Ámame Profe. 46: Chico de diez. (II)


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Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairings principales: BaekRen (Baekho x Ren) y Minron (Minhyun x Aron)

 

Segunda parte del capítulo, que como recordareis dejé a medias. 

Cuando dije que lo subiría entre lunes y jueves me refería, obviamente, a la semana anterior xD Pero no sería yo si no me retrasara… (?)  

Como sea, aquí está la segunda mitad del capítulo de JR, ya me diréis que os parece ^^ Después de eso prometo que vuelvo con el Baekren muy intensamente jajajaja ❤

 

 

Se encararon a los exámenes con toda la energía y el optimismo que pudieron reunir, que para algunos no fue mucho.

Tao, por ejemplo, se presentó con ojeras, declarándose cabreado contra el universo y diciendo que no se sabía una puta mierda. Palabras textuales.

– Deja de pensar ya en ello – intentó animarle JR entre examen y examen.

Habían hecho dos, les quedaba otro ese día, y dos más al siguiente, y tres más al otro.

– ¡No me da la puta gana! ¡¿Es que como se puede ser tan cabrón?!

Hyuk le chistó para que callara de gritar, repasando a última hora el temario del siguiente examen. JR le dio unos golpecitos en la espalda con una sonrisa que intentaba ser tranquilizadora.

El nuevo novio de Tao le había dejado hacía apenas un par de días, al parecer salía con él por una apuesta o algo así, y Tao, como no, llevaba desde el sábado despotricando y explicándole a todo el que quisiera oírle, y al que no, lo desgraciado que era. No le faltaba motivo, por supuesto, pero a JR seguía pareciéndole una exageración, sobretodo cuando tenían cosas más importantes que hacer.

Si Tao estaba deprimido Minhyun brillaba de felicidad. Salió diciendo que le habían ido bien los exámenes, aunque obviamente no habría estudiado tanto como podría haber hecho en otras circunstancias.

– Tampoco creo que tenga problemas por entrar a física.

– ¿Física? – se sorprendió JR. – Habías dicho química.

– Lo cambié en el último momento – admitió encogiéndose de hombros. – Me gusta más la química, pero casi igual, y así puedo especializarme en física musical y sonido y aprovechar con algo los años de conservatorio.

Se había visto obligado a dejar las clases de piano al empezar a trabajar, pero JR sabía que seguía tocando de vez en cuando. Asintió, le pegaba.

– Oh, – se dio cuenta luego, saliendo ya para irse para casa, hasta el día siguiente – entonces estudiaremos juntos.

Minhyun asintió, sonriéndole.

– Yo tampoco me di cuenta hasta más tarde.

Se pasaron la tarde estudiando el la biblioteca, los cuatro, vigilándose y ayudándose mutuamente. Básicamente JR vigilaba a Tao.

– No te distraigas – le insistió por enésima vez.

– Está allí. – les dijo. – Siempre se sienta en esa mesa.

Se giró a mirar al chico que le señalaba, sentado unas mesas más allá. Estaba de espaldas pero se giró a mirarles. JR le lanzó una mirada asesina y el chico volvió a girarse.

– Venga – volvió a decirle a Tao – lo estás haciendo muy bien.

Aún no les había dicho nada de lo del finde. Minhyun parecía no saberlo y, con todo el dramón de Tao, no le parecía adecuado explicárselo.

Solo de recordarlo…

Sacudió la cabeza y siguió estudiando, intentando concentrarse de nuevo.

 

Todos tenían algo más de ojeras el segundo día, y todos se despidieron con los mismos suspiros aliviados y a la vez preocupados y sus murmuros de “solo un día ya…”

Cuando salieron al fin el miércoles, dando la campana de final del último examen más de uno se desplomó sobre la silla con sonoros “aaaah…”, algunos, más enérgicos, se levantaron para irse corriendo a gritos de “libertad”, pero JR se quedó muy quieto en su sitio, aún con el bolígrafo en la mano.

“¿Y ahora que?” se preguntaba. Llevaba tanto tiempo preparando esos exámenes…

Los chicos enseguida le distrajeron y le dieron algo que hacer. Sangmin, la amiga de Tao se acercó para preguntarles como les había ido y preguntarle a Tao si ya estaba mejor. Este no quiso hablar de ninguna de las dos cosas, pero pronto encontró algo de lo que hablar con ella y los dos empezaron a andar hacia fuera. JR, Hyuk y Minhyun les siguieron, relajados.

– Es un alivio haberlo hecho ya. – murmuraba Minhyun estirándose. Hacía frío fuera, pero el sol radiaba con fuerza, calentando la piel de forma muy agradable.

– Si, pero hasta que no estén las notas…

Se fueron a comer juntos, para celebrarlo y luego cada uno se fue a su casa a dormir, retozar con su novio, lamentarse de sus desgracias o ordenar y archivar los apuntes de todo lo que habían estado estudiando.

No tenían clase al día siguiente ni al otro, pero la semana siguiente retomarían el curso terminando de pulir todo lo que necesitaban saber para enfrentarse a su futura vida universitaria, cada vez más cerca.

Pero antes que todo eso, debían celebrar.

– ¿Por qué Pantheon otra vez? – se quejaba Hyuk con cansancio. De vez en cuando estaba bien, porque eran sus amigos y no le importaba, pero ¿siempre?

– JR quería ir. – respondió Minhyun encogiéndose de hombros. JR le miró, algo sorprendido.

– Peor ya fui.

Ahora fue Min quien se giró a mirarle sorprendido, igual que Tao.

– ¿Ah si?

– Si, os lo dije. – ¿Es que no se habían enterado?

– Ya, pero ir solo…

– Pensamos que no habrías ido al final…

– Pues no, sí fui.

– ¿Y que hiciste?

– … – “Me lié con un tío en las mesas y otro me hizo una mamada en el baño” – Nada, charlar con Aron.

Los tres le miraban, desconfiados por algún motivo.

– ¿Te liaste con alguien JR? – le preguntó Minhyun muy serio, diciendo lo que todos estaban pensando.

– No. – les respondió seco, sin mirarles. Estaba seguro de que se había sonrojado.

 

Se reunieron el viernes por la noche, después de cenar. Hyuk les dejó plantados, para irse con unos de clase al Zenit, la discoteca a la que solían ir antes de… bueno, de descubrir Pantheon.

Al entrar saludaron a Aron, que llevaba allí ya un rato. Minhyun se echó sobre la barra para llegar a besarle y Aron le cogió para que no se separase, alargando el beso…

– Y hace que no os veis… ¿Media hora? – se metió Tao.

Min le enseñó el dedo y siguió besando a su novio, y él y JR se dieron la vuelta y se recostaron en la barra mirando a la sala, dejándoles intimidad.

Estaba un poco más lleno que la semana anterior, cuando JR había ido solo, pero era aún temprano y se estaba bien. Aún era pronto para bailar, pero en la pista había pequeños grupitos charlando, esperando a que el ambiente se animase para ponerse a bailar o para irse a otro rincón y ceder el espacio.

Consiguieron que Aron dejara de besar a su novio el tiempo suficiente para servirles, y de nuevo mirando a la sala, con el vaso entre los labios JR vio como un chico le sonreía desde uno de esos grupitos de la pista.

“Demasiado temprano para ligar” se dijo. Aún así le sonrió en respuesta. Tao no pareció darse cuenta.

– Que lástima que no haya venido Hyukkie – le decía – si lo más gracioso es incordiarle…

Tuvo que darle la razón, las quejas de Hyuk formaban parte de sus visitas a Pantheon, no era lo mismo sin él. Pero aún así, había cosas mejores que hacer allí.

El chico que le había sonreído se acercó, ignorando a Tao a su lado y a la pareja ahí detrás, se apoyó con ambas manos en la barra, a sus lados, acorralándole, pero JR no se apartó ni se puso nervioso, solo le sonrió.

– ¿Bailas? – le preguntó el chico. Obviamente su petición implicaba un “¿Bailas y luego nos buscamos un rincón para follar?”.

– No hay nadie bailando – le respondió tranquilo señalando a la pista.

– Alguien tiene que ser el primero. – insistió con voz ronroneante. JR amplió su sonrisa, que le subió hasta los ojos, escondiéndolos detrás de sus largas pestañas.

– Tal vez más tarde.

El chico suspiró y se apartó, no sin antes decirle un “te tomo la palabra”. Se perdió entre la gente para volver con su grupito, y Tao se quedó mirando a JR con los ojos como platos y algo molesto.

– ¿Cómo lo has hecho?

JR se encogió de hombros.

– No se, siendo educado. No quería soltarle un “piérdete”, realmente luego igual me apetece bailar…

Escucharon a Aron reírse detrás suyo. Minhyun, que ya estaba sentado sobre la barra, también le miraba sorprendido.

– Se refiere a como les atraes. – le explicó a JR.

Él volvió a encogerse de hombros.

– No se, no es tan difícil. – se excusó ahora si un poco incómodo. – simplemente si te sonríen les sonríes. Si te lanzan miradas, les lanzas miradas, si ves que se te insinúan… pues vas. Si te interesa, claro.

Minhyun y Aron ya no les prestaban atención, pero Tao si le miraba con interés.

– No se, a mi no me miran así. – se quejó cruzándose de brazos.

– ¡Claro que si! – le respondió. – Mira, ese chico te mira. – le indicó señalando con disimulo. – Sonríele. – Tao se encogió, y negó con la cabeza. – Creo que aún tienes que animarte.

Dejó su bebida y la de Tao sobre la barra, le cogió de las manos y tiró de él hasta la pista.

– Somos los únicos que bailamos – se quejó Tao.

– No importa – le respondió JR con de sus sonrisas deslumbrantes. – pronto habrá gente bailando también. Ignora al resto.

Tao bajó la mirada al suelo, cohibido. Antes era más lanzado, o eso creía, la verdad es que le costaba pensar que pudiese atraer la atención de alguien en esa sala. JR aún, porque era muy guapo, pero él… Y había cada monumento ahí…

– Anímate – siguió insistiendo JR. – Te juro que esta noche consigo que ligues. Estate atento de quien te mira, y si ves a alguien que te guste, pues simplemente lánzate, ya has visto al chico de hace un momento, no se andaba con rodeos.

Le miró. Y luego sacudió la cabeza. No, no podría atreverse, no después de cada experiencia que había tenido… Nadie iba a acusarle de marica en Pantheon, pero podían reírse de él…

– No funcionará – murmuró entre la música aún a un volumen decente.

JR se encogió de hombros, bailando tranquilo. La pista empezaba a llenarse.

