Ámame Profe. 4: Família Feliz.


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Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing: BaekRen (Baekho x Ren)

 

Sunyoung había decidido hacer algo con los niños todos los domingos que estaba con ellos, cada dos semanas. Para animarles, y para aprovechar mejor el tiempo que pasaban juntos. Minki siempre volvía el lunes, cada quince días,  ansioso por explicarle a Baekho las nuevas aventuras que habían pasado. Corría a su aula al terminar las clases y le explicaba donde habían ido. Luego cuando llegaba JR a menudo se quedaba también a explicárselo. Iban al zoo, al parque, al cine, a patinar, y pronto su madre se quedo sin ideas.

– Ya no se me ocurre nada más. – le confesó a Baekho una tarde. – Jonghyun ya es mayor, pronto se aburrirá de salir solo con nosotros…

– Aun no, no te preocupes. Los dos están emocionados con las aventuras de los domingos, no creo que tengas que preocuparte de que se aburran hasta dentro de dos o tres años.

Hacía casi un año del divorcio. Las tardes merendando en su casa se habían vuelto una costumbre, igual que traerles del colegio cuando salían y quedarse con ellos hasta que Sunyoung volvía de trabajar. Luego pasaba un rato más hablando con ella, viendo como los niños se peleaban por escoger el canal de la tele.

Cuando decía de irse Minki siempre se le colgaba de las piernas y le suplicaba que se quedara un rato más y le obligaba a prometer que volvería al día siguiente.

Siempre lo hacía, lo de volver, quedarse no porque ya era hora de cenar.

– No, no, ¡quedateeee!

– Va Minki, que volveré mañana.

– Noooo.

– Pero tienes que ir a cenar. Y yo también.

Y Minki hacía morritos.

– Pues quédate a cenar conmigo.

Quedarse a cenar…

No pudo evitarlo, levantó la vista a mirar a su madre, que miraba al niño sorprendida.

– No, tu mamá ya ha hecho la cena para vosotros. Y yo tengo mi cena en casa.

– Otro día ¿vale Minki?

– Hum… Vaaale…

Le dio un beso y le dejó irse.

El jueves se quedó a cenar, porque al día siguiente Sunyoung repitió el ofrecimiento, y sin saber como el domingo se encontró yendo al cine con ellos.

– ¡Woooaaaaah!!! ¡Ha sido muy guaaaaaay!!!

Minki salió de ver la peli alucinado.

– Bueno, ha estado bien…

JR, en cambio, decía que se había aburrido y que había ido solo por su hermano, pero cuando el malvado científico había atrapado al protagonista cuando este estaba intentando liberar a los robots se había estado mordiendo las uñas y Baekho le había oído murmurar un “¡vamos Tazz! Es el botón azul, ¡el azul!!!”.

– ¿Y cuando ha cogido a Robix? Ha sido como ¡NOOO!!! ¡ROBIX NO!!!

– Si, bueno, pero ya sabías que llegaría a tiempo para rescatarle. Sin Robix no podían hacer más pelis.

– Ya, pero en la segunda también pensamos que Juli saldría pero se quedó dentro cuando espotó.

– Explotó cielo, se dice explotó.

– Pero Juli era secundario. Además, tenía que darle el cristal de Luna para que Tazz fuese más fuerte, y Juli sin el cristal de Luna no tenía gracia.

– Pero fue muy triste…

– Si, si, ya, pero yo no lloré.

– Yo te vi que lloraste.

– ¡Mentira! que te vas a acordar tu niñato, si tenías dos años cuando salió.

– Va, niños, no os peleeis. Fue muy triste cuando se murió Juli, yo también lloré.

Baekho, que no había visto ninguna de las tres pelis anteriores, se había perdido a la mitad y no tenía ni idea de que hablaban, pero valía la pena haber ido solo por verles tan emocionados. Tazz se había convertido en el héroe de la generación por excelencia. Iban ya por la cuarta peli, cada una más estúpida que la anterior. Pero seguían vendiendo y Minki ya decía que para navidades quería su muñeco de Robix, el robot que acompañaba siempre al niño héroe.

– Bueno, ya veremos.

– ¡¡¡Si Hyung tiene su cristal de sol yo quiero el robot!!!

– Si, cielo, si. Se lo pediremos a Santa ¿vale?

– ¡Vale!

– Pf…

Se quedaron a cenar en el complejo del cine, con el menú infantil venía un muñequito de la peli, a JR le salió Tazz, pero Minki se deprimió porque le salió Lin, la chica, y no le gustaba nada.

– ¡Yo quería Robix!!!

– Bueno, pero Lin también es guai, es muy inteligente.

– Seguro que termina siendo la novia de Tazz. Está coladito por ella.

– No, yo no quiero que se casen. Yo quiero que Tazz se case con DK.

DK era el hermano mayor de Lin. HERMANO. Su madre casi escupió el trozo de hamburguesa que estaba mascando.

– Pero cariño, Tazz es un chico, no puede casarse con DK.

– Pues a mi me gusta más que Lin.

Y eso fue todo. Los niños siguieron comiendo sin más, pero Sunyoung miró a Baekho espantada. Tubo que obligarse a poner su mejor cara de homófobo. ¿Como le explicaba ahora que él era gay?

A decir verdad, Tazz hacía mucha mejor pareja con DK que con Lin.

 

Entre la peli, la cena y que se quedaron charlando, aún estaban allí que el pequeño ya empezó a bostezar.

– ¿Tienes sueño Minki?

Baekho, sentado a su lado, se acercó despeinándole, él asintió frotándose los ojitos.

– No me extraña, ya son más de las nueve, que tarde. Mejor nos vamos ya.

Sunyooung empezó enseguida a recogerlo todo y JR también se puso en pie, pero Minki parecía capaz de quedarse dormido sobre la mesa.

Tuvieron que obligarle a levantarse y enseguida se colgó del brazo de Baekho y se dejó arrastrar.

– Venga Minki, que ya eres mayor, haz el favor de caminar bien. – le regañaba su madre.

– Pero estoy cansadooo…

– Si no te portas bien Santa no te traerá el muñeco que Robix ¿eh?

– Peroooo… jooo… tengo sueño…

Y se colgaba cada vez más.

Volvió a bostezar. “Tan tierno…”

– Ven, que te llevo.

Ni lo pensó cuando se ofreció. El pequeño asintió emocionado, aun que seguía adormilado, pero su madre le hecho una mirada de “no le consientas”. Tarde, Minki ya alargaba sus manitas hacia él esperando que le aupara. Se agachó y él subió a su espalda sin dudarlo. Se acomodó con la cabecita en su nuca y las manos alrededor de su cuello.

Era cálido.

Se removía, frotando la mejilla contra su espalda, incluso le pareció oírle ronronear como un gatito. Se moría de ternura de sentirle allí, de oírle bostezar, de oír su respiración calmada cuando se quedó dormido…

JR iba de la mano de su madre, también medio adormilado, y cuando llegaron a casa se fue directo a su cuarto a dormir. Baekho entró también, para dejar a Minki en su cama sin tener que despertarle.

Fue a su habitación y, con cuidado, le bajó y le tumbó sobre la cama.

– Debería ponerse el pijama. – le dijo Sunyoung desde la puerta – ¿Ten encargas tu?

– ¿Eh? Oh, si, claro…

– Pues voy a ver si Jonghyun se va a dormir…

Y de repente estaba a solas con él, dormido, y tenía que encargarse desnudarle y ponerle el pijama…

“Ok, concéntrate…”

– Eh, Minki, vamos a ponernos el pijama ¿vale?

Le sacudió un poco, lo suficiente para que se medio incorporase sin llegar a despertarse.

Le quitó la chaqueta y el jersey, con la camiseta ya tubo más problemas porque le iba justa y se le pegaba a la piel.

– ¿Donde tienes el pijama? ¿Bajo la almohada? – Asintió. – a ver, levanta los brazos.

Estaba demasiado dormido para obedecer. Baekho le cogió los brazos y le paso las manos por el agujero de las mangas, luego la cabeza.

Cuando le tubo vestido él solito se acurrucó bajo la colcha. Le tapó, y se quedó unos segundos de más observándole.

Le apartó el cabello de la cara, y sin quererlo su mirada quedó fija en esos labios de corazón. Su mano bajó de su pelo a su mejilla, acarició sus labios con el pulgar.

“Suaves…”

“¡Para!”

¿Que estaba haciendo?

Sacudió la cabeza y se obligó a si mismo a levantarse y alejarse de allí.

– Buenas noches Minki. – se despidió desde la puerta.

Sunyoung estaba en el pasillo.

– ¿Ya duerme?

– Si.

Ella entró un momento, le besó en la frente y volvió a salir, cerrando la puerta.

– Debimos haber vuelto antes. – pero sonreía, y en su mirada no había ni rastro de culpa.

– Bueno, ha estado bien.

Si, había estado muy bien.

– Supongo… – ella se toqueteaba un mechón de pelo, nerviosa. – Bueno, no te entretengo más, mañana trabajas imagino…

– Si, a las siete tengo que estar allí.

– Vaya, tan temprano.

– Bueno…

– Vendrás por la tarde ¿verdad?

– Claro. – Parecía como si esperase algo más. ¿Que? Baekho no lo sabía, pero la situación empezaba a resultarle incómoda. – bueno, voy pasando. Nos vemos mañana.

– Vale – sonrió ella – hasta mañana.

De camino a su casa, y ya en su cama, los labios de Minki seguían grabados en su mente.

 

 

 

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el noviembre 2, 2013 en Ámame profe y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. djgfsdghfsdhfsd TT-TT mi mente se perturba mucho de imaginar a mi macho poderoso en esa escena DDDx es que… bueno, ya, ya, -basta mikan y continua con lo tuyo.

  2. Esto no va a acabar bien yo solo digo

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

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