Ámame Profe. 28: Oculto bajo mentiras.


Banner AP 28

 

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing principal: BaekRen (Baekho x Ren)

Minki fue a buscarle el martes, como había prometido. Le sonrió al verle y se colgó de su brazo para ir hacia casa, pero no estaba feliz.

Le soltó en cuanto hubieron girado la esquina, caminando a su lado, pero muy lejos.

No habló, y el silencio se hacía pesado. Demasiado pesado.

– Bueno, cuéntame algo. – le preguntó Baekho al fin.

– ¿Que? – preguntó el pequeño sin expresión alguna.

– Mmm… no se… ¿Que ha pasado en tu clase estos días?

– Joori y Minseok están saliendo – dijo con voz monótona.

Intentó visualizar a la pareja de chicos de quien le hablaba pero solo conseguía evocar sus caras de cuando tenían cuatro años. Aunque Minki le hubiese hablado de ese tema a menudo. Era el cotilleo estrella de su clase.

– Ah, ¿al final si?

Minki asintió, sin más, y Baekho siguió preguntando, tirando de él para no volver a ese silencio depresivo.

– ¿Y como fue eso?

– Chanyeol y Jongdae les encerraron en el baño hasta que se besaron.

Baekho no pudo evitar sonreír, ahora sincero, al imaginarse la escena.

– Que pareja más rara deben hacer.

Recordaba a Minseok como un niño escuálido y inquieto, y a Joori como esa niña grandota que perseguía a Minki de pequeño.

Se encogió de hombros otra vez, sin más, pero justo cuando Baekho cogió aire para suspirar, hastiado de su silencio, el pequeño se soltó y empezó a hablar.

– Yo creo que pegan muy bien juntos, porque no me gusta ninguno de los dos. Ambos son molestos, que se vayan a molestar entre ellos. – se metió las manos en los bolsillos, enfurruñado, pero volvió a sacarlas enseguida – Pero se nota que a Joori no le gusta Minseok. Le pidió para salir hace tiempo y le estuvo dando largas hasta que sus amigos se han plantado, es como si la hubieran obligado casi.

– Pobrecita.

– Si, un poco. Osea, siempre ha sido molesta, pero no le deseo a nadie cargar con una bestia como Minseok. No se porque tiene tantos amigos. Aunque tampoco entiendo porque ahora todos dicen que Joori es muy guapa y todos los niños están por ella. Incluso Sehun estuvo diciendo que le gustaría salir con ella. Y Lu igual. Están todos tontos.

Baekho sonreía, casi parecía que no hubiese pasado nada entre ellos, parecía una conversación como cualquier otra de un día como cualquier otro, y eso le hacía feliz.

– Bueno, igual es que es guapa de verdad.

– ¿Cómo va a ser guapa ese monstruo?

– No se, yo hace muchos años que no la veo – se justificó encogiéndose de hombros. La recordaba como una niña gordita, pero no fea, con que hubiese adelgazado un poco…

Minki le miró de reojo, enojado de que le llevase la contraria, Baekho sonrió y el pequeño se encogió de hombros.

– Bah, igual si, tampoco me cae bien. – dijo dando a entender que no le interesaba. – A Taekwoon le han aceptado en el equipo infantil federado o algo así – añadió cambiando de tema. – de fútbol – aclaró.

– Anda, que bien.

– Si, está muy feliz. Bueno, a su manera – Sonrió.

“Al fin.” Pensó Baekho. No era una gran sonrisa, pero era la primera sonrisa de verdad que veía desde el hospital. Más bien desde el día antes. “Desde que me besó”

Tampoco duró mucho.

Le estuvo comentando las cosas que hacían en clase, cuales le interesaban, cuales le aburrían. Lo guay que era el profe de inglés y que solo les quedaba un mes con él.

– Tres clases. – le dijo exasperado. – nos lo ha recordado hoy. No quiero que se vaya. Volveremos a hacer todas las clases con Yoora y será un palo.

