Ámame Profe. 21: Pasito a pasito.


baner AP 21

 

 

 

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing principal: BaekRen (Baekho x Ren)

 

Minki estaba, oficialmente, hasta las narices de lluvia.

Había empezado el lunes por la mañana, lo habían visto al salir al patio a la hora del recreo. Al no salir más bien dicho, porque con el diluvio que estaba cayendo no tuvieron más remedio que quedarse en el vestíbulo.

Tampoco llevaban paraguas, ni él ni JR, por lo que llegaron a casa empapados hasta los huesos. Y no había podido ir a ver a Baekho a la salida… justo ahora que empezaba pasársele el enfado por que hubiese fumado…

El martes salió equipado con las botas, el paraguas y el chubasquero, y aún así inexplicablemente llego empapado a clase.

El miércoles fue aún peor pues Taekwoon se había resfriado y le había dejado solo en clase. Todo el día.

El jueves se preveía igual de horrible, con la lluvia cayendo aún más intensa y Taek aún enfermo, pero mejoró sustancialmente cuando, a la hora de salir de clases, se encontraron el coche de Baekho esperándoles en la entrada. En realidad le había mandado un mensaje a JR para que le esperaran y llegó allí media hora más tarde, cuando pudo salir él de sus clases.

– ¡¡¡Baekhoooo!!! – Saltó Minki a sus brazos cuando le vio, lo cual fue un poco complicado por el reducido espacio del coche, los asientos, el freno de mano, la palanca de marchas y demás. – No has venido en toda la semana. – le retrajo haciendo morritos.

– He estado estudiando, ya sabes que estoy preparando las oposiciones y eso…

Había pasado los cuatro últimos años sacándose la carrera de Educación Primaria para completar su formación y ahora quería preparar oposiciones, más como un reto personal que por querer cambiar de trabajo. Al fin y al cabo adoraba los críos con los que trabajaba.

Minki seguía mirándole enojado, pero se le pasó cuando JR entró a su lado metiéndole un capón para que se moviera.

Llegaron en seguida, aparcó en frente y tuvieron que correr los cuatro metros de jardín para no mojarse mucho.

– Te quedas un ratito ¿eh? – le suplicó Minki ya dentro mientras colgaba la chaqueta mojada frente al radiador.

– Solo hasta que llegue tu madre. – respondió él imitándole. “Si no ya me hubiese quedado en el coche.” Aún así no le pareció suficiente.

– ¡Pero si esta semana no has venido ningún día! Quédate un poquito más, va…

Le suplicaba cogiéndole del brazo con ambas manos para arrastrarle hasta el sofá mientras JR colgaba la chaqueta también y se iba a la cocina a buscar algo de merienda.

– ¿Que te crees que yo no tengo cosas que hacer en mi casa?

– No.

Le miraba serio, sin la más mínima duda. Consiguió sentarle en el sofá y cuando Baekho le miró para replicarle se dio cuenta de que tenía que mirar hacia arriba para verle. “Demasiado arriba”.

– Oye, ¿cuando has crecido tanto tu?

Minki enseguida se estiró aun más al oír el halago.

– ¿Jeje, a que estoy mayor? – sonreía orgulloso. – Metro cincuenta y ocho ya. Seré tan alto como tú.

– ¿Queréis algo? – les preguntó JR asomando la cabeza desde la cocina.

– ¡Chocolate!

Su hermano le fulminó con la mirada mientras pasaba corriendo a su lado a abrir el cajón de los dulces.

– Anda, coge algo de fruta que siempre estás comiendo porquerías.

– Nop.

Al girarse ya tenía el paquete de galletas en las manos y se estaba sirviendo un vaso de chocolate. El mayor sacudió la cabeza con cansancio y se fue con su manzana.

– ¿Tu quieres algo? – le preguntó a Baekho al pasar a su lado.

– No, tranquilo – respondió este sin ni levantarse. – Oye, tu hermano está altísimo.

– ¿A que si? No se si era tan alto yo a su edad… Bueno, algún día tendrá que dejar de crecer.

– Jaja, espero que si.

