Ámame Profe. 40: Corazones rotos.


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Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairings principales: BaekRen (Baekho x Ren) y Minron (Minhyun x Aron)

 

 

Aron despertó cansado, previendo un día duro, pero se levantó con una sonrisa mientras sacaba el móvil para mirar los mensajes nuevos, pensando en que decirle a Minhyun.

Trabajaba demasiadas horas y hacía días que ni siquiera dormía bien. Sobrevivía a base de cafés y estaba seguro de que así sería hasta final de mes. Pero tenía que ser así. Valía la pena, luego todo iría mejor.

Dejó el móvil sobre la cama mientras cargaba y se levantó con pesadez para vestirse.

Un mes – se decía mientras se vestía – Menos. Puedes hacerlo.

De vuelta a la cama casi tropezó con una de las cajas que ya había empezado a llenar. En el fondo de la habitación, bajo la bandera arcoíris que colgaba de la ventana a modo de cortina se apilaban montones más de cajas aún sin montar.

Se dejó caer sobre la cama, ya vestido, y cogió el móvil para mirar los últimos mensajes de Min.

Y se le desmoronó el mundo.

No… – murmuró sin aliento.

Se incorporó de golpe, mirando la pantalla sin pestañear, sin poder creérselo.

“Hemos terminado” Se le clavaba en los ojos como cuchillas.

No – murmuró de nuevo.

Al tercer “no” se le rompió la voz, dándose cuenta de lo que eso significaba.

– “No Min” – tecleó en respuesta – “espera” “no por favor” “Minhyun” “por favor…”

Lo dejó en cuanto se dio cuenta de que no había dado ni una tecla en su sitio. Lanzó el móvil con furia, que impactó contra el armario y cayó en dos piezas.

– ¡Mierda!

Dejó caer la cabeza entre las manos, mordiéndose el labio rabioso, sintiendo como tras los párpados le escocían lágrimas amargas.

Min… no… ¿Por qué?”

Se sentía furioso. Furioso consigo mismo por no haberse dado cuenta antes, por no habérselo dicho a tiempo, por haber sido tan idiota, por no haber reaccionado cuando se dio cuenta de que las cosas empezaban a no ir bien. Lo había querido mantener en secreto, sorprenderle plantándose delante de su casa cuando debía estar en el otro lado del mundo, sonriéndole con un abrazo que debía durar para siempre. ¿Que haría ahora con las cajas? ¿Con los billetes de avión? ¿Con todos esos miles de preparativos que llevaba tanto tiempo haciendo?

Se levantó y corrió hacia el despacho, donde estaba el ordenador, determinado.

Mamá, me voy a corea. – anunció con rabia mientras se encendía la máquina, apartando la silla a golpes.

Si ¿no? – le siguió ella preocupada. – Ya era eso.

No, me voy mañana.

Necesitaba ir. Sentía la imperiosa necesidad de correr al otro lado del mundo y abrazarle, suplicarle que le perdonase por haber sido tan idiota y haber dejado que sufriese tanto, suplicarle que le dejase volver a su lado, para despertar junto a él cada mañana y acostarse abrazados todas las noches, suplicarle que le besara de nuevo, fundiéndose con él, que aceptara de nuevo su corazón, uno que no estuviese echo pedazos.

Su perrito se paseaba entre sus piernas, reclamándole atención, pero le apartó de una patada sin ningún cuidado. Su madre cogió al animal en brazos y le miró con el ceño fruncido.

– ¿Es que ha pasado algo?

– Min ha… – “Ha cortado conmigo” quiso decir, pero no podía pronunciarlo, le temblaba la voz, no podía aceptar que fuese cierto. Se secó con el dorso de la mano las lágrimas que le empañaban los ojos y los fijó en la pantalla.

Había vuelto a abrir el mensaje, necesitaba comprobar que era real, que seguía allí, que no había sido una pesadilla. No lo era.

– Oh – murmuró su madre al leerlo. Dejó al perrito en el suelo y le abrazó por la espalda. – Lo siento hijo…

Y entre los brazos de su madre se desmoronó, llorando a mares.

– No puedo perderle… – murmuró entre sollozos.

– Lo sé cariño.

