Ámame Profe. 38: Demasiado lejos.


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Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairing principal: BaekRen (Baekho x Ren)

 

Disculpas de nuevo. ¡Lo siento!
De verdad no tenía intención de tomarme unas vacaciones tan largas, pero era incapaz de escribir. Ahora ya mi intención es retomar el ritmo de publicación semanal espero que por bastante tiempo. Como ya he dicho varias veces soy inconstante, pero por más que tarde NO voy a dejar el fic a medias, así que paciencia, y muchas gracias a los que tenía la paciencia de seguir leyéndome. ¡Os quiero a todos! ❤

 

 

Ese lunes al llegar al instituto Minki se sentía flotar. Se sentía mayor, más adulto, más hombre. Le daba la sensación de que le miraban con más respeto. O si más no de que le miraban. Y no era una sensación, le miraban.

“¿Tanto se nota que he follado?” Se preguntó. No pudo evitar hincharse aún más de orgullo, caminar recto y estirado, haciéndose aún más alto de lo que era.

Vio a Luhan y Sehun sentados junto a la entrada, mirando algo desde el móvil de Lu, ambos levantaron la vista a saludarle y se quedaron mirándole con ojos como platos.

“Vale, ya, no puede notarse tanto”.

– ¿Que te has hecho en el pelo? – le preguntó el chino en cuanto llegó a su lado.

“Oh, claro, era eso”.

– Me lo teñí – explicó como si no fuera obvio – para un trabajo.

– Oh – se interesó Sehun enseguida – ¿Que hiciste esta vez?

– Ropa – le explicó – para una página web.

Otro día le hubiese estado explicando con detalle los trajes que le habían puesto, como había ido todo, como el director Kim Kibum le había felicitado por ser muy profesional. Pero ese día, después de todo lo que había pasado, eso parecía lejano y sin importancia.

“Baekho me besó” no dejaba de repetirse. “Me besó y me tocó. Follamos”. No tenía muy claro si eso se consideraba sexo o estaba en los límites de un lío, pero para él había sido mágico y eso era suficiente.

“Baekho…”

Pero no podía explicarles eso a sus amigos, Luhan y Sehun eran demasiado críos para entender eso y no montar un escándalo.

Taekwoon llegó al poco rato y pensó que a él si se lo podía explicar. Se sorprendería, pero necesitaba explicárselo a alguien.

Anduvieron los cuatro juntos para clase, Sehun y Luhan comentando algo sobre los ejercicios que había de deberes.

“Mierda, los deberes” Pensó Minki sin sentirse culpable realmente. Había sido un finde demasiado agitado para preocuparse por si tenía deberes. Teniendo en cuenta que el viernes ya se había saltado clases para ir a ese trabajo… “Suerte que le prometí a mamá que no afectaría a mis estudios…”

Oyeron los gritos antes de llegar a clase, cuando ya se acercaban por el pasillo.

– ¡Ni que fuese tu novia! – gritaba alguien.

– ¡Me gusta y lo sabes! – respondió otra voz más chillona “Minseok” Pensó Minki entrando en clase. – ¿De verdad eres mi amigo?

– ¡Te ha rechazado trece veces! – le respondió la misma voz de antes, Chanyeol.

Minki y sus amigos entraron en clase a tiempo para ver como Minseok, cabreado por el comentario de su supuesto amigo levantaba una silla en el aire para golpearle con ella. Luhan tuvo el reflejo de retroceder, chocando con Sehun, Taekwoon se agachó y Minki gritó al sentir la pata metálica de la silla golpeándole en la cabeza.

– ¡Yaaah…! – gimió agachándose con ambas manos sobre la herida.

Minseok se giró a mirarle mientras sus amigos acudían a su lado a preocuparse por él más que ayudar en nada.

– ¡No te metas en medio narizotas! – le gritó nervioso el que había sido su tormento de pequeño.

– ¡Pídele perdón a Minki! – le gritó su otro tormento.

Minseok no respondió, se mordió el labio abochornado y se hizo a un lado cuando Joori le apartó para llegar hasta Minki.

De ese monstruo que le doblaba en tamaño no quedaba nada en esa chica. Había dejado de crecer y ahora era Minki quien le sacaba palmo y medio de altura. También había adelgazado, aunque seguía estando algo rellenita. Minki tenía que admitir que estaba incluso guapa, aunque seguía sin comprender porque esa obsesión de Minseok con ella.

– ¿Dónde te ha dado? – le preguntó Joori obligándole a mirarla – ¿Puedes abrir el ojo?

Había recibido el golpe justo sobre el ojo derecho, en la ceja, y aunque empezaba a amoratársele e hincharse la frente que sentía latir brutalmente podía abrir el ojo sin dificultad.

– ¡Serás bruto! – le espetó Luhan indignado – ¡Casi le abres la cabeza!

– ¡No ha sido a propósito! – fue toda su disculpa.