– Me imagino. – asintió Baekho – Aron es buen profe ¿verdad?

– Es el mejor. – cortó tajante – porque es divertido y nos lo pasamos bien en sus clases, pero también aprendemos un montón.

– Eso está muy bien.

Sonrió, y aunque Minki no le devolvió la sonrisa parecía caminar un poco más cerca ahora.

“Tendré que ganármelo poco a poco” pensó.

Entre los tira y aflojas con Minki, el ataque a Minhyun y Tao (con su consecuente visita al hospital y a comisaría para denunciarlo) y la próxima boda de Sunyoung con Yixing, Baekho se había olvidado casi por completo de sus amigos, y de hecho no pensó en ellos hasta que Wonsik y Hakyeon le llamaron insistiendo en quedar todo el grupo cuanto antes mejor.

Quedaron para ir a cenar el sábado al restaurante donde iban siempre y, si estaban de humor, ir luego a Pantheon, que quedaba por la zona.

Hongbin y Hakyeon fueron los últimos en llegar, el primero de ellos con una expresión devastada.

– Eh, Bin – le llamó Baekho apartando la silla a su lado para que se sentase. – ¿A que viene esa cara tan larga?

Él negó con la cabeza, sentándose, y Hakyeon le palmeó el hombro y se sentó también, saludando al grupo y a su novio.

– ¿Problemas con tu jefe? – le preguntó Jongin con su sonrisa pícara.

– Cierto, estabas saliendo con él – siguió Baekho – ¿Es que no va bien?

Hongbin le fulminó con la mirada y Kyungsoo se estiró para cogerle la mano por encima la mesa y pedirle con la mirada que lo contase, que lo compartiese con el grupo.

– ¿Que es lo que pasa?

– Lo que pasa es que el muy cabrón está casado – soltó con rabia – y tiene dos niñas.

– ¿Que? – saltaron los otros cuatro.

Hakyeon volvió a palmearle el hombro mientras Hongbin enterraba la cabeza entre los brazos, derrotado.

– ¿Pero como…?

– Menudo capullo.

– ¿Y no lo sabías? ¿No te había dicho nada?

Se incorporó con gesto derrotado y negó con la cabeza.

– Esto necesita una buena borrachera – sentenció Jongin levantándose y dirigiéndose a la barra.

Hongbin volvió a suspirar y Baekho le pasó el brazo por los hombros intentando animarle igual que hacían los demás con halagos y exclamaciones, algún que otro insulto mientras dejaban que se desahogara.

Un rato más tarde un camarero les cogió nota y les trajo las bebidas.

– ¿No había ido Jongin a por las bebidas? – se extrañó Kyungsoo un rato más tarde. – Tarda mucho ¿no?

– Estará liándose con el camarero – respondió Wonsik sin darle más importancia.

Baekho dio un vistazo alrededor, a las otras mesas y comensales.

– ¿Tenemos un camarero nuevo? – les preguntó.

– Que yo sepa no.

– Pues entonces se está liando con Lily. – sentenció no muy convencido.

– ¿Lily la Drag Queen? – exclamaron los demás sorprendidos.

– No te creo. – se rió Hongbin ya más animado.

– Pues mira, yo de Jongin ya me lo creo todo.

Baekho tuvo que asentir ante eso y se unió a las risas de sus compañeros.

– Ya habían estado liados ¿no? – aportó Kyungsoo. – antes de que Lily fuese “Lily”, ya sabéis.

– Ya, pero antes tenía un pase, ahora… entre los aros y el pintalabios…

– Todo gay que se precie ha estado liado con Jongin. – comentó Wonsik riéndose. – aparte de los de esta mesa, claro.

– Pues que tú digas eso precisamente… – murmuró Baek. Hongbin y Kyungsoo se rieron con él y Wonsik le miró extrañado. – fiesta de año nuevo de dos mil uno. – le recordó.