– Estaba tan cerca…

– Dile que vas a ir – le alentaba ella. – explícale que lo tenías todo preparado, que querías que fuese una sorpresa. Si el problema es que no estabas allí no creo que le venga de esperarte dos semanas más…

– Me ha bloqueado. – murmuró él con la voz rota. – Ha borrado todas nuestras conversaciones y ha bloqueado mi numero. – Hipaba, llorando como un bebé. – Y mi teléfono está roto…

– Shhht…

Le abrazaba con calma, con la ternura de una madre, sabiendo que no podía hacer mucho más. Miró la página que él había abierto, con vuelos hacia corea para ese día y el siguiente, nada que pudiesen pagar.

– Hijo, – le acariciaba el pelo con cariño mientras él lloraba y el pequeño animalito le mordía el pantalón aullando, reclamando su atención. – ya… ya tienes un vuelo reservado para ir para allá, habla con alguno de sus amigos o algo, para que le digan que irás. Te esperará.

Cerró los ojos, subiendo las piernas a la silla haciéndose una bolita, abrazando con fuerza los brazos de su madre. ¿Y si no? ¿Y si no le había dejado solo por la distancia? ¿Y si se había cansado de él? ¿Y si no quería volver a verle?

– Espero que si – murmuró con voz rota.

 

 

Minhyun despertó igual de destrozado. Se había dormido llorando y por un momento quiso mandarle un mensaje a Aron, pedirle disculpas y decirle que lo olvidase, que había sido un arrebato, que le daba igual esperarle, que le amaba.

Pero tenía que ser fuerte. Estaba cansado de esperar, de sufrir, de despertarse cada mañana ansioso por hablar con él y irse a dormir frustrado porque no, ese día tampoco había tenido tiempo.

“Asúmelo, se ha terminado” se dijo mientras recogía sus cosas y salía de casa.

No se sentía más aliviado que el día anterior, dejarle no había supuesto un gran cambio, seguía echándole de menos igual. No había esperado otra cosa, pero suponía que con los días se haría más llevadero. Si más no ahora ya no esperaba nada de Aron, solo poder olvidarle.

Encontró a Tao en la parada del bus, y este le saludó con una sonrisa hasta que vio su expresión.

– ¿Pasa algo? – le preguntó preocupado.

Minhyun se encogió de hombros, murmurando un “luego os cuento” y echó a andar siguiendo la riada de alumnos hacia el instituto. Pero Tao le detuvo, cogiéndole del brazo insistente.

– ¿Ha pasado algo con Aron?

Min se detuvo, suspiró, sintiendo que se le atragantaba decírselo. Su madre le había abrazado sin preguntar, su padre no le había oído llorar y su hermana ni siquiera estaba en casa, así que Tao era la primera persona a quien se lo decía, y pronunciarlo le daba incluso miedo, como si así fuese más definitivo.

– Ayer corté con él. – soltó sin más.

Tao le miró casi con devastación, abriendo los ojos como platos, pero le abrazó sin hacer ningún comentario y sin preguntar nada. Acto seguido se separó y sacó el móvil.

– ¿Estás en clase? – le preguntó al teléfono. – Pues sal, hoy no hay clase. Te digo que es importante. ¿Estás con Hyuk? Veníos los dos. Que si JR, que es importante te digo. ¡Que os piréis ya! os esperamos en la parada del bus.

– Tao… – murmuró Minhyun en tono reprochador cuando colgó.

– Hoy no se va a clase – le contestó este muy seguro. – Hoy toca curar un corazón roto.

Minhyun suspiró, casi divertido.

– Gracias – murmuró.

JR y Hyuk no tardaron mucho en llegar, corriendo y jadeando, preocupados.

– ¿Que ha pasado? – casi les gritó Hyuk al llegar. JR parecía directamente indignado.

– Mas te vale que tengas un buen motivo para…

– A callar. – le cortó Tao colgándose de nuevo la mochila al hombro para echar a andar calle abajo hacia el centro. – Nos vamos a las máquinas. O al karaoke, o de compras.

– ¿De compras? – Saltó Hyuk empezando a compartir la indignación de JR. Este ya no miraba a Tao, sino a Minhyun, captando su estado de animo y acercándose a él con cariño.

– ¿Estás bien?

Forzó una sonrisa mientras les informaba a él y a Hyuk, viéndose obligado a decirlo una vez más.

– Ayer corté con Aron.