Subió a su habitación a trabajar mientras Minki se colocaba todas sus chucherías sobre la mesita de la sala y se sentaba en la alfombra frente al sofá, mirando la televisión que acababa de encender.

– ¿Tu no tienes deberes?

– Cuando termine de merendar. – Suspiró y fijó la vista en la pantalla que no dejaba de cambiar mientras Minki buscaba algo interesante para mirar. – ¿Quieres? – le preguntó ofreciéndole las galletas.

– Venga… – Cogió una. – ya puedes guardar todo esto antes de que llegue mamá ¿eh? Que te pasas un rato.

– Ash… es que me gusta. ¿Que hay de malo? Tampoco engordo.

– Ya… – “Menuda suerte la tuya”. – pero te saldrán caries.

Se giró a sacarle la lengua y volvió a mirar a la pantalla. Se detuvo en uno de los canales cuando un anuncio le llamó la atención.

– Oh.

Baekho alzó la vista a mirarlo también. Era un tráiler de una película.

– ¡Es el libro ese de los magos! – exclamaba el peque emocionado – ¡han hecho la peli!

– ¿De Aliant? Wow.

Estuvieron en silencio los pocos segundos más que duró el tráiler, mirándolo atentamente.

No lo imagines – sonaba la voz en off del protagonista – créelo. Si lo crees será real.

El silencio se alargó aún unos segundos más mientras echaban un anuncio de un detergente.

“¿No tenía trece años ella?” Pensó Baekho recordando las imágenes. La chica era algo más grandota de lo que la había imaginado siempre, más adulta. Pero la melena roja estaba muy bien conseguida.

– Me abstendré de hacer comentarios sobre el pelo de Dikon.  – rompió el silencio Minki.

Baekho decidió no hacer ningún prejuicio también.

– ¿Que? ¿Te apetece ir al cine este viernes?

– Sep. – respondió metiéndose otra galleta en la boca volviendo a pasar los canales. – invitas tu.

– Por supuesto que invito yo pequeño bastardo.

 

 

Se besaban sin respiro, jugando con la lengua del otro, con sus labios, con las sensaciones que se despertaban mutuamente. Era casi magnético.

Minho le abrazaba por la cadera, atrayéndole hacia él, y Minhyun enredaba los brazos a su espalda. Juraría que podía sentir algo duro clavarse entre sus piernas. Bajó su mano hacia allí, con el corazón a cien. Era la hebilla del su cinturón.

– ¿En serio? ¿Tienes que llevar habillas tan gordas?

– ¿Que más te da? – volvía a besarle y ya no le dejaba apartarse. – Quítamela…

Mientras lo hacía y sentía las manos de Minho también desabrochándole el cinturón intentaba recordar como habían terminado allí, de nuevo.

Había ido a buscarle a la hora del recreo, y había ido con él aunque se lo estaba pasando bien escuchando como Zitao dramatizaba sobre un jersey que se le había estropeado y Hyuk se metía con él. Pero Minho le llamaba, y había salido de clase con él para andar por los pasillos, algo abarrotados pues con la lluvia que llevaba toda la semana cayendo no se podía salir al patio.

Caminaban en silencio, sin nada que decirse, pero cogidos de la mano. Ya no le daba tanta vergüenza como los primeros días, si notaba las miradas, pero ya no le importaban. Eso estaba bien ¿no?

Se habían sentado en uno de los bancos del vestíbulo, medio escondido detrás de las escaleras, y tras un par de comentarios sin importancia sobre las clases habían saltado a devorarse mutuamente. De ahí a encerrarse a en uno de los cubículos del baño había un paso.

Salieron medio minuto antes de que sonara el timbre y regresaron a sus respectivas clases. Se sentó en su sitio al lado de JR que le miraba entre resignado y divertido.

A los cinco minutos su móvil vibró indicándole que tenía un mensaje.