– ¡Eso no cuenta! – exclamó incorporándose. – íbamos borrachísimos, no me acuerdo de nada y acordamos no volver a hablar de ello nunca.

– ¿Que pasó? – se metió Hakyeon curioso. Los demás rieron y le contaron, para vergüenza de su novio, como se habían emborrachado él y Jongin hasta terminar liándose sobre la barra del local donde habían ido.

– Fue hace mucho tiempo – concluyó Wonsik incómodo. – Por cierto ¿Cómo fue tu cita Kyungsoo? – le preguntó cambiando de tema. El aludido suspiró.

– Bien – dijo recostando la cabeza en el dorso de la mano. – es muy guapo. Muy romántico. Muy inteligente también. Me llevó a un restaurante carísimo. Tiene un apartamento de lujo y folla como los dioses.

– Wow.

– Pues menuda pasada.

– Ya. – suspiró Kyungsoo de nuevo. Luego bajó la vista a la mesa. – como sea, no creo que vuelva a verle.

– ¿Y eso? – se interesó Baekho sin poder evitar reír.

– ¿Tan mala impresión le causaste? – Se rió también Wonsik.

– No, no… de hecho ya me ha pedido otra cita pero… no se, no creo que acepte.

– ¿Demasiado perfecto?

Se encogió de hombros echando una mirada al restaurante.

– Oye Kyungsoo – Hakyeon se echó sobre la mesa para hablarle más de cerca. – ¿Cuántos años llevas enamorado de Jongin?

El aludido se sonrojó inmediatamente mientras sus amigos estallaban a carcajadas.

– Ha… Hace muchos años que superé eso. Solo forma parte del pasado – respondió nervioso.

– Vamos Kyungsoo. – insistió Baekho divertido – ¿Cuántos años hace que no sales con nadie en serio? Tienes citas con tíos tan perfectos como estos y ni siquiera lo intentas.

– Quien fue a hablar – le respondió Kyungsoo incrédulo. – ¿Cuántos años hace que no tienes siquiera una cita?

“Touché” Pensó.

– No le digas eso, Kyungsoo – le defendió Wonsik. “¿Con que me saldrá este ahora?” – Baekho es un hombre casado y con obligaciones para con su familia.

– ¿¿¿Eh???

Los demás se rieron con ganas de su cara de espanto. Hongbin le palmeaba el hombro riéndose a carcajadas.

– Cierto, cierto – añadió – y más ahora preparando la boda.

– Ah, dejad ya eso – se quejó.

– Pues…

– ¿De que habláis? – Jongin volvió finalmente a la mesa, sentándose en su silla y estirándose – ¿de los cachorritos de nuestro tigre?

– Seh – le explicó Wonsik – de que no tiene citas porque es un ocupado padre de familia.

– Wonsik… – le amenazó Baekho con la mirada. “El tema ya cansa”

– De padre de familia nada – replicó Jongin. “Gracias”. – Está esperando a que el nene sea mayor de edad para tirárselo.

Se atragantó con su propia saliva mientras los demás estallaban a carcajadas.

– ¿Que? ¿Minki? ¿¡Estás loco!?

 “¿Es que el mundo se ha vuelto contra mi?”

Minki despertó en esa cama que no era su cama. Se dio media vuelta y siguió durmiendo. Su padre fue a despertarle un rato más tarde.

– Vamos, levanta dormilón – le decía sacudiéndole con voz divertida – ¿Que quieres pasarte todo el día en la cama?

“Quiero desaparecer” Pensó Minki tapándose con el edredón hasta las orejas “Baekho no me quiere…”

– Va va – le destapó y le sacudió – Que Audrey nos ha hecho el desayuno.

“Bdej, tostadas con mermelada otra vez” Minki adoraba a la nueva esposa inglesa de su padre, pero aún la adoraba más cuando no insistía en prepararles la comida.

Le prometió que se vestiría e iría a desayunar y se incorporó. Tubo un escalofrío al poner los pies desnudos en el suelo. Se frotó los ojos y echó una ojeada por la habitación buscando sus calcetines. “¿Dónde los tiré?”

