Ámame Profe. 41: Todos los gays se conocen.


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Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairings principales: BaekRen (Baekho x Ren) y Minron (Minhyun x Aron)

 

Había puesto como excusa que iba a cenar con Hongbin y los chicos, todo mentira, para que Minki no durmiese en su casa. Así que él fue el primer sorprendido cuando, ese mismo viernes por la mañana, Hongbin le mandó un mensaje para salir a cenar, con todos.

– “Pero solo a cenar ¿eh?” – les dijo – “que me tengo que levantar temprano al día siguiente” –

Así que al salir de clases no fue con Minki sino que se fue hacia su casa, para descansar un rato, ducharse, arreglarse, y reunirse con ellos en el restaurante de siempre.

– Hyoshin va a llegar tarde – Anunció Hongbin refiriéndose a su novio mientras se sentaban.

– ¿Es que va a venir?

– No me hagas esto… – se quejó Baekho dejándose caer sobre su hombro con gesto derrotado – No puedes dejarme con tres parejas.

– Si igualmente vendrá luego. – murmuró en disculpa – Tu no te quedas a Pantheon ¿verdad?

– ¿Te traigo unas velas? – se rió Wonsik ignorando a Hongbin.

– Tráele a Minki – respondió Jongin ganándose una mirada furibunda de Baekho.

– Menos bromas con el tema ¿vale? – le pidió aún mirándole con odio.

– ¿Pero te cabreas porque te lo has tirado? ¿O porque solo ha sido una vez? – Baekho cerró los puños y Kyungsoo cogió a Jongin para hacerle callar. – Vamos, tengo razón y lo estabais pensando todos. – se quejó.

– Pero es un tema delicado… – insistió Kyungsoo.

– De todos modos deberás planteártelo – se metió Hakyeon. – Esto empieza a ser serio.

– Empieza… – murmuró Wonsik.

Baekho suspiró, harto de aquel grupo que se llamaban a si mismos sus amigos y que aprovechaban cualquier excusa para sacar a colación el tema que más le dolía.

– No creas que no me lo he planteado. – respondió con un suspiro. – De hecho… Creo que empiezo a enamorarme de él…

Lo había dicho en un arranque, solo un comentario más, pero se dio cuenta de que era verdad, aunque se hubiese negado a verlo hasta entonces.

– Wow.

– Al fin.

– No. – Replicó Baekho de nuevo, exasperado – esto no debería estar pasando.

– Todos sabíamos que terminaría pasando. – intentó consolarle Hongbin con una mano sobre su hombro.

“Si” admitió para si mismo “Siempre lo he sabido, aún así…”

– Pues está mal. – insistió – Nos llevamos dieciocho años, – les dijo repitiendo el mismo argumento que llevaba años repitiéndose a si mismo – es un crío.

– Eh, – se metió Hakyeon – mis tíos se llevan diecisiete y nunca le ha importado a nadie. El problema es que de momento es muy pequeño, pero crecerá.

– Me siento muy pederasta…

– Bueno, – se rió Wonsik – un poco…

– Pero él mismo te lo ha pedido, – siguió Kyungsoo – hace años que insiste, tiene claro lo que quiere.

“¿Por qué quiere esto?”

Llevaba años intentando que ese niño dejara de parecerle sensual, o seductor, o atractivo, o cualquier cosa que le hiciera desear besarle y estrujarle entre sus brazos para no soltarle, que le hiciese sentirse sucio y corrupto. Pero poco tenía que hacer, porque Minki era seductor. Era sensual, era atractivo, y era convincente. Tenía miles de armas para conseguir lo que quería, y le quería a él, y avanzaba paso a paso con una tenacidad devastadora. No había tenido ninguna oportunidad de escapar de él.

¿Pero porque se había encaprichado Minki con él? Era una locura, nada más que una locura que duraba ya demasiados años y que, al final, y en realidad desde el principio, le había atrapado.

– Es demasiado joven para tener nada claro. – suspiró.

– Eh, eso me suena demasiado a lo que nos decían nuestros padres, – se quejó Wonsik medio en serio – al “solo es una etapa” por el que nos fugamos de casa.

No pudo evitar reírse.

– Tú te fugaste de casa.

– Tu también. – insistió Wonsik.

– Yo me fui a estudiar fuera – Especificó Baekho – y me busqué un apartamento lejos de mis padres que me podía pagar, no me presenté en casa de un desconocido diciéndole “hola, ¿me puedo quedar a dormir?”

– Ah, es que mi mejor amigo tenía la casa ocupada. – se quejó. Jongin se encogió de hombros, como si no fuera con él y Hongbin levantó la cabeza indignado.

– ¿Y yo que?

– Hacía poco que nos conocíamos, – se disculpó Wonsik – no había confianza.

– Claro, siempre es mejor irse a casa de un extraño.

– Va, va, no os quejéis, – siguió Wonsik fastidiado – que gracias a eso nos hicimos amigos.