– No veo porque no, con lo guapo que eres – le dijo con una sonrisa pícara.

“Ya, claro”.

La noche avanzaba. JR bailó con Minhyun, con Tao de nuevo, con un crío aún más joven que él que se le arrapó descaradamente pero que se fue corriendo con sus amigos en cuando JR se giró a responder medio en broma.

– Quiero conseguir que Tao ligue – le dijo a Minhyun mientras bailaban, casi pegados.

– No se si es buen momento… – le respondió este, hablando casi sobre su oído con los brazos sobre su cuello – aún piensa mucho en el chico ese… menudo cabrón…

– Precisamente, sino hacemos algo no lo va a superar.

– No todos somos tan rápidos recuperándonos de una ruptura – le respondió con un punto acusatorio.

– ¡No estuvieron saliendo ni dos días! – se exclamó JR separándose para mirarle a los ojos. – Fue un cabrón que estaba bueno y jugó con él. No era el amor de su vida.

– Ya, no se… – Minhyun volvió a abrazarle, balanceándose aún pegado a él.

Y bailaron, y bebieron, e hicieron el gilipollas, que eso siempre se les daba bien.

Y de repente JR pilló a Tao mirando a un tío. Ancho de espaldas, con el pelo largo hasta los hombros. Nada mal.

– Nada mal – le dijo.

Y el tío se giró, vio que Tao le miraba y le sonrió. Y él apartó la vista asustado.

– ¡Así claro que no ligas! – le reprendió JR. Le cogió de los hombros y le encaró para donde estaba el chico, empujándole. – y no vuelves hasta que le hayas besado.

– ¿¡QUE?! ¿¿¿Pero como voy a…???

Pero JR solo negó, empujándole otra vez y riendo, hasta que vio con satisfacción como Tao iba finalmente para allí, lanzándole miradas de odio.

– Si lo consigues te hago un monumento – oyó a Minhyun a su lado. Él se encogió de hombros.

– Lo habré intentado. – Tao parecía estar haciéndolo bastante bien. Se giró hacia Minhyun de nuevo. Aron estaba bastante ocupado, pero seguro que encontraría un momento para su novio – ¿Te importa si voy a dar una vuelta? – le dijo.

Min se encogió de hombros.

– No, pero esta vez quiero detalles, que me estaba explicando Aron lo que vio y…

Le hizo callarse con un gesto y se fue, a dar una vuelta él solo. Empezaba a gustarle, moverse por la sala ya llena, observando, escuchando.

Vio al chico que le había saludado antes. Dio otra vuelta y se lo cruzó de nuevo.

“Bueno, ¿por qué no?”

– ¿Aún quieres bailar? – le preguntó acercándose. Él se giró a mirarle, con los ojos algo desenfocados, luego le reconoció y prácticamente saltó a sus brazos, murmurando algo que sonó como “has venido”.

“¿Me estará confundiendo con alguien?” se preguntó mientras él ya buscaba besarle. Sintió sus labios y casi le echó para atrás el hedor a alcohol. Iba borracho como una cuba. “Ni siquiera es tan tarde aún…”

Pero realmente el olor no le molestaba tanto, y una vez tuvo su legua dentro de la boca…

Ni siquiera pasaron por la pista de baile.

Era increíble la cantidad de rinconcitos oscuros y apartados que había allí, entre las diferentes salitas, mesas, podio, baños y demás en los que no había reparado hasta que había tenido necesidad de ellos y era increíble ver cuantos estaban ocupados ya.

“Esto es un puterío” se dijo mientras se dejaba conducir él también hasta uno de esos rincones.

Pegó la espalda contra la pared, recibiendo de nuevo al chico entre sus labios.

– Que guapo eres… – murmuró él contra su oído. O si más no dijo algo que sonó parecido.

Pensó si debía devolverle el cumplido, pero no sabía muy bien que decir.

“¿Que más da? Mañana este tío no se acordará de nada”.

Se sintió un poco como si se estuviera aprovechando de él, pero no era él quien tenía las manos dentro de sus pantalones.

Los movimientos del chico eran lentos y torpes, y JR terminó cogiéndole para que quedase él contra la pared, llevando el ritmo. Coló la mano por debajo de su camiseta, sintiendo su piel y pegando sus caderas a él.

Se frotaba contra su cuerpo, sintiéndole. JR empezó a jadear entre sus labios, llevando el ritmo de un beso desesperadamente lento. Empezaba a excitarse y le sentía más intensamente contra su cadera. Llevó la mano a su cintura, acariciándole por encima de los pantalones y desabrochándoselos. Notó como dejaba de corresponderle el beso, dejándose hacer, y tragando saliva hizo de tripas corazón y le metió la mano dentro de los pantalones.

Se separó un poco para hacer espacio y a la que sus caderas dejaron de estar pegadas el tío se desplomó.

“¡¡¡SE ME HA MUERTO!!!” Fue lo primero que pensó JR, apartándose de un salto. Luego se fijó que seguía consciente, aunque muy poco, mirándose confundido a su alrededor. “Joder, va fatal”.

– Eh – se agachó a su lado – ¿Vas bien?

No, bien no iba, desde luego. Apenas le respondió, con las pupilas dilatadas.