Su hermano ya se había despertado, porque su cama estaba vacía y hecha. “Tan perfecto él…” Sus calcetines estaban plegados a los pies de su cama.

“¿Es por eso que Baekho no me quiere? ¿Por qué no soy tan perfecto y respetuoso como Hyun-ah?”

Estaba enfadado. Más que enfadado cabreado, harto.

Harto de ver a Baekho y querer abrazarle, querer que le envolviese con sus brazos fuertes, que le mimara y le besara, y de ver siempre en sus ojos esa advertencia, ese “no” rotundo.

Empezaba a odiarle. Pero tenía que seguir sonriendo. Tenía que seguir a su lado, viéndole cada día, abrazándole solo un segundo como había hecho siempre, riéndose de las bromas de su familia, verle llegar e irse cada día. Porque nadie podía saberlo, porque nadie podía entenderlo.

Ni siquiera Baekho parecía entenderlo. “¿Por qué está mal que le quiera? ¿Por qué él no me quiere a mi?” “Esto es muy cruel…”

Estaba cansado de actuar, de fingir, de no poder abrazarle de verdad, de tener que verle y que no fuera más que su amigo. Si es que llegaba a ser eso.

Se dejó caer otra vez sobre la cama y pataleó, frustrado.

Su mamá se casaba, enamorada, su padre vivía feliz con Audrey, que incluso a ojos de Minki era preciosa, su hermano tenía a Gyuna a quien quería un montón, Minhyun estaba saliendo con Aron. Todos eran felices menos él. Porque Baekho tenía treinta años y él no. “No es justo…”

– ¡Minki! – le llamó su padre dese afuera.

– ¡Voy!

Terminó de vestirse corriendo y salió. Se detuvo un segundo frente a la puerta y se estiró de los mofletes con una mueca. “¡Fighting Minki!”

– Buenos díaaaas – saludó con una sonrisa.

– Vaya horas de levantarte renacuajo.

Le sacó la lengua a su hermano y se sentó en la mesa, todos terminaban ya de desayunar.

– ¡Oh! ¡Has hecho panqueques!

– ¿Te gustan bebé? –preguntó ella sonriéndole.

– Sip – le respondió sonriendo mientras se llenaba el plato.

– Come mucho ¿eh?

– Ni hace falta que se lo digas – se rió su padre mientras Minki ya se llenaba la boca.

– De eso nada, que está muy delgado este chico y tiene que crecer.

El pequeño le sonrió encantado mientras su hermano le sonreía y se apalancaba sobre su silla, ya lleno.

– ¿Tenéis muchos deberes? – les preguntó el padre.

– Yo algo. – admitió JR.

– ¿Minki? – este negó con la cabeza, masticando. – Pues si terminas pronto podemos salir a comer fuera – volvía a dirigirse a JR. – Damos una vuelta, vamos al cine y luego ya os dejo en casa.

– ¡Guai! – saltó el pequeño. Su hermano sonrió y asintió.

– Si, perfecto. No es mucho, puedo terminarlo ahora.

Cuando Minki terminó de comer fue hasta la habitación y se dejó caer sobre su cama. JR estaba sentado en la suya, trabajando. El escritorio estaba en el comedor-sala de estar, pero era un apartamento muy pequeño para tanta gente y en la sala siempre había alguien, prefería hacer los deberes en su cuarto aunque tampoco fuese muy grande.

– ¿Que haces? – le preguntó Minki.

– Química.

– ¿No tenías un trabajo de lengua?

– Ya lo terminé. Está en casa impreso.

Minki resopló, se estiró sobre la cama a coger su libro y se puso a leer bocabajo.

Baekho le había leído ese libro hacía años. Lo estaba leyendo él otra vez porque recordaba que le había gustado y sabía que en ese momento no había entendido muchas cosas. Pero le traía demasiados recuerdos, de él recostado sobre su pecho mientras le acariciaba el pelo y le arrullaba con su voz. Y dolía.