– Ash… – suspiró Baek – ni siquiera se porque te dejé entrar…

– Ni yo – se rió – que tiempos aquellos…

Más tarde, aprovechando que Hongbin había ido al baño, Kyungsoo se sentó un momento a su lado para hablarle.

– No va a rendirse – le dijo serio. Baekho le miró algo cansado, sabiendo perfectamente de que hablaba y preguntándose porque no dejaba el tema ya. – Yo he tardado veinte años en conseguir esto – le dijo abarcando a Jongin con un gesto. – No se si él va a ser tan paciente como yo, pero no tardará veinte años en conseguirlo, y lo sabes. No va a rendirse.

– Lo sé – respondió – Aún así… necesito algo más te tiempo. Tiene trece años solo.

– Tomate el tiempo que necesites – siguió Kyungsoo. – Solo que sepas que tarde o temprano va a pasar.

– Lo sé – repitió. – siempre lo he sabido.

A base de insistir consiguieron convencer a Baekho para que les acompañara a Pantheon aunque fuese a tomarse solo una copa. Pero una se convirtió en dos y cuando iban por la tercera le pareció ver a JR y sus amigos.

– ¡Hey! – les saludó viendo que se acercaban a saludar.

– ¡Hey Hyung! – respondió JR. – ¿Que haces aquí? Pensaba que mañana te tocaba madrugar.

– Ya – asintió fastidiado. – Me han enredado estos cabrones, ahora me iré.

Minhyun, detrás suyo, saludó también con una sonrisa forzada y ojos tristes. Recordó como tanto JR como Minki le habían retraído que le hubiese dicho que cortase con Aron. “¿Es mi culpa?”

Se sintió casi obligado acercarse a darle un abrazo, y sintió como él retrocedía cohibido.

– ¿Acosando sexualmente a menores? – se rió Wonsik detrás suyo. Se giró a fulminarle con la mirada y enseñarle el dedo, para luego volver a girarse hacia los pequeños y justo alcanzar a ver como alguien les saltaba encima abrazándoles a él, a Minhyun y a JR.

– Holaaaaaaa.

“Ya decía yo que no podía estar lejos” Pensó Baekho.

– Tao, acabamos de llegar – le regañó JR sacándoselo de encima – ¿Ya vas borracho?

Hyuk estaba detrás, con las manos en los bolsillos y encogido sobre si mismo como si intentase evitar entrar en contacto con el mundo que le rodeaba.

– No voy borracho – se quejó el primero – pero si reparten amor me uno.

– Uy, pues de Baek no esperes mucho – se metió Jongin colgándose de su hombro – que está pillado.

Mientras suspiraba y ponía los ojos en blanco Tao se le quedó mirando fijamente.

– Yo a ti te conozco… – murmuró.

“¿En serio? ¿¿¿TAO TAMBIÉN???”

– Juro que no me lo he follado – prometió Jongin mirando a Baekho desconcertado. Pero Tao ya no les miraba, había desviado la vista a la izquierda de Jongin, por donde aparecía Kyungsoo atraído por el jaleo.

– ¡¿D.O.?!

– Oh. – murmuró él. – ¿Tao?

– ¿Os conocéis? – preguntó Baekho poniendo en palabras lo que todos pensaban.

– De internet – explicó Tao.

– ¿Te metes en chats de citas Kyungsoo? – se rió Wonsik aún desde detrás con una copa en una mano y Hakyeon en la otra.

– ¿A ligar con niños? – insistió Baek.

Kyungsoo se giró a mirarle con los ojos como platos, no fue el único.

– Que precisamente tu digas eso…

Su grupo en general estallaron en risas, obviando tal vez a Hongbin que estaba en el fondo besándose con su novio, mientras los pequeños se miraron entre ellos sin saber que decir, JR algo incómodo de estar allí, al fin y al cabo hablaban de su hermano y era algo que realmente no quería saber.

Así que decidieron irse, separarse por su lado hacia la barra para pedir algo. Hyuk se dejó caer en una de las sillas, de morros.

– Anda Hyuk, no me seas así – le regañó Tao más tarde mientras se trasladaban a uno de los bancos de la sala grande. – Que cuando vamos a Zenit yo ni me quejo, de vez en cuando también me toca a mi ligar.

Suspiró, resignado, teniendo que aceptar que tenía razón, y aceptó el vaso que Tao le pasaba.

– La próxima vez no vengas y ya – se metió JR – no te obligamos a venir.

– Tu deberías estar conmigo – se quejó.

– A mi me da igual.

– Terminarás volviéndote de la secta.

– Deja de quejarte y ven a bailar conmigo. – saltó Tao tirando de él. – Vamos.

– No voy a bailar…

Consiguió arrastrarle, no más de cinco minutos, tampoco consiguió que el chico en el que se había fijado nada más entrar quisiera bailar con él. Aunque si que quiso bailar con Hyuk, y de paso meterle mano, lo que hizo que volviese corriendo hasta su sitio como un cohete.