JR se quedó sin palabras, cogiéndole las manos con fuerza. Hyuk murmuró un “wow” y un “lo siento” incómodos.

– Así que hoy nuestra misión es animarle y no darle ni un segundo libre para que piense en ello. – siguió Tao lleno de energía. – Vamos allá.

– No está bien saltarse clases por esto – le dijo JR sin ni pizca de reproche en su voz mientras caminaba pasándole un brazo por los hombros a Min. – Y menos tan cerca de los exámenes de acceso.

– JR, en la vida hay cosas importantes y cosas aún más importantes. – le soltó Tao con toda la diplomacia – Y hay amigos por los que vale la pena suspender los exámenes.

Y Hyuk decidió que la situación empezaba a sobrepasar sus niveles de azúcar.

– ¿A ti hoy te ha dado por sobredosis de pluma o que? – Tao le sacó la lengua con una mueca y siguió caminando sin más. – Y la próxima vez que te quieras saltar clase nos avisas y no venimos con el uniforme, que queda fatal.

– Cierto. – murmuró pillado en falta – bueno, podemos ir a mi casa y cambiarnos, os dejo ropa.

– Yo no me pongo ropa tuya, que la última vez me dejaste un jersey rosa.

– Eh, pero ligaste.

– ¡Con un tío!

– No especificaste género.

Minhyun casi sonreía mirándoles, olvidándose momentáneamente de sus propios problemas. Le dio las gracias a Tao otra vez y se abrazó más a JR mientras caminaban por la calle.

– A mi no me hicisteis nada así cuando corté con Gyuna – les recriminó JR medio en broma un rato más tarde.

– Ni punto de comparación – le soltó Hyuk riéndose.

– Tu cortaste con Gyuna por idiota. – añadió Tao. – Min se merece más amor.

Y Minhyun se rió, le dijo a JR que tenía que aceptar que era cierto y se dejó mimar el resto del día.

– ¿Cómo fue? – le preguntó más tarde JR mientras Tao perseguía a Hyuk por una tienda para enredarle una bufanda rosa brillante por el cuello.

– Simplemente estaba harto – respondió encogiéndose de hombros. – Llamé a Baekho y…

– ¿A Baekho? – se extrañó.

– Si. Necesitaba alguien que… no se, más lejano, que fuese más imparcial. Me dijo que si a mi me parecía lo mejor que le dejase, que no tenía porque sufrir innecesariamente por esto.

– ¿Baekho te dijo que cortaras con él? – repitió sorprendido.

– Me dijo que lo valorara y lo considerara – aclaró – pero que no me forzara a seguir aguantando como me decíais todos. Y la verdad es que mientras estemos en lados opuestos del planeta me parece lo mejor, porque esto no era una relación ni era nada y así como mínimo ya no espero nada de él.

JR suspiró, mirándole con pena.

– Si tu estás mejor…

– De momento no – respondió con una sonrisa falsa. – pero lo estaré. Ahora será más fácil.

 

Siguieron al torbellino en que se había convertido Tao durante todo el día. Comieron juntos e incluso después de comer aún estuvo dando la lata hasta que les dejó en el trabajo y él y Hyuk se metieron a ver una película, para aprovechar que estaban allí.

– Y además aprovecha y se monta la cita. – bromeó JR para Min una vez se fueron. – en fin, entraré yo también.

– Vale – le respondió un Minhyun mucho más animado que el de esa mañana.

– ¿Estarás bien?

– Creo que podré soportar un par de horas sin vosotros.

– ¿Seguro?

– Bueno…

Sonrió, y JR le devolvió la sonrisa realmente feliz de que al final hubiesen podido pasar un buen día, dentro de lo que cabía. Tal vez si que había sido lo mejor.

– Te quiero Min. – le dijo besándole en la mejilla antes de entrar.

Volvió a verle al salir del trabajo y le acompañó hasta casa, aunque él insistía en que no era necesario.

Sabía que no estaba bien, que no era algo que se pudiese olvidar tan fácilmente, que probablemente volvería a llorar cuando estuviese solo, pero el simple hecho de que le hubiese podido despedir con una sonrisa ya era mucho.

“¡Animo Min!”

En realidad le parecía fatal que hubiesen terminado. No tenía que ser. Minhyun y Aron era algo que parecía demasiado indestructible, casi como una unidad aunque fuese a todo un mundo de distancia. Y eso mismo habían estado discutiendo Hyuk y Tao cuando se metió en el chat que habían creado nuevo para hablar del tema sin Minhyun.

– “No me lo puedo creer” – decía Tao – “Pensaba que lo arreglarían.”

– “Todos lo pensábamos” – corroboraba Hyuk.

– “¿Entonces ya está? ¿Se acabó el Minron?” –

– “¿Minron?” –

– “Chicos” – se metió JR interrumpiéndoles – “Este viernes cuando salgamos del trabajo le he dicho a Min que iremos a Pantheon, para distraernos” –

– “Guais” –

– “¿Por qué Pantheon?” –

– “Porque si Hyuk, te aguantas.” –

– “No lo digo solo por mi, tu necesitas una novia también” – intentó ganársele para su causa.

Y se dio cuenta de que se había olvidado de si mismo durante todo el día, que había dejado de tener importancia, y que llevaba casi dos meses deprimiéndose por una estupidez mientras que Minhyun le había sonreído esa misma tarde.

“Que fuerte eres Min” Pensó con admiración.

Y de nuevo le dolió que hubiese tenido que terminar así, porque recordaba las miradas entre ellos y le dolía que ya no fuese real. “No es justo” se dijo.

Llegó a casa ya de noche, como siempre, pero aún se encontró a su hermano en el despacho del fondo jugando con la play.

– A dormir renacuajo. – le regañó. – ¿Sabe mamá que estás despierto?

– Nope. – respondió sin más mientras apagaba el juego. – Te esperaba.

– Anda – JR ya caminaba hacia su habitación, quitándose la corbata del uniforme. – ¿Y eso?

Minki se sentó sobre su cama, ya con el pijama mientras él se ponía el suyo. Le miraba serio.

– ¿Es verdad que Minhyun y Aron han cortado?

“¿Cómo…?”

– ¿Cómo sabes eso?

– Aron te ha mandado un mensaje.

– ¿Aron? – le preguntó sorprendido. Luego se dio cuenta. – ¿Por qué lees mis mensajes?

– Porque era de Aron – se encogió de hombros sin más. – Estaba en tu ordenador y se ha abierto solo.

– ¿Se ha abierto solo o lo has abierto porque era de Aron?

– Ash – respondió fastidiado. – Léelo y ya.

Suspiró y terminó de ponerse el pijama.

– Vete a dormir renacuajo – le dijo a su hermano mientras se dejaba caer sobre la silla del escritorio.

Minki le ignoró, levantándose y quedándose de pié junto a él mientras se abría su correo.

– ¿Es por esto que habéis faltado a clase hoy?

“Mierda.”.

– ¿Lo sabías?

– Sangmin ha venido preguntando por vosotros.

– ¿Lo sabe mamá?

– No, pero necesitarás un justificante.

“Y por eso odio saltarme clases”.

Se abrió su bandeja de entrada y vio el mensaje de Aron ya leído entre montones de correo basura de publicidad.

– ¿Cómo está Min? – le preguntó su hermano aún a su lado. JR simplemente se encogió de hombros con una sonrisa triste.

– Vete a dormir Minki. – le repitió con voz más suave mientras abría el mensaje – es tarde.

– Vale. Buenas noches Hyun-ah.

– Buenas noches – murmuró leyendo ya el mensaje de Aron.

“Te lo mereces” pensó mientras empezaba a leerlo. Por no hablarle, por dejar que fuese él a verle ambas veces, por no responderle los mensajes.

Pero ni siquiera podía seguir enfadado con él leyendo eso. No sabía porque pero estaba seguro de que si hubiese sido una carta a papel hubiese tenido manchas de lagrimones.

– “…Por favor, por favor. Sé que lo hice mal, sé que debí habérselo dicho que sido un idiota pero por favor habla con él. Le necesito, necesito hablar con él. Dile que quería venir, que lo tengo todo preparado, que vendré aquí para vivir con él y estar siempre a su lado, que le necesito. Por favor, por favor, por favor. He sido un idiota pero por favor ayúdame. Le amo. Por favor….” –

Suspiró y dejó caer las manos sobre el teclado aún sin saber que iba a decirle.

 

 

Al día siguiente Minki fue a buscar a Baekho al trabajo después de asfixiar a Minhyun a abrazos hasta que le habían tenido que apartar por acoso.