– ¿Estás bien?

Había dejado de mirar el libro para mirar por la ventana y JR le miraba algo preocupado.

– Ah, si, nada, es que no me apetece mucho leer. – cerró el libro y lo dejó, sonriéndole, pero su hermano le miraba serio y dejó también su libreta para levantarse y sentarse a su lado.

– Llevas días deprimido – le dijo abrazándole por el hombro. Minki se tensó “nadie tenía que saberlo, he disimulado”.

– ¿Deprimido? No, no, si estoy perfectamente. – le sonrió otra vez para darle aún más fuerza a sus palabras, pero JR seguía mirándole triste.

– Aun estás peleado con Baekho ¿verdad? – “¿Tanto se me nota?” – ¿Que pasó?

Minki se miró las manos, cruzadas sobre su regazo, y se mordió el labio.

– No puedo decírtelo…

– Bueno, realmente tampoco sé si quiero saberlo – respondió JR con una sonrisa irónica.

El pequeño se le quedó mirando. “¿Hasta donde sabía?” Recordaba haber dicho un montón de veces que Baekho iba a ser su novio, que iba a casarse con él, pero él nunca le había tomado en serio. ¿Es que su hermano si? “Jo, justo ahora que nadie tiene que saberlo…”

Empezaba a tomar consciencia de hasta que punto era escandaloso lo que sentía, que no podía irlo diciendo por ahí, que la gente no lo vería bien.

“Porque no está bien”.

Ese pensamiento le dolía. Saber que sentía algo que no debía sentir. Pero tampoco era como si pudiese hacer algo para remediarlo, simplemente lo sentía, estaba enamorado.

– Huyn-ah… – llamó a su hermano recostándose contra su hombro – ¿Está mal lo que siento?

JR se quedó callado y apretó el abrazo, sin saber que decir.

– No lo sé – admitió al fin – Es raro, pero… estar mal… no lo sé…

Zitao dejó caer la cabeza sobre el libro, frustrado.

– Estúpido trabajo de lengua… – murmuró. “No lo termino a tiempo ni de broma… que palo…”

Se incorporó y se estiró sobre la silla, cansado y asqueado. “Bueno, necesito un descanso”. Se giró y encendió el ordenador. Fue al baño mientras cargaba y cuando volvió entró directamente al rol. Des que se había viciado al estar esos días en casa que no había podido dejarlo. “¿Estará Max?”

No se llamaba Max, obvio, igual que él no se llamaba Liam y ninguno de los dos vivían en naves espaciales, pero así era el juego, podías ser quien quisieras, y ese Max era su hombre ideal. Si recordaba algunas de las cosas que le había dicho incluso se sonrojaba. Y Tao tampoco era virgen precisamente, para su edad tenía ya un número nada menospreciable de experiencias, pero aún así… las cosas que le decía ese chico… “es que ni imaginación para eso tengo…”. Ya se calentaba solo de recordarlo.

No aparecía como conectado, pero le mandó un mensaje igualmente, a ver cuando respondía.

“Heys, andas cerca d tu planeta d origen?”

Desde que le había dicho que era de la misma ciudad no podía sacarse de la cabeza la idea de conocerle. Ya sabía que en persona lo más probable era que no se pareciese en nada al personaje que interpretaba, pero aún así sabía que no le decepcionaría. “No podría decepcionarme alguien que me dice esas cosas…”

Estuvo revisando la actividad del resto de gente, pero nada le llamó especialmente la atención. “Es que sin mi Max…”

Por suerte no tardó mucho en responder.

“Que va, que va, solo de descanso en la nave nodriza XD”

“xDDD” Sonrió al leerlo y se apresuró en contestar, algo nervioso “no, en serio, estas por la ciudad?”

“seh” respondió enseguida “¿por?”

“Habia pensado que igual podiamos vernos” lo escribió de un tirón y lo mandó sin volver a leerlo. Luego se arrepintió, pero ya estaba hecho.

El siguiente mensaje tardó un poco más en llegar. “¿Le habré asustado?” Se preguntó.

“… no creo que sea buena idea” Puñalada. “Creo que no soy como te imaginas…”

“Bueno pero…”

– ¡¡¡Es una mujer!!! – les decía a sus amigos el lunes en clase, dejándoles a todos con la boca abierta y los ojos como platos.

Hyuk fue el primero en reaccionar, estallando en carcajadas.

– Pero… ¿Pero que…? – empezó Minhyun sin reaccionar aún.

– ¿Y como que una mujer juega a un Rol gay??? – Preguntó JR mientras Hyuk aún se reía. Tao resopló.

– Pues según ella no es tan raro… Dice incluso que pensaba que yo también sería una chica… hasta que colgué una foto mía y me reconoció…

– ¿Te reconoció?

– Si, ¿no os lo he dicho? Además me conoce ¡y yo no sé quien es!

– Mmm… – se giró Hyuk mirando hacia el resto de la case – podría ser cualquiera…

– Pff, espero que no sea de clase… – murmuró Tao asqueado.

– Bueno, bueno, – siguió JR manteniendo la calma. – Has estado roleando con una mujer que te conoce pero que tu no sabes quien es. ¿Que tan grave es eso?

– ¿Has jugado alguna vez a un rol? – le preguntó fulminándole con la mirada. – Es un puterío. – exclamó un poco más alto de lo que le hubiese gustado. – Mira, no se si todos son así, pero los cometarios se suben de tono a la mínima. Es como: personaje masculino encuentra personaje femenino, se lían, personaje masculino encuentra personaje masculino supuestamente gay, se lían, personaje femenino encuentra personaje femenino, se lían, caballo encuentra dragón, se lían,…

– ¿Hay caballos y dragones?

– De Skyland no, pero de otros roles…

– ¿Pero a que jugáis???

Tao suspiró otra vez.

– Mira, tampoco es tan así, pero si que hay mucha tendencia a rolear por parejas, y Max era mi pareja, y… me estaba empezando a enamorar… – admitió bajando la vista entristecido. Minhyun se acercó a abrazarle y él suspiró otra vez. – Mira, tampoco es tan grave, ya se me pasará, pero… me intriga quien pueda ser ella. Todo esto es muy raro…

– Ya, ya…

– Tao. – Sangmin estaba ahí a su lado, de pié. Su pareja para los trabajos. “Oh, no…” – ¿Podemos hablar?

Asintió y se levantó para salir tras ella, con el corazón a cien.

– ¿Será ella? – preguntó Minhyun a sus amigos en cuanto hubieron salido del aula.

JR se encogió de hombros.

– Pues tiene que ser súper incómodo, – apuntó Hyuk riéndose otra vez – todo este tiempo yendo juntos a clase y todo…

– Como se nota que le compadeces y te sientes mal por él… – le miró JR irónico. Min se reía también.

– Lo disfruto demasiado – admitió – por cierto, Min. Dime otra vez porque no llevas tu corbata…

Dejó de reírse, cansado.

– Deja ya el tema ¿no? Llevas todo el día igual…

– Va, dímelo otra vez.

Y Minhyun suspiró y repitió por quinta vez ese día.

– Me la dejé en casa de Aron… – Y Hyuk volvió a estallar en carcajadas. “Se lo está pasando en grande hoy…” pensó JR. – de verdad que no entiendo qué es tan divertido…

– Es que os imagino saliendo de su casa en modo “mierda, que tarde, mi madre me va a pillar” y vistiéndote por las escaleras mientras corres…

“¿Y que tan gracioso es eso?” Se preguntaba Minhyun abochornado.