“¿Que se habrá metido…?” De repente no estuvo seguro de que fuese solo borracho y prefirió no entrometerse. Consiguió ponerle en pié y medio le arrastró hasta donde estaba antes con sus amigos. Estos solo se rieron mientras, aún desde su sopor, el chico les saludaba con aire triunfal.

JR estaba algo preocupado, pero le dejó allí con ellos y se fue, intentando quitárselo de la cabeza.

Y con el calentón que le había dejado volvió a casa horas más tarde, habiendo pasado el resto de la noche con un Tao emocionado porque había conseguido el teléfono de su ligue y un Minhyun ya un poco menos fusionado con su novio. Al parecer también sobrevivían como entidades separadas.

Se metió en la cama cansado y frustrado, algo preocupado. “Tao se ha quedado mi suerte esta noche” pensó con algo de rencor “y solo para conseguir un teléfono…”.

 

Se levanto el sábado con algo de resaca y una buena noticia.

– … Así que vuestro padre vendrá a pasar las navidades aquí con nosotros – les explicaba mamá con la recién nacida en brazos.

Ambos hermanos se miraron, sonrientes. No le veían desde que se había mudado a Londres con su actual mujer, y aunque llamase a menudo se le echaba de menos. Era su padre al fin y al cabo.

Así que aún con el pequeño incidente del día anterior, que realmente no había sido nada pero le había dejado mal sabor de boca (literalmente), se fue bastante animado para casa de Sunji, a impartir otra de sus clases particulares.

Fue relajado, dispuesto a tomárselo con calma, avanzar un poco de temario y, tal vez, ver otro capítulo de esa serie a la que ella estaba tan viciada.

“Realmente… si la sacerdotisa no descubre quien es el traidor a tiempo…”

Como siempre fue su madre quien le abrió, entró en la habitación esperando encontrársela pegada al ordenador como estaba siempre, pero seguía dormida, con la boca abierta, el pelo por encima de la cara y una pierna fuera de la cama.

– Ah, esta niña… – refunfuñó la madre yendo a despertarla. – Sunji, que no te despierto media hora antes para que vuelvas a dormirte, que está tu profe ya aquí.

Ella bostezó y se dio la vuelta, destapándose por completo.

Aun siendo casi invierno dormía en bragas y una camiseta fina, y JR se descubrió a si mismo mirándola fijamente.

Había algo atrayente en su cuerpo delgado, en su piel blanquecina. “Ayer te dejaron con el calentón y vas salido” se dijo a si mismo “¿en que momento me he convertido en un maníaco sexual?”

Salió de la habitación para dejar que se vistiera e intentar despejarse un poco, que no se podían pensar esas cosas de una compañera de clase enferma.

Luego Sunji le recibió como si nada, con su diadema de orejas aguantándole el pelo y gesto adormilado.

– Es que tenía mucho sueño – se disculpó con una mueca adorable – Me paso el día durmiendo y aun así tengo sueño. Aunque bueno, ayer ya salí un rato, solo hasta la esquina pero…

– Me alegro – le respondió JR con una sonrisa. – ¿Nos ponemos a ello?

Ella asintió, y empezaron la clase.

– ¿Toda tu vida es así? – le preguntó Sunji de repente, un rato más tarde, interrumpiéndole.

– ¿Eh?

– Apuntes, ejercicios, esquemas,… – JR la miraba sin saber que decir. – ¿Esto es toda tu vida? ¿No tienes hobbies o… algo?

“Me gusta ir a Pantheon” pensó recordando las últimas veces “no se si eso cuenta como hobbie”…

– Esto me gusta – le respondió aun sin comprender la pregunta – no exactamente estudiar, pero aprender. Hay miles de cosas tan interesantes que no sabemos…

Sunji le miraba, con una ceja levantada, luego empezó a reírse, tapándose la boca con las manos.

– Eres adorable.

“¿¿¿ADORABLE???”

Si siquiera preguntó, se limitó a mirarle mal y mandarle ejercicios de mas, valiéndose de su papel de “profesor” para castigarla con trabajo extra.

– ¿Y si los termino nos miramos un capítulo? – le preguntó con su vocecita, ladeando la cabeza y sonriendo un poco.

El corazón le dio un vuelco “¿Y me llamas adorable tu a mi?”.

 

Se fue ya tarde, pero tenía excusa porque se habían estado mirando el anime ese y al final no habían estudiado mucho…

Sunji le había dicho que había estado esperando para ver ese capítulo con él. Y se lo había dicho con una de sus sonrisitas ladeando la cabeza.

“Adorable dice…”

No sabía exactamente a que se debía ese cambio repentino. Recordaba que cuando se había ofrecido por primera vez para ir a su casa a traerle los apuntes Hyuk había soltado un “ni siquiera es guapa” y JR, aún sabiendo que eso no tenía importancia alguna, había estado de acuerdo.

Pero ahora…

Tal vez era verdad que no era una belleza aturdidora como había sido Gyuna, pero a su manera… Si resultaba… ¿mona?

Suspiró, le atribuyó su súbita atracción al calentón de la noche anterior e intentó de nuevo hacer esfuerzos para quitarse de la cabeza que la había visto casi desnuda.

Al llegar a casa Baekho estaba allí, en la habitación de sus padres jugando con Minyoung. Minki estaba arriba en su habitación, haciendo deberes.

“Cuando le obligas no hay forma que se ponga a ello, precisamente ahora que viene Baekho…”

Alejó la curiosidad a un lado, la última vez que Minki le había hablado de ello había sonado demasiado a un problema de pareja y aunque empezaba a asumirlo cuanto menos supiera mejor.

– Hey – saludó a Baekho y a su madre, que también estaba allí, acercándose a la cuna. Sunyoung se acercó a darle un beso, Baek prácticamente le ignoró.

– Ay… – murmuraba mirando a la recién nacida, casi babeando – es tan adorable…

“Adorable… ¿Por qué me ha llamado adorable?”

Minki bajó para la cena, y JR no pudo evitar fijarse. No le pareció que estuviesen mal. O peleados, o se odiasen ni nada.

“Igual si que solo tenía muchos deberes…”

Pero poco a poco fue viéndolo. Baekho le miraba, casi con amor, pero Minki rehuía el contacto visual. Hablaban, pero incluyendo a los demás, no se metían en esa burbuja que, casi imperceptiblemente, a veces se creaba a su alrededor. Sobretodo Minki no le hablaba a no ser que él le preguntase algo o se viese obligado. Lo disimulaba hablando con los demás para tapar el silencio, pero JR les estudiaba atento, intrigado.

“Sea lo que sea no es grave” se dijo intentando dejar de pensar en ello. Si no luego tendría pesadillas.

 

Pesadillas no tuvo, más bien fueron sueños… agradables…

Solo decir que se levantó con una empalmada del copón.

“En serio, ¿Cuándo me he vuelto un ninfómano?” Pero bueno, tampoco pasaba nada ¿no? Era un adolescente hormonado, lo raro hubiese sido que no pensase en sexo todo el día ¿Verdad?

“Siempre puedo quedar con alguien” pensó. Tenía una lista de contactos de Pantheon. Algunos con los que se había liado, otros que lo habían intentado. No es que fuera una lista muy larga, pero existía, que ya era mucho. Y todos esos contactos le habían dado su numero para eso, “por si algún día… necesitas algo”.

Se levantó y se vistió, dándole vueltas. Mientras desayunaba no pudo evitar sacar el móvil y repasar la lista de contactos, aún planteándose hasta que punto estaría mal…

“¿Mal porque? Solo es sexo…”

– ¿Que te tiene tan pensativo? – le preguntó Yixing desayunando también, el único que se había levantado. JR dio un respingo, y guardó el móvil murmurando un “no, nada…”. Su padrastro le sonrió, calmado. – Pareces nervioso. Aunque claro, no es asunto mío.

JR no dijo nada, siguió comiendo. Hasta que de repente se sorprendió a si mismo explicándoselo.

– Me preguntaba… Me estaba planteando si quedar con alguien… Ya sabes, para… quedar… – “menuda explicación” pensó frustrado. Pero Yixing se rió.

– Ash – suspiró – esos primeros amores… – “¿Eh?” – Llámala. – le dijo. – Es mejor arrepentirte de algo que has hecho que de algo que no, si no siempre te quedara la duda.

Había dado por supuesto que quería quedar con una chica. Y probablemente también había supuesto una cita, no el torbellino de sábanas desparramadas y gemidos que JR tenía en mente, pero prefirió no sacarlo de su error, al fin y al cabo el consejo servía igual ¿no?

 

 

Así que, una hora más tarde, se plantó en casa de “Jake”. Era un nombre falso, obviamente, como tantos otros. ¿Pero que importaba? La primera vez que se había liado con él no había tenido ni un mote.

Jake era… bueno, a decir verdad era el primer hombre con quien se había besado. Dejando de lado a Minhyun, claro, eso no contaba. Jake era el salido del piercing en el labio que le había acosado esa primera vez, acorralándole contra su amigo, compañero, novio, lo que fuese, un tal “Dean” que si, también iba a estar presente esa mañana.

De entre todos sus contactos decidirse por los dos depravados para montarse un trío era una señal más que clara de lo salido que estaba él mismo. Pero tenía algo de simbólico ¿no? Habían sido su primer lío, podían ser su “primera vez”.

No era lo que había soñado, pero sospechaba que Sunji con un cosplay de ciberguerrera, látigo incluido, sería algo más difícil de conseguir…

Jake le abrió la puerta, con una sonrisa lujuriosa que JR recordó perfectamente. Le hizo pasar sin apenas decir nada y se relamió los labios cuando él pasó a su lado para ir hacia el cuarto que le indicaba.

“¿Donde me he ido a meter?”

El otro, Dean, más alto y más apuesto estaba medio tumbado en la cama, con unas gafas de montura fina que le hacían aún más atractivo y algo que parecían apuntes desparramados sobre la cama. Por estúpido que pareciera eso le relajó, era algo conocido.

– Tío – le soltó a su amigo quitándose las gafas – te he dicho que me avisaras antes.

Jake le sacó la lengua y se tumbó en la cama, a su lado, casi encima de las hojas que él se apresuró en apartar.

– ¿A que es una monada?

“¿Una monada? ¿Ayer era adorable y hoy soy una monada? ¿Que voy a hacer con mi ego?”

– Ya te dije que sí – replicó distraído guardando las libretas.

JR se acercó y cogió una de las hojas más alejadas para dársela.

“Números” pensó “Es de los míos”.

– ¿Que estudias?

– Física. – respondió brusco. De los dos era el menos extrovertido. Ya había sido así la otra vez, ahora sin el alcohol, yendo vestido y sin estar metiéndole las manos dentro de los pantalones aún se notaba más.

– Oh, es lo que quiero hacer yo. – le sonrió JR.

Suavizó la expresión y casi le devolvió la sonrisa.

– ¿Si?

– Pfff… no le he invitado para hacer física. – resopló el otro casi pataleando en la cama con frustración.

– Ya – le respondió Dean – Física no, físico.

Y Jake sonrió, se estiró a robarle un beso rápido que Dean casi esquivó y luego se quedó mirando fijamente a JR mientras su compañero guardaba sus cosas, gafas incluidas.

“Con miradas así ni hará falta que me quite la ropa” pensó JR “ya me siento completamente desnudo…”

Aún así la ropa se la quitaron, más rápido incluso de lo que esperaba.

Pronto tenía a Dean abrazándole por detrás, con su pecho desnudo pegado a su espalda desnuda. Y Jake…

Jake se había agachado para bajarle los pantalones, y ahora estaba mordiéndole y chupeteándole el hueso de la cadera.

“¿Que…?”

Extraño, pero efectivo, sobretodo cuando le rodeó con las manos colándolas por dentro de sus calzoncillos y apretujándole el trasero.

– No me… dejáis hacer nada – se quejó.

– Disfruta. – murmuró Dean contra su oído. Jake, por su parte, se separó y se puso en pié.

– ¿Que te parece? ¿Que le hacemos hacer?

– Eres un pervertido – le soltó Dean ignorándole, cogiendo a JR por el mentón y obligándole a girar la cabeza para buscar sus labios.

Se dejó besar algo asustado, nervioso. Jadeó cuando sus bocas se encontraron y le abrió los labios poco a poco, sintiendo sus manos sobre su pecho.

– Eh – oyó a Jake quejarse – no me ignoréis.

No tenía intención de ignorarle. Tampoco de separarse de sus labios, no mientras él siguiera bajando las manos por su pecho, hasta su cadera y entre las piernas, acariciándole su ya incipiente erección. Y JR se echó para atrás, pegándose más a su cuerpo.

Jake le cogió de las muñecas, tirando de él y separándole de Dean, le sonrió a su compañero y empujó a JR sobre la cama, tumbándose a su lado y rodando para quedar encima, buscando también sus labios.

Fue más brusco que Dean, más ansioso, yendo más al grano. Le mordisqueaba los labios y sentía el metal de su piercing con su lengua. JR le devolvió los besos, bajando las manos a su cintura y desabrochándole los pantalones para bajárselos igual que había hecho antes con él.

Dean le ayudó, terminando de desnudar a Jake y tumbándose también para quedar detrás de él. Y de repente dejó de hacer caso a JR, volviéndose para besar a Dean.

“Así que siempre hay uno que está de acoplado” Pensó JR. Pero, aunque no era un experto, no quería quedar como un novato, se pegó también a Jake, mordiéndole el cuello, acariciándole entre las piernas cuando él las abrió, ofreciéndole, frotándose contra su muslo, besando a Dean por encima de su hombro.

Pronto volvía a estar en medio. Se dejaba acariciar y buscaba sus cuerpos, intentando hacer caso a ambos por igual, repartía besos por el pecho de Dean mientras Jake le mordisqueaba el trasero, y por el cuello de Jake mientras Dean le besana en la nuca, provocándole escalofríos.

Sintió, con la garganta hecha un nudo, como Jake tanteaba con los dedos intentando penetrarle, mientras Dean le besaba y acariciaba con ganas para distraerle.

– Con cuidado… – consiguió pedirle. – Es… Me estreno con eso…

Jake jadeó contra su oído, clavándole los dedos en la cadera.

– Eres… ¿Eres virgen?

Parecía encantado ante la idea, notablemente más excitado. “¿Tan importante es?”

– Bueno, así si… – respondió…

Jake gimió, empujándose contra su cuerpo, y Dean volvió a cogerle por la nuca para besarle, muy, muy profundo.

Se mordió los labios al sentirse penetrado, tensándose por el repentino dolor, relajándose poco a poco ante las caricias de ambos.

No había sido tan terrible como había supuesto, el dolor se convirtió en un remor sordo, incluso placentero cuando las ya conocidas oleadas de calor le inundaron el cuerpo entero. Dean se la estaba chupando, gastando otro condón, y JR empezaba a sentir que podía correrse en cualquier momento.

Se distrajo cuando Dean se apartó, subió hasta su oído y le acarició los labios con el pulgar, moviéndose con él al ritmo de las embestidas de Jake.

– ¿Te gusta? – oyó que le preguntaba con voz ronroneante. No podía ni asentir. ¿Era necesario? Era más que obvio que estaba a punto de correrse. – ¿Quieres más? – Siguió murmurando.

“Oh si…” pensó para si mismo. Quería llegar ya, con el cuerpo tenso y las tripas hechas una bola, muriéndose de anticipación.

– Si… – consiguió murmurar.

 

Fue la peor decisión que había tomado en su vida, con diferencia.

– Sois unos brutos… – lloriqueaba poco más tarde con la cara contra la almohada.

– Pues anda que te has corrido a base de bien. – se reía Jake, tumbado a su lado, mirándole con orgullo.

– ¿Hemos sido muy duros contigo? – le preguntó Dean con voz suave no falta de picardía.

– Duros… – se rió Jake.

– Os habéis pasado tres pueblos. – se quejó. – Os he dicho que era mi primera vez, ¿a quien se le ocurre…?

“…meterse los dos…” terminó mentalmente incapaz de decirlo en voz alta.

– Una segunda vez siempre se disfruta más – sugirió Jake.

JR se giró a mirarle, incrédulo, notando pinchazos en el trasero.

– ¡Estáis locos! – les espetó volviendo a su posición cara-abajo. “Jo, no voy a poder sentarme en una semana…”

Se quedó un rato aún, recuperándose, y Jake le ofreció una cerveza mientras seguía ahí tumbado, aunque fue Dean quien fue a buscarla.

– ¿Sois pareja? – le preguntó JR en cuanto se quedaron solos, no pudiendo resistir más la curiosidad. Jake se rió, aunque no parecía divertirle realmente la idea.

– No, que va.

– Eso te disgusta.

Volvió a reírse, ahora directamente con amargura.

– Bueno, digamos que hago esto porque es lo más cerca que puedo estar de él. – confesó.

JR le miraba con los ojos como platos, sorprendido de que afirmase algo así tan a la ligera, ante un desconocido, y en voz alta con su amigo en la habitación de al lado, como si no pudiera oírles.

– Lo sabe – le aclaró.

– ¿Y acepta? – Jake solo se encogió de hombros – ¿Por qué?

– Tendrás que preguntárselo a él. – dijo señalando a la puerta por donde Dean entraba con tres cervezas.

“Beber a estas horas…” Pensó JR aceptándola. Desde luego no le faltarían cosas nuevas ese día.

– ¿Sabes? – siguió dirigiéndose a Jake – Tengo un amigo que creo que estuvo saliendo contigo. – Él le miró curioso, preguntándole con los ojos mientras bebía. – Tao, Hwang Zitao.

– Oh – sonrió casi con cariño – el bueno de Tao… ¿Que hay de él?

JR se encogió de hombros. A su lado Dean se repantingaba en la cama con una pose de lo más sensual, aunque estaba seguro de que lo hacía a propósito.

– Se queja de que no liga.

– Anda ya, con lo guapo que era…

– ¿Cuándo me lo presentáis? – se metió Dean con una sonrisa lujuriosa. Antes de que JR pudiese replicar nada Jake ya se había metido.

– Ponte en la cola, yo lo vi primero.

– ¡Ya saliste con él!

– Anda que sería el primero que vuelve con su ex…

– Eh – consiguió pararles JR – que es amigo mío.

 

Salió de su piso con el culo escocido, pero extrañamente relajado. ¿Por qué había ido? ¿Por qué se había dejado hacer todas esas cosas? Solo podía atribuirle la culpa a su lívido descontrolado y a que bueno, era un adolescente ¿no? El sexo era un mundo que se moría por explorar lo antes mejor.

Había sido demasiado, y no iba a perdonarles así como así que le hubieran hecho eso, sin avisar ni nada.

“Uno las pide bien estas cosas, no con un “¿Quieres más?” Como si eso explicase algo…”

Le había sentado bien, aunque estaba seguro de que podría haberse conformado con la mitad.

“Si, exactamente la mitad”.

Entró en casa rezando para que su madre estuviese demasiado entretenida con su bebé como para darse cuenta de que se sentaba mal a la hora de comer. Rezó también para que Minki no hiciese ningún comentario, ya que le veía mirándole con suspicacia, aguantándose la risa.

“Mientras no reconozca el dolor por experiencia propia…”

Inmediatamente pensó en Baekho, y frunció el ceño de imaginárselos juntos. No estaba preparado para eso.

Había quedado con volver a casa de Sunji esa tarde. La perspectiva de ver a la chica le encendió de nuevo, la cual cosa era absurda con lo que le habían dado esa mañana, y nunca mejor dicho.

Se miró un par de capítulos de una serie que la chica le había recomendado y que ya le había enganchado. Se dio una ducha que necesitaba mucho y se fue para allá, poniéndose más nervioso a cada paso que daba.

“¿Nervioso porque?” se preguntaba. Esa misma mañana dos prácticamente desconocidos le habían follado hasta hacerle gritar no sabía ni él si de dolor o placer, y le ponía nervioso ver a su compañera de clase, la de las orejitas y las series japonesas, que hablaba raro y de cosas extrañas. Y era consciente de que no estaba nervioso por sus rarezas, sino por ella.

Porque no había podido quitarse de la cabeza sus sonrisitas de niña mona, la forma como le había llamado “adorable”, ¡sin que siquiera viniera al caso!

Y no sabía si se estaba enamorando o que le pasaba, pero cuando la vio levantada para ir a abrirle la puerta, aun con su pijama y gesto agotado, se descubrió a si mismo sonriendo.

– Se te ve feliz – le dijo ella volviendo para la habitación con pasos lentos – ¿Has follado?

Su cara fue un poema, que por suerte Sunji no vio. Le oyó reírse y pensó que era mejor cambiar de tema antes de que le exigiera una respuesta.

– ¡He visto el capítulo 19 justo antes de salir de casa! – le dijo. Y ella volvió a reírse mientras se metía en la cama – ¿Cómo se les ocurre cortar un capítulo ahí?

– Horrible ¿a que si? – Se reía con sorna – Anda, trae el ordena y ven que te pongo el 20, que es intenso.

Le dejó un hueco en su cama, no tan amplia como JR hubiese deseado en aquel momento. El anime le distrajo, con un capítulo, como ella había dicho, intenso, tanto que casi se olvidó de la presencia de ella a su lado. Casi, porque el brazo con el que la rozaba le hervía.

Cuando terminó se obligó a si mismo dar algo de materia, que en teoría cobraba para ello, pero no quería levantarse y apartarse, quería seguir teniéndola ahí al lado, tan pegada que podía sentir el olor de su colonia suave.

Optó por una clase relajada, preguntándole de memoria cosas sobre el temario que habían estado dando, explicándole las cosas que ella fallaba, ambos tumbados en la cama, Sunji riéndose cuando conseguía hacerle alguna explicación relacionada con un anime y él mirándola con ternura cuando ella hacía por su cuenta alguna asociación que él no comprendía.

Veía sus labios moviéndose cuando se reía, y ya no veía porque Hyuk se reía siempre de sus dientecitos de roedor. Era preciosa, y se moría por besar esos labios finos.

Ella se apartó, con brusquedad.

– ¿Has intentado besarme? – De repente se había puesto colorada hasta las orejas, mirándole con los ojos como platos, y JR cruzó los dedos porque no fuese de enfado.

– Si – respondió sin más – eso creo.

Sinceramente no estaba seguro de haberlo planeado, pero ahora que ella lo había dicho en voz alta…

Sunji apartó la mirada, centrándose en sus propias manos.

– Yo… la mononucleosis es muy contagiosa – prácticamente tartamudeaba, jugueteando con la sábana entre los dedos – la llaman la enfermedad del beso por algo… No quisiera que enfermaras… Si te pones enfermo no podrías venir…

Se había puesto aún más colorada si es que era posible, y JR ya estaba convencido de que no, no estaba enfadada para nada.

Le cogió las manos que seguía moviendo nerviosa, enlazó sus dedos con los de ella y la cogió por el mentón, acercándose para besar con suavidad su mejilla ardiendo.

Era algo absurdo. Estúpidamente inocente comparado con todo lo que había hecho esa misma mañana, pero por algún motivo parecía igual de intenso.

De regreso a casa, ya de noche, sentía mariposas en el estómago, y aunque no estaba cien por cien seguro de que había pasado y cual era la situación en ese momento, si estaba seguro de que se había enamorado.

 

 

 

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el enero 24, 2015 en Ámame profe, Others. Añade a favoritos el enlace permanente. 16 comentarios.

  1. Plissss!!! La doble penetracion de JR me a matado. Te lo he dicho!! Sabia que acabaria con la chica a la que da clases!!! Asdjahsdjhaba ❤ ❤ ❤ ❤ Y Tao que adorable que es ^^ y JR que no quiere saber nada de como.de pasiva puede llegar a ser Minki, me encanta. LOL espero que a JR se le pase un poc el estar cachondo perdido todo el dia (para eso mejor nos pones BaekRen) es que el chaval esta mas salido qye el pico de una mesa XD Te duria un millon de cosas mas sobre el capitulo, pero estoy muerta de sueño. Esperare con ansias el priximo capitulo, como sienpre =D

  2. Fui la única que pensó que pasaría algo entre Minhyun y JR .. bailando abrazados tan pegados T.T quiero 2Hyun
    Esa doblepenetracion no me la esperaba XDDD
    y JR y la chica es lo mas tierno y lindo aunque quiero 2hyun :3

  3. Pobre JR, de 2 en 2 como los donuts XDDD
    Pobre Sunji y su mononucleosis… ¿de qué me suena esta historia? Espero que alguien la cuide y le cocine galletitas…
    Tao es el rey, joder, que se líe con JR, yo a eso le veo futuro (ahora que Minhyun ya está de nuevo en plan ameba con Aron…)
    Nada más que decir. Quiero que vuelvan BaekRen^^

    • jejejeje Sunji necesita una omma que la cuide como tuve yo, o en su defecto un novio atento como JR. Ahora empieza la frustracion de no poder besarse…
      JR lleva un trote que oa que. Y Tao es de lo mas adorable, me tienen tan enamorada los dos…

  4. Ay Dios amo tu fanfic y no quiero que acabe nunca!!! Amo a JR y a Minhyun pero sé que no quedarán juntos, igual adoro que sea tan lindo con su compañera de clase pero tan diferente cuando se trata de calentura! XD

  5. por favor los siguientes caps…plisss…..esta hermoso este capitulo 🙂

  6. ¿Soy la única que piensa que este fic es como un dorama? ;u;
    Na’mas que escrito[?] xD

  7. AAAAAAAAHHHHH 2 meses es mucho, he amado demasiado este fanfic, me eché un ramo por leerlo ❤ espero la conti T^T

  8. ace mucho k no actu no podes acer nada par aactu oppa ??? 😥 me estreso cada k vengo a la pg y no encuentro nada actu plisssssssssss

  9. aaaaaaaaaaaa oppa actu pronto !!!!!!!!!!!!!

  10. ¿Quieres hacernos sufrir, cierto? xD. Ay deoj, hace mucho que no actualizas ;;; me dejas con la intriga y todo, eso no está bien uwu. No es cierto xD, amo como escribes y no te olvides de tus lectores uvu <3.

  1. Pingback: Ámame profe | SHIROKOtoKUROKO

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