Ámame Profe. 20: El nuevo profesor.


banner AP 20

 

 

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing principal: BaekRen (Baekho x Ren)

 

 

Había sido un verano intenso y que, como todos, se había echo corto.

Audrey, la esposa de su padre y su madrastra, les había prometido llevarles a Inglaterra el siguiente verano. Su padrastro Yixing no había querido ser menos y les había dicho que les llevaría a china, a conocer a su hija y, por tanto, su hermanastra.

– ¿Cuántos años tiene? – le preguntaba Sanghyuk a JR durante el recreo en el primer día de clases.

– Veinte. Creo.

– Wow.

– Ya te digo. Mira, tengo una foto suya.

Estaban ellos dos solos. Bueno, ellos y Gyuna.

– ¿Tengo que ponerme celosa?

– Vamos, es mi hermana. – respondió quitándole importancia – Hermanastra. Lo que sea.

Sonrió y le besó mientras Sanghyuk seguía mirando la foto en su móvil.

– Prométeme que me la presentarás cuando venga de visita.

– Ni hablar.

– ¡Hei! – Tao venía corriendo hacia ellos. – ¿Habéis oído lo del profe nuevo?

– ¿Profe nuevo?

– Si. Bueno, mas o menos. Es universitario aún, de américa. Nos dará refuerzo de inglés o algo así…

– Anda, pues mola. Mejor que la carca esa.

– Ya, Yoora pronuncia fatal.

– ¿Habéis oído lo que he dicho? – insistió Zitao. – Es de américa, Estados Unidos. Universitario. Ósea es que yo ya me he enamorado. – se abanicaba con las manos mientras les hablaba. – Me lo he pillado ¿eh? Ni se os ocurra ni mirarle.

– ¿Y si no le miramos como vamos a apreciar su gran belleza? – saltó Gyuna riéndose. – en fin, voy a hacer circular la noticia o a ver si me entero de algo más. – añadió poniéndose en pie.

– Vale, ya nos contarás. – se levantó también JR despidiéndola con un beso. – yo voy a ver si encuentro a Minhyun.

Dejó a Sanghyuk siendo avasallado por las hormonas de Zitao que estaban en plena revolución. Más o menos como siempre. Entró en el edificio yendo directamente a los baños. Solo había un cubículo ocupado así que llamó directamente a ese.

– Min. – le llamó – están a punto de empezar las clases.

– Ah… Ya voy… – le respondió desde dentro.

Se alejó a lavarse las manos mientras esperaba. Más por el simple hecho de abrir el grifo que porque las tuviera sucias.

No tardó mucho en salir. Minho, su flamante novio, iba detrás de él. Se lavó las manos también y se fue dejándoles a los dos allí.

– No me puedo creer que estéis haciendo esto en el insti. – le acusó susurrando.

– Ah, cállate. Ha estado fuera casi todas las vacaciones. Ni nos hemos visto.

– No me parece excusa.

– Cállate delegado de clase.

JR aún le sarmoneaba mientras volvían, pero Minhyun hacía oídos sordos a sus riñas y caminaba enfurruñado a su lado.

– ¿Que eres? ¿Mi padre? – eso le calló, pero Min al segundo se arrepintió y se pasó las manos por la cara – Mira, lo siento ¿vale? Solo quería pasar la hora del recreo con él y no sé como demonios hemos terminado allí. Tampoco hemos hecho nada demasiado grave así que no te sulfures. No volverá a pasar.

– Ya, no si… tampoco debería regañarte pero… es que es raro ¿sabes? No creo que pueda ir a mear allí ya.

– Te aseguro que yo tampoco. – se rió Min – Bfff… este tío está tan bueno.

– No presumas tanto. – le dijo en broma.

– Anda ya. ¡Tu presumes de novia las 24h del día!

Se rieron, y desapareció la tensión.

Ya llegaban al patio así que le puso al día de las noticias mientras llegaban al banco donde seguían sentados los otros dos.

– Seguro que tiene los ojos azules. – seguía diciendo Tao sentado en el mismo sitio.

– ¿Te lo han dicho? – se interesó Min al momento.

– Todos los occidentales tienen los ojos azules. – respondió sin interés.

– Si, los que no los tienen verdes, o grises, o marrones.

– Ash, callaos.

– Como sea feo nos vamos a reír.

No lo era. Aunque tampoco era exactamente como Zitao le había imaginado.

– ¡Hey chicos! – les saludó al llegar. Ya hablaba directamente en inglés marcando como iban a ser las clases – Soy Aron y voy a ser vuestro profe de inglés este trimestre.

Todos le miraban alucinados, más aún cuando dejó sus cosas sobre la silla del profesor, incluyendo una guitarra, y rodeó la mesa para sentarse en ella. No en la silla, en la mesa, con las piernas cruzadas.