– No fue así…

Si lo había sido, Aron le había perseguido escaleras abajo dándole la ropa, salió corriendo y no se dio cuenta de que se había dejado la corbata hasta que Aron no le llamó cuando él ya estaba en casa. Aún suerte que solo había sido la corbata…

Hyuk siguió riéndose, chinchándole, hasta que Tao volvió a entrar y fue caminando hasta su silla como un autómata, se dejó caer en ella sin expresión alguna y se quedó mirando al vacío.

– ¿Y bien? – pregunto Minhyun alegre de poder cambiar de tema. – ¿Era ella?

Tao asintió, mirando aún fijamente a la pared.

Pero si sus amigos pensaban que no podían tener más sorpresas ese día estaban total y absolutamente equivocados.

– Estamos saliendo.

Un par de horas más tarde, cuando ya solo quedaban dos clases para terminar el día (y nadie comprendía aún el porque de esa estúpida e incoherente decisión de Tao), Aron se acercó a su clase y llamó a Minhyun para que saliese. Este se levantó ignorando los comentarios y silbidos de sus amigos y se apartó de la puerta para hablar con él.

– Te la dejaste – le dijo Aron tendiéndole su corbata.

– Lo sé – dijo suspirando. “Con la de veces que me ha hecho repetirlo Hyuk…”

No podía besarle estando en el instituto. En el pasillo frente a su clase para ser más exacto. Ni besarle ni abrazarle ni nada. Tenía ganas de irse para casa ya y pasar un par de horas acurrucaditos en su cama…

– Hoy me quedaré después de clases – le informó frustrando su planes. – Tengo que entregar unos formularios de la uni y me los tienen que firmar y tal… Así que voy a quedarme hasta tarde.

– Oh, vaya…

– Aprovecha para avanzar deberes ¿eh? – por su tono de voz sabía que si no estuviesen ahí le estaría diciendo eso abrazándole por la cintura y pegándole a su cuerpo, con sus frentes pegadas y mirándole desde abajo con esa sonrisa ladeada, esos ojos brillantes de lujuria… Se sonrojó solo de imaginarlo y tubo que separarse un paso aunque estuviesen a una distancia perfectamente respetable entre un profesor y un alumno. “Si pienso que es mi profe… bff…”

– Em… – ¿Que le había dicho? – Si, si, estaré estudiando, si…

Aron se rió, se rascó la cabeza echando una ojeada al pasillo y se colgó mejor la guitarra del hombro.

– En fin, nos vemos mañana. – se acercó aprovechando que nadie miraba y añadió en voz más baja. – Y no vulvas a dejártela o me la quedaré y te ataré a la cama con ella…

“Oh…” Minhyun le vio sonreírle y girarse, caminar pasillo abajo y desaparecer en el vestíbulo principal “Oh joder…”

Lo había visualizado perfectamente, y no podía quitárselo de la cabeza. “OH JODER”.

Cuando Baekho salió del colegio ese día se encontró a Minki esperándole con una sonrisa. Le abrazó y le cogió de la mano, pero no se la soltó al girar la esquina y siguió sonriendo.

“Anda…”

Se preguntó hasta que punto esa sonrisa era verdadera, pero al final optó por fingir él también y creerse que era real. Le sonrió, y se dio cuenta de que se sintió mucho mejor al hacerlo.

Minki tampoco sabía si esa sonrisa era real, solo sabía que prefería fingir y ver como le devolvía la sonrisa que tener que dejar de verle, o verle enfadado por ser demasiado insistente. “Puedo volver a intentarlo en unos años” se decía a si mismo.

– Hyung, hace mucho que no me lees nada. – le dijo colgándose de su brazo como cuando era pequeño.

“Hyung…” Repitió Baekho mentalmente. Le encantaba que le llamase así.

– Porque ya lees tu solo. – le respondió.

– Pero me gustaba que me leyeras…

Le miraba hinchando los mofletes. “Es como cuando era pequeño… Solo que mucho más alto”. No era lo único que había cambiado, pero le gustaba pensar que si.

– Bueno, pues buscaremos algún libro ¿Vale?

Asintió, feliz, y siguió explicándole cosas de su clase, de sus amigos, de JR y su grupo.

Esa misma tarde se lo llevó a dar una vuelta por el centro. Fueron a la librería y le compró un par de libros para leerle, se vio obligado a entrar con él a un par de tiendas de ropa y terminó comprándole también un gorro de lana con borlas azules. Llegaron por la calle principal hasta el multicine, compró una crep de chocolate para cada uno y se las comieron sentados en un banco viendo pasar a la multitud. Le hizo prometerle que se quedaría un día a dormir en casa, le recordó que le debía llevarle al parque de atracciones y le pidió, a su manera, que le acompañase a escoger el traje que llevaría en la boda de su madre.

– ¿Quieres un traje entero?

– Si, si, de los buenos. Pero negro no, blanco o de un color clarito. Negro es muy serio.

Sonrió. “Estará guapísimo”.

– Vale. Tu me ayudarás a escoger el mío también ¿eh?

Asintió con energía y sonrió.

No sabía si fingía, no sabía si actuaba para él o para si mismo, ni siquiera el mismo Minki lo sabía, pero Baekho parecía feliz cuando le sonreía, y a él le gustaba también verle sonreír, pasear a su lado y hacerle bromas como antes.

Y ese dolor que había sentido Minki cuando le había rechazado, cuando le había dicho que no podía ser, ese dolor que se le clavaba a Baekho en el corazón al ver a Minki llorar, al verle sufrir. Todo ese dolor fue quedando oculto bajo un montón de sonrisas fingidas y mentiras, que, poco a poco, se convirtieron en realidad…

 

 

Cada vez me retraso más, lo sé, ahora mismo estoy algo bloqueada, bastante en realidad. Me cuesta ponerme y seguir, y es frustrante porque lo únco que quiero es que avance la historia… Así que quiero disculparme por tardar tanto y, ante todo, asegurarles que NO voy a dejar el fic a medias. No hay nada que odie más que dejar una historia a medias, así que SEGURO lo terminaré. Solo os pido un poco de paciencia… 

¡muchas gracias a los que seguís leyendo! ¡Os quiero a todos! ❤

Anuncios

Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el abril 30, 2014 en Ámame profe y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 10 comentarios.

  1. Todos sabemos que Baek está esperando a que Minki se haga mayor XD (muchos lo ansiamos). Lo de caballo encuentra dragón me ha matado jaja.jaja
    No te preocupes por el bloqueo, a todos nos ha pasado, es normal. Aprovecha este bucólico retiro de estos días para inspirarte. Te quierooooo ♥

  2. ¡¡¡¡¡Pero que cojones!!!!!! Tao con una tia WTF o_O emserio Minki me da una penita TT^TT y Aron ajsjajahdvwhkqqkjsgswhqjqksosjqhqhqiaj te atare con la corbata O/////////O OMG enserio es dekasiado genial este capitulo ❤ y KyungSoo enamorado de JongIn ^^ espero que ese par acaben juntos =D

  3. AGGGGHH yo tambien detesto cuando hacen esoo (╯°□°)╯yo leyendo fanfic felis de la vida , justo en la mejor parte cuando de repente ya no hay mas capis ಠ_ಠ y el ultimo fue hace meseeees , me alegro que esta ves no pase esoo ya que lo que escribes me encanta , niña enorgulleces a tu pais (ಥؤಥ)

  4. jajajaajja Tao con una mujer jajajaja
    pobre Minkiiiiiii T-T que pasara con ellos…
    espero que puedas continuar pronto y te desbloquees 🙂
    saludos ^^

  5. unnies cuando publican el otro capitulo!!! ;( xfa aganlo, la historia esta super no qiero olvidarla x el tiempo….

  6. Esperando la actualización! ;ㅅ; Ya van 4 veces que reviso el blog para ver si actualizaron :’s Igual seguiré esperando~ Amo el Fic♥

  7. u.u nada?!!!

  8. ^^_feliz

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: