Ámame Profe. 48: Te echo de menos.


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Categoria: fanfic yaoi

Personajes: NU’EST (grupo kpop)

Pairings principales: BaekRen (Baekho x Ren) y Minron (Minhyun x Aron) 

 

Me disculparía de nuevo, pero después del parón que llevaba ¿que son 2 semanas? XD 
El capítulo es algo más corto (y tal vez menos intenso) que los anteriores, pero espero que os guste igual ❤ 
ya estoy trabajando en el siguiente, espero poder subirlo pronto

enjoy ^^

 

 

Alejarse resultó mucho más difícil a la práctica que en la teoría. No podían simplemente dejar de verse, no sin dar explicaciones, no hasta que Baekho pareció encontrar la solución.

– ¿Cómo que te mudas?

– Me han ofrecido un traslado – volvió a explicarle a Sunyoung, con Minki presente en un segundo plano, muy atento. – A un colegio de la capital. No es la primera vez que me lo ofrecen, hasta ahora lo había rechazado porque estoy bien aquí pero… es una escuela bastante prestigiosa, creo que me iría bien, y me gustaría hacerlo.

– Jo – se quejaba ella con la bebita en brazos – yo que pensaba aprovecharme de ti como canguro.

– Jaja, ya, igual no ha sido el mejor momento, – se disculpaba Baekho pasándose la mano por el pelo, ahora negro – pero realmente me interesa y me da miedo que no vuelvan a ofrecérmelo si lo rechazo otra vez.

– Si, tranquilo, si era broma. Además, cuento con que vendrás a menudo.

– Ni te darás cuenta de que me he ido.

“No sabía que supiera mentir así” pensó Minki desde el fondo de la sala, fingiendo hacer deberes mientras escuchaba atentamente. Sabía perfectamente porque se mudaba Baekho, y aunque se moría por decirle que no era necesario que se fuera tan lejos sabía que se lo había pedido él mismo, así que se limitó a callarse y volver a bajar la vista a su libreta.

Parecía triste imaginar que Baekho se iría, que el año siguiente ya no podría ir a buscarle cada día al salir de clases, que ya no pasaría las tardes en su casa. Aunque ya no lo hacía ahora. El chasco vino cuando se acordó de que Taekwoon se iba también al año siguiente, a jugar a futbol.

– Me alegro por ti ¿eh? – le dijo en el recreo, pocos días antes de las vacaciones – pero voy a estar más solo que la una.

– Estará Luhan – le respondió no muy seguro.

– Está muy tonto – siguió Minki ya sin siquiera enfadarse – ¿Tu crees que me gusta estar con él cuando se pasa todo el día de que si los gays esto, si los gays lo otro? Al final se lo voy a decir.

Taekwoon solo se encogió de hombros, palmeándole el hombro como si le compadeciera. Luego le miró, más animado.

– Vendrás a verme jugar ¿verdad?

– Siempre que pueda – aseguró.

Nunca le había gustado el futbol, pero Taekwoon tenía gracia. Y vamos, era su amigo.

Luego regresando para clases se encontró con Joori, que le saludó con una sonrisa. Se había mantenido al corriente de sus dramas familiares, y aunque las cosas seguían mal ella parecía más animada. Desde luego más que Luhan y su fúnebre humor homofóbico.

“Si más no la tendré a ella…” Pensó sorprendiéndose una vez más de cómo habían cambiado las cosas con los años.

Pero la fuga aun no terminaba. La primera semana de vacaciones de primavera los amigos de JR vinieron a casa y se atrincheraron en su cuarto a jugar a la play. Y Minki se acopló con ellos.

– A tu cuarto renacuajo – intentó echarle su hermano, sabiendo que no daría resultado alguno.

– Un ratito solo – respondió este sin más, empezando otra partida contra Tao.

– ¿Habéis decidido ya cuando vais a iros? – les preguntó Hyuk poco más tarde. – Al ejercito – les explicó cuando los demás le miraron interrogantes.

– Oh… – murmuró JR.

– Ni idea – respondió Tao aún frente a la pantalla, intentando no distraerse – pero si li puedo atrasar mejor. Osea estoy súper orgulloso de servir a la patria y todas esas cosas, pero va a ser muy duro…

– Yo lo aplazaré – asintió Minhyun – Aron acaba de venir desde el otro lado del mundo para estar conmigo, irme ahora dos años no tendría el más mínimo sentido.

– Tiene lógica – murmuró Hyuk. Los demás asintieron – yo creo que prefiero irme ahora. – siguió – mejor que luego cuando esté a media carrera o la haya terminado y tenga ofertas de trabajo.

– Que optimista – se rió JR.

– Bueno, quiero pensar que puede pasar.

 

– Así que Hyuk se va en un mes – comentó JR durante la cena, algo alicaído. – y realmente lo hemos hablado y… es mejor irse ahora y sacárselo de encima.

– ¿Al ejercito ya? – volvió a preguntar su madre, limpiándole la papilla de la boca a Minyoung – ¿Cuándo te has hecho tan mayor?

Eso le arrancó una sonrisa a JR, pero Minki seguía sin levantar la vista de su plato, cansado.

“Pues si Hyun se va también…”

 

Baekho se fue poco más tarde. Le ayudaron con la mudanza y fueron a ver el nuevo apartamento, aun más chiquitito que el que tenía antes.

– Para mi solo no necesito más – se encogió de hombros.

Tuvieron que darle la razón. El apartamento, aunque simple, era bonito. Muy blanco, muy impersonal aún. Bien situado, cerca de su nuevo trabajo.

– No me acostumbraré a que estés tan lejos… – murmuraba Sunyoung sin quitarle la vista de encima a la pequeña, que apenas empezaba a gatear y ya quería explorarlo todo. – te echaremos de menos – añadió.

– Que estoy a dos horas, mujer – le respondió quitándole importancia – ni que me fuera a otro país.

Pero Minki sabía que tenía razón, que se le echaría de menos. Estaban demasiado acostumbrados a que estuviera siempre allí, no solo él.

– ¿Vendrás a verme? – le preguntó en un momento de debilidad cuando ya se iban.

– Por supuesto – respondió Baekho – ¿y tu a mi?

Minki sonrió en respuesta y asintió. Al fin y al cabo, también se lo había prometido a Taekwoon.

 

Comenzar el nuevo curso, que ya era preparatoria y era importante y debería ser emocionante fue… gris, como ya había supuesto.

Volvía a estar en clase con Luhan, cosa de la que su amigo se alegró muchísimo. Pero Sehun estaba también en la misma clase y había tensión, sobretodo porque Luhan seguía insistiendo en tomárselo como una ofensa personal.

– Echaré de menos a Taek… – murmuró Minki durante el recreo.

– Bueno, igual ni nos enteramos de que no está – se rió Luhan – como nunca habla jajajaja.

Minki se lo quedó mirando, asombrado de que hubiese dicho eso. Había límites para ser idiota.

– Estás muy imbécil Lu.

Dejó de reír de golpe.

– Oye, no te pases, ha sido solo una broma.

– Es que son muchas cosas. – siguió. Suspiró y se lo dijo al fin. – No me gustó nada como trataste a Sehun.

Luhan pareció sorprenderse por eso, mirándole con asombro y algo de asco.

– Era mariquita – respondió como si eso lo explicara todo. – Y encima estaba enamorado de MI. Seguro que me iba a violar o algo.

Más que enfadado se sentía decepcionado por la forma como pensaba, y se dio cuenta de que ya no podía considerarlo su amigo.

– Es que yo también lo soy – le respondió con toda la calma. – “mariquita” – puntualizó cuando vio como le miraba sin comprender. Abrió los ojos como platos y Minki siguió hablando. – No entiendo porque todos pensáis que somos violadores o algo. Nos enamoramos igual que los demás, solo que de otras personas, no somos enfermos sexuales o algo así.

Luhan no reaccionó, un rato más tarde lo único que llegó a murmurar fue un “pero…”.

– En fin – se levantó Minki al rato – mejor me voy. Adiós Lu.

No intentó detenerle.

“No estabas suficientemente solo ya…” Se dijo a si mismo mientras daba una vuelta solo por el patio.

Luhan le miró mal el resto del día, y Sehun intentó acercarse a él varias veces, probablemente adivinando el motivo por el que el primero no le hablaba, pero le ignoró sin prestarle atención alguna, ya no quería relacionarse más con esos dos.

Al día siguiente fue Joori quien se sentó a su lado, y le pareció la mejor solución posible.

 

Mientras en el colegio las cosas no dejaban de ir a peor (o esa era su sensación), en el trabajo no dejaban de mejorar. Jason había estado raro los primeros días después de que se liasen, aunque Minki no estaba muy seguro de que se acordase realmente, pero pronto se le pasó y volvió a comportarse como siempre.

– Espera que le des otra oportunidad – le dijo Key, el director Kim Kibum, su jefe, medio en serio medio de cachondeo mientras supervisaba su aspecto. En caso de que fuera verdad Minki decidió no pensar en ello, al fin y al cabo tampoco se veían tanto ahora que Minki empezó a hacer trabajos fuera de la agencia.

Key le llevaba de un sitio a otro, de castings para anuncios a aparecer de figurante en MVs. No eran trabajos importantes, pero como Key le había dicho, había que empezar desde abajo. Y al final dio sus frutos.

– Te he conseguido un papel en una película – le dijo por teléfono, exultante de alegría.

– ¿¿¿Una película??? ¿¿¿Es en serio???

– Si, si. – asintió – aunque…

Era una peli china. Con lo que debía aprender chino para sus escenas. Tampoco era un idioma que le quedase tan lejos. Yixing le ayudó, y también Tao. Con la ayuda de los dos se aprendió los diálogos y pasó las pruebas sin problemas. Luego fue entendiendo de que iba el guión. Y era malo de cojones.

– Por algo se empieza – le decía Key sin más.

– ¿Pero no me perjudicará salir en una peli tan mala?

– Perjudicarte no – se reía su jefe – La película igual no será un éxito, pero si lo haces bien en tu papel te servirá de referencia igual que cualquier otra. Bueno, igual igual tampoco pero… por algo se empieza – repitió.

Obviamente un papel menor en una película cutre no le llevaría a la fama, pero aún así se pasó semanas fardando a todos sus conocidos.

– Jo, que pasada – le decía Taekwoon por teléfono – ¿pero peli peli? ¿La echarán en el cine y todo?

– Hombre, imagino que si…

– Que pasada…

Baekho no parecía menos impresionado. Se pasaron horas comentando lo guai que era. Y le pidió detalles.

– A ver, se supone que no puedo decir mucho, pero como tampoco me entero de la mitad… – empezó, tumbándose en la cama y acomodándose el teléfono contra la oreja – la cosa es que son unos busca-tesoros o algo así que viajan al pasado. O encuentran un reino perdido escondido en alguna parte, no me ha quedado claro. Y ahí pues tienen que buscar el tesoro de no se que, que el nombre es chino y no me han dicho si se traduce o como, y le piden a un guerrero así importante del sitio este que les lleve porque sabe donde está o algo y que sea su guía pero les dice que no porque le caen mal, entonces su hijo, osea yo, aparece como de pues ya os llevo yo que también sé donde es. Y creo que al final el padre va también porque su hijo, osea yo, es un pardillo y va a buscarles porque solos con el crio se pierden. Y la verdad es que no se como termina, supongo que lo encontrarán y se irán y todos se harán amigos, que es lo típico.

– ¿Y si representa que es una tribu antigua o así ya puedes ir de rubio? – se sorprendió Baekho después de estar un rato comentando que realmente sonaba a peli cutre, pero que a saber, igual incluso estaba bien hecha.

– Si, no se, ellos dicen que no les importa que vaya de rubio, pero a mi también me parece que quedará horrible y Key opina igual osea que supongo que me volveré a teñir de negro.

Así que, acompañado por Yixing, cogió un avión para china, con el pelo negro de nuevo y una maleta en cada mano para pasar ahí el mes y medio que duraría la grabación. Y no podía estar más nervioso.

 

Si JR había pensado que la casa estaría tranquila sin Minki ni Yixing por ahí se equivocó de par a par, pues la pequeña Minyoung parecía decidida a montar escándalo suficiente para suplir su ausencia. Hacía ruido, como si hablase, aunque aún no articulaba palabra alguna ni de lejos.

– Aún no habla y ya no hay quien la haga callar – murmuraba Sunyoung.

Y JR se reía, jugaba con ella e imitaba su particular forma de “hablar”. Cuando no había nadie delante, claro.

Había decidido irse en septiembre, cuando volviesen de visitar a su padre en Londres, y Tao le había dicho que seguramente se iría con él.

– Hyuk tiene razón – comentaba con desgana – como antes lo pasemos mejor, no tiene sentido retrasarlo. Además, si nos alistamos a la vez igual terminamos en el mismo grupo y se hace un poco más pasable.

Minhyun ya les había dicho que era de muy mal gusto que se fuesen los tres a la vez y le dejasen solo, aunque fuese él quien había decidido quedarse.

– Ya os echo de menos y aun no os habéis ido… – murmuraba una tarde en la que habían quedado.

– Vamos, no te quejes, tienes a Aron.

– Ya pero…

Tampoco era que tuviese mucho tiempo libre. A diferencia de los demás, que ya habían decidido irse, él si había empezado la universidad, y aunque le gustaba ya empezaba a quejarse de que nada que ver con el instituto y que era mucho trabajo. Y claro, estaba Aron.

JR imaginaba que esos meses antes de irse se harían muy largos, sin estudiar ni poder quedar con sus amigos, (bueno, solo con Tao), y más cuando Minki se fue a china por todo lo de la peli esa, que él no tenía muy claro que pudiese ser verdad. ¿Minki siendo actor? ¿de una peli? ¿de cine? Parecía demasiado surrealista.

Pero en realidad se le pasaron más rápidos. Sunji tuvo mucho que ver con eso.

Cuando le dijo a la madre de la chica que por favor dejase de pagarle esas supuestas clases particulares en las que ya no estudiaban en absoluto casi se desmayó, pero de alegría.

– Tenía asumido que nunca saldría con nadie – murmuraba ella medio indignada en su cuarto.

– No entiendo porque. – murmuraba él mirándola con cariño, acariciándole el mentón, las mejillas, los ojos, los labios.

Y ella se reía, con sus dientes de ratoncito, apartándose juguetona para que no la besara.

Hacía un tiempo ya que ella estaba práctica, si no completamente, bien, y JR había decidido que era una tontería esperar más a poder besarla. Ella en cambio seguía preocupada, amenazándole con que si enfermaba ella no iría a verle.

Aún así, cuando conseguía besarla ella se dejaba y respondía con ganas, acariciándole los brazos con deditos juguetones, haciéndole reír entre sus labios.

Se había acostumbrado ya a todos esos ojos observándole desde las paredes de la habitación, de hecho empezaba a conocer las series de donde provenían la mayoría de posters, muñecos, peluches y demás. Con lo que no se sentía cómodo era con tener a la madre de ella en la habitación de al lado. La suya propia le incomodaba menos, motivo por el cual Sunji empezó a dormir algunas noches en su casa.

Bueno, dormir dormir…

Pero tampoco podía pasar mucho tiempo con ella. Definitivamente le había quedado el curso, y eso significaba que mientras él se pasaba los días en casa (e intentando sacarse el carné de conducir) ella volvía a ir a clases.

Y JR aprovechaba las mañanas para ponerse al día de todas esas series que ella le había pasado y que aún no había visto.

“No se me acabarán nunca…”

 

El mes y medio que Minki pasó en china, haciendo deberes a distancia y alegrándose mucho de tener una excusa para saltarse el instituto, le hicieron ver lo que era realmente la vida de actor, y no tenía muy claro si quería eso para su futuro.

“El problema no es ser actor” se decía “si no de que peli”.

Le encantaba que le llamasen a escena, estar ahí, frente a las cámaras, sentir que se estaba esforzando al máximo para interpretar un papel, que era alguien que no era él, y que le felicitaran por ello, le encantaban los ratos en que las maquilladoras le secuestraban y le sentaban para pasar alrededor de una hora maquillándole, los primeros días solo para ponerle más guapo, luego para ponerle suciedad, heridas y cicatrices falsas. Incluso adoraba levantarse temprano, muy temprano para aprovechar la luz de primera hora del día o irse a dormir aún más tarde para grabar desde la puesta de sol hasta media noche. Lo que le molestaba eran otras cosas, otras pequeñeces como que el actor protagonista se comportase como si fuese protagonista de absolutamente cada momento, estuviesen grabando o no, o que le cambiasen el guión a diario, siempre para peor, añadiendo escenas para hacerlo “más dramático”, o sentimental, o espectacular, o “emocionante”.

– Están chalados – comentaba con Yixing esa noche en su tienda. Porque si, dormían en tiendas en medio de la nada, que es donde tenían que grabar – Ya me dirás tu que tiene de impresionante caerse por un barranco durante cinco minutos de película para que luego te ataquen un grupo de cómo cincuenta bandidos para que luego el súper guerrero se los cargue solito. Con peleas muy épicas, eso si.

Yixing le sonreía, le palmeaba la cabeza y le decía lo mismo que todos, que por algo se empezaba. Y luego seguía peleándose con la cobertura de su móvil para intentar contactar con la civilización.

Minki seguía sin tener muy claro quien era el protagonista, porque había empezado pensando que sería ese pardillo de ciudad que se había metido en ese reino oculto como si se le hubiese perdido algo y a quien le estaban salvando el culo en cada escena, ese del actor borde y engreído, pero empezaba a sospechar que no sería él quien se quedaría con la chica. “Porque el prota siempre es quien se queda con la chica ¿no?”. Quien parecía cada vez más importante, más “héroe”, era el guía, ese importante guerrero que les llevaba por las tierras desconocidas hasta… “¿Por qué organizaban toda esta movida al final?”

Minki interpretaba a su hijo, al hijo de ese importante guerrero, y cuando aprendió a ver detrás de ese personaje exageradamente espectacular y brillante vio un actor que no lo hacía nada mal. “Es bueno” se dijo “muy bueno”. Tal vez incluso compensaba la innegable manca argumental. Así que se dedicó a seguirle cual patito, tanto mientras grababan como cuando no. En algún momento le soltó algo que le sonó a un “piérdete crío”, pero como sin un traductor no pudo ni estar seguro ni, en cualquier caso, replicarle, se encogió de hombros y siguió comportándose como su sombra. Al fin y al cabo su único ejemplo a seguir hasta el momento había sido Key, y él era modelo, de alguien tenía que aprender.

Su estada al final se hizo más corta de lo esperado, y lo anunció de la forma más espectacular que pudo.

– ¡¡¡Baekho!!! – le gritó en cuanto consiguió llamarle – ¡¡¡Me quieren matar!!!

– ¿¿¿¿¿¿QUE?????? – A un país y medio de distancia Baekho abrió los ojos como platos, asustado.

– Mi personaje, en la peli, que se quieren deshacer de él, – “Joder” pensó Baekho con un suspiro, relajándose – que ahora que soy el hijo del protagonista han decidido que es más dramático que me muera y me matan.

– Ala… – murmuró sin saber como responder a eso. – Bueno, piensa que profesionalmente interpretar tu propia muerte seguro que es un desafío como actor… – “o algo”. Últimamente Minki hablaba así, supuso que eso le convencería.

– Si, supongo… ahora que empezaba a caerme bien mi personaje…

– ¿No decías que era tan absurdo?

– Si, pero estaba ganando protagonismo… – “Tal vez por eso le matan…”

Cuando colgó salió de la tienda haciendo de tripas corazón para grabar su propia muerte. Tuvo que esperar aún un par de horas porque todo iba con retraso, y de mientras esperó con Yixing aburriéndose como una ostra los dos, como llevaban días haciendo. La escena fue un drama, cutre, pero un drama, y aún tuvieron que quedarse tres días más porque el director le quería meter en un par de escenas como fantasma o espíritu o algo, y al irse el actor que hacía de su padre le sorprendió yéndole a despedir con un apretón de manos y algo que le sonó a un “tienes potencial y llegarás muy lejos, estoy esperando trabajar contigo de nuevo”. Y con eso ya se fue feliz.

 

Cuando Minki regresó JR fue a buscarle al aeropuerto, con Sunyoung también pero conduciendo él, estrenando el recién sacado carné de conducir.

– Ala, yo también quiero. – murmuró viéndole al volante.

– ¿Cómo vas a conducir tu aún? – le decía su madre.

– He montado a caballo, he cruzado un puente colgado en una pseudo-liana y he luchado contra los ninjas guardianes del templo, aunque morí en el intento, conducir un coche está tirado…

Nadie se molestó en discutírselo.

 

Aunque apenas le quedaban unas pocas semanas antes de las vacaciones de verano su madre no dio el brazo a torcer a que “por estas dos semanas no vale la pena que vaya a clases, ya volveré después del verano”. Así que se vio obligado a volver al instituto, a soportar las malas miradas entre Luhan y Sehun (miradas que por algún motivo ahora también le incluían y parecía que los dos le odiaban no tenía muy claro porque) y los comentarios de sus compañeros de “que no, que te lo estás inventando, es mentira que salgas en una peli, cállate mentiroso”. Joori si le creyó, comentó con ella lo estúpida que era le película y ella le estuvo repitiendo lo alucinante que le parecía igualmente, y le hizo prometer que irían a verla juntos al cine cuando la estrenaran.

– Igual incluso me invitan a la estrena o algo – le dijo – si puedo llevar a alguien puedes venir conmigo.

Luego se le ocurrió que la estrena sería en china, así que simplemente acordaron ir a verla al cine, tal cual.

 

Al empezar las vacaciones volvió a teñirse el pelo, ya se había acostumbrado a verse rubio y se le hacía extraño volver a tener el pelo oscuro, aunque lo hubiese tenido así toda su vida.

Cogió el tren a la capital, el solito, para ir a ver a Taekwoon y consiguió colarse en uno de sus entrenamientos. Quedó agotado solo de mirarle. Eso si, disfrutó las vistas.

“Cuanto musculito” se decía. Taek se estaba poniendo cachas también, integrándose a la perfección en ese grupito de tíos buenos. “Mola esto del futbol”.

– ¿Y ya habéis hecho algún partido así importante? – le preguntó. No estaba muy metido en el mundillo pero si echaban los partidos por la tele o algo quería mirarlos. Por los jugadores más que por el juego, debía admitirlo.

– Siempre estamos haciendo partidos – le respondió él sin más. – pero es el equipo juvenil aún y nadie nos hace caso. En unos años podré jugar con los mayores ya, me muero de ganas…

Estando tan cerca se sintió tentado de visitar a Baekho también, pero se reprimió.

“habrá sido su cumple hace nada…” Ni siquiera se habían visto para eso, hacía tanto que no le veía… Le echaba demasiado de menos. Añoraba sus abrazos, sus sonrisas, sus historias, sus besos… Era pronto para volver a verle.

Aún así se pasó todo el viaje de vuelta pensando en él, y por la noche no pudo evitar llamarle.

– Hola peque – le saludó al segundo pitido.

– Te echo de menos – le dijo sin más.

– Y yo a ti – respondió tras unos segundos en silencio.

– Sé que fue idea mía pero… Si vivieses aún aquí vendría a dormir a tu casa esta noche – confesó imaginándose abrazado a él. Abrazado y algo más.

Baekho se quedó callado unos segundos. Unos segundos más.

– También te echo de menos – repitió.

Si iba a añadir algo más, y a Minki le dio la sensación de que iba a hacerlo, no le dejó. Cambió de tema antes de ponerse más sentimental. Le habló sobre el entreno de Taekwoon, sobre Joori, sobre como Luhan y Sehun se habían pegado en el patio del colegio el último día de clases porque “le había mirado mal”, no se llegó a enterar de quien a quien, y le preguntó sobre su vida, sobre su nuevo colegio, sobre su apartamento, sus vecinos, sus pasatiempos.

– ¿Cómo que te has apuntado a un coro? – exclamó sorprendido. Se hacía tarde, su madre ya había subido un par de veces a decirle que colgase ya de una vez y se fuese a dormir, pero a ninguno de los dos pareció importarles eso.

– Pues mira, no se. Me lo propuso un tío con el que me cruzo a menudo en el gimnasio, que me oyó cantar en la ducha o algo así.

– ¿Cantas en la ducha? – le preguntó riéndose mientras se iba poniendo el pijama. Con una mano y el teléfono en la oreja, todo un reto.

– Se ve que si. En mi defensa no lo hacía conscientemente.

Minki se rió, desistiendo de pasarse la camiseta por el cuello sin soltar el teléfono y tumbándose en la cama aún a medio vestir.

– ¿Y que tal? ¿esta guay?

– Bastante si, no me lo había planteado nunca pero la verdad es que me gusta cantar. Y la gente es maja.

Minki volvió a reírse, se le hacía demasiado extraña la idea, aunque le parecía recordar que le cantaba nanas de pequeño y tenía buena voz.

Y siguieron charlando. De los preparativos para el viaje a Londres, de que si no quería que JR se fuera, de que si Key le había ofrecido salir en un anuncio, etc… Se metió bajo las sabanas porque empezaba a pillarle frío y empezaron los “venga, vete a dormir ya”.

– Es que no quiero colgar aún…

– Mañana no te levantarás de sueño.

– Bueno, puedo dormir en el avión. Si igualmente llevaré un desfase…

Le preguntó de nuevo que día volvían, y Minki se guardó las ganas de hacerle prometer que luego vendría a verle. Aún así no colgó.

– Vamos – volvió a insistirle Baekho bostezando – que me muero de sueño yo también.

– ¿Estás en la cama ya? – le preguntó Minki.

– Si, me he metido hace un rato y me estoy quedando frito.

Se quedó callado unos segundos, teniendo en los labios la estúpida pregunta sobre si volvía a dormir sin pijama o el comentario, ahora ya con segundas intenciones, de que le echaba de menos.

“Demasiado pronto para el sexo telefónico” se dijo. Aunque le encantaba la idea.

– Buenas noches Baekho – se forzó a responder.

De nuevo tardó un rato en responder.

– Buenas noches peque. – le dijo al fin. – Te quiero – murmuró antes de colgar.

– Te quiero… – le dijo al teléfono ya sin línea.

 

 

 

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Acerca de ShirokoToKuroko Fanfics

Somos... Otakus, k-popers, fujoshis, y... bueno, no vamos a poner el resto aquí! XD vale, vale... nos encanta leer y escribir, mirar animes y doramas, dibujar, escuchar música y fangirlear a tope!!!! y si, estamos locas! ^^

Publicado el junio 28, 2015 en Ámame profe. Añade a favoritos el enlace permanente. 9 comentarios.

  1. Oh si…*-* bello, le faltó algo de MinRon pero beeellooo!!!

    Gracias :3

  2. Oh sí, sexo telefónico buenooooo…
    Pobre Minki, está muy solito… pero Baekho lo está todavía más. ¡Par de idiotas! ¿Es que va a esperar a que sea mayor de edad? Pfff….

  3. Deu meu senyor nostre!!!!! Me a encantado el capitulo!! 😍😍😍😍😍😍 plisss sexo telefonico, ojala… No quiero que se vayan al servicio militar 😭😭😭😭 Emserio soy yo o cada dia el BaekRen es mas adorable?? Baekho con el pelo negro, al fin!!! 👍 Enserio me a encantado >< a ver si nos vemos pronto. Por cierto sabes que beast esta en barcelona?? Yo los he visto 4 veces 😍

    • ALA QUE DICES ¿COMO QUE ESTÁN AQUI Y YO NO ME ENTERO??? (cabrona, avisa)
      Si, son adorables ❤ ❤ ❤ (a mi me lo parecen, vaya) a decir verdad yo también quiero sexo telefónico, de echo iba a ponerlo xD pero no me pareció adecuado y me reprimí, ya llegará el momento…

  4. Una pregunta (más que nada por no entrar a lo pendejo a revisar cada semana) ¿Vas a terminarlo o dejó de revisar? Por que hace la tira de tiempo no públicas …

    • Lamento muchisimo haber tardado tanto y de verdad que me siento fatal por no actualizar hasta ahora, pero te alegrará saber que, tras meses de no abrir esta página, he visto tu comentario hoy al entrar para prepararlo todo para subir capítulo mañana.
      Mis disculpas de nuevo, espero que aún sigas por aqui

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