Chanyeol había aprovechado el alboroto para desaparecer y seguía sin haber rastro de su profesora, aunque los de las clases de al lado no tardarían en ir a ver a que se debía el ruido.

Y mientras Minki volvía a agacharse intentando ignorar el dolor, con una mano de Taekwoon sobre su hombro y Luhan discutía con Minseok con el apoyo aunque silencioso de Sehun, Joorí tomó el mando.

– Id a la sala de profesores a buscar a alguien. – les dijo a los dos segundos. – te acompaño a la fuente a ponerte agua, – añadió dirigiéndose al lesionado – el frío te irá bien.

Minki asintió y notó el palpitar de la herida al hacerlo. “Menudo golpe” Se dijo. Taekwoon le tendió una mano para ayudarle a levantarse y con su ayuda y seguido de Joori salió de la clase mientras el resto de alumnos les miraban cotilleando ya.

– Es idiota – sentenció Taekwoon en cuanto estuvieron en el patio.

– Bah, lo ha hecho sin querer – respondió Minki aunque también hervía de rabia.

– Pero no cuesta tanto disculparse – siguió su amigo. “Ya” pensó él.

– Tiene razón, – le apoyó Joori – es idiota.

Caminaba dando patadas al suelo, con las manos en los bolsillos de la chaqueta, con furia.

– ¿De que va la historia? – le preguntó Minki. Llegaban ya a la fuente y se agachó para meter la cabeza debajo.

“¿Se me estropeará el tinte?” Pensó al sentir el agua mojándole el pelo.

– Pues que es un pesado – explicaba Joori – y un egoísta de cuidado, y me ha pedido salir como treinta veces y no entiende que me importa un carajo su vida y que lo último que haría en mi vida es salir con un imbécil como él.

“Pero ya estuvisteis saliendo ¿no?” Minki seguía con la cabeza bajo el agua, sintiendo como el frío le calmaba la hinchazón. Taekwoon le miraba a través del chorro de agua que le caía por la cara.

– Y ahora se ha armado el pollo porque últimamente hablo con Chan – seguía la chica. – ¿Y a él quien le importa con quien hablo o con quien dejo de hablar? Se cree mi propietario o algo. Me tiene hasta los huevos. – terminó chutando una piedra.

– No tienes – aportó Taekwoon con absoluta seriedad.

Minki estalló en carcajadas y Joori le miraba pasmada, aunque al final se le pegó la risa de Minki. Incluso Taekwoon sonrió.

– ¿Mejor? – preguntó. Ambos asintieron y ninguno supo a quien se dirigía.

 

Hwang Zitao, también conocido como Tao por sus amigos, ligues, familiares, profesores, compañeros y el mundo en general suspiró y dejó caer la cabeza sobre el libro.

“No puedo más” Pensó mirando con recelo las páginas que aun le quedaban. Estaba de lecturas hasta las cejas, y hasta los cojones. “Estúpido examen de literatura…” Apartó el libro a un lado y encendió el ordenador rezando porque a su madre no le diera por ir a su habitación a ver si estaba trabajando.

Abrió el chat y lo primero que vio fue el link del último capítulo de su serie favorita que Sangmin le había pasado, ahí esperando a que lo viese. “No es mi culpa, me está llamando…”. Quince minutos más tarde su madre le pilló. Le echó la bronca por no estar estudiando pero en cuanto se fue volvió al ordenador y terminó la serie. Dejándole un comentario en respuesta a Sangmin, la que se había vuelto su mejor amiga desde que intentaron salir juntos y decidieron que eran demasiado incompatibles. El capítulo había sido demasiado alucinante, y más aún al ser casi final de temporada.

– “Tenemos que quedar la semana que viene para mirar el último!!!” – le pidió.

Luego se dio cuenta de que JR le estaba hablando, abrió el mensaje y vio un “¡TERMINA EL LIBRO!” enorme y en mayúsculas.

– Jo… – murmuró con desgana. Cerró el mensaje y lo ignoró. En vez de eso se metió en el chat de citas gays dónde se había hecho una cuenta hacía unas semanas. “No es para ligar, es para conocer gente como yo” Se decía.

Encontró mensajes de Jiyeon, un chico de la capital con el que hablaba mucho últimamente.

– “Eis, mis padres se marchan el finde que viene. ¿Quieres venir a pasarlo aquí y conocerme?”

“¿Eso es una invitación a follar todo el finde?”

Le respondió un “Si” ansioso para luego añadir que no sabía si podría, que sus padres… “¿Cómo se lo pediré a mis padres?”

Mientras se planteaba que puñetas decirles fue husmeando por los perfiles de otra gente, mandando algunas solicitudes. Una de las que mandó le respondió enseguida. Un tal D.O. “Seguro que es un nombre falso”.

– “Disculpa, ¿nos conocemos?” – le preguntó este. – “Lo siento pero no te recuerdo”. – se disculpó antes de que Tao respondiese.