Y bien, me da que tenéis muchas preguntas…

– ¿Que ha dicho?

– Que va a ser nuestro profe.

– Anda, pues que novedad.

– Y que si tenemos preguntas.

En la primera fila una chica levantó la mano e inmediatamente empezó a hablar.

– ¿De verdad es usted de américa profesor?

Tienes que hablar en inglés, lo siento. – La chica se quedó callada, y él siguió, como disculpándose. – Acabo de llegar y no hablo coreano aún, así que tendréis que hacer un esfuerzo para hablar igual que yo haré un esfuerzo para entenderos.

Aquí ya la clase se mentalizó y volvieron a preguntarle esta vez en inglés sobre su origen. ¿A quien se le había ocurrido soltar la bulla de que era americano?

Soy de américa, acabo de llegar de Los Angeles. Aunque imagino que no soy como os esperabais… – No, desde luego nadie se esperaba que fuera tan… Asiático. Y es que ese chico, que difícilmente llegaba a los veinte años, era total y absolutamente coreano. Aunque hablara inglés con tanta fluidez. ¿Sería un alumno mayor gastándoles una broma?

– Bueno, no será occidental, – les susurró Tao echándose para delante. – pero guapo lo es un rato…

Parece ser que no tenéis más preguntas. Os esperaba más curiosos. – siguió algo decepcionado – en fin, todo será cuestión de romper un poco el hielo para empezar…

Se giró a coger su guitarra, la sacó de la funda y la dejó sobre sus piernas mirándoles.

La mitad de vosotros ahora finge que no me entiende porque cree que no sabe inglés, o porque directamente os aburre tanto la asignatura que preferís verme haciendo le payaso un rato. ¿A que si? Pues no.

Alguien se rió, pero en general la clase estaba asombrada, intentando decidir si les caía bien o no.

Ok, ¿cuántos de vosotros escucháis música en ingles? – silencio absoluto – No, porfavor, no respondáis todos a la vez. ¿Cuántos de vosotros no habéis intentado cantar las canciones de vuestros grupos favoritos? ¿Cuantos de vosotros nunca se ha mirado una serie o una peli en versión original y ha aprendido alguna palabra nueva? – Hizo una pausa, pero sin esperar a que nadie respondiera siguió hablando – Eso es lo que quiero hacer yo. Quiero que aprendáis a hablar inglés, pero sin recitar tablas de verbos ni mirándonos la gramática, eso lo haréis con Yoora. Yo solo pasaré una hora a la semana con vosotros y en esa hora quiero divertirme. Así que… ¿Quién me sugieren una canción? – Tampoco nadie respondió, aunque ahora por simple vergüenza. La clase se veía mucho más animada – Vamos, empecemos con las canciones navideñas de toda la vida, que nunca fallan – Tocó un par de acordes y empezó a cantar sin vergüenza alguna – “We wish you a merry christmas, we wish you a merry christmas, we wish you a merry christmas and a happy new year” Dificil ¿eh? – Unas cuantas personas rieron – Va, sugeridme algo mejor. Tu. señaló a Minhyun, sentado en primera fila, que se sonrojó hasta las orejas antes de responder apenas murmurando.

– “Fly” de “Up in the sky”.

– Oh, Up un the Sky, gran grupo. Aunque Fly no es su mejor canción.

– Lo se. – le guiñó el ojo antes de empezar a tocarla, y por un momento Minhyun no pudo evitar pensar que no tenía nada a envidiarle al cantante de Up.

 

Las noticias sobre lo alucinante que era el nuevo profesor de inglés corrieron por el instituto como la espuma, los que aún no le habían tenido se morían para que llegase su hora de clase, los que ya le conocían esperaban que pasara rápido la semana.

– Dicen que mola mucho, que les toca canciones y hace juegos con las letras. – les explicaba Luhan.

Minki inspiró, se sacó el cigarro de la boca y soltó el aire tosiendo.

– No entiendo porque haces esto. – le regañó Sehun. Ya parecía ser oficialmente del grupo.

– ¿Me dejas probar?

Le pasó el cigarillo a Luhan, quien dio una calada y estalló a toser también.

– ¡Es asqueroso! – exclamó entre toses.

– Ya – respondió. – Pero te sientes mayor ¿a que si?

– Seh.

– Tu padre no se dará cuenta que le has cogido uno ¿no?

– Nah, que va.

– Estais tontos. – Sehun se cruzó de brazos, muy digno.

– ¿Quieres probar? – le ofreció Minki, dando otra calada mientras él se lo pensaba. Sentía el humo, como le llenaba los pulmones, como se le secaba la boca. No tosió tanto esta vez.

– Bueno… – Sehun lo cogió casi con respeto, frotó un poco la boquilla y se lo llevó a los labios.