JR estalló en carcajadas al ver su cara al volver, incluso Minhyun no pudo evitar reírse.

– ¡Es que te meten mano sin ni pedir permiso! – Se quejaba indignado y asustado.

– ¿Y que sueles hacer tu?

– ¡Es diferente!

Charlaban y reían, Tao sacó a Min a bailar también, murmurando un “¿A que te encuentro un novio mejor que Aron?” Mientras le arrastraba.

“Mala elección de palabras” pensó JR para si mismo mientras se iban.

No encontraría a nadie que para Minhyun fuese mejor que Aron, de hecho, tan pronto no encontraría a nadie.

Hubiese dado cualquier cosa por decirle que iba a volver, explicárselo todo y verle feliz otra vez, pero no podía hacerlo. Tampoco estaba seguro de su reacción.

“Dos semanas” se dijo. “Solo dos semanas”.

Y mientras Tao y Min seguían bailando y Hyuk refunfuñaba JR se fijó en que un chico le miraba desde la pista. Le sonrió y le aguantó la mirada, y JR bajó la vista a su bebida confundido. “¿Intenta ligar?”

Volvió a buscarle, no fue difícil pues llevaba una camiseta de un amarillo fosforescente que casi arrancaba los ojos.  Y porque seguía mirándole. El chico se dio la vuelta en cuanto vio que volvía a mirarle, dándole la espalda y girándose hacia otro chico que bailaba cerca de él, más alto que él y exhibiendo el torso desnudo. Le susurró algo al oído y este segundo se giró a mirar también a JR, sonrió con malicia y le respondió también gritándole al oído.

“¿Se ríen de mi?” Pensó sin saber muy bien que imaginarse.

Solo por rebeldía siguió aguantándole la mirada, y él se la devolvía mientras bailaba restregándose en su compañero, con el culo contra su cadera y las manos del más alto colándose por las anchas mangas de su camiseta.

Y le seguía mirando. Incluso el segundo le miraba, levantando la cabeza del cuello de su amigo. Amante, novio, ligue, lo que fuera.

“¿Por qué me miran?” Se preguntaba ya empezando a cabrearse.

Era extraño, demasiado extraño, y cuando ya no pudo soportarlo más dejó su bebida al lado de Hyuk y se levantó, yendo para allá para preguntarles a esos dos que puñetas les pasaba.

– Hey, ha venido – le decía el de la camiseta fosforescente a su amigo cuando llegó allí.

– ¿Por qué me miráis? – les preguntó tajante.

– Eres muy guapo. – siguió el mismo acercándose a él y rodeándole.

– Quiere proponerte un trío. – intervino el otro. “¿Así tal cual?” Le miró asombrado “¿¿¿Pero estas cosas pasan???”

– Anda, que me lo vas a asustar. – se rió el primero, ahora a su espalda. Se giró de golpe, teniendo muy claro a cual de los dos no quería darle la espalda. – Mira que eres guapo, cabrón… – murmuró alargando la mano para acariciarle la mejilla.

No supo porque no se apartó, ni porque dejó que le acariciara los labios con el pulgar mientras el otro se acercaba a él. No pegándose por completo, pero le podía sentir contra su espalda.

Tendrían unos años más que él, tampoco muchos. El de detrás suyo, sin camiseta y con los pantalones de chándal holgados por debajo de la línea cadera era realmente guapo, o es lo que sabía que hubiese dicho Tao de haberle visto, cosa que esperaba que no pasara. El de en frente no era tan apuesto ni de lejos, pero resultaba atractivo en cierto modo, tal vez por el piercing en el labio, tal vez por el look despeinado, tal vez por la sonrisa lasciva.

No supo que estaba haciendo allí, entre esos dos tíos. Tampoco supo porque no se sentía incomodo, porque esa voz en su cabeza que debería estarle diciendo que huyera bien lejos estaba extrañamente callada.

“Es una oportunidad de oro” decía en cambio otra voz que inevitablemente sonaba como la de Tao “¿Que puedes perder?”

“¿Mi virginidad?”

El chico del piercing en el labio se acercaba a él, con su sonrisa traviesa y una erección bajo el pantalón, si retrocedía chocaba con el pecho desnudo del otro chico, cuya piel brillaba sudorosa bajo las luces de la discoteca.

“¿Y porque no?” Se dijo “¿Que tiene de malo?”

Si alguien llegó a responder esa pregunta el alcohol no le dejó oírlo, el alcohol o el piercing que ahora rozaba sus labios mientras una lengua se introducía en su boca y rozaba la suya.

Gyuna nunca había sido tan descarada, tan lanzada. Esperaba que él la besara, correspondía los besos y poco más. Era cariñosa y dulce, nunca fogosa, y aunque no supo hasta ese momento que había echado de menos esa pasión devolvió el beso con ganas, casi mordiéndole, pegándose contra el pecho del otro que le rodeaba con sus brazos atrayéndole hacia él, mordiendo su oreja y bajando hasta su cuello.

Se separó del primero, el más bajo, con su camiseta fosforescente y su piercing en el labio, rompiendo el beso para coger aire y dejar que esa corriente eléctrica que recorría su cuerpo mitigara antes de volver a atacar. Pero no le dieron tregua. El más alto, desde detrás, le giró la cabeza para llegar a besarle mientras desde delante el otro se pegaba a él y reseguía su espalda hasta su trasero, por dentro el pantalón, desabrochándoselo. Unas manos le subieron la camiseta hasta la clavícula, acariciando su pecho mientras otras apretaban su trasero empujándole contra una erección que se le clavaba en el muslo y sobre la suya propia. Unos labios presionaban los suyos mientras otros acariciaban su cuello, junto a unos dientes que al día siguiente aún estarían marcados ahí.

Sucumbía ante las sensaciones, ante el roce ansioso de esos dos amantes fortuitos de los que no sabía más que sus caras y a duras penas, y no le importó. Disfrutaba las caricias que apenas alcanzaba a devolver, correspondía los besos de forma torpe, acariciando lenguas con su lengua, mordiendo labios con sus labios. Se dejaba llevar, y lo disfrutaba, sabiendo que aunque jamás se hubiese imaginado en una situación así no se arrepentiría al día siguiente, o no creía que fuese a hacerlo.

No lo creía hasta que las manos del chico del piercing, el que seguía frente a él marcándole los dientes en el cuello se metieron por debajo de sus calzoncillos y le acariciaron directamente. Gimió sin poder evitarlo, más excitado de lo que le hubiese gustado admitir, pero a la vez se dio cuenta de que debía poner unos límites.

“Si les dejo me desnudarán aquí en medio” Se dijo. Estaba seguro de que serían capaces. “Tal vez un poco demasiado para mi primera vez con otro hombre…”.

Tubo que hacer un esfuerzo mayor de lo que imaginaba para separarse de ellos, apartarles y apartarse él , murmurar una disculpa e irse hacia el baño con toda la compostura de que fue capaz mientras volvía a abrocharse los pantalones para encerrarse en uno de los cubículos que por suerte encontró vacío y dejarse caer contra la puerta llena de pintadas, respirando agitadamente y con las piernas aún temblándole.

– Buuuuuf… – suspiró dejándose caer sobre sus rodillas. – Wow.

Le sonó el despertador justo cuando empezaba a conciliar el sueño. “Hoy va a ser un día muy duro…” Pensó Baekho parándolo y poniéndose en pié.

Fue a ducharse, aún con el sudor y cansancio de la noche anterior junto con un penetrante dolor de cabeza en las sienes.

“Es la última vez que les hago caso” se dijo. “Nunca más”. Pero había valido la pena aunque solo fuese por haber visto a JR con… con esos dos… “y vaya dos”…

Casi no se lo había creído al verlo, ahí en medio de la multitud. No era raro ver parejas metiéndose mano en Pantheon, tampoco era raro ver a gente sin camiseta o sobrepasándose un poco con los cariños que uno consideraría adecuados darse en público, pero ver a un grupo de tres dándose el lote de esa manera frenética… Eso era algo digno de admirar. Y descubrir que en medio de ese torbellino de lujuria se encontraba ni más ni menos que JR, el siempre perfecto y responsable JR que en su vida había roto un plato fue, más que un shock, una agradable sorpresa del destino.

“Lo sabía” había pensado al verlo “Sabía que terminaría saliendo del armario”. Y con esa mezcla de orgullo e incrédula estupefacción buscó al resto de sus amigos, para comprobar sus reacciones y, en caso de que no se hubiesen dado cuenta por ellos mismos, avisarles del espectáculo que se estaba desarrollando ante sus ojos. “Seré un mal hyung por esto?” Se preguntó mientras llamaba a los chicos y les señalaba en dirección al trio. Tampoco le importaba, era demasiado épico como para reprimirse las ganas de gritarle al mundo que el mayor de sus niños también era gay.

“¿También?” “Si, supongo que si”

Tao había aplaudido, con los ojos como platos, Hyuk había dejado caer la cabeza sobre la mesa, con aire derrotado preguntándole al universo porque esos eran sus amigos. Minhyun, turbado, solo había murmurado un “wow” y había vuelto a desviar la mirada.

“¿Será verdad lo que dice Tao de que están destinados?” Se preguntó ya en el coche camino a recoger a Minki “¿Entonces porque tanta coña con lo de Aron?”

Desechó la idea y supuso que habría sido solo el shock, y es que no era para menos, porque había pasado del insistente e insaciable “que no, que soy hetero” a estrenarse con no uno sino dos chavales bien formados en medio del antro más gay de corea.

“Será la siguiente victima de Jongin” Pensó justo antes de recordar que ahora ya no era el solterón de oro sino un novio devoto. Y menudo cambio. Resultaba casi tan empalagoso como Wonsik en sus primeros días de noviazgo. O de matrimonio. Demasiado para él, como si quisiera devolverle a Kyungsoo todos esos años de espera.

“No va a poder compensarle por tantos años” Se dijo sintiendo lástima del pobre Kyungsoo que había ido a enamorarse de un imbécil como él. Como amigo era muy grande, y como amante ocasional suponía que incluso más, pero como novio dejaba mucho por desear. O eso había supuesto siempre. La verdad era que Kyungsoo parecía contento y que, viéndolos desde fuera sin conocer su historia parecían una pareja perfectamente feliz.

“Otra”.

Llegó a la casa y aparcó en frente, corriendo hacia la entrada para no tener que coger la chaqueta. Minki ya estaba despierto, más de lo que esperaba poder estar él en todo el día, hecho un torbellino de nervios y energía que le saludó con un beso que no pudo esquivar justo antes de que su madre saliera de la cocina con la bolsa de los bocadillos que tenía que llevarse.

– ¿Lo tienes todo? – le preguntó mientras él se abrochaba la chaqueta. Asintió, enérgico y entusiasmado, y Baekho reprimió un bostezo.

– ¿JR no ha vuelto aún? – le preguntó. Ella negó con la cabeza y se encogió de hombros.

– Hasta las siete no voy a preocuparme. Además, que igual se queda a dormir en casa de Minhyun.

“Mientras sea en casa de Min…” “Menuda pieza…”

Sacudió la cabeza para dejar de pensar en ello y le aseguró a Sunyoung que vigilaría bien a Minki.

– No le quitaré la vista de encima.

– Estoy segura – respondió ella – que vaya muy bien bebé. – le deseó con un último abrazo – esfuérzate mucho.

– ¡Si mamá!

Se metió en el coche corriendo, entusiasmado, y Baekho le siguió arrastrando los pies.

– Cinturón. – le recordó.

– Siii…

Se sentaba muy recto, emocionado, sonriendo. Miró a Baekho que arrancaba ya el coche frotándose los ojos y se rio de su cansancio.

– Haces mala cara – le dijo.

– Estoy entre borracho, dormido y resacoso – confesó.

– Se alargó la noche ¿eh? – se rió el pequeño.

– Seh… – seguía frotándose los ojos, y Minki pensó que era una lástima que fuesen a pasar todo el día en la capital, porque iba a estar muy vulnerable… – Se desmadran – seguía explicando él – y son una risa. Pensaba que no porque ayer estuvieron las tres parejitas, pero al final me lo pasé bien.

Baekho seguía hablando y Minki miraba sus labios fijamente. Hablaba lento y pesado, arrastrando un poco las palabras y parpadeando mucho. Por más ilusión que le hiciera lo del dorama estuvo a punto de decirle que diera media vuelta y fuera a su casa, que durmiera y pasarse todo el día tumbado a su lado, viéndole dormir. Parecía un buen plan.

“¿Si le beso estando dormido cuenta como un beso?”

Sabía que no podía hacer algo así, pero se moría por volver a sentir sus labios, por tener de nuevo oportunidad de atacarle y derribar sus defensas. Sabía que podía hacerlo. Y lo echaba de menos.

Había rememorado en su mente cada segundo de esa noche. El recuerdo empezaba a deformarse, los detalles habían desaparecido, pero recordaba las sensaciones, recordaba la saliva caliente de Baekho en su lengua, recordaba sus manos fuertes entre sus piernas, recordaba el estallido casi eléctrico cuando se había corrido entre sus brazos. Lo había rememorado tantas veces estando solo en su habitación que empezaba a parecerle surrealista. Baekho no hablaba sobre eso, como si no hubiese ocurrido. Pero había pasado. Y necesitaba que volviera a pasar.

– ¿Me puedo quedar a dormir en tu casa esta noche? – preguntó interrumpiendo lo que fuera que Baekho le estaba contando.

Él le miró serio, con esa expresión de pesadez y de martirio que Minki ya se sabía de memoria.

– No, voy a dejarte en tu casa cuando volvamos – le repitió casi automático.

Se cruzó de brazos, sabiendo que no valía la pena insistir en ese momento.

Llegaron ante la agencia y dejó el coche en el aparcadero, aún vacío a esas horas. En la recepción esperaban cinco chicos más. Jason, su amigo, saltó a abrazarle en un torbellino de pelo rosa.

– ¡Rennieeee!

– Jajajaja – se reía el pequeño – ni que no me hubieras visto en años.

– Una semana sin verte ya parece una eternidad – le respondió poniéndole un mechón de cabello tras la oreja.

“¿Que?” Les miraba Baekho a cuadros “¿Pero y este rollo tan gay…?”

– Pensaba que éramos cinco – cortó Minki volviendo a despeinarse antes de que Baekho pudiese plantearse nada más.

– Si, porque él…

Jason no llegó a responder. Taehyun, su compañero y la estrella de la agencia en ese momento se levantó del pequeño círculo donde estaba con los demás y fue a saludarles.

– Hola Ren – le sonrió. – Ven, creo que tu aún no conoces a mi novio.

Uno de los otros chicos se levantó a saludar, el que aún no conocía, los otros eran Hoon y Yoon, sus compañeros.

“¿Es gay?” Se exclamaba Minki interiormente mientras le deba la mano y le sonreía “Tiene novio y a todo el mundo le parece bien”. Ya le adoraba antes, pero aún subió más puntos por eso.

– El director Kim dice que está viniendo – le informó Taehyun. Minki asintió y luego se dio cuenta de que estaba mirando detrás de él, a Baekho, que se había quedado junto a la entrada.

– Oh, creo que aún no conoces a mi novio… – empezó repitiendo sus palabras. Taehyun le miró un segundo para luego volver a mirar a Baekho con ojos como platos, igual que los otros cuatro.

– Minki – le regañó este acercándose para saludar. – Soy su responsable legal hoy. – añadió para los demás.

– Es mi hyung – aclaró Minki – un amigo de la familia.

No le gustaba decir eso. Baekho era su novio y podía irse acostumbrando a la idea porque no iba a ceder en eso. Tampoco quería cabrearle, no con esa cara de agotado que llevaba.

El director Kim no tardó mucho en llegar con la furgoneta que iba a llevarles a la capital. Bajó de ella para saludarles y hacerles entrar y cuando se encontró cara a cara con Baekho ambos se detuvieron.

– ¿Baek? – preguntó el director.

– ¡Key! – medio exclamó Baekho.

El llamado “Key” estalló, casi saltando eufórico de repente, Baekho retrocedió abrumado.

– ¿Que tal? ¡Cuando tiempo!

– Ya te digo… desde que desapareciste…

– Pst… – bufó riéndose – como que me echasteis de menos.

– Bueno…

– ¿Os conocéis? – les interrumpió Minki medio dentro de la furgoneta, curioso.

– ¡Pues claro que nos conocemos! – respondió Key con su energía habitual. – Es mi ex.

“¿¡¿QUE?!?”

Baekho resopló, poniendo los ojos en blanco.

– No lo digas como si hubiese sido un gran que…

– ¿Es que para ti no fue importante? – fingió indignarse con los brazos en jarras antes de estallar en carcajadas. – ¿Bueno, y que haces aquí? – le preguntó ya subiendo a la furgoneta detrás de él. – ¿Vienes con Minki? Oh… – exclamó sin esperar respuesta. Luego sonrió lascivamente. – Cada día bajas más tus límites de edad ¿eh?

– ¿Que? – se quejó Baekho esperando no haber oído bien. – ¡No es nada de eso!

– ¿Sigues igual de testarudo?

Se reía, y Baekho suspiró, demasiado acostumbrado ya a esas bromas por parte de sus amigos como para que le importara ya otro frente más.

Se acomodó con Minki a su lado, en el primer asiento cerca del del copiloto donde estaba Key y dejando que los jóvenes modelos se sentaran detrás.

– ¿Y que hay de los chicos? – siguió preguntándole el Director Kim Kibum. “Y pensar que era Key…” se decía Baekho aún asombrado.

– Muy bien. Wonsik se ha casado. – le explicaba – no legalmente, con otro tío.

– Ah, ya decía yo…

– Y Jongin y Kyungsoo están juntos.

– Wow. Al fin.

– ¿De que os conocéis? – volvió a insistir Minki antes de que divagaran en conversaciones sobre viejos tiempos.

Baekho le miró, como planteándose que decir.

– Es una historia muy larga…

– No tanto – replicó Key.

– Hombre, no está mal… – Minki volvió a insistir, así que se lo contó. – Estuvo saliendo con Wonsik hace años – le dijo – estuvieron un par de meses creo.

– Si, algo así.

– Pero luego cortaron porque se lió con Jongin.

– Valió la pena – puntualizó Key con una sonrisa. Baekho sonrió cansado, negando con la cabeza, luego siguió explicando

– Luego nos reencontramos un tiempo más tarde y…

– Nos liamos – Key se señaló a si mismo y luego a Baekho para puntualizar.

– Estuvimos saliendo un tiempo

– No mucho

– Apenas un par de semanas

– Si. – admitió – No funcionó.

– Y cuando cortamos estuvo saliendo con Kyung. – siguió Baekho encogiéndose de hombros.

– ¿Con Kyungsoo? – se sorprendió Minki.

– Sep. – asintió – Bastante tiempo.

– Casi medio año. – puntualizó Key.

– ¿Y porque cortasteis?

– Se acostó con Jongin. – se rió Baekho otra vez.

– Y valió la pena. – volvió a insistir el director.

– Fue cruel – le recriminó Baekho. – Sabías que estaba enamorado de él.

– Pues eso, – insistió – era mi novio, no debía estar enamorado de él.

– Ash… – Negó Baekho sin animo de discutir – luego desapareció – siguió explicando para Minki, que miraba a su jefe con ojos como platos al igual que el resto de chicos que escuchaban la conversación a escondidas.

– Nos hemos cruzado alguna vez en Pantheon desde eso. – siguió Key ignorando a sus modelos.

– Si, pero no mucho. Ahora hacía tiempo que no. – Baekho le miró curioso, dejando implícita la pregunta.

– No voy mucho desde que estoy con Seop. – respondió encogiéndose de hombros.

– ¿Seop?

– Hola. – saludó el conductor desde el volante. Key le sonrió y le pasó la mano por el cuello con gesto cariñoso.

– Oh, – se sorprendió Baekho fijándose en él por primera vez. “Si, muy gay también” se dijo a si mismo analizándole – Pues me alegro por ti. – le sonrió sincero.

Estuvieron divagando en el pasado un rato más, pero pronto Baekho se disculpó con un bostezo diciendo que se moría de sueño y se acomodó en su asiento para echarse una siesta. Minki, atento a su conversación hasta entonces, se giró para hablar con los chicos detrás, escuchar lo que Taehyun les explicaba de las otras veces que había ido al rodaje, ya que él ya aparecía como secundario recurrente en el dorama. Aún así tampoco se quedó mucho. Allí les explicarían de nuevo lo que tenían que hacer y todos pronto se cansaron, cambiando a otros temas o aislándose del grupo. Minki les dejó y volvió con Baekho, acurrucándose entre sus brazos. No debía dormir aún pues los abrió para abrazarle y retenerle entre ellos.

“Que cálido” Pensó Minki cuando le abrazó. Hacía años que no le abrazaba así, relajado, sin barreras entre ellos, solo para abrazarle, para tenerle entre sus brazos porque es donde debía estar.

“Que cursi estás Minki…”

Se acurrucó entre su cuerpo, con la mejilla contra su pecho. No creía que los nervios le dejaran dormir, pero se dejó mecer por el ronroneo del motor y las voces de sus compañeros, por las respiraciones de Baekho y los latidos de su corazón.

Aparcaron ante el plató diez minutos antes de las nueve, a tiempo según sus apretados horarios y el director Kim les gritó para despertar a los que se habían dormido y hacerles bajar. Minki sacudió a Baekho para que despertara, soltándose del abrazo en el que casi había caído dormido también.

Hyung… – murmuró sacudiéndole el hombro mientras se frotaba los ojos.

Baek bostezó, aún más dormido que despierto, y Minki sonrió malicioso mientras se acercaba a él y le besaba en los labios, muy rápido, solo probándole a despertar. Pero Baekho volvió a envolverle entre sus brazos, medio dormido, reteniéndole para que no se apartara, correspondió el beso y lo alargó, moviendo sus labios contra los suyos, mordiéndolos suavemente.

Al separarse Minki estaba completamente sonrojado. Baekho desubicado. Se dio cuenta de lo que acababa de hacer mientras le miraba a los ojos y oían ya desde fuera la furgoneta la voz insistente de Key.

– ¡Ren!

– ¡Voy! – respondió incorporándose aturdido, golpeándose con el techo del coche y volviendo a bajar para besar a Baekho de nuevo, con más fuerza esta vez pero separándose más rápido.

Bajó del coche corriendo y oyó como le seguía sin decir palabra. Se juntó con los chicos, dejando que Jason le pasara un brazo por los hombros.

– ¿Iba en serio lo de que era tu novio? – le preguntaba asombrado.

Minki no pudo más que reírse, sin saber que responder a eso.

“Pronto…”

 

 

 

 

 

Voy SUPER ocupada así que simplemente subiré capítulos cuando pueda, (que básicamente ya es lo que hago XD)

os quiero ❤

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el octubre 16, 2014 en Ámame profe. Añade a favoritos el enlace permanente. 12 comentarios.

  1. Sabía que acabaría cayendo. ¡Lo sabía! xD
    Pero no me esperaba esto. “¿Estas cosas pasan?” Estas cosas solo te pasan a ti, querido. Tienes una suerte… que por cierto, vaya espectáculo. Quien los hubiera visto… e-e

    En otro orden de cosas, Baekho sigue su lucha personal contra la pedofilia (cada vez con menos ganas), Key se ha tirado a media población gay y todos se conocen entre ellos cual mafia organizada (?). Eso también ha estado bien.

    ¿Ya he hablado de JR? xD Es que chica, joder… con lo modosito que es. Aunque esos son los peores, he oído. Va a acabar haciendo orgías jaaajajaja

    En fin, buen capítulo. Espero el siguiente (si metes a JR en otro trío te dejo que tardes hasta un mes si quieres xDDDDDD)

  2. Peroquémonospordiosssssssss
    JR, ole tus webs, sabía que no nos decepcionarías.
    Ren, sigue ahí, eres el mejor.
    Key… ¡puta! XD Me encanta Key…
    Baekho… por fin has caído del todo 🙂
    ¡Actualiza y haznos felices, bebé! 😉

  3. Shif gracias snif snif. ( se seca los mocos y lagrimones) me has hecho muy feliz por publicar de una buena vez.
    El capítulo anterior sido genial, un pelo corto para mi gusto. Pero si por mi fuera podrías publicar el fin al completo y yo lo leería hasta que se me calles en los ojos.
    En serio gracias por publicar. Me has hecho muy feliz.
    por favor actualiza pronto ne?
    ^^♡

  4. dime que paso en casa de Minhyun . . . . .si . .con JR . . . .

    genial, fantástico, todo perfecto!!

  5. *—–* pero que tiernossssss >33333<
    Baekho, deberias quedarte dormido mas seguido *–*♥
    Fjfjr<3 minki *-* fue tu di, eh? ;D cocita peshocha sensual *-*
    gracias por acualizar *-* no sabes lo feliz que me haces :'0♥ ai lo viu(?) XD
    -se taldea- por dios *ww* esque no puedo explicar con palabras la emocion UuU
    -corre como loca por su casa-
    Gracias :'D
    jueves de amame profe bb ;D ♥

  6. EL TITULO ME ENCANTA!!!!! jajajajaa

    A ver por dode empiezo demasiados feelings XD

    Keyseop!!!!!! ♡♡♡♡ y trio ( o al menos inicio, ni idea pueden haer pasado tantas cosas!!)

    Ya me estas pagando un psicologo!!!! Mas traomaohhhh ccon Key liandose con Baeko. Osea NO TTnTT pero era una zorra tirandose a cualquiera, bien echo =D

    Yo quiero que pase algo entre Tao y el de vixx (ahora no me sale el nombre aun despues de 41 capitulos, lol… Hyuk?? … va suda xd) y quiero taohun!!! Son amor TTnTT pero eso ya es un tema a parte xd

    Que cabron Baekho avisando a.todos los amigos de JR, me he muerto de la risa

    Y enserio Minki!!! Todos sabemos que pronto te lo tiraras!!! (Aunque mas bien sera el quien te de por culo) pero tu lo gosaras, yo lo gosare, la escritora lo gosara y tods lo gosaremos!!!
    En fin…. me a encantado el capitulo oppa, sigue asi =D ♡

  7. La mejor parte la de JR con esos pendejos, lo amé *-* ♡♡♡♡

  8. Con solo leer el título ya me estaba imaginando lo hermoso que iba ser este capítulo xD

    Y yo que pensaba que JR era hetero xD que tonta … La verdad es que ninguno de los nueces (Nu’est) se salva de la homosexualidad *n* y eso me encanta ❤ los amo así de gays.

    Minki y Baekho ❤ ❤ Awww Amo el BaekRen ❤ ❤ Cada vez se vuelven más descarados con sus cariños n.n en especial Ren que si pudiera se come al tigre blanco en plena calle xD

    ¿Cómo haces para escribir tan genial? En realidad AMO tu fic y no quiciera que termine nunca *-* Continúa pronto

    Besos :-*

  9. Publica desgraciada (lo de desgraciada va con amor que conste) pero aun asi publiiiicaaaaa de una santa vez te lo suplico

    • Si vas a dejar comentarios asi, por favor abstente. Comprendo que ha sido un arranque y que se debe a que la historia te gusta, lo que me halaga mucho, pero estoy muy ocupada y hago lo que puedo para publicar lo mas pronto que puedo. Ya le dedico mas tiempo del que deberia y en parte me esta desgastando mucho este fic. Me gusta y hasta ahora lo he seguido por eso y porque me comprometí a hacerlo, pero si los comentarios que voy a recibir son asi, faltandome al respeto (por mas que digas que con amor), no se si me vale la pena seguir. Asi que porfavor, abstente de hacer estos comentarios y, si no puedes siquiera esperar una semana deja el fic porque mal me pese, en el caso de que siga subiendolo voy a tardar mas que eso entre un capitulo y otro.

    • Podría ser educada pero no lo voy a ser. ¿Eres imbécil o que te pasa? Ha dicho que esta haciendo lo que puede, que duda que lo tenga pronto porque hay una cosa que se llama RESPONSABILIDADES, UNIVERSIDAD y UNA-VIDA-A-PARTE-DE-LOS-FANFICS así que aprende a que si alguien no actualiza tan seguido como te gustaría le das ánimos, le dices que no pasa nada y que cuando pueda ya actualizara. No te debe nada, si ha decidido escribir y publicar un fanfic deberías estar agradecida de que dedique su tiempo a esto y no provocarle mas dolores de cabeza.
      Para comentar esto, no comentes.

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

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