Baek le sonrió mientras terminaba de despedirse de sus niños y sacudió la cabeza con un suspiro cuando le guiñó un ojo.

– Deja de intentar ser sensual – le regañó cuando ya estuvieron fuera – Se te esta subiendo a la cabeza esto de ser modelo.

– ¿No te parezco sensual? – replicó el pequeño bromeando.

“Demasiado” respondió Baekho para si mismo.

– ¿Es cierto que cortaron por tu culpa? – le preguntó al fin cuando ya se alejaban por la calle.

– ¿Al final cortaron? – preguntó en respuesta sabiendo perfectamente a quien se refería.

– ¿Por qué lo hiciste? Eran Minhyun y Aron, eran perfectos, no tenían que cortar.

– Oye peque… – le cortó – Yo solo sé lo que me contó Minhyun, y él lo estaba pasando mal.

– Pero no tenían que…

– No le dije que cortaran, solo que lo valorara, que hiciese lo que creyese mejor, pero que dejase de torturarse. Él ha decidido por si solo, y si ha decidido esto tal vez es que es lo mejor para él.

– Pero ellos… – siguió insistiendo Minki. – Eran muy preciosos juntos. – Baekho se encogió de hombros. Apenas les había visto cuando estaban juntos y recordaba poco a Aron. – Además, va a volver…

– ¿Ah si? Pues Min no me dijo nada.

– Porque no lo sabe, iba a ser una sorpresa…

“Pues le ha salido muy mal” Se dijo Baekho.

Minki parecía triste por ellos, mucho, pero no le hizo sentir mal por ello. “Es solo un niño” se dijo “aún cree que el primer amor es para siempre”.

Le abrazó, pegándole a su costado mientras caminaban con una sonrisa, más contacto del que había iniciado él desde hacía semanas, y al instante se sintió nervioso notando su cuerpo cálido pegado al suyo.

– Estarán bien. – le dijo sin dejar que le turbara su proximidad – Ya lo verás.

Minki le miraba, y al final le devolvió la sonrisa, pasándole el brazo por la cintura para pegarse aún más. A los cuatro pasos Baekho tuvo suficiente y le apartó, con la excusa de que era incómodo andar y que estaban en medio de la calle.

Le acompañó hasta su casa, pero ni siquiera entró, alegando que tenía que ir al gimnasio. “Realmente debería ir”.

– Bueno, pero ven luego y te quedas a cenar.

– Yo también tengo mi propia casa ¿sabes?

Minki se quejó con una mueca y se acercó a él para darle un beso de despedida. Baekho le apartó.

– Estamos en medio de la calle.

– Pues entra.

Sonrió y le revolvió el pelo.

– Ale peque, haz tus deberes – le dijo mientras se iba. – Nos vemos luego.

 

Obviamente regresó al salir, pero solo porque Minki le llamó para repetir la invitación, esta vez con el apoyo de su madre.

– Wow Sunyoung – la saludó al entrar – Estás enorme.

Esta se giró hacia Yixing, sentado en el sofá con ella.

– ¿Ves? Esto es sinceridad, no tus “que no cariño, que estás preciosa”.

Él sonrió y levantó la mano para saludar a Baekho mientras ella se levantaba a darle un abrazo.

– Estás preciosa igual. – le dijo mientras la abrazaba, acariciando su tripita hinchada.

– Esa era mi frase. – se quejó Yixing desde el sofá.

– Minki está arriba – le informó Sunyoung volviendo a sentarse con él.

– ¿Haciendo deberes?

– Eso espero.

– Pues que siga – se encogió de hombros Baekho haciéndose un hueco a su lado. – ¿Que miráis?

– Cocina – respondió ella sin mucho interés. – ¿Sabes el dorama ese…? Pues se besó con el abogado.

– Oh. – exclamó Baekho siguiéndole la corriente.

– Si, si. – seguía ella – Y claro, él les vio. Van a tener lío para capítulos.

– Pues yo creo – se metió Yixing – que en el siguiente la besará él a lo “no beses a otros hombres, solo a mi”.

– Si, bueno, pero quedan como diez capítulos aún, no pueden hacer eso. Además, ella no está emocionalmente preparada para… – Sonó el teléfono, y Sunyoung se levantó a cogerlo. – voooy…

– ¿Cómo os habéis enganchado a eso? – le preguntó a Yixing mientras ella descolgaba.

– Lo echan durante nuestra hora de tele. – respondió sin más.

– ¡Niñooos! – llamó la madre a sus hijos desde el teléfono.

– ¿JR no estaba trabajando? – se extrañó Baekho.

– Ay, cierto, nunca me acuerdo. Crecen demasiado. – se disculpó Sunyoung mientras Minki asomaba por las escaleras.

– No nos llames “niños” mamá – se quejó – que ya somos mayorcitos. Además, JR no… ¡Baekho! – y bajó corriendo a abrazarle.

– Es tu padre al teléfono. – le informó Sunyoung mientras él aún bajaba las escaleras de dos en dos y con los brazos abiertos, giró y se dirigió al teléfono directamente, igual de entusiasta.

– ¡Papá!

Baek se rió, volviendo a sentarse y dejándole hueco a Sunyoung para que volviese con ellos también.

– Le echan de menos. – comentó.

El padre de los chicos hacía ya casi un año que se había ido a vivir a Londres, la tierra de su nueva esposa.

– Si, bastante. – corroboró ella – Por suerte llama a menudo. Y les han invitado a ir a verles este verano.

– Vacaciones en Londres, que envidia.

– No se lo digas que dirá que quiere que vayas de acompañante y que no le importa compartir la cama contigo. – bromeó su madre.

“Más quisiera” Pensó Baekho riéndose con ellos. “Él, no yo” puntualizó.

Le vibró el móvil en el bolsillo y cuando lo sacó vio un mensaje de JR.

– “¿Por qué le dijiste que cortase con él?” – Le preguntaba.

“El otro, ya estamos…”

– “No le dije que cortaran, le dije que lo valorara, fue él quien eligió” – tecleó en respuesta justificándose – “Además, no estaban bien” “Y Minki ya me ha metido bronca por esto”-

“Igual así cree que ya me ha regañado Minki y lo deja” Se dijo con falsa esperanza.

Pero no, aún estuvo recibiendo mensajes suyos durante un buen rato, intentando convencerle de que no debería haberle dicho eso a Minhyun.

“Niños…” Se dijo guardando el móvil.

– Por cierto – siguió Sunyoung un rato más tarde, oyendo aún a Minki al teléfono. – ¿Haces algo este sábado? – Él lo pensó un momento y negó. – Es que Minki tiene que ir a la capital a grabar el dorama ese, ya le llevan desde la agencia pero según el contrato debo acompañarle yo u otro adulto responsable, pero tengo una reunión y…

– Puedo ir. – Accedió sin problema – Además le hará ilusión, el otro día me retraía que aún no le había acompañado ningún día a la agencia.

– Si, eso pensé. – Además, verás modelos guapos. – le miró con una sonrisa cómplice que él respondió moviendo las cejas. – Eso sí, tenéis que salir como a las seis de la mañana.

– Uff – exclamó – bueno, se puede hacer.

– Gracias.

– Faltaría más.

Volvió a salir el tema durante la cena, cuando a Sunyoung se le ocurrió que le sería más fácil llevar a Minki a la agencia donde habían quedado para ir luego para la capital si este se quedaba a dormir en su casa.

– Vives más cerca, – argumentaba – y te ahorras tener que venir a buscarle primero.

Minki levantó la vista de su plato, sin decir nada, esperando la reacción de Baekho. La última vez que se había quedado a dormir a su casa se habían besado y habían dormido juntos. “Dirá que no”.

“¿Cómo le digo que no?” Pensaba Baekho. No podía decirle que no quería que su hijo de trece años se quedase a dormir en su casa por temor a no poder resistirse y besarle. Desesperadamente, durante toda la noche.

– Casi preferiría que no… – empezó aun pensando en una excusa. Sunyoung ya se sorprendió por eso y le miraba atentamente “mucho cuidado…” – He quedado para cenar con Hongbin mañana. – Se inventó al fin. –Desde que su novio de ha divorciado oficialmente casi ni le vemos y por una noche que podemos quedar…

– Oh, vale, pues nada, pásatelo bien – le respondió con total tranquilidad sin insistir más. – Tendrás que venir a recogerle temprano pues.

Baek se encogió de hombros, como diciendo “no es para tanto”. Vio que Minki, a su lado, le miraba fijamente.

Le interrogó luego, después de cenar, cuando ya se iba.

– No cenas con Hongbin, ¿verdad? – le había preguntado acompañándole hasta la puerta, saliendo con él a fuera mientras se ponía la chaqueta.

– No. – respondió sin más.

– No quieres que me quede a dormir a tu casa.

No era una pregunta, y Baekho no vio porque intentar negarlo.

– Preferiría que no – admitió con una sonrisa nerviosa.

– ¿Incuso si prometo no besarte?

Sus ojos negros reflejaban con la luz que les llegaba de dentro. Ya era casi tan alto como él, podía llegar a besarle sin apenas ponerse de puntillas, y los labios le brillaban.

– Eso estaría bien. – respondió Baekho. – Pero por desgracia yo no puedo prometer lo mismo.

Vio como los ojos de Minki se abrían un poco más, como sus labios de corazón se entreabrían para formar una pequeña “o”. Sintió el magnetismo que le tiraba hacía él y se alejó.

– Tu madre nos está mirando. – le dijo besándole en la frente. – Buenas noches Minki.

Se metió las manos en los bolsillos y se fue calle abajo, y Minki le siguió con la mirada con el corazón acelerado.

“Acaba de… ¿admitirlo?”

 

 

 

 

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el septiembre 25, 2014 en Ámame profe. Añade a favoritos el enlace permanente. 11 comentarios.

  1. Lo sabia!!! Llevaba capítulos sabiendo que Aron vendría, lo han de arreglar si o si TTnTT
    Soy la única que piensa que Hyuk se Liara con Tao en algún momento?? XD
    Por dios!!! Estoy deseando ver a Baekho acompañando a Minki a lo del dorama, fijo quebpasaran cosas (cosas pornosas) 😛
    Sigue así oppa!! ❤ ^^

  2. i know it !! aron se lo traia entre manos pero por kamisama que babo es por que no le dijo? apuesto que JR no le dira nada a min y terminara enamorado de el :s aaiishh LO ADMITIOOOOOO ya era tiempooooooooo *q* pero que lo beseeee total baek ya admitio que esta enamorado de minkiii ❤

  3. D: OMG!!! No me digan q ya se termina el MinRon! 😦 no puede ser D: Vamos Aron tienes que ir por él!! Y si encuentra otra persona?? :/T^T <\3 :c soy muy emotiva casi lloro 😥

    Minki es un amor ❤ pero como hizo para crecer tan rápido? XD que me pase el secreto 😀
    Pd: Sigo pensando que tao es hetero en el fondo? XDDDDDDDD OKNO ❤
    besos :*

  4. Woooooooooooooooo!!!!!!!!!! Asdasfdsfd MinRon *O* Ay Aron, eso te pasa por ir tan lento y no decir las cosas bien o.o asgfdgsasd pero seguro tendrán un dramático reencuentro y bastante emotivo(?) Se aman demasiado xD

    Y y… Quiero más BaekRen T.T asfdas hahahah Baek dejando con la boca abierta a Minki… me lo imaginé y por alguna razón me dio ternura o.o pero.. sigo queriendo más BaekRen T.T

    Sigue escribiendo!! Te deseo mucha suerte e inspiración! Muchas gracias por compartir tus historias con nosotr@s, no sé que sería de mi como BaekRen shipper sin ti T.T

  5. Me muerooooo con eso ultimoooo esa frase de Baekho me dejo *-*
    ya quiero ver que pasara en ese dorama seguro ponen a Minki a hacer algo que le de celos a Baekho
    waaaa ojalá haya acción del Baekreeeen T-T
    espero actualices pronto
    saludos ^^

  6. 😀 Me gustó mucho ^^ Amo el MinRon ¤ ❤ en especial si son historias super tristes y con un final trágico 😥 uwu
    Baekren, MinRon … y JR? ._. lo dejas alone porque es negro verdad?

  7. Vale estoy algo procupada al ver que ya es 9 de octubre y no hay actualizacion del fic. Quieres que muera de dolor verdad oppa? Oppa por favor pon un capitulo nuevo. No seas tan impuntual por faaaaaaa^^♡

  8. Ahhh…. Muero de desesperación cuando subidas el cap oppa!!
    Amo como va las cosas… Quiero ver más baekren *.* y el MinRon no puede acabar así… Conti please….

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

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