– No te tragues el humo ¿eh? – le advirtió Luhan.

– No, no. – inhaló con miedo, volviendo a sacarlo enseguida, tosiendo más de lo que habían tosido los otros dos juntos. Minki recuperó el cigarro con una sonrisa burlona y echo otra calada, esforzándose en no toser mientras le miraba con superioridad.

– Oye, ¿donde está Taek? – les preguntó Luhan.

– Estará persiguiendo algún gato o algo.

Ni que le hubiesen llamado, apareció de detrás de unas matas del parque con un enorme gato gordo en brazos, olió el humo y dio media vuelta.

– Oye, ¿creéis que llamarán a casa? – Sehun parecía asustado, aunque se esforzaba por mostrarse tan duro como los demás.

– ¿Por saltarnos clase? – respondió Minki despreocupado. – Nah, tranquilo. Luego decimos que hemos estado enfermos y firmamos los justificantes esos. A mi se me da bien imitar firmas, aunque la de Luhan tendrá que hacerla él porque no es escribir chino. – asintió cogiéndole el cigarrillo para darle otra calada.

– ¿Todos a la vez? – siguió Sehun – ¿no está sospechoso?

– Bah, nunca se fijan.

– Como mis padres se enteren me matan.

– Oye, relajateeee… – le decía Luhan riendo. Se colgó de su hombro y le puso el cigarro frente los labios. Dudó, pero le dio otra calada y estalló a toser, Minki lo aprovechó para recuperar el cigarro.

– Es hora. – les avisó Taekwoon acercándose.

– Anda, es verdad. – el timbre estaba a punto de sonar. – gracias Taek.

Asintió y dio media vuelta volviendo al cole. Los otros tres le siguieron, apagando el cigarro en el suelo y medio enterrándolo en la arena del parque.

Llegaron a la puerta del instituto segundos después de que sonara el timbre y se camuflaron entre los alumnos que ya salían. Pasaron por la fuente para enjuagarse la boca y luego cada uno se fue hacia su casa.

Minki pasó por la escuela primaria a buscar a Baekho, le esperó aun rato y saltó a sus brazos con su mejor sonrisa de niño inocente cuando al fin salió. Él le sacudió el pelo y Minki le devolvió el mimo con un beso en la mejilla. Al instante Baekho se separó, en guardia.

– ¿Dónde has estado?

– ¿Eh? – “Mierda” Le miraba fijamente, analizándole, se acercó y le olió la camisa. “No me va a pillar tan pronto ¿no?”

– ¿Has estado fumando? – “¡Mierda!” Le miraba entre asombrado y horrorizado.

– ¿Eh? ¡No, que va!

– Minki… no me mientas… – entrecerraba los ojos, pero al final suspiró – no lo hagas vale. No tiene nada de bueno.

– De verdad que no…

– ¿Quieres que le pregunte a tu profesora si has ido a clase hoy? ¿Quieres que llame a casa y se lo diga a tu madre? ¿Quieres que se lo diga yo? No me mientas por favor. – Bajó la cabeza, avergonzado. – de verdad que no tiene nada de bueno.

– Me siento mayor. – apenas susurró, pero por la mirada de Baekho estaba más que claro que le había oído y que eso no le hacía parecer menos culpable.

– ¿Y porque tienes que sentirte mayor? – “para gustarte” pensó en respuesta. No lo dijo, tampoco se hubiese atrevido a hablar estando él tan cabreado – Tienes once años y ya pareces mayor, no hace falta que intentes ser aún más adulto. Eres un niño, compórtate como tal. O no, como quieras, compórtate como te de la gana pero no te mates para “parecer mayor”.

Cualquier respuesta que se le hubiese podido ocurrir murió en sus labios, y Minki nunca se quedaba in palabras. Tampoco recordaba haber visto nunca tan cabreado a Baekho.

– ¿Se lo dirás a mamá? – no creía que una bronca de su madre fuera peor que qué Baekho se hubiese enfadado con él, pero tampoco era una buena perspectiva.

– No – respondió calmado pero con el cejo fruncido y sin atisvo de esa sonrisa tan brillante que tenía  – Pero si me entero de que vuelves a fumar, y como vuelvas a fumar te aseguro que me enteraré, si que se lo diré. Y dejaré de hablarte.

Bajó la cabeza avergonzado y cuando estiró su mano a rozar la de él para intentar cogérsela Baek no reaccionó. No volvieron a hablar en todo el camino a casa. Tampoco volvió a fumar.

 

 

Anuncios

Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el febrero 6, 2014 en Ámame profe, Others y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Me parece una buena terapia. Si la gente boba que fuma recibiera el desdén de Baekho-holaquetal-tengo-abdominales, se lo pensaría dos veces^^

  2. Totalmente de acuerdo

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: