Ámame Profe. 24: ¿Quieres?


banner AP 24

 

 

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing principal: BaekRen (Baekho x Ren)

 

– Hey – saludó JR al llegar a clase y sentarse al lado de Minhyun. Este ni siquiera respondió, con la vista fija a la pared de enfrente. “¿que le pasa?” – Hey – insistió sacudiendo la mano delante de su cara.

– Oh. – reaccionó al fin mirándole y sonrojándose para inmediatamente después bajar la vista a sus manos, cruzadas sobre la mesa – Hola…

– ¿Que te pasa? – le preguntó JR intrigado sentándose a su lado. “¿Pasaría algo con Aron?”

– Bueno… nada… – Se mordía el labio, en el fondo se moría de ganas de explicárselo.

– Ya… – se rió – anda, desembucha.

– Yo… Aron se me declaró ayer… – admitió terriblemente avergonzado.

– Wow – exclamó JR divertido. En el fondo se lo veía a venir. Bueno, no estaba seguro de si pasaría pero sabía que había algo. – ¿Y eso?

– Pues… me dijo que yo le gustaba pero que como tenía que regresar a América en enero no había intentado nada, también porque yo soy menor y soy su alumno y tal…

– Si, si, muy ilegal todo.

Minhyun se rió, nervioso.

– Si. Pues eso, pero que creía que a mi también me gustaba él y que si yo quería intentarlo pues… que podíamos… y tal…

– ¿Y que? – sonreía intrigado. La clase ya empezaba a llenarse y tuvieron que bajar la voz.

– Bueno… nos besamos…

– Uuuuh…

Minhyun se sonrojó aún más, si es que era posible, y justo llegaron Zitao y Sanghyuk y se sentaron detrás de ellos. Venían discutiendo por alguna tontería y solo saludaron y se sentaron.

– Y luego… – siguió Minhyun.

– ¿Hay más?

– Si… – Tenía tantas ganas de explicarlo, y por otro lado… le daba tanta vergüenza… – pues… fuimos a su piso… – JR abrió mucho los ojos, el relato mejoraba por segundos.

– ¿Y?

– Pues…

 

 

Aron le separó rompiendo el beso. “Mmm…” Demasiado pronto.

Le miró y sonrió, acariciándole la mejilla con el pulgar.

Estamos en medio de la calle. – le dijo riendo. – ¿Quieres… venir a mi piso?

El corazón le dio un vuelco, pero eso no le hizo dudar. Asintió de inmediato y Aron reaccionó al momento también, volviéndole a besar rápido para tirar de su brazo y arrastrarle calle abajo. Por suerte no vivía lejos.

Aprovechó mientras buscaba las llaves de abajo para besarle otra vez. A Minhyun el estómago se le encogía de los nervios, tenía tantas ganas… Colocó una mano en su nuca acariciándole el pelo y se rió y creció en su orgullo viendo como eso le ponía nervioso hasta el punto de no saber meter la llave.

– Ya – se quejó. – Stop.

Consiguió abrir, entraron y de repente Minhyun se encontró contra la puerta de entrada y con Aron mordisqueando sus labios. “Oh, joder…”

Empezaba a temblar, excitado. “Dos besos y ya estoy así… bff…”

Vamos, que tengo vecinos. – le apresuró Aron separándose para tirar de él escaleras arriba.

Minhyun ni siquiera fue consciente de cuantos pisos subieron. Abrazó a Aron por la espalda y le besó en la nuca mientras él volvía a sacar las llaves. Aron dio un respingo y se quejó, nervioso, mientras Minhyun reía encantado.

Vas a ver

Minhuyn no vio absolutamente nada del apartamento. Aron le cogía la mano y tiraba de él, y él se perdía mirando su nuca, su espalda, y algo más abajo también. “Joder…”

Se metieron en su habitación, y tampoco pudo apreciar nada de ella antes de encontrarse tirado sobre la cama con Aron encima.

“Ay madre… por favor…”

Si le hubiesen dicho solo dos horas antes que esa tarde terminaría tirado en la cama con Aron se hubiese reído, parecía tan irreal… “y a la vez tan real…”

Él le miraba, fijamente, con los ojos brillantes de un depredador. Se aguantaba con ambos brazos a los lados de su cabeza, y poco a poco se inclinó a besarle, mucho más suave ahora, solo rozando sus labios, haciéndole estremecerse. Cerró los ojos y volvió a cogerle por la nuca. Sintió su lengua entre sus labios y le recibió con ganas, enredándose con él. Sintió como bajaba y se sentaba sobre su cadera, dio un respingo y se removió, abrazándole por la cintura para acercarle más.

Aron le besaba el cuello, desde la oreja hasta la clavícula, dulce, muy dulce. Sus manos tanteaban el borde de su camiseta y acariciaba suavemente su vientre con las yemas de los dedos. Minhyun se removió para volver a besarle, atrapar sus labios entre los suyos y morder. Sintió como se estremecía al morder su labio e insistió.

– Auch.

– Sorry. – se disculpó de inmediato volviendo a besarle. Aron rió entre sus labios y le pareció un sonido tan maravilloso…

Minhyun le abrazaba por la cintura, atrayéndole a su cuerpo mientras seguía besándole, besándole y besándole. Tenía la sensación de que si dejaba de besarle se ahogaría, aún cuando le faltase el aire cuando lo hacía. Aron colaba las manos por debajo de su camiseta, por debajo de su cuerpo acariciando su espalda para abrazarle, atraerle aún más cerca, pegar sus cuerpos y sentir. Sentía el calor de su cuerpo contra el suyo, podía sentir su piel sobre su estómago donde su camiseta se había levantado también, y cielos, era tan eléctrico. Necesitaba más de esa sensación, del roce de su piel cálida, suave. Acariciaba su pecho para sentirle, subiendo su camiseta, y Aron se apartó para deshacerse de ella, moviéndose sobre su cuerpo. Minhyun se incorporó también, absorto por su cuerpo desnudo, su piel. Acarició su piel besando su pecho, subiendo hasta sus labios y perdiéndose entre ellos. Aron tiró de su camiseta para desnudarle también y se dejó sin reparos, podía sentir su cuerpo contra el suyo, tan eléctrico…

Le agarraba por el cuello y le acariciaba las orejas, sentado sobre sus piernas se movía y sentía como sus caderas le acariciaban, le empujaban. “¡Oh joder…!” Era demasiado, Aron era demasiado. Le empujó para tumbarle otra vez y se acomodó sobre suyo enlazando sus piernas. Minhyun se moría sintiendo la presión de su muslo contra su entrepierna, la suya apretando contra su cadera. Se movía y se sentía sin aire a cada roce. Aron devoraba sus labios y acariciaba su pecho desnudo, bajaba con besos por su cuello sorbiendo y lamiendo su piel de porcelana.

Sentía sus caricias ardientes. Su piel era fuego, su piel era seda. Una tormenta de sensaciones se agolpaba en su cuerpo, bajo los besos de Aron. Corría electricidad por su cuerpo, y oh, cielos, estaba tan duro…

– Aron…

Sus besos subieron de nuevo hasta su cuello, la línea de su mandíbula, sus orejas. Cogió el lóbulo con sus dientes y jugueteó con él entre sus labios mientras Minhyun repasaba su espalda con los dedos removiéndose bajo su cuerpo. Casi sin ser consciente propulsaba sus caderas hacía arriba buscando las de Aron. Este acariciaba su pecho muy suave, trazando círculos sobre su piel, bajando cada vez más, más, más,… Llegó al borde de su pantalón y bajó aún más acariciándole por encima de la ropa. “Aun lleva el uniforme…” Pensó Aron al tocar la tela “Que ilegal me siento”. Pero no se sentía lo suficientemente culpable como para impedirle disfrutar de las respiraciones entrecortadas de Minhyun, de cómo este apretaba con fuerza los dedos en sus hombros, de su expresión extasiada.

Minhyun apretaba las piernas con fuerza, tenso. Echaba la cabeza para atrás y jadeaba. Abrazaba a Aron con fuerza, cerraba los puños, todo su cuerpo completamente en tensión. Y sentía, sentía, sentía. Sentía sus besos en su clavícula, sentía su mano izquierda bajo su espalda y la derecha acariciándole por encima de la tela del pantalón, sentía su erección presionando su muslo. “Que enorme…”

– Aron – volvió a llamarle. Este sonrió contra su piel y siguió besándole. – Aron – insistió “Ah.. joder…” No podía concentrarse en hablar mientras le besaba. Era simplemente inviable. – Hey Ar… mmmng… – pero aunque Aron entendiese que le estaba llamando decidió dedicarse a lo suyo. Cuando Minhyun sintió como colaba las manos por debajo de su ropa ya abandonó completamente su intento de comunicación.

“Oh dios…” “Oh…” “Oh…”

Se oía a si mismo y se mordía los labios para evitarlo. “Que vergüenza…” Pensaba. Aunque realmente no podía pensar mucho. “Aron, dioses ¡ARON!”

Pero a Aron le divertía demasiado oírle gemir. Le divertía y le excitaba. Bajó por su pecho desnudo agachándose sobre su ingle y le bajó la ropa para, con una última mirada de depredador, enterrar la cabeza entre sus piernas para devorarle.

– ¡AAAH!!! – Minhyun no pudo ahogar el grito cuando sintió su lengua. “Caliente…” “¡¡¡OH – JO – DER!!!” – Aron. ¡Aron ya!

Cuando Aron subió de nuevo besándole Min aún jadeaba por el orgasmo. “Que… intenso…” “No me puedo ni mover”. Le costaba un esfuerzo respirar. Demasiado exhausto.  Aron jugaba mordisqueándole la oreja para ponerle nervioso, Min se giró a mirarle, con ojos entrecerrados y jadeando, los labios húmedos y rojos.

Hermoso…” Aron se había quedado sin aliento por un segundo. Dejó de mirarle para tumbarse a su lado en la cama. Estaba excitado aún, mucho. “Creo que tendré que olvidarme de eso por un rato…” Minhyun estaba tan exhausto…

 

– Y bueno, luego estuvimos hablando. – le explicaba Min a JR en el recreo. Le daba corte explicárselo a Sanghyun y Zitao también “tan pronto” y había arrastrado a JR por el patio hasta encontrar un hueco vacío donde gritar con calma. Ni siquiera le había dejado ir a saludar a Gyuna.

– No se si quiero saber de que hablasteis después de eso. – se burló. Minhyun solo sonrió. A decir verdad no había borrado esa sonrisa de su cara en todo el día.

– Luego fue raro, porque no recuerdo a que vino le dije que era virgen y no me creía y luego se paró a pensar un momento, me preguntó cuantos años tenía y se puso en modo “oh dios mío me he tirado a un niño”. – le explicó riéndose – pero a ver, soy su alumno, ya sabe cuantos años tengo ¿no?

– Debería – respondió JR sin saber si reír o asustarse.

– Ya, no, bueno – le justificaba Minhyun – luego ya se repuso, y fue muy cuidadoso todo el rato, muy atento y tal…

Bajó la voz hasta quedarse callado, mirando a la nada. JR le llamó la atención riéndose.

– Perdón – se disculpó avergonzado – Es que me acuerdo y… bff… – Se rió, mirándose los pies avergonzado y JR le pegó con cariño riéndose de él. – Oye JR, – levantó la vista Minhyun de repente – ¿Tu cuando consideras que una persona… bueno, deja de ser virgen?

– Bueno, pues… es bastante obvio ¿no?

– No, bueno, es obvio en parejas heteros. – explicaba con gestos nerviosos – Porque o follas o no follas. Y con gays pues aún porque digamos que a su manera pues… se puede llegar a parecer… bueno, eso. Pero ¿Y las lesbianas?

– ¿Eh?

– A ver. Dos lesbianas no se pueden meter nada. Bueno, si pero no, ya me entiendes. ¿Entonces que? ¿No dejan de ser vírgenes?

– Hombre, tampoco. No se, se considerará cuando… hagan lo que sea que hagan las lesbianas…

– Ya pero, los demás también hacen eso y no se considera que dejen de ser vírgenes.

– … – JR le miró, algo fastidiado por el tema. ¿Por qué estaban hablando de lesbianas? – ¿Me recuerdas porque estamos discutiendo eso?

– Es que es curioso, porque yo por lo que había hecho con Minho me seguía considerando virgen. Nos habíamos tocado y tal pero… no hasta el final, ya sabes. Y pensé ¿Cómo lo consideran las bolleras? No se, me intriga.

– Pues… sinceramente, a mi no me intriga mucho, si quieres seguir discutiéndolo con Tao… O con Hyuk, igual se imagina a dos tías haciéndolo y le gusta.

– Descuida, si hay tetas a Hyuk le gusta.

Ambos estallaron a reír, pero a los pocos segundos Minhyun volvió a quedarse en blanco mirando al vacío y JR tubo que llamarle la atención otra vez.

– Buah, fue muy perfecto… Ese rato hablando allí, tumbados sobre su cama medio desnudos, me abrazaba… Fue muy bonito… – bajó la vista sonrojado. – luego volvimos a liarnos. – añadió aguantándose la risa.

 

 

Volvían a besarse, muy suave, muy breve. Aron le acariciaba el pelo alrededor de las orejas, tumbado a su lado. Y él se dejaba hacer acariciando muy suavemente la piel de su espalda. Sus labios parecían magnéticos, cada vez más difícil separarse. Apenas se apartaban volvían a fundirse sus labios, y se acariciaban, cada vez con más necesidad.

Minhyun sentía el cuerpo de Aron a su lado casi sobre de él. Sus pieles de rozaban. “Tan suave…” Se pegaba contra él buscando más, cogiéndole por la nuca para profundizar los besos. Aron se separaba y bajaba por su barbilla mordisqueando su cuello, sus orejas, besándole hasta la clavícula y por el pecho, pero no llegaba muy lejos antes de que Minhyun le reclamase sobre sus labios de nuevo. Necesitaba besarle. Se tensaba ante el roce de sus labios, del cuerpo de Aron sobre el suyo, su piel desnuda sobre su pecho, la presión de sus caderas sobre las suyas, el roce cada vez que se movían lo más mínimo, y Minhyun no paraba quieto, le rodeaba con las piernas, acercándose aún más a él, moviéndose contra su cuerpo.

Min, ¿Que haces?

– … Ah… – seguía moviéndose. Cruzaba las piernas tras su espalda, pegándose a él al máximo, sintiendo su erección presionándole, esa sensación electrizante – Hazlo.

¿Hacer el que?

¿Quería asegurarse o estaba jugando con él? Porque era demasiado obvio lo que quería…

Se pegó aún más a él, a ser posible, le besaba y enredaba su lengua con la suya. Le sentía, moviéndose cada vez con más vigor. Bajó su mano por su pecho hasta el cierre de su pantalón. Se detuvo, dudando.

De algún modo sentía que no tenía derecho a hacerlo, porque Aron era el mayor, “Y tan mayor…” Era él quien debía llevar el ritmo “¿O no?”

Parecía lógico, pero… cielos, lo necesitaba. Aún si tenía que pedirlo y por más vergüenza que le diera. Quería sentirle. Aún más.

– … F... Fóllame

Se avergonzó al momento de decirlo. Definitivamente en voz alta no sonaba tan bien como cuando lo pensaba. Y ya no sonaba bien en su mente…  Enterró la cabeza en su hombro, escondiéndose.

– … ¿Estás seguro?

Si.

Pero… – Aron dudaba. Se moría de ganas, pero… Min no era más que un niño. “Un niño muy sexy y que se me está restregando para que le folle pero…” Min, acabas de decirme que eres virgen.

Minhyun suspiró, aún con la cabeza sobre su hombro, le acariciaba la nuca con las yemas de los dedos, apretaba las piernas alrededor de sus caderas.

Bueno… en algún momento tengo que dejar de serlo…

Aron no parecía convencido y Min insistió besándole la mandíbula, el cuello, las orejas… restregándose contra sus caderas, suspirando en sus oídos.

Desde luego, parecían argumentos muy convincentes.

– Ah… Min… – suspiró, apartándole. “Dios, este niño… Bff…” – No voy a negarme – le dijo casi en susurros – porque va en contra de todos mis principios y necesidades físicas y más ahora pero… aun así tengo que preguntarte. ¿Estás seguro?

Y Minhyun no dudó, mirándole a los ojos esta vez.

Si. – respondió casi en un susurro – Me siento seguro contigo.  

Aron volvió a besarle, y aunque se le notaba ansioso fue con calma, con infinito cuidado. Le mimó con miles de besos y caricias, susurros dulces mientras le desnudaba y acariciaba. Jugaba con sus dedos en su interior mientras sus lenguas se enredaban y sus dientes de cerraban alrededor de sus labios. Minhyun gemía y llenaba sus besos de suspiros, se movía suplicante bajo su cuerpo, bajo sus manos. Le ayudó a desnudarse también, apurándole. Le abrazaba y se pegaba a él, ansioso.

– Eh, eh, calma. – le separó Aron riéndose. – wait. – le besó en la frente y se apartó.

“¿Que…?” Minhyun no lo comprendía. ¿Que hacía? ¿Por qué se iba? “¡No te vayas Aron!”

Solo se había bajado de la cama para rebuscar en el cajón del escritorio, pero con una erección que empezaba a doler entre las piernas a Minhyun eso le pareció demasiado lejos.

¿Dónde…? – murmuraba Aron para si rebuscando entre sus cosas – Oh, mierda. Vamos, no me jodas… – Se revolvía el pelo nervioso. Se giró a mirar a Minhyun quien repentinamente fue consciente de su situación, totalmente desnudo y abierto de piernas sobre su cama. Soltó un gritito de exasperación y se enfundó unos pantalones con prisas justo antes de salir de la habitación.

“¿Eh?”

Minhyun, desconcertado, aprovechó para deshacer un poco la cama de Aron y taparse con la colcha. “Como mínimo…”

– Hey Kris.  – oía a Aron desde el comedor. – No sabía que estuvieses aquí.

– Si, bueno, os he visto entrar y tal…

– Ups, bueno… ¿Oye, tienes condones?

Ah, eso…”

… Ese chico no llevaba el uniforme de tu colegio?

– ¿Tienes o no? – insistió nervioso. Estuvieron un rato en silencio pero Minhyun podía oír como caminaban. – Gracias. Luego te cuento.

– Más te vale…

Aron volvió a entrar en la habitación, cerrando la puerta con un suspiro.

– Yo… lo siento, – se disculpó Aron incómodo. “Que manera de cortar el rollo”.

Minhyun se sonrojó también, haciéndose a un lado para dejarle espacio sobre la cama. Aron se sentó a su lado, escondió el preservativo en su puño y volvió a inclinarse sobre él para besarle.

Enseguida consiguió que Minhyun recordara sus intenciones y volviera a restregarse contra su cuerpo. Volvió a desnudarle, se dejó tumbar sobre la cama y rodeó sus caderas con sus piernas. Suspiraba por sus besos y gimió cuando le sintió dentro. Aron gimió también, extasiado.

“Oh God…”

Embestía sus caderas con fuerza, olvidando toda consideración porque Minhyun fuese virgen o tuviese quince años. “Dieciseis, tiene dieciséis” “Y eso lo arregla todo, claro…”

Poco le importaba su edad. Le importaba su cuerpo, le importaba que era él, el chico que siempre le recibía con una sonrisa a la salida del colegio, le importaba su expresión de placer, le importaban esos labios dulces, le importaba esa piel suave, esa calidez, ese calor ardiente.

Se movía rápido, incapaz de contenerse o esperar. Jadeaba y saboreaba sus suspiros entre sus labios, poco atento a los besos. Min clavaba los dedos en sus hombros, moviéndose contra su cuerpo, con una encantadora mueca de placer. “Min… My God…”

Le encantaba como cerraba los ojos con fuerza, como arrugaba las cejas, como tensaba sus pies abriéndose de piernas cada vez más, como apretaba los dedos en sus hombros y como se mordía los labios intentando contener los gemidos que escapaban de ellos igualmente. “Oh Min…”

Saboreaba sus labios ansiosos, sus respiraciones entrecortadas, el delicioso movimiento de sus caderas que empujaban necesitadas contra él, como le apretaba, como sus brazos le rodeaban y le envolvían, el sabor de su piel, el roce de su cuerpo delgado…

 

Segundos después respiraban exhaustos, tumbados uno junto al otro. Se miraban y sonreían. Minhyun reía avergonzado.

– Wow. – se pasó la mano por la cara, y volvió a girarse a mirarle. Aron le miraba fijamente, sonriendo. – ¡Ya! ¡No me mires así!

– ¿Cómo te miro?

– Ñeeeh…

Aron se rió y se inclinó sobre él a besarle.

– Mi niño…

De repente se dio cuenta de que no hablaban en inglés.

– Oye, no sabía que hablases tan bien el coreano.

Aron solo se rió.

– Estoy estudiando Filología Coreana e Inglesa. Por supuesto que lo hablo bien.

– Ah… – “Tiene lógica” – Pero el primer día nos dijiste que no sabías.

– ¿Si no llego a decir eso cuanta gente crees que hablaría en inglés en mis clases?

– Ya. – se rió Minhyun. Luego se giró fingiéndose enfadado. – Tantos problemas que me has dado para pensar en qué te tenía que decir…

– Hablas muy bien. – le respondió apartándole el pelo de la frente sudada. – Si hubiese visto que tenías problemas te lo hubiese dicho, pero así practicabas. Has mejorado mucho.

– Si, supongo que si – tubo que admitir. Tampoco estaba en condiciones de enfadarse por nada. – Oye – recordó de repente incorporándose para mirarle. – ¿Tu compañero de piso también es Americano?

Le miró extrañado.

– Ah, Kris. Si. Bueno, es de Canadá, pero si. Y Henry también.

– ¿Eh?

– Somos tres. Henry, Kris y yo. – explicó riéndose. – Ellos dos son de Canadá.

– ¿Por qué te ríes?

– Nada, nada, – le quitó importancia – después te los presento.

– Vale…

“Jo, que vergüenza” Pensó Minhyun.

– Hey, ¿A que hora tienes que irte? – preguntó Aron pasándose al inglés otra vez.

Se levantó de la cama como un resorte, alerta.

– Oh… – Se miró la muñeca en busca de su reloj y empezó a buscarlo por todas partes al no encontrarlo.

– Son las ocho y cuarto – le dijo Aron incorporándose también.

– ¡Mierda! – se quejó llevándose las manos a la cabeza. – ¡Joder! ¡Llegará antes que yo!

Aron se rió mientras él empezaba a vestirse a toda prisa.

– Mis padres salen de trabajar a las ocho. Estarán a punto de llegar y yo no estaré allí. ¡¡¡Ah!!!

Aron se vistió también sin saber que decirle. Le ayudó a recoger todas sus cosas y le acompaño cuando salió casi corriendo sin ni siquiera despedirse de Kris que seguía en el salón. “Ni le ha visto”.

¿Que vas a decirle? – le preguntó mientras bajaban por las escaleras.

Ni idea.

– Yo…

Se detuvieron en la puerta de abajo, porque a Minhyun le sonó el teléfono.

– ¡Ah! ¡Joder!

– Esa lengua…

– ¡Mamá! – respondió nervioso. – Si, si, estoy llegando. – sacudía las manos y se mordía el labio, a punto de estallar – Ya, ya. No, nada, ahora te cuento. Si. Bueno. Si mamá. Ya voy, estoy a punto de llegar. Si si.

Colgó con un suspiro dramático.

Lo siento – se disculpó Aron. – Que llegues tarde por mi culpa.

Bueno – respondió Minhyun riendo – ha valido la pena.

Aron se rió también, abrazándole.

– Dile que tienes novio si quieres, pero no le digas que soy yo. Osea, que soy tu profe. Podría… podría meterme en problemas.

– Si, lo se. – respondió con un suspiro. – Aash, no quiero irme.

Aron sonrió y le besó.

– My boy, my sweet boy…

Consiguió hacerle reír y le despidió con un beso para verle salir corriendo luego.

“My Boy…”

 

 

 

 

Anuncios

Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el marzo 17, 2014 en Ámame profe y etiquetado en , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. x_______________________________x
    mi corazón se paro como 19283723627372 veces leyendo esto jajaja me encantooooo este capítulo fue perfecto ese par son pura sensualidad jajaja
    uuff estuvo genial espero lo puedas seguir pronto 🙂
    saludos ^^

  2. Genial genial genial, amo esa pareja aunque fue tan prematuro e inesperado me encantó. Espero puedan subir el próximo capítulo lo más pronto posible porque muero por saber que pasa con Minhyun y Aron, también con Baekho y Ren

  3. wow!!! ya tiene tiempo que lei este cap pero no pude comentarlo :c
    en verdad me encanto sigue asii
    espero que autualices pronto quiero saber mas sobre la historia de baekho y ren♥
    (mi pareja favorita)

  4. Oins, qué monos…. *vomitando arcoiris e imaginándose a JR abrumado por la excesiva información*

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: