de que trabajas?

MinMinMin:

raperoLA: de camarero en el bar de la esquina de nuestra calle xD

Choi_Ren: EN LA ESQUINA! LO SABIA!

White_tiger_in_love: eing?

MinMinMin: aaag!! cállate!! >.<

JR: por tu propio bien y el de tu familia espero que solo sirvas cafés.

raperoLA: Bueno, a mí me sirve otras cosas… e__e

White_tiger_in_love: no queremos detalles.

                                    (aun no he pillado lo de la esquina).

Choi_Ren: si, ya tuvimos suficientes detalles

                   (Cielo… esquina = puta xD)

White_tiger_in_love: O.O ok…

                                     y no me lo recuerdes… u.u aun estoy traumatizado…

MinMinMin: Aron, sigue por ahí y esta noche duermes en el sofá ¬¬

JR: uuuuuh…  

White_tiger_in_love: *aplaude*

Choi_Ren: pelea, pelea, eh! eh!

White_tiger_in_love: XD

raperoLA: Ups! ya me callo…

MinMinMin: MEJOR

JR: total… que la hermana de Baekho se ha enamorado de mi.

Ren: LOL?

MinMinMin: O.O

White_tiger_in_love: no digas eso, es que le gustas. solo quiere que juegues con ella…

JR: ya, ya, pero se mete en mi cama. a mi eso no me parece normal.

Choi_Ren: cuantos años dices que tiene??

White_tiger_in_love: déjala, tiene seis años, solo quiere su cuento de buenas noches.

raperoLA: vaya, JR, te van jovencitas, eh? xD

Choi_Ren: o maduritas o niñas…vaya vaya JR

raperoLA: qué gustos más refinados xD

JR: Lo de maduritas va por Lime? e____e

Choi_Ren: tu sabras xD

JR: me abstendré de hacer comentarios…

Ren: chico listo

 

Se estiró sobre la cama, y un tirón le recordó su pierna herida. Recordaba tantas cosas… pero al final todo terminaba en que era libre. En que jamás volvería a estar en ese lugar.

JR: Minhyun y Aron han desaparecido, ¿que estarán haciendo? XD

Choi_Ren: jajaja cosas sucias JR, cosas sucias…

raperoLA: perdón, estaba comiéndole la boca a mi chico y nos hemos distraído…

MinMinMin: ESO NO SE CUENTA!!!!! >/////<

White_tiger_in_love: ahí disimulando y tal…

Choi_Ren: ves? yo tenia razon XD a la proxima os echamos del chat, primer aviso

                   aunque podria haber sido peor, en lugar de la boca podria haber sido otra cosa…

raperoLA: ya… es que están mis padres y nuestra hija en casa y nos da un poco de corte…

MinMinMin: POR QUÉ NO DEJAS DE DAR DETALLES????

JR: lo sabia XD me parece que sois una muy buena influencia para Shinhye XD

Choi_Ren: si Samuel descubre la clase de cosas que tiene que ver la pobre niña os corta los huevos

MinMinMin: ugg… eso no suena bien… o.o’

White_tiger_in_love: que entorno tan traumático…

raperoLA: ei! que a Shinhye la cuidamos muy bien!

MinMinMin: Eso! ahora está con nosotros, dice que os mandemos un beso ^^

Ren: no quiero un beso tuyo, a saber donde has tenido la boca

JR: léase, os estabais comiendo la boca EN FRENTE DE SHINHYE

MinMinMin: em… sí… pero ella estaba entretenida jugando con una pelotita y no miraba…

raperoLA: además ya debe de estar acostumbrada xD

MinMinMin: …

raperoLA: y no hay nada de malo en que vea que sus padres se quieren ❤

MinMinMin: >///<

raperoLA: ^^

MinMinMin: rubia!! el beso te lo manda Shinhye, estúpido! ¬¬ y luego el atontado soy yo…

Choi_Ren: :PPP has dicho “que os mandemos” -> nosotros, tonto tu!

MinMinMin: se entiende que de su parte, o sea que os lo mandamos nosotros pero de parte de sus labios!

raperoLA: Creo que me he perdido…

White_tiger_in_love: estas discusiones gramaticales a estas horas…

JR: son las cuatro de la tarde .___.

MinMinMin: pues aquí son las 12 de la noche xD  

White_tiger_in_love: cualquier hora es mala XD

Choi_Ren: si, es que Baek y la gramatica… xDD

White_tiger_in_love: … TT^TT

Choi_Ren: sabes que te quiero igual ❤

White_tiger_in_love: ya…

Choi_Ren: cuando nos veamos te lo demuestro e__é

White_tiger_in_love: … OK

JR: avísame con antelación para llevarme a los peques de excursión XD

Choi_Ren: joder, que poca emoción Baek…

raperoLA: vaya, la conversación se pone interesante… e__e

Choi_Ren: tu cállate, ale, me voy con alguien que me quiera ¬¬

*Choi_Ren se ha desconectado*

 

Suspiró. Sabia que le estaba echando la culpa por una tontería, pero no podía evitarlo, tenerle tan lejos y pensar que habían desaprovechado la oportunidad cuando estaban juntos… Más que eso, pensar que él tal vez no le deseaba igual…

Su móvil volvió a vibrar, Aron, Minhyun y JR seguían hablando, pero Baekho le mandó un mensaje privado, solo llamándole.

Lo abrió.

 

White_tiger_in_love: Rennie…

                                     Rennie…

                                     es que me siento incómodo si dices eso frente a los demás…

                                     pero… en fin, ya lo sabes…

Apretó el móvil con rabia. ¿Porque le estaba haciendo pagar su frustración?

 

Choi_Ren: no, no lo se

White_tiger_in_love: no me hagas decirlo…

Choi_Ren: … es que…

                   da igual

White_tiger_in_love: te quiero

Choi_Ren: pero no me deseas

Lo había dicho, le había pedido lo que quería, no sabía ni que respuesta esperaba.

White_tiger_in_love: …

                                    no te tengo cerca para demostrártelo

Choi_Ren: ya lo se… da igual, déjalo.

White_tiger_in_love: Rennie…

Choi_Ren: te echo de menos.

White_tiger_in_love: yo también…

                                     tengo ganas de besarte…

                                     ahora todo lo que pasó allí me parece un sueño. A veces tengo miedo de que no seas real.

 

Su corazón dio un vuelco, y suspiró, sonriendo.

Se sintió estúpido por pedirle algo que tampoco podía darle estando tan lejos. Sabía que le amaba, ¿No era eso suficiente?

Si, en parte lo era.

Pero igual que Baekho no sabía responder cuando él le decía cualquier cosa subida de tono, Ren era incapaz de pensar en escribir una respuesta cuando él le decía cosas tan románticas, tan profundas.

Y Baekho lo sabía.

White_tiger_in_love: no hace falta que respondas ^^ te quiero.

Choi_Ren: gracias.. yo también, perdón por ponerme pesado ^^’

White_tiger_in_love: cuando te tenga cerca voy a comerte a besos.

                                     ash, lo he dicho >/////<

Choi_Ren: lo prometes? >__<

                   joder, ahora me siento muy nenaza….

White_tiger_in_love: de nenaza nada, eres mi guerrero.

                                      y te prometo que cuando te vea te comeré, porque soy un tigre hambriento.

*White_tiger_in_love ha cambiado su nombre de usuario por White_hungry_tiger*

La risa (¿o la vergüenza?) le hizo incluso patalear. Con la pierna sana.

 

Choi_Ren: ok, ya es oficial, no me había puesto tan rojo en mi vida >///////<

White_hungry_tiger: jajajaja

Choi_Ren: (voy a hacer una captura de pantalla y como no lo cumplas te arrepentiras el resto de tu vida :P).

White_hungry_tiger: … Me amenazas? e___e

                                      yo que me ponía romántico…

Choi_Ren: Prefiero que te pongas salvaje e__é

 

¿Porque seguía insistiendo en lo mismo?

 

White_hungry_tiger: …

Choi_Ren: ok, olvida eso XD

White_hungry_tiger: …

                                      …

*White_hungry_tiger ha cambiado su nombre de usuario por Wild_white_tiger*

Wild_white_tiger: Soy un tigre salvaje…

                                >/////<

Choi_Ren: >/////<

                  dios, vaya día que llevamos… XD

Wild_white_tiger: total. XD

                                mis hermanos llevan media hora pidiéndome que juegue con ellos, creo que voy a hacerles caso…

Choi_Ren: buena idea

                   es muy raro que les mande recuerdos alguien que no les conoce?

Wild_white_tiger: un poco, pero les he hablado de ti. Casi es como si te conocieran ^^

Choi_Ren: >_< vale, pues dales recuerdos de mi parte ^^

Wild_white_tiger: vale ^^

Choi_Ren: yo me iré a lavar los platos antes de que vuelva mama y me mate xD

Wild_white_tiger: lo veo bien. hablamos luego. ❤

Choi_Ren: hasta luego! ❤ ❤

Al cerrar el chat alcanzó a ver la frase escrita bajo el nombre de su novio.

“Una vez te prometí que te traería el sol. Ahora te prometo que volveremos a vernos.”

Y, como siempre que lo veía, solo pudo pensar: “Cúmplelo pronto”.

Muy pronto.

 

 

 

Ahora que ya todo ha terminado no nos queda más que desear que hayáis disfrutado leyendo tanto como nosotras escribiendo. Ha sido un proyecto muy largo y se siente ya casi nostálgico haberlo terminado, nos da mucha pena… Hemos pasado muchísimos ratos buenos escribiéndolo, nos hemos reído, nos hemos agobiado por no poder publicar a tiempo, hemos muerto de amor con vuestros reviews…

Muchísimas gracias por haber estado con nosotras todo este tiempo. Vuestros comentarios, críticas y opiniones nos han dado muchos ánimos para continuar, y nos han ayudado a corregir algunos errores y a mejorar nuestra escritura. ¡Sois geniales!

¡Os echaremos muchísimo de menos! T^T Volveremos pronto con nuevos proyectos, (aunque ya sabéis que para nosotras el “pronto” es siempre relativo…).

¡No nos olvidéis y no olvidéis la fuerza de estos chicos para conseguir su libertad!

SHIROKO KUROKO AOIKO

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el octubre 19, 2013 en ACTION, Others y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 8 comentarios.

  1. Hello!
    me ha gustado mucho este fic, gracias por escribirlo ^^
    puedo traducirlo a Ingles ? Dándote crédito por supuesto

  2. En serio me ha encantado este fic, de los mejores ^^
    ojala pudiera saber mas sobre que paso entre Ren y Baekho pero bueno el final es perfecto de todas formas jajaja me encanto todo felicitaciones :´)
    espero puedan seguir escribiendo fanfics tan bueno del Baekren jajaja
    saludos

  3. TT^TT . . . Lo ame, ame el final, la comedia, la accion, el amor, el sufrimiento…TODO!! awwww, q ermoso fic! uno d los mejores q lei en mi vida ^^
    Les agradesco mucho 🙂 me an hecho pasar un buen rato ^^
    El fic es adictivo, me he pasado como un hdia entero en el celular y mi bateria q se cansaba d morir!!!
    LAS QUIERO ESCRITORAS ❤ ❤ me hacen muy feliz!! sigan asi FIGHTING
    Prometo convertirme en una lectora fiel
    bye :*

  4. waa ame este fic lo ame!!!!!
    OMG!!! es el mejor que he leído lleno de todo!!!
    enserio son super talentosas
    me he reído, llorado todo en un uno XD en fin VERY GOOD!!!
    y el final fue de lo mejor :´D me saco unas lagrimas!!

  1. Pingback: ¡ACTION! | SHIROKOtoKUROKO

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