– “No, no, solo te he agregado :D” –

– “Ah” –

Se miró su foto de perfil, había dos chicos, a la izquierda uno moreno de sonrisa deslumbrante, a su lado otro más bajito, paliducho y con saltones ojos de sapo.

– “Somos de la misma ciudad” – le dijo para comentar algo – “Conoces Pantheon?”

– “Si, voy mucho con mis amigos” – le respondió.

– “Yo también, aunque no tanto como quisiera, mis padres no me dejan salir mucho” –

– “¿Cuántos años tienes?”

– “18” – comentó con toda la inocencia.

– “XD Pos ala, adiós.”

– “Eh, no soy tan crío!” – se quejó – “Cuantos tienes tu?”

– “34” –

– “Ok, adiós”. –

“Wow” se dijo “treintaicuatro, que viejo.” Era casi tan mayor como Baekho. O más. “¿Por qué no sé cuantos años tiene Baekho?”

Dejó de hablarle, pero por algún motivo a los pocos minutos volvía a estar allí, preguntándole cual de los dos era de la foto. No era el guaperas de sonrisa deslumbrante.

– “Y él cuantos años tiene” – le preguntó.

– “34” – respondió enseguida – “Y es mi novio” –

“Jope” pensó. Resopló y cerró la conversación justo a tiempo de oír a su madre caminando por el pasillo. Bajó la pantalla del portátil de golpe y cogió el libro.

Oh, estás leyendo, muy bien – le felicitó su madre al entrar. Él sonrió, todo inocente y volvió a abrir el ordenador en cuanto se fue.

“Tendré que pedirle un resumen del libro a JR…”

 

Sonó el despertador y Minhyun se estuvo debatiendo entre si levantarse o no. La noche anterior se la había pasado terminando ese odioso libro. “Suerte que el examen ya es hoy y nos lo quitamos de encima” Pensó dando media vuelta sobre la cama, refugiándose bajo la colcha.

Le pesaban los parpados, las piernas, el cuerpo entero. “Cinco minutos más…”

“¿Si voy tarde cuanto rato me esperará?” Pensó pasados esos cinco minutos, algo más despierto. Le venían ganas de quedarse un rato más solo para comprobarlo, a ver si le esperaba.

“No seas malo” se dijo “Hace lo que puede también…”

Suspiró y se levantó, arrastrándose hasta la sala para encender el ordenador para luego regresar a por su uniforme y sus cosas.

Se vistió frente a la pantalla, mientras esperaba que todo cargase. A esas horas parecía que competiesen para ver quien era más lento, Minhyun o el ordenador. Solía ganar el ordenador.

Consiguió encender el chat y allí estaba, su mensaje de buenos días de Aron.

“Monin sweety” le decía con un corazón. Sonrió y le respondió, aunque no con un buenos días. La hora de levantarse de Minhyun era la hora de comer de Aron.

No respondía y se preguntó si no habría llegado a casa aún. “Normalmente a estas horas ya ha llegado…” Se dijo. Mientras esperaba se fue a la cocina a por algo de desayuno. Se encontró a su hermana saliendo apurada para la uni, como siempre.

Aron seguía sin responder y aprovechó para repasar el libro de cara al examen. Se preguntó si sus amigos habrían logrado terminarlo. JR seguro que si, tendría hecha la ficha y todo. Hyuk no, aunque se traería bien empollado algún resumen de internet y sacaría mejor nota que los pringados que se lo habían leído. Y Tao… “Imposible. Ayer salió capítulo de Skyland”

Se puso a hacer un esquema-resumen que terminó siendo un montón de garabatos y dibujos sin sentido entre los cuales un par de tres en raya que jugó contra si mismo. Y entonces, cuando ya empezaba a mirarse el reloj preocupado porque tenía que irse, respondió Aron.

– “Lo siento, me han entretenido en el trabajo” –

No pudo evitarlo, pero le sentó mal. Sabía que no era culpa suya pero… ¿No podía haberse ido antes? ¿Era necesario que se retrasase una hora? “Después de año y medio podía saberse a que hora me voy al instituto” Pensó.

– “Pues yo tengo que irme ya” – le dijo.

– “Jop. Bueno, hablamos luego” –

“¿Luego cuando?” Pensó Minhyun cabreado.

– “Si” – le respondió. – “Hasta luego”.

Apagó el ordenador casi con rabia, cogió sus cosas y se fue para el instituto.

Empezaba a hacer frío, y el frío siempre le hacía pensar en Aron, al igual que esas calles por donde habían ido juntos tantas veces. Hacía ya tanto tiempo que empezaba a no parecer real. “¿Ha estado alguna vez aquí? ¿ha sido alguna vez real? ¿o son solo mensajes por internet?”

Estaba furioso, pero a cada paso la rabia se iba convirtiendo en tristeza, en añoranza, en frustración. Le echaba de menos, pero más que eso necesitaba saber que volvería a verle, cuando volvería a verle, cuando tendría de él más que mensajes de buenos días y video llamadas pixeladas por la mala calidad.

Como había supuesto, Tao no se había leído el libro y en cuanto llegaron a clase le suplicó a Hyuk por sus perfectos resúmenes de internet, pero para sorpresa de los tres Tao no fue el único en pedir un resumen.

– Lo he leído – se justificaba JR. – pero es que no he entendido nada.

Estaba deprimido, apático, desde hacía tanto tiempo que Minhyun, con toda la rabia que llevaba dentro, tenía ganas de pegarle un buen par de bofetadas y gritarle “¡Despierta!”. Y estaba casi seguro de que Hyuk se le adelantaría.

– Tío, pasa página pero ya. – le dijo.

– Yo no olvido los ligues en dos días. – le espetó JR sin apenas energía.

– ¡Llevas ya un mes así!

Min y Tao miraban sin meterse, aunque estaban totalmente de acuerdo con Hyuk. Tao asentía de vez en cuando.

– Han sido más de dos años. – siguió JR.

– ¡Y yo estoy más que hasta los cojones!

Minhyun decidió que era el momento de intervenir, antes de que la cosa fuese a más, Hyuk se pusiera a gritar y todos los compañeros de clase que aún no les miraban se fijasen en ellos.

– Nos preocupas ¿sabes? – le dijo sentándose a su lado y cogiéndole del brazo. – Llevas ya mucho tiempo deprimido e incluso empieza a ser cansino. – “Mucho” agregó para si mismo. – Ni siquiera estabas seguro de quererla – añadió – por eso la dejaste ¿no? Por eso empezó todo.

JR se encogió un poco, pero asintió, sabía que tenía razón. Echaba más de menos la idea de tener una novia que la novia en sí, y le sabía mal haber terminado a malas con ella. No dejaba de plantearse si lo había hecho mal, si la había jodido hasta el fondo echando de su vida a la que hubiese sido su mujer ideal. Pero si lo hubiese sido lo hubiese sabido. ¿No?.

 

Salió del examen algo más animado, le había ido bien.

– Siempre te van bien – le espetó Tao molesto.

– Pues tu ya puedes espabilar. – le sermoneó en respuesta – así no entrarás a medicina.

– Eh, menos – se quejó – que ya he empezado a prepararme los exámenes de ingreso.

– ¡No os metáis con mi Panda! – saltó Sangmin apareciendo detrás de Tao y colgándose de su cuello por la espalda. – ¿Te vienes este finde a mi casa? – añadió dirigiéndose a él mientras sus amigos aguantaban la risa.

– Imposible – respondió automáticamente – Jiyeon me ha invitado a pasar el finde en su casa.

– A follar como conejos – concluyó ella, él asintió, sonriendo, sin poder negarlo – ¿Ya te dejará tu madre?

– Conseguiré permiso. Es lo más parecido a un novio que tengo, hay que aprovechar.

“El ni siquiera tiene novio y folla” pensó Minhyun frustrado. “Que suerte tienen algunos”.

Sabía que era afortunado de tener a Aron, sentía que lo era, pero que él estuviese tan lejos le cabreaba, cada vez más. Se había caído el velo de perfección de “tengo un novio que me ama y todo es perfecto” y empezaba a acusar todas las cosas de que se privaba por tener a Aron.

“Cosas como tener las tardes libres” Pensó ese jueves mientras iba con JR para el trabajo.

JR había empezado a trabajar en el cine también, aunque no en el puesto de palomitas como él, si no revisando las salas entre sesión y sesión y vigilando durante.

– Me he tragado esa peli quince veces ya – se quejaba – y ni siquiera me gusta.

– Ponte auriculares – le sugirió Minhyun – y coge un libro o algo. Es lo que hacía el anterior.

– Pero entonces no me enteraré de si pasa algo en la sala.

– Tampoco van a ponerte una bomba o algo así – se encogió de hombros Min.

– Ya.

Cruzaron por la calle con una chica un par de años mayor que ellos, con tacones, falda corta y camiseta ajustada. JR giró la cabeza a mirarla. Y ella a mirarle a él.

“Con todo un mundo de posibilidades por delante y se regocija en su desgracia…” Pensó Minhyun harto ya de la actitud de su amigo. Como sabía que no iba a sacar ningún provecho desistió siquiera de sacar el tema. “Cuando quiera pasar página lo hará.”

– ¿Sabes que Up on the Sky van a volver? – comentó Min un rato más tarde.

– Mi hermano comentó algo. – respondió con un amago de esa sonrisa tierna y a la vez cansada que le salía siempre cuando hablaba de Minki – está entestado en comprarse la entrada con el dinero que ha ganado. Tanto mamá como Baekho intentan que desista, ella diciendo que es un gasto innecesario y él que ya le pagará él la entrada.

“Típico de Baekho” Pensó Min riéndose.

– O bueno, no se – siguió JR – porque ahora vuelven a estar raros. Creo que ha pasado algo este finde. Minki está raro y no creo que sea solo por el peinado nuevo y el trabajo.

– ¿Algo como que? – se interesó su amigo.

– Casi prefiero no saberlo – se encogió de hombros JR dejando el tema. – ¿Y tu que? – le preguntó – ¿irás al concierto?

Minhyun resopló, riéndose asqueado.

– Para nada. – replicó – ¿Con que dinero? Todo lo que gano se va al bote para volver algún día a LA a visitar a mi supuesto novio.

– ¿Supuesto?

– Si no le veo pronto sentiré que solo es producto de mi imaginación…

Y cada día lo parecía más, cuando no había forma de que coincidieran más de diez minutos en el chat y la mitad se lo pasaban intentando que funcionasen las video-llamadas. Empezaba a estar harto de levantarse una hora antes para que Aron ni siquiera estuviese allí, pero fue aun peor cuando le dijo que no hacía falta que lo hiciera porque le habían cambiado el turno de trabajo y por eso nunca llegaba a tiempo.

¿Cuándo podemos hablar entonces?

– Algún momento encontraremos cariño. – le respondía Aron con una sonrisa desde el otro lado del mundo.

Minhyun lo dudaba, y empezaban a terminársele las sonrisas.

 

Taekwoon les dijo, al verles por la mañana, que durante la hora del recreo quería hacer un anuncio importante, pero nadie pareció pensar en ello hasta que sonó el timbre de final del descanso.

– Nos lo cuentas luego ¿vale? – le dijo Minki mientras iban para clase.

Se le notaba que tenía que ser algo importante, pero él seguía sin poder prestar mucha atención a nada de lo que le dijesen sus compañeros. Cada noche de esa semana había cerrado los ojos en su casa pensando en Baekho, recordando a Baekho, imaginando que las manos con las que se tocaba eran las suyas, como esa noche del viernes anterior.

“Hace una semana ya…”

Baekho no había cambiado en absoluto su forma de tratarle, si más no delante de los demás. Seguía siendo cercano y responsable, cuidándole a cada momento, pero Minki sabía que estaba nervioso. Lo notaba cuando evitaba quedarse a solas con él o cuando se pegaba a su cuerpo y él se alejaba, tenso.

Nada de eso le molestaba. Cuando sentía que Baekho se apartaba de sus abrazos, tenso y nervioso, el pequeño sonreía, porque aunque él, al igual que siempre intentaba retroceder, Minki tenía claro que había dado otro paso al frente.

“Y menudo paso…” Pensaba mientras algún profesor les llenaba la cabeza de tonterías que ni le interesaban.

Minki tenía claro que solo tenía que tener paciencia, el mismo Baekho se lo había pedido, que tuviese paciencia y esperase. Sabía que terminaría siendo suyo. Ya lo era.

Terminaron las clases y se reunieron con Luhan y Sehun junto a la entrada.

– Va, pero rápido que me espera mi novia. – apremiaba Luhan.

– Supuesta novia – puntualizaba Sehun. – yo hasta que no nos la presentes no me creo nada.

– Porque estás celoso.

“Desde luego que lo está” Pensó Minki mientras intentaba poner calma. Él también tenía prisa, Baekho le esperaba en el edificio de primaria, si tardaba mucho igual se iba a casa.

– Pues… – empezó Taekwoon con un hilillo de voz – me han cogido para un equipo profesional.

Los tres abrieron los ojos como platos, sorprendidos y emocionados.

– ¿En serio?

– ¡Que bien!

– ¡Ya era hora!

– ¿Cómo que ya era hora? – se giró Minki sin comprender – Yo ni sabía que hubiese equipos profesionales de nuestra edad.

– A partir de los catorce o quince años, – puntualizó Taekwoon. – empezaré la temporada que viene, cuando comience el curso nuevo.

– Ala – se exclamó Sehun – pues irás liadísimo con esto y encima comenzar la preparatoria.

– Bah, tampoco es tanta diferencia.

– Bueno, ya te pasaremos apuntes.

Pero Taekwoon negó con la cabeza.

– No seguiré en este instituto – sus amigos recibieron la noticia con exclamaciones no tan alegres. – el equipo que me ha cogido está en la capital y no puedo bajar todas las tardes a entrenar allí y venir a cole aquí.

– ¿Te vas a mudar allí? – le preguntó Minki sin poder hacerse a la idea. Su amigo asintió y él frunció los labios.

– Bueno, no está tan lejos.

– Te iremos a ver ¿eh?

– Bajaré todos los fines de semana. – les dijo. – seguiremos teniendo la casa aquí y mis hermanas se quedan, es solo que no iremos juntos a clase.

– No se si podremos soportarlo – se rió Minki con una palmada en el hombro, no completamente en broma.

“Taek se va” Pensó alicaído una vez se hubieron separado. Sabía que era una gran oportunidad para él, que lo haría genial y se lo merecía, pero era su mejor amigo.

Le quedaban Luhan y Sehun, claro, pero cada día le cansaban más. Luhan, de quien tan amigo había sido de pequeño no tenía realmente nada en común con él, había seguido fumando a escondidas como habían echo alguna vez para intentar parecer mayores, por lo mismo que ahora se esforzaba en tener alguna chica a la que llamar “novia” constantemente, para fardar, como si así pareciese mejor.

Sehun por otro lado… si tenía más en común con él, aunque se limitase solo a las miradas que le echaba a escondidas a Luhan. No se le hacía tan cansino como Lu, siempre intentando aparentar ser más hombre, más mayor y más genial de lo que era, pero siempre había sido un segundón, primero de Minseok muchos años atrás cuando él estaba con los matones que les pegaban y ahora de Luhan, del que Minki cada día estaba más convencido de que terminaría locamente enamorado. “Eso si no lo está ya”.

“Debería hablar con él” se dijo “De hombre a hombre, compartir con él mi sabiduría como homosexual experimentado”. Se crecía en su orgullo, pavoneándose interiormente de su “relación” con Baekho. Para llamarla de algún modo.

Le sorprendió encontrárselo ya fuera de su aula, se habían ido todos los niños y él ya había cerrado la clase, esperando junto a la calle mientras algunas madres rezagadas aún se llevaban a sus hijos de las demás clases.

“Me ha esperado” pensó casi sin creérselo. Cuando le vio y se giró a saludarle, con su enorme y brillante sonrisa le dio un vuelvo el corazón, recordando sus besos, sus caricias.

“Me tocó” pensaba mientras se acercaba a él, con la cabeza gacha. “Me besó, me abrazó, me tocó” “me corrí en sus brazos”. Se sentía adulto solo de pensarlo. También algo cohibido.

Baekho no le cogió la mano camino a casa, no le dejó colgarse de su brazo, pero si dejó que le hablara de su día en el instituto, del anuncio de Taekwoon de largarse y de sus sospechas para con Sehun, comentando y haciendo exclamaciones cuando lo creía adecuado.

– No me puedo creer que se vaya. – murmuraba. – osea, que le cojan si, porque es muy bueno y lo hará muy bien y me alegro mucho por él y tal pero… ¿con quien me sentaré en clase?

Baekho solo sonrió y le dio unas palmaditas en el hombro.

Ninguno de los dos había vuelto a sacar el tema de “esa noche”, Minki por temor a como reaccionaría Baekho, si huiría otra vez. Baekho para, en medida de lo posible, evitar el recuerdo que le hacía sentir tan culpable. Y un poco satisfecho también.

Cuando llegaron no había nadie en casa.

– ¿Y tu hermano?

– Trabajando.

Asintió, aún sin hacerse la idea de que estuviese trabajando, aunque solo fuera por las tardes. “Como crecen…” Pensó mientras miraba a Minki caminar por la sala, dejar la mochila sobre el sofá e irse a la cocina a por merienda, todo eso de espaldas a él, removiendo al andar su pequeño traserito.

“Estás enfermo”.

– ¿Y bien? – se le acercó Minki después de dejar el chocolate y las galletas sobre la mesa – ¿Que hacemos?

Arqueó una ceja mientras preguntaba, con una sonrisa descarada que a Baekho le puso los pelos de punta.

Sunyoung no llegaba hasta una hora más tarde, Yixing con ella, JR por la noche.

– Tu estudiar – le respondió Baekho seco, plantando su libreta frente a él. – y yo me miraré un gimnasio que me ha recomendado Wonsik.

– ¿Un gimnasio? – se interesó el pequeño. – Te pondrás cachas. – siguió volviendo a ese tono seductor y la sonrisa descarada.

– Es la idea – respondió Baekho indiferente. O aparentando estarlo.

Minki sacudió la cabeza y bajó la cabeza a su libreta y sus libros de texto. La bajó tanto que terminó apoyando la frente sobre el papel.

– Me abuuuurrooooo.

Baekho se rio, le cogió la cabeza por el pelo y le obligó a levantarla de nuevo.

– Anda, explícame lo que estás haciendo.

– Historia – murmuró – es un palo. La primera guerra mundial, que no se porque la llaman mundial porque solo se liaron a hostias un par de países europeos. La segunda aún por Japón y Estados Unidos pero esta…

Baekho fingía que le escuchaba mientras seguía mirando la pagina web del gimnasio.

“Oh, la piscina es chula” pensó viendo fotos. “Y el socorrista más”.

– No me estás escuchando – le retrajo Minki.

– Claro que si.

– No, estás mirando al tipo cachas de la foto.

Levantó la mirada hacia Minki, y sonrió.

– Me has pillado.

– ¿Es tu tipo? – se interesó Minki acercándose para mirar mejor.

– Realmente no, pero está bueno.

– Lo está. – coincidió el pequeño. – menudos brazos.

Y de repente se dio cuenta de que estaba comentando eso con Minki, su pequeño Minki.

“Lo que me faltaba ya…”

– Anda, vuélvete a estudiar.

– Oooookey… – aceptó con resignación.

Minki volvía a mirar el libro, aparentando estar más concentrado de lo que estaba en realidad.

Taekwoon no estaría en su clase el año que viene, ni siquiera en el mismo instituto. Ahora que empezaba a asumirlo le sabía mal, muy mal. “Es mi mejor amigo” se dijo. Apartó esos pensamientos a un lado e intentó concentrarse en sus deberes, pero le duró poco.

Levantaba la vista y veía los labios de Baekho, la línea dura de su mandíbula. Quería besarle, se moría por besarle, pero temía su reacción. “¿Se enfadará mucho?”

Lo estaba llevando bastante bien, teniendo en cuenta todo lo que había sucedido. Se comportaba con suficiente naturalidad, hablándole como si no hubiera pasado nada, pero a la vez algo había cambiado.

“Quiero besarle…”

Un rato mas tarde la tentación se hizo insoportable. Cerró la libreta de golpe, se incorporó y llevó una mano a la barbilla de Baekho para obligarle a mirarle y poder besarle.

Él se apartó con un respingo, sorprendido, pero Minki insistió y le buscó de nuevo, subiendo una rodilla por encima de sus piernas, cogiéndole con ambas manos, apretando sus labios con fuerza sobre los suyos.

Baekho intentaba apartarse, pero si lo hubiese intentado en serio hubiese conseguido quitar al pequeño de encima suyo. Se removía, el remordimiento carcomiéndole la consciencia.

“Tiene trece años, tiene trece años” se decía. Aún así cuando Minki se movió y sus labios quedaron entre los suyos, mordiendo su labio inferior, jadeó y le envolvió con sus brazos, colando su lengua dentro de su boca y mordiendo sus labios, saciándose con el sabor de sus besos.

Hasta que fue consciente de nuevo y le apartó. Minki estaba sentado sobre sus piernas, con ambas rodillas a los lados de su cadera, y por un segundo eso fue demasiado para él. Cerró los ojos, se concentró en controlar su propio cuerpo y apartó al pequeño de sobre sus piernas, esta vez con firmeza.

– No. – le dijo. – Puede llegar tu madre en cualquier momento – fue la única excusa que se le ocurrió.

– Ok, cuando estemos en tu casa entonces. – respondió sin más.

 

Se fue un par de horas más tarde, después de saludar a Sunyoung y Yixing, tomar el té con ellos y escuchar las preparaciones que estaban haciendo para el futuro miembro de la familia.

– Tendremos que hacer su cuarto en el despacho de arriba – le había dicho ella – porque no creo que a estas alturas los niños quieran compartir habitación.

– No creo – se había reído convencido – ¿Y que harás con todo lo del despacho?

– Pues entre mi habitación, le comedor y la buhardilla. Y Jonghyun se ha ofrecido a guardar los ficheros viejos en su cuarto.

– Muy amable por su parte.

– Está emocionado.

– Todos lo estamos – había añadido su marido mirándola con ojos enamorados.

A Baekho siempre le había fascinado la forma en que Yixing la miraba, y que eso no decayera con el tiempo, se le veía tan enamorado como el primer día, incluso más ahora que Sunyoung empezaba a marcar tripita de premamá.

Llegó a casa y se dio cuenta de que tenía que salir a hacer la compra, dejó sus cosas, cerró la puerta y volvió a bajar con un suspiro.

Y mientras paseaba por el súper metiendo cosas en el carrito pensaba en Minki, igual que llevaba haciendo toda la semana.

“¿Por qué me dejé llevar?” se repetían las mismas preguntas de siempre en su cabeza “¿Por qué me emborraché? ¿Por qué cedí? ¿Por qué le toqué?”

Se sentía degenerado, sucio, una suciedad que no podía quitarse lavándose por más fuerte que se frotase, una suciedad que le pesaba en el alma. Porque sabía que lo que había hecho estaba mal, y le asustaba. Le asustaba haberse llevado a la cama a un crío de trece años, un crío al que había visto crecer, al que casi había criado él mismo. “Es casi mi hijo” se decía, aunque sabía que nunca le había visto realmente como tal.

Aún le asustaba más que todo el mundo se lo tomara con tanta tranquilidad, entendiendo como “todo el mundo” su grupito de amigos por lo visto igual de pervertidos y degenerados que él. Le asustaba por que en momentos así se planteaba si era realmente tan grave, si realmente era un problema que deseara tanto a Minki, que se estuviese enamorando de él. Porque si, no tenía caso negarlo, esa atracción tan impecable que sentía por el crío no podía llamarse de otra forma.

Tal vez por eso había seguido a su lado después de lo que había pasado. Tal vez la razón por la que aún no había hecho las maletas para desaparecer en algún rincón recóndito del mundo no era lo triste que sabía que Minki se pondría, sino lo adictivos que le resultaban sus besos.

“Estas enfermo” Se dijo mientras cenaba mirando la tele, lavaba los platos y se desnudaba para meterse en la cama. “¿Cómo te puedes estar enamorando de él? Tiene trece años por todos los dioses…”

Le sonó a un argumento demasiado gastado ya, con el tiempo parecía haber perdido fuerza. Aún así se aferró a eso, “es lo último de cordura que me queda…”.

 

 

 

 

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el septiembre 12, 2014 en Ámame profe. Añade a favoritos el enlace permanente. 11 comentarios.

  1. Por fin!!!!!! Asdjasdjasjdaajd 😍😍😍 y a vuelto a aparecer el gran Kim Kibum (que todos sabemos que en el fondo es el protagonista). Yo quiero que Aron le haga a Min una visita sorpresa TTnTT Y Minki A-DO-RA-BLE. Me da penita que se vaya a ir su mejor amigo, pero por otra parte esta Según, que es maricon perdió y yo se que acabara con Tao, porque el TaoHun es AMOR ❤ XD Baekho es tonto con sus comeduras de cabeza y me encanta cuando Minki se considera ya un gay experimentado 😂 y cuando se ponen a hablar del socorrista me he muerto de la risa. El que me da penita es JR, deprimido xk esta sin novia y ahora a su hermanito le da por magrearse con su hyung. Sigue así oppa!!! Espero que subas capitulo pronto 😉😉😉😉 ^^

  2. Ahhhh que emocioooon !!!
    Llevaba tiempo esperando actualización y me alegra mucho volver a saber de ti y de tu fic !!
    Bueno primero que nada me encanta como esta avanzando el BaekRen :3 quiero ver más de ellos … Que Baekho deje de darle tantas vueltas a la cosa …. Porque se que es difícil pero naahh él ya está perdido jejejeje y pues Ren esta creciendo …. Ya puede ir mirándolo de manera difieren ….. Me da pesar con minhyun y con JR …. Los has pensado como pareja cierto ? Jejejeje es que no quiero que sufran más …. Aunque esta Aron … Pero bueno :3
    Gracias por actualizar ! Espero leerte pronto

  3. SI!!!!! :3 nuevo cap!!, me puse a gritar como loca cuando lo vi xD
    Me gusta q Ren sea un poco atrevido 🙂 XD y me encanta q a Baekho le den sus ataques de conciencia.
    Por otro lado, la relacion de Min y la de Aron esta por los suelos :c …me gustaria q Aron termine con Min o q encuentre a otra chica y este lo descubra 😮 *soy masoquista* uwu
    EXIJO JMin!! Lo deseo *Q* porfa no seas malita, incluye JMin en el fic ❤ yo se q ellos se aman :3

  4. XD OMG!! 😮 actualizaron el fic *corre a contarle a todo el mundo* wiiiiii
    BAEKREN is real :3 baekho y minki son super tiernos xD
    Me encanta la actitud de Minki jujuju creo q sera el “seme” xD beco el uke(? *asi funciona en mi cabeza* uwu
    YeiAr que esperas? NO TE DAS CUENTA QUE MIN ES TUYO!!? XD olvidate de Aron, el no volverá …

  5. siiiii actualizaciooooooon! 😀
    vamos Baekho ya lo aceptaste te enamoraste de Minki deja la estupidez!!!!
    yo no se como pero aquí tiene que terminar JR y Minhyun juntos jajaja
    espero puedas actualizar pronto 😀
    saludos ^^

  6. 🙂 BAEKREN EVERYWHERE? XD
    Seria genial si Joori le confiesara a Minki q lo ama <3_<3 *-* xD Okno …
    MinRon :c a Aron esta para traerlo a corea a orejasos(? %-) Minnie no podra con todo esto, necesita a JR :c

  7. ¡Great! Al fin has actualizado! Me encanta tu fic, es hermoso! Ya quiero que Baekho deje de torturarse mentalmente con que Ren es un crío, porque, ¿Quién rayos cree eso? Solo el, ya que es algo tonto, pero bueno, todo a su tiempo! No hagas sufrir tanto a Min! Haz que Aron lo visite en forma de sorpresa! O no se, pero no los separes, son una pareja hermosa… Jmin… Incluye algo de ellos, pero no arruines el MinRon! (Testamento de una MinRon shipper XD) Esta genial, siguelo!

  8. Baekho facilón! jajaja, aunque, ¿quién puede negarle algo a Minki?
    JR, espabila ya, eres un soso! Líate con Minhyun o algo! (sip, el MinRon está muerto).
    Espero que Tao folle y nos lo cuente con todo lujo de detalles 😛

  9. OH MY GOSH baekho es tan cabezotaaaa cuando se dara cuenta de que esta enamorado de minki ¿? ❤ pobre tao no ha tenido suerte y tan ligon que es hahahaha JR tus besos inocentes con minhyun no me los tragoooo el esta enamoradooooo ;p

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

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