“Ste finde no starn mis padrs. Kieres vnir a drmr? – Ho”

“¿Tanto rato y se acuerda ahora?” Pensó al leerlo. Después de los casi diez minutos que se había pasado él buscando un tema de conversación para no caer otra vez en esa interminable espiral de besos…

“Espera… quedarme a dormir…” “…”

En una noche podían pasar muchas cosas. Tal vez demasiadas. No era lo mismo meterse mano en los baños del instituto, que podían hacer poca cosa más que pajearse mutuamente, que ir a su casa. A dormir. O a no dormir, era lo de menos.

“No sé si…” Podía sonar infantil, fantasioso e idílico, pero siempre había querido algo especial para la primera vez. “Cómo todos ¿no?” “¿Será especial con Minho?”

No se imaginaba con Minho dentro de cinco años, o diez. Bueno, podía si hacía un esfuerzo, pero sabía que no sería así. “Igual es demasiado pronto…”

Guardó el móvil sin responder.

– Oye, hoy tenemos clase con Aron ¿eh? – le comentó JR en voz baja.

– Oh, si – oyó a Tao sentado detrás suyo – que ganas.

 

 

El día pasó lento, exasperadamente lento, pero para el grupo de JR la perspectiva de una clase a última hora con Aron era alentadora. Y como siempre, esa última hora pasó demasiado deprisa.

– Vamos, que se irá. – le apremiaba JR.

– Es que…

Minhyun seguía dudando, acariciándose las manos mientras miraba como Aron guardaba sus cosas.

– Ni que tuvieras que declararte, vamos.

– Mejor se lo digo el próximo día.

– Y pasarte toda la semana dándome la lata. Ah no, de eso nada.

Le empujó, y Minhyun le maldijo los huesos a mientras veía como Aron levantaba la vista de la funda de su guitarra para mirarle, sonriéndole mientras le preguntaba que quería.

– Yo… – “no, en inglés.” – Quería preguntarle si… Las canciones que tocas, ¿tienes las…? ¿Las tienes escritas? ¿de donde las sacas?

– ¿Las partituras? – Aron se colgó la guitarra del hombro y se recostó contra la mesa mirándole – De internet. La mayoría están.

– Es que… yo no las encuentro… La de Fly si, pero las demás no.

– ¿Tocas algún instrumento también?

– Bueno… El piano, desde los seis años…

Aron sonrió.

Wow. Eres todo un profesional casi.

– Bueno…

– Yo no sé tocar en realidad. Quiero decir que nunca he tomado clases. Solo son cuatro acordes mal tocados.

Minhyun no podía estar más en desacuerdo, era tan precioso oírle…

Si quieres puedo mandarte algunas.

– ¿Si?

– Claro. – sonreía tras esas gafas de pasta. – La profesora me dio vuestros mails.

– Oh, ¡si porfavor!

– Vale, sin problemas. Hoy mismo.

– No hay prisa ¿eh?

– Mejor te las paso hoy igualmente, para no olvidarme.

– Ah… vale…

Bajó la vista al suelo de nuevo, Aron seguía mirándole, y le sonreía.

– Min – le llamó JR desde su mesa. – Coge tus cosas.

– Ah, si.

¿Vamos? – les preguntó el profesor. Eran los últimos que quedaban en clase.

Si, si.

Les sonrió mientras pasaban a su lado y se quedó algo rezagado cerrando la puerta.

– ¿Que? ¿Contento? – le preguntó JR algo exasperado. Minhyun le quitó importancia con un gesto, pero no pudo evitar sonreír.

Se reunieron, ya una vez fuera, con Sanghyuk y Zitao que les esperaban para ir a dar una vuelta.

Adiós chicos – se despidió Aron al pasar a su lado.

– Adiós Aron.

– Adiós profesor Kwak.

– JR, creo que eres el único en todo el colegio que le habla formal. – le recriminó Hyuk cuando ya se había ido. Minhyun miraba la calle por donde se había metido.

– … Es que es profe…

– Es Aron, está a otro nivel.

– Pero…

– Oye, vive en la misma dirección que yo. – dijo al fin Minhyun.

– Oh, por favor, – se burló Zitao – demasiadas coincidencias, casaos.

Le fulminó con la mirada reprimiéndose las ganas de meterle una colleja mientras Sangyuk y JR se reían de su broma.

Algo le saltó encima, abrazandose a su cuello. Algo como un niño hiperactivo de once años. Bueno, casi doce, como él mismo no dejaba de repetir.

– ¡Hey! – Les saludó Minki aun colgado a su espalda. Luego se separó para tenderle su mochila su hermano – ¿Me coges esto hyung?

– No. – respondió él apartándose.

– ¿Queee??? Pero que yo voy al cine ahora. – Recibió la negativa con una expresión de absoluto asombro e indignación que Minhyun supuso era una actuación muy trabajada. Pero JR se mantuvo firme.

– Ya, pero yo tampoco voy a casa y no voy a carretearlo por ti. Además, tienes que venir a dormir a casa que luego si no ya te pasas todo el finde fuera.

– ¿¿¿Queeeee??? – Exageraba aún más su contrariedad – ¡Nooo!!! Si me dijo Baekho que podía quedarme.

– No es cierto, hablé yo con él, además mañana vamos a casa de papá.

– Jooo… – se le colgaba del brazo poniéndole morritos – Vamos hyung… que yo te quiero mucho…

Minhyun, aguantándose la risa, decidió intervenir a poner paz.

– ¿Vas al cine?

– Si, – sonrió encantado – con Baekho. – “No era necesaria la aclaración”.

– Como no. – comentó Zitao en voz baja.

– ¿Que guai no? – Minhyun seguía sonriéndole, sacudiéndole el pelo.

– Si, – seguía sonriendo – es que hacen una peli que queríamos ver.

– ¿Si? ¿Cuál?

– Aliant. – explicó – Es un libro que me dejó hace un tiempo.

– Que guai.

– Creo que me lo leí… – Comentó Sanghyuk.

– ¿Que vas a haber leído tu? – Le cortó Tao con un gesto despectivo.

Le sacó la lengua en respuesta y ambos empezaron con su intercambio de bullas habitual.

– Me voy ya. – les dijo Minki al final – ¿seguro que no me la puedes guardar?

Le ponía ojitos a su hermano, pero él ignoró sus suplicas, indiferente.

– Seguro.

Antes de irse volvió a fulminarle con la mirada por su negativa. Luego les sonrió a los demás y se alejó hacia el edificio de primaria, con su mochila y el paraguas en la mano. Finalmente había dejado de llover.

– ¿Gyuna se ha ido ya? – le pregntó Hyuk a JR.

– Si, me dijo que saldría un poco antes a última hora osea que ya le he dicho adiós a la hora del patio.

– ¿Minho? – Volvió a preguntar dirigiéndose a Minhyun.

– Si, si, no hay que esperar a nadie.

– ¿Vamos pues?

Hyuk y Tao empezaron a pasar hacia su rincón habitual en el parque mientras JR y Minhyun les seguían de cerca.

– ¿Al final le respondiste? – le preguntó serio. – Lo que te dijo de ir a su casa este finde.

– Si, bueno… – Minhyun respondía mirándose los zapatos. – Le dije que tenía que quedar contigo para hacer el trabajo de historia y…

– Ya lo tenemos casi terminado.

– Ya… – JR suspiró, a su lado, y Min levantó la vista a mirarle un segundo para luego volverla a bajar a sus zapatos. – ¿Te molesta que le haya dicho eso?

– En absoluto. – respondió chutando una piedrecita despreocupadamente. – Pero plantéatelo ¿vale? Porque esto de buscarte excusas para no quedar con tu novio…

– Ya… Tendré que hacer algo.

– ¿Algo como dejarle?

Se quedó callado unos segundos, como planteándoselo.

– No lo se.

 

 

Salieron del cine en silencio, caminando poquito a poco. Baekho le llevaba la mochila a Minki que escondía las manos en los bolsillos para protegerlas del frio. Empezaba a oscurecer.

– ¿Tan difícil era teñirle el pelo? – exclamó al final el pequeño. – No se, no me parece tan difícil.

Baekho se rió, suspirando al fin.

– Mira, no me ha parecido lo peor…

– Ya…

– No se como van a hacer la segunda. – soltó Baekho. – Osea, ni siquiera han llegado al portal.

– No han hablado del portal.

– Ni del consejo.

– Ni de que ella debería haber nacido en Aliant.

– Ah… el gran misterio de su nacimiento… Y ni siquiera han dicho nada…

Se iban deprimiendo cada vez más conforme recodaban como habían destrozado la novela, recordando las cosas que aún estaban bastante bien, las que no estaban muy conseguidas y las que directamente no tenían nada que ver.

– Ha sido una mierda de película.

– No digas palabrotas. – le reprimió Baekho. – pero estoy de acuerdo. – añadió con un suspiro. – Dejemos ya el tema que me fastidia. Te invito a cenar.

Le sonrió al pequeño y este sonrió también, colgándose de su brazo.

– ¿Si? ¿Y donde me llevas?

Se rió, mirando con ternura esos enormes ojos marrones tan curiosos.

– Me encanta que lo digas así, como si fuese algo especial o inesperado. ¿A caso no te llevo siempre a comer?

– Si – respondió riendo – Pero me gusta hacerlo especial, como si fuese una cita.

Lo soltó así, sin más. Baekho se le quedó mirando unos segundos, algo sorprendido, luego le removió el pelo y siguió andando con él colgado a su brazo.

 

Se pasó toda la cena suplicándole para que le dejara irse a dormir a su casa aunque su madre había insistido en que no.

– ¡Pero me lo prometiste!!!

“No recuerdo eso…”

– A ver, no recuerdo haber dicho nada pero aun así si tu madre ha dicho que no… – replicó cogiendo otro puñado de espaguetis. Minki respondía con pucheros, dándole pataditas por debajo la mesa. – Minki, en serio.

– Pero me gusta quedarme a dormir a tu casa…

Baekho suspiró. “Terminará convenciéndome, otra vez.” Pero el problema no era que no le hubiese convencido a él, si no a Sunyoung. “Igual si se lo pido yo…” “No.”

– Mira, le pediré a tu madre si me puedo quedar a dormir yo en tu casa ¿vale?

Respondió con una enorme sonrisa, satisfecho, y luego le robó la mitad de su postre cuando se lo trajeron.

“Tengo que aprender a resistirme…” Pensaba Baekho mientras aparcaba frente a su casa.

Sunyoung tampoco tubo nada que decir. Ni que pudiese. Minki le arrastró escaleras arriba y le ayudó a poner la cama extra al lado de la suya.

Veía a Minki acurrucarse entre sus brazos. Recostando la cabeza sobre su hombro los pies ya le llegaban a la misma altura que los suyos propios. “Sigue siendo un niño” se recordó.

De repente se le ocurrió que si Minki tuviese solo quince años más sería un novio perfecto.

“¿Por qué he pensado eso?”

Teniendo casi treinta años empezaba a plantearse si algún día encontraría a alguien. “Como Wonsik y Hakyeon, algo así”. Pero era una idea extraña. “Creo que primero debería distanciarme de Minki”. Teniéndole a él reclamándole treinta horas al día incluso cuando cada uno estaba en su casa parecía surrealista intentar empezar una relación con nadie.

“Si solo tuviese quince años más…” ¿Cómo sería Minki con veinticinco años? “Demasiado sexy” Se respondió sin dudarlo ni un instante. Tenía once y ya apuntaba maneras, no era más que una observación objetiva.

El pequeño se removió medio adormilado y de repente fue demasiado consciente del calor de su cuerpo. “No los tiene los veinticinco” tubo que recordarse.

Últimamente se lo tenía que recordar muy a menudo. “Espero que se me pase pronto, porque esto es muy grave…”

Por algún motivo, en su corazón no parecía tan terrible como en su cabeza.

 

 

 

Anuncios

Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el marzo 2, 2014 en Ámame profe y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. jmmm que pasa con Minhyun y Aron…
    Ay Dios esto como que ya va a empezar por parte de Baekho XD
    sigue pronto porfaa esta muy bueno ^^

  2. Ay, qué duro debe de estar siendo para Baekho. Y Minki tan normal 🙂

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: