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Fiesta de Disfraces (IV)

Cuarto capítulo (final)

POV: Minho

Se me detiene el corazón. ¿He oído bien? ¡Esta correspondiendo a mi declaración!

– Tú… ¿Me quieres?

Esas palabras parecen perturbarle, se gira nervioso y se sonroja aun más.

– Ah… Bueno, yo… No se… Solo… ¡Aish! ¡No me preguntes esas cosas!

Me giro y le agarro por las muñecas, obligándole a mirarme a la cara.

– Necesito saberlo. ¿Me quieres?

– ¡Es que no lo sé! – ¿esto es un sí o un no? – es complicado, eres muy importante para mi, y si fueses una chica seguramente te pediría para salir, pero eres un chico, eres mi hyung, y yo… Esto es confuso.

Me relajo un poco. Entiendo lo que siente porque yo pasé por lo mismo. Es una situación difícil admitir que estas enamorado de alguien del mismo sexo que tu. Cuesta de aceptar, por lo que significa en lo que tú eres, y por el temor de que la sociedad te rechace.

Pero con el tiempo te das cuenta de que eso no es importante, de que no hay ningún problema en eso, de que los únicos límites son los que tú mismo te impones. Yo llegué a esa conclusión, y estoy seguro de que Taemin va a aceptarlo también. Y eso me relaja, porque ahora comprendo sus sentimientos, y sé que, si bien no es tanto como lo que yo siento, en el fondo es lo mismo.

Le paso un brazo por la espalda y le atraigo hacia mi, abrazándolo.

– Se lo que estas pasando. No te preocupes, no voy a presionarte, esperaré a que aclares tus ideas y seguiré cuidándote como tu hyung hasta entonces, ayudándote en todo lo que me necesites. Y cuando estés seguro de lo que sientes y quieras algo más de mi solo dame alguna señal. Estaré esperándolo.

Se separa levemente para mirarme a los ojos.

– Minho… ¿Puedo pedirte algo?

– Claro. – le respondo sonriente- Lo que tú quieras.

– Bésame.

Espera, creo que mis conexiones neuronales no funcionan. ¿Me ha pedido que le bese?

– Em… Que… Como… ¿Cómo?

– Por favor…

Me mira completamente sonrojado, con los ojos ligeramente húmedos. Los labios entreabiertos y una mirada de súplica. ¿Es en serio?

No tengo fuerzas para negarme viéndole así, está por encima de mis capacidades…

Le agarro la cabeza entre mis manos, y, muy suavemente, rozo sus labios con los míos. Muy leve, muy dulce.

Al separarme tiene los ojos cerrados, los labios abiertos pidiendo más.

Me mira, y de repente agarra el cuello de mi playera tirándome hacia adelante, quedando yo a pocos milímetros de sus labios. Otra vez.

– Mas.

Adiós a mi autocontrol, no pedo resistirme a algo así.

Nuestros labios se juntan, rozándose con pasión. No tardo mucho a introducir mi lengua en su cavidad, para encontrarme con la lengua del menor e iniciar una frenética lucha por el control. Nos separamos, jadeantes.

Este beso no se puede comparar con ninguno de los anteriores. El simple hecho de saber que le estoy besando a él, porque le quiero, porque él me corresponde, porque nos amamos, es demasiado intenso y demasiado especial como para definirlo con palabras.

– Minho-shi – me llama en susurros. No me pasa por alto que me ha llamado por mi nombre. – creo que no quiero esperar, ya no tengo dudas, te quiero.

Una gran sonrisa de felicidad se dibuja en mi rostro. No le respondo, simplemente vuelvo a unir mis labios con los suyos, quiero más de él, creo que nunca voy a cansarme del tacto de su piel, del olor de su cabello, del color de sus ojos, del sonido de sus gemidos, del sabor de sus labios. Le amo, con los cinco sentidos y con todo mi ser.

POV: Taemin

Su lengua se mueve junto a la mía, sus manos se pasean libremente por todo mi cuerpo. Vuelvo a estar sin ropa, debajo de él, sobre la cama.

Las sensaciones son tan intensas que me hacen prácticamente imposible reaccionar. Apenas logro quedarme quieto y contener los gemidos que pugnan por escaparse de entre mis labios sellados con los suyos.

No quiero que se detenga. Aunque estamos llegando a un punto de intimidad que yo no habría imaginado, lo único que pienso es que quiero más, que no quiero que sus manos dejen de tocarme, que no quiero que sus labios se separen de los míos más que para seguir besando el resto de mi cuerpo.

Las caricias de sus manos, de sus labios, de todo su cuerpo semidesnudo se sienten ardientes sobre mi piel. Siento placer en sitios insospechados, mi cuerpo reacciona de formas desconocidas para mí.

No quiero que esto termine nunca. Pero mi cuerpo no parece pensar lo mismo.

Minho me mira, imagino que sorprendido porque yo haya terminado tan rápido. Enseguida vuelve a dibujarse en la cara esa sonrisa que no ha conseguido borrar des de que ha empezado todo esto. Se lleva a los labios la mano cubierta de ese líquido blanco y espeso que ha salido de mi interior. Esa imagen se me queda grabada en las retinas, es demasiado sensual, demasiado lujuriosa, y me excita sobremanera…

– Mmm… Sabes bien… Siento como las mejillas me arden, e intento cubrirme La cara con la almohada al ver que él agacha la cabeza para lamer el resto de el fluido que ha quedado esparcido sobre mi vientre desnudo.

Su lengua no se detiene en mi vientre, sigue bajando hasta mi miembro, que ya empieza a hincharse de nuevo. Mis gemidos, más bien auténticos gritos de placer se escuchan por toda la habitación.

Esto se siente tan bien… Siento que voy a explotar de nuevo… Pero me resisto a eso, no puede ser que esto solo lo esté disfrutando yo.

No sin esfuerzo y haciendo uso de una descomunal fuerza de voluntad que no sabía que tenía me incorporo y le aparto de mi, empujándole para quedar ahora yo encima suyo, haciendo caso omiso de su expresión de sorpresa e intentando no pensar en que estoy completamente desnudo.

Le beso un par de veces, siempre rápido, apartándome cuando siento que él intenta tomar el control de nuevo. La agarro los brazos por las muñecas, aprisionándole con mis manos cual grilletes. Dirijo mis labios a su cuello, para después ir bajando igual que él ha hecho antes conmigo.

Mis dientes se cierran unos instantes sobre sus pezones, mis manos resiguen su cuerpo con avidez. No me detengo y sigo bajando. Su pecho, su cintura, su vientre, sus caderas… Me detengo cuando mis labios se encuentran con la tela de sus bóxer que les impide seguir bajando.

No dudo ni un instante y en segundos la molesta prenda está abandonada en un rincón de la habitación junto con el resto de nuestra ropa.

Y me detengo. Esto es demasiado… Demasiado grande, demasiado perfecto.

Lentamente acerco mis manos para rozar suavemente con la punta mi dedo esa parte de él desconocida para mí hasta ahora.

– Taemin… No es necesario que lo hagas… – él me mira, fingiendo tranquilidad, pero puedo ver como empieza a mostrar las mismas reacciones que yo, lo está disfrutando.

Por toda respuesta acerco mis labios a su base y, algo inseguro, le doy una rápida lamida. Sabe bien. Quiero más.

Lo agarro fuertemente con una mano y empiezo a moverla mientras con la acaricio con la lengua, des de la base hasta la punta, repetidas veces.

Los gemidos de Minho me indican que lo estoy haciendo bien y me excitan a mí también.

Sin darme cuenta me he ido excitando yo mismo. Ahora ya tengo todo su miembro dentro de mi boca y subo y bajo a un ritmo constante mientras oigo sus gemidos y siento como se hincha aún más.

De repente sus manos me apartan. Pensaba que le gustaba, ¿es que lo he hecho mal? Al ver su mirada salgo de dudas, creo que lo he hecho demasiado bien…

Sin palabras me tumba de nuevo en la cama y me separa las piernas colocándose entre ellas, mientras con su mano busca mi entrada.

– ¿Quieres hacerlo?

– No pares ahora… Debo admitir que estoy algo asustado, no sé si estoy preparado, no sé si lo soportaré, pero realmente no puedo detenerme ahora. Necesito sentirle dentro de mí.

– Te va a doler, ¿estás seguro?

Trago saliva, ¿Cómo voy a estar seguro de esto? Sé que va a doler, tengo miedo. Pero el deseo es más fuerte, y ahora mismo solo le deseo a él.

– Solo hazlo. Al fin siento como introduce un dedo en mi interior. Al principio duele un poco, pero se siente bien. No puedo evitar gemir de placer cuando empieza a moverse en círculos y suelto otro gemido cuando introduce un segundo dedo… Quiero sentirle mas… más profundo…

– Minho, ¡ya!

Debo estar volviéndome loco, pero siento que necesito tenerle dentro de mí…

Dolor, es lo único que siento cuando noto como se introduce dentro de mi. Es punzante, como si me cortaran por la mitad.

Las lágrimas escapan de mis ojos mientras me muerdo los labios para no gritar.

Él se agacha y me besa, recogiendo mis lágrimas con sus dedos.

– Shhh… Lo siento Minnie…

Poco a poco el dolor va desapareciendo para dejar paso a otra sensación, placer.

– Está bien… – y lo digo de verdad, ahora realmente se siente bien.

Me voy calmando hasta que el dolor desaparece por completo ¿o es el placer que lo camufla? ¿Seré masoquista?

Minho se mantiene muy quieto sobre mí, no se atreve a moverse y hacerme daño. Adoro que sea tan protector, pero está empezando a cabrearme… quiero que sea malo conmigo…

Paso ambas manos por detrás de su cuello y, besándole casi con desesperación, me muevo un poco, rítmicamente, frotándome contra él.

El capta el mensaje y empieza a moverse en mi interior. Al principio con cuidado, mas fuerte a medida que se excita mas y mas.

¡Esto es sublime! Me llena por completo, haciéndome perder los sentidos entre gemido y gemido. Nunca me cansaría de esta incomparable sensación.

Los labios de Minho se separan de los míos para dirigirse a mi cuello, una mano me sujeta por detrás de mi espalda mientras la otra masajea mi miembro al ritmo de las embestidas, haciéndome sentir cosas que jamás imaginé.

Finalmente exploto de placer, y él no tarda en liberarse también, llenándome por dentro de ese fluido blanco.

Se deja caer sobre mí, ambos estamos agotados, Jadeando en busca de oxígeno entre los labios del otro.

Siento mi piel húmeda y pegajosa, mis músculos completamente adoloridos y el peso de mi hyung sobre mí. Jamás me he sentido tan bien.

No tengo fuerzas ni deseos de levantarme de la cama y separarme de él. Ahora mismo lo único que quiero es quedarme allí tumbado, abrazándole, durante toda la noche, o toda mi vida.

Él coge las sabanas de la cama y las estira por encima de nosotros, cubriéndonos por completo y girándose para que quede yo recostado sobre su pecho.

– Te amo. – Me dice. No creo que nunca me canse de oír eso.

– Hyung, ¿puedo preguntarte algo?

Se incorpora un poco y me mira a la cara. Aun colorado por la excitación i imagino tan sonriente como yo.

– Claro Minnie, dime.

– Ahora… ¿Qué somos? El sonríe aún más.

– Somos novios. – me responde con una nota de orgullo. – Si tú quieres, claro.

– Novios… – murmuro saboreando la palabra – suena bien…

Me rio y me sonrojo de nuevo. Realmente me hace feliz pensar en Minho como mi novio.

– Mi lindo novio Taemin… – me susurra al oído. – te amo. Aunque tengo que avisarte que tendrás que compartirme. – ¿Qué? ¿Que es lo que he oído? ¿Es que Minho ya está saliendo con alguien? ¿Por qué me lo dice ahora??? – tendrás que compartirme con ese otro Taemin sexy y atrevido que estaba en esta cama conmigo hace un minuto. Me vuelve loco…

– ¡No me asustes así! – me quejo riendo. – ¿Realmente te vuelvo loco?

– Demasiado. Pero ahora es hora de que ambos Taemins se vayan a dormir.

– ¡No te vayas hyung! – le pido aferrándome a él.

– Tranquilo, no te dejaré mi amor – me responde tumbándose de nuevo y acomodándome en sus brazos. – nunca.

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Fiesta de Disfraces (III)

Tercer capítulo

POV: Taemin

Nos despedimos de los hyungs y vamos a fuera para pedir un taxi y dirigirnos al apartamento, pero apenas me doy cuenta de todo eso, suficientes cosas tengo ya en la cabeza.

Aún no puedo creerme todo lo que ha pasado esta noche… Estaba tan deprimido por que mi hyung no me hablaba, y de repente viene a besarme, a liarse conmigo… No puedo creer lo cerca que hemos estado, aun tengo grabada la sensación de sus labios sobre los míos, el tacto de su piel, el sabor de su lengua…

Cuando se me ha caído la máscara se me ha caído el mundo abajo, pensé que me regañaría por haberme dejado hacer todo aquello, porque yo no tenía la excusa de no saber quién era, pensaba que descubriría mi secreto y que no volvería a acercarse a mi, que eso terminaría de romper lo poco que quedaba de nuestra amistad.

Pero no ha sido así, en vez de eso se ha disculpado por su comportamiento y ha terminado confesándome sus sentimientos, y yo he reaccionado como un idiota. Hubiera sido tan fácil tan solo besarle otra vez… Y en vez de eso me he puesto a gritarle, porque me sentía molesto, enojado y celoso. Y sin motivo, pues tiene todo el derecho de acostarse con quien quiera. Pero ahora… Las cosas han cambiado, él se ha declarado, me ama, y después de oír su confesión creo que casi tanto como yo a él.

Tengo que darle una respuesta, se lo merece, y no voy a ser tan idiota como para decirle que no, cuando lo único que deseo es que siga con lo de antes. Pero ¿cómo se lo puedo decir ahora??? Después de haberle gritado e insultado, después incluso de haberle pegado.

Al fin llegamos al apartamento. Entre el alcohol, el viaje en coche, el cansancio y todo lo sucedido con Minho estoy bastante mareado, por lo que pierdo el equilibrio un instante al salir del coche. Hyung me agarra para que no caiga, pero yo me suelto bruscamente y sigo andando por mi cuanta hacia la puerta del edificio. Maldito mi orgullo…

Seguimos en silencio todo el camino des de la puerta del edificio hasta mi habitación. Creo que no hemos hablado des de que nos encontrábamos en esa pequeña sala de la SM. Resulta incomodo subir siete pisos en el pequeño ascensor de nuestro edificio, en el que tenemos que estar casi pegados, y aún así sin hablar. Pero Minho sigue respetando mi intimidad. No pregunta ni comenta nada, y yo se lo agradezco pues aún no tengo mis pensamientos lo suficientemente claros.

Al llegar a la habitación reparo en el hecho de que dormimos en camas contiguas. ¿Podría dormir en la misma habitación con él en la situación que estamos ahora? si por el contrario arreglo las cosas antes de ir a dormir y me declaro… ¿pasará algo?

Estoy demasiado cansado incluso para ponerme nervioso. Solo quiero terminar con esta incómoda situación cuanto antes, y aún así no me salen las palabras.

Intento quitarme el complicado disfraz mientras él recoge sus cosas, como si fuese a irse a dormir a otra parte. Supongo que para él la situación debe ser igual, si no más incomoda que para mí.

No puedo dejar que se vaya. Sé que no puedo aplazarlo más.

– Espera hyung – le llamo.

Él se gira y me mira atentamente, inexpresivo, esperando que le diga lo que fuese que iba a decirle. Realmente no sé qué hacer…

– Em… ¿Puedes ayudarme un momento? No me llego al cierre del vestido…

Creo que no ha sido muy buena idea para empezar pedirle que me desnude…

Una extraña mirada cruza por su rostro, entre deseo y culpabilidad, pero enseguida vuelve a adoptar esa mascara sin emoción para asentir y acercarse a mi a ayudarme.

Siento sus manos desabrochando mi vestido. Tocando suavemente mi piel cuando le es imposible evitarlo.

Aunque sea de forma muy sutil siento sus manos recorriendo mi piel, poco a poco va quitándome todas y cada una de las prendas de ropa. Las alas, las botas, los guantes, el vestido, la camiseta interior…

Me sonrojo al pensar que estoy prácticamente desnudo ante él, sus carícias de ahora me estremecen y excitan aún más que cuando ha intentado acostarse conmigo en la fiesta. Se nota que ahora está siendo más delicado, que no quiere dañarme, que me está tocando con amor… y ese amor me llega, y hace que me vengan ganas de llorar por lo estúpido que he sido.

Sé que si me declaro aún después de todo lo que le he dicho me aceptará, me perdonará sin pensarlo dos veces, pero ¿me lo merezco? no puedo evitar pensar que no, que mi hyung debería estar con alguien mejor que yo, ese es y ha sido siempre el motivo de que no me hubiese declarado antes, pero… sabiendo que él también me ama… ¿significa eso que tengo el derecho a apropiarme de su vida y de su amor? ¿Tengo derecho a que sea solo mío?

POV: Minho

Estamos solos en el apartamento, ambos encerrados en la habitación, él cada vez tiene menos ropa cubriéndole y hace solo una hora nos estábamos besando… ¿cómo me voy a sentir cómodo en esta situación? y lo peor de todo es que él sigue sin hablar.

Intento que mis dedos rocen su piel el mínimo posible, no sé hasta cundo podré contenerme… y aún así no puedo evitar sentirlo, tan suave, tan cálido… aunque mi cerebro me ordene no tocarle a los pocos segundos me descubro haciendo que mis dedos roces su piel a propósito, deleitándome con el tacto de su piel…

Mis manos tiemblan al deshacerme de su vestido. Es demasiado para mí, no puedo controlarme teniéndole en frente de mi así, prácticamente desnudo. Apenas una ajustada camiseta, ligas y bóxers es todo lo que me impide violarlo.

Él levanta los brazos, esperando que sea yo el que siga desnudándole. No dejo que me lo pida dos veces. Llevo mis manos a su estrecha cintura y agarrando la orilla de su camisa empiezo a tirar hacia arriba, revelando su vientre suave y liso, su espalda perfecta, con las manos muy pegadas a su cuerpo. Tengo que reprimir las ganas de besar esta piel tan tersa y fina. Lo único que deseo es probar su sabor…

Lanzo la prenda sin miramientos hacia un rincón de la habitación. Con algo tengo que desahogarme.

Ahora ya no necesito que me lo pida. Acerco mis manos a las ataduras de las ligas que le ha puesto Key (porque estoy seguro de que la Umma es el causante de todo esto) y se las desato con dedos temblorosos por la excitación. Él se sienta y mis manos bajan lentamente por sus piernas, llevándose con ellas la molesta tela. Acaricio sutilmente sus piernas al bajar, sin poder evitar entretenerme acariciando sus pies al final. Tan lindos, tan perfectos.

Levanto la mirada y le veo con los ojos cerrados, por un momento pienso que está disfrutando del momento casi tanto como yo.

– Taemin… – Shhhht- me corta él alejando la piernas de mis manos.

Se estira sobre la cama para llegar a coger su pijama. Le quito la pieza de ropa de las manos y se la pongo yo, con la misma lentitud y delicadeza con la que antes le desnudaba. Desde luego la sensación no es la misma, pero mientras tenga una excusa para acariciar su piel por mi está bien…

Me le quedo viendo embelesado, aún completamente vestido sigue pareciéndome igual de apetecible…

Mi mirada se detiene en su rostro, sus labios rosados, sus mejillas coloradas, sus largos parpados. Aún lleva el maquillaje.

Me levanto y, acariciándole suavemente la cabeza salgo de la habitación para regresar al cabo de unos segundos con una toalla húmeda en las manos.

Me arrodillo de nuevo a su lado y cogiendo su rostro entre mis manos le acaricio el rostro con la toalla, llevándome con ella el maquillaje de su rostro.

Él sigue con los ojos cerrados y yo aprovecho que no me ve para mirarle. Realmente es tan hermoso que no me extraña que millones de fans en todo el mundo se hayan enamorado de él. ¿Cómo podría yo no haberme enamorado de él?

Abre lentamente los ojos, esos ojos oscuros y brillantes de pestañas largas y mirada profunda… Y yo me sumerjo en ellos sin dudarlo, no puedo apartar la mirada.

– Vamos a dormir ¿sí? – me levanto del suelo donde me había quedado arrodillado y le empujo suavemente para tumbarle en su cama.

– No hyung, espera – se resiste él – tenemos que hablar.

Siento como me quedo congelado. Agua fría en mis venas y electricidad por todo mi cuerpo. De repente tengo miedo. Sé lo que va a decir. Me va a decir que no siente lo mismo y que es mejor para ambos que me aleje, que dejemos de compartir habitación, que dejemos de ser tan cercanos…. y yo no podré soportar eso.

– No importa Taemin, estás cansado, – intento disuadirle- ya lo hablaremos otro día, tampoco es importante, no te obsesiones con eso, mejor lo olvidamos y ya, como si no hubiese pasado nada ¿sí?

– No hyung, si es importante. Son tus sentimientos y me importan.

De repente está más despierto y parece que va en serio lo de que quiere habla y arreglar las cosas.

En fin, imagino que tenía que ocurrir. Un día o otro hubiésemos tenido que aclarar esto, solo me hubiese gustado pasar un tiempo más junto a él, aunque fuese solo como amigos.

– Yo… – empieza no muy convencido. – Lo siento. Por haberte pegado y eso… me puse nervioso… y… lo siento.

Como si me importase eso…

– Taemin, ya no me importa que me pegaras. Todo lo que dijiste e hiciste estaba perfectamente justificado, fui yo el que se comportó como un imbécil.

La situación es incómoda. Entiendo que es difícil rechazar a alguien, debe costarle hablar casi tanto como me ha costado a mi declararme.

– Olvida todo lo que te he dicho antes. Lo retiro.

Aunque me duela decir estas palabras después de todo lo que me ha costado declararme siento que es lo mejor, porque evidentemente él está incomodo en esta situación.

– No hyung, no lo retires.

– Pero…

– Por favor, no lo retires…- desvía la mirada, completamente sonrojado – yo… Creo que yo siento lo mismo por ti.

Fiesta de Disfraces (II)

Segundo capitulo

POV: Minho

No, no puede ser, no es posible.

Todo iba bien. Mi plan estaba funcionando. Me olvide del maknae con el primer beso. O casi. El roce con la piel de esa chica me resultaba tan placentero que incluso me había propuesto averiguar quién era y seguir viéndola después de esa noche, si ella quería, claro, cualquier cosa con tal de echar de mi corazón lo que sentía por mi lindo dongsaeng. O si mas no enterrarlo bien hondo.

¿Por qué diablos tenían que terminar así las cosas? ¿Por qué de las más de 500 personas que hay hoy aquí tenía que ir a tropezarme precisamente con él?

Y lo peor de todo es que ahora comprendo que todo lo que he sentido con “la chica desconocida” lo he sentido con Taemin, y sin siquiera saber que era él.

Me fallan las piernas y caigo de rodillas al suelo, y allí me quedo, sentado a escasos centímetros de él, mientras intento recuperarme de la sorpresa.

De acuerdo destino, o quien sea que me está tendiendo esta pesada broma, lo he entendido, me rindo. Ya no soy capaz de negarme mis propios sentimientos y deseos. ¿Que se supone que debo hacer?

– Lo siento – no sé que mas debo decirle. Creo que cualquier cosa que pudiese decir ahora Solo empeoraría más las cosas.

Taemin sigue tendido en el sofá, en la misma posición paralizada de cuando se la ha caído la máscara, completamente sonrojado e hipando por los nervios, con las rodillas a escasos centímetros de mi cabeza… ¿Porque me resulta tan difícil resistirme a girarme y terminar lo que he empezado???

¿Qué puedo hacer? ¿Qué DEBO hacer? Si alguien lo sabe por favor díganme, porque yo realmente no lo se…

¿Se lo digo? ¿Me declaro y dejo que él decida? Pero no quiero forzarle, no quiero que se vea obligado a corresponderme si en realidad no me ama, y des de luego no soportaría que me rechazase. Pero, ¿acaso puedo hacer como si no hubiese pasado nada???

Siento como se encoje sobre sí mismo, a pocos centímetros de mí. Sus hipidos cada vez se hacen más audibles mientras se transforman en profundos sollozos.

No, no puedo ignorar lo que ha pasado, aunque haya sido un accidente no soy capaz de comportarme con normalidad, no después de haber sentido todo esto. Y él se merece una explicación, por lo que le he hecho, y por haberme comportado tan mal con él durante estos últimos días.

Me levanto y me siento en el sofá junto a él. Le veo completamente sonrojado y con las lágrimas bañándole el rostro, haciendo que sus pestañas parezcan aun más largas y espesas. La máscara ha quedado ya lejos, no es necesaria ahora. Me rompe el corazón verle así, saber que esto es mi culpa, y aún así no puedo evitar pensar que se ve hermoso…

– Lo siento Taeminnie… – le susurro mientras intento calmarle abrazándole- lo siento pequeño…

Intento consolarle acunándole entre mis brazos, aunque sé que soy el único culpable de esto.

– Hyung… – murmura él entre sollozos.

– Shhhht… – intento calmarle. – ya paso, todo está bien…

El se separa bruscamente.

– No hyung, no está bien, ¡nada está bien!- me grita llorando.

He dicho eso sin pensar, simplemente son las palabras que me vienen automáticas para consolar a alguien.

– Yo…

– ¿O es que no quieres hablar de esto tampoco? ¿Vas a seguir evitándome como has estado haciendo?- pensaba decir algo para tranquilizarle, pero realmente creo que merezco todo lo que me pueda echar en cara. – Porque desde luego me has estado evitando, y descaradamente además, por más que lo niegues eso es lo que has estado haciendo. Cuando yo llego a una sala tú te marchas, casi nunca estas en casa, siempre le levantas y te marchas antes de que yo me despierte, ya no hablamos por las noches como hacíamos antes, ya no jugamos juntos, apenas me diriges la palabra, y yo… – tiene razón en todo lo que dice, y desde luego tiene todo el derecho del mundo a odiarme, me he portado fatal, y todo por intentar no hacerle daño… ¿Por que soy tan idiota? ¿Cómo he podido causarle tanto daño intentando protegerle?

De pronto él calla y se deja caer al suelo, sollozando e intentando secarse las lágrimas con las manos.

– Minnie yo… – me levanto y me arrodillo junto a él. No sé qué decir, me parece estúpido decir otra vez que lo siento.

– ¿Qué es lo que he hecho Minho? ¿Qué es lo que he hecho para que me odies tanto???

¿Dios, como he podido hacerlo tan mal?

– No te odio Taemin…

– ¿Y lo niegas??? Después de todo lo que…

– Taemin…

– ¡Dejaste de hablarme! – exclama levantándose de nuevo – Eres mi mejor amigo, ¿sabes? Estábamos muy unidos, o eso creía yo. Y de repente dejas de hablarme…

– Tae…

– …no soportas ni estar en la misma sala que yo. ¿Y dices que no me odias? Por favor, está claro que algo he hecho…

– Yo…

– … ¡Y lo peor es que no se qué ha pasado! Si lo supiera podría intentar hacer algo, pero si no me lo dices… ¿Qué voy a hacer yo???

– Taemin por favor…

– Y encima ahora… No nos hemos visto en todo el día y ni siquiera me has buscado, has ido directo a liarte con la primera desconocida que se te ha cruzado, y todo para no tener que hablarme, ¿o es que te crees que soy idiota?

Sé que tiene razón en todo lo que dice, pero ¿cómo voy a arreglar las cosas si no me escucha?

Me levanto de golpe, cogiéndole por los hombros para que deje de dar vueltas por la sala.

– Ya basta Tae… si he hecho todo esto no es porque te odie…

– ¿Y que se supone que es lo qué pasa entonces? ¿Eh? Y ahora no me salgas con ninguna tontería de que ha sido por mi bien ni nada por qué no tendría el más mínimo sentido después de todo lo que…

No puedo más, no me escucha, así no puedo hablar con él.

Ni siquiera sé porque lo hago, mi cuerpo reacciona sin que yo se lo ordene. Solo quiero hacerle callar, y de repente me encuentro con que mis labios vuelven a estar sobre los suyos, aprisionándole con todo mi cuerpo contra la pared.

Ahora sus labios son salados a causa de las lágrimas, pero igual de suaves y dulces que antes, la sensación es mucho mayor ahora que sé que le estoy besando a él.

Siento como él intenta separar-se, no le dejo. No sé qué me pasa pero no estoy dispuesto a soltarle.

Algo impacta contra mi cara, separándome de él. Me mira des de la pared, con su mano alzada, la mano con la que acaba de bofetearme, temblando y mirándome con ojos abiertos por la sorpresa, la rabia y el miedo.

– ¿¡¿Es que estás borracho?!? ¡Entérate de a quien estás besando Idiota! – grita mientras se arranca la peluca dejando su cabello rojizo al descubierto.

Cada vez lo estoy haciendo peor… ¿Desde cuándo soy tan inútil?

¡Pues ahora ya me he cabreado! Será culpa mía, pero ¿cómo me voy a disculpar si no me deja hablar?

– ¡No estoy borracho! ¡Se perfectamente a quien estoy besando! ¡Escúchame de una vez!

Ahora si se calla, no creo que se esperase que le gritase, y en parte me arrepiento, después de todo el daño que le he hecho ya…

– Taemin yo… – empiezo algo cortado – no te odio, desde luego que no, aunque reconozco que es lógico que lo pensaras tal y como me he estado comportando estos días… yo… – me acerco un poco a él y le cojo las manos. El se aparta rápidamente. ¿¡¿Dios, que he hecho?!? – lamento mucho todo esto… no era mi intención que las cosas terminaran así, te prometo que lo hice lo mejor que pude, buscaba lo que fuese mejor para ti, aunque cueste de creer tal y como están las cosas. – No parece convencido con esta explicación, des de luego que no, ¿cómo iba a perdonarme solo con esto? – yo… tuve que alejarme, por tu bien, y por el mío también, porque me he enamorado de ti Taemin, por eso me alejé, para intentar alejar también mis sentimientos, porque ya no podía controlarme al tenerte cerca. Intenté olvidarme de ti, no darle crédito a esos raros pensamientos, intenté alejarme, por que cuando te tenía cerca solo quería acercarme aún más…

Él ha abierto los ojos como platos al oír mi confesión, aunque no parece menos enfadado ni da la impresión de que vaya a hablar, los dos nos quedamos callados. El silencio se hace incomodo, ¿es que espera que diga algo más? ya me he confesado, ¿que mas debo hacer?

– Tae yo…

– ¡Ya te he oído! – me grita interrumpiéndome. Nos quedamos unos segundos más en silencio, hasta que el finalmente cambia la expresión y añade en tono menos violento – eres Idiota Minho.

– Lo sé. Me he dado cuenta.

Él suspira, se acerca al sofá y se deja caer en él. Como si las fuerzas no le dieran para más.

– ¿Te encuentras bien?

– Estoy cansado. – responde cerrando los ojos.

– ¿Puedo llevarte a casa? – se lo pregunto por qué después de esto no sé si querrá estar a solas conmigo.

El sonríe levemente, aún con los ojos cerrados. Es una sonrisa cansada, como si le hubiera dicho algo gracioso.

– Si, ya no soporto más esta fiesta.

– Te entiendo.

Me levanto y le tiendo la mano para ayudarle a levantarse. Él me ignora y yo la retiro, sintiéndome idiota.

Los dos salimos de la habitación y andamos pasillo abajo, en silencio. No me pasa por alto el hecho de que aún no ha respondido a mi confesión. ¿Aún estará enojado o lo hace para evitarme el no?

Llegamos otra vez a la gran sala. Las luces y el ruido me dejan aturdido de nuevo. Taemin ha vuelto a ponerse la peluca y la máscara para que no le reconozcan. Así que no puedo ver su expresión, pero está agotado, lo mejor será irnos cuanto antes.

Busco a los demás miembros con la mirada. No veo a ninguno, y no me extraña pues hay muchísima gente aquí, pero tampoco importa mucho pues se a donde buscarlos. Key des de luego esta junto al escenario dejando a todos embobados con sus imitaciones de grupos femeninos. A la gente le encanta verle bailar, y no porque sea buen bailarín, que lo es, aunque no de los mejores, si no por ese algo especial que tiene en su forma de moverse… Jonghyun seguro está con él, últimamente no se separan ni medio segundo.

Si mi predicción falla y no están allí siempre puedo ir a buscar a Onew hyung, seguramente en la barra de comida zampándose hasta la última alita de pollo, o ligando torpemente con alguna chica.

Suena Danger de f(x) y Key evidentemente esta en medio del escenario bailándola junto con Sully y Luna mientras Mir disfrazado de militar y algo más atrás les imita torpemente. No sé decir cuál de los tres primeros lo hace mejor. Aunque Mir, aun bailando torpemente, debe resultar bastante sexy a los ojos de Joon que lo mira completamente embobado.

Key abandona la danza en cuanto nos ve acercarnos y salta del escenario para acercarse a nosotros abriéndose espacio entre la multitud.

– ¡Minho! ¡Que sepas que estoy muy enfadado contigo! ¡Antes te he llamado y ni me has visto! ¿Crees que te saludo para que me ignores?- me regaña acercándose a nosotros seguido por Jonghyun que imagino estaría animándole debajo el escenario. – ¿en serio Minho? – cambia de tono al llegar junto a nosotros – ¿un disfraz de futbolista? ¿No has encontrado nada más soso que pegue más contigo?

En otra ocasión le habría respondido, pero ahora mismo no me parece que sea el mejor momento para ponernos a discutir sobre mi disfraz.

– Solo venía a deciros que nos vamos ya, Taemin está cansado, me lo llevaré ya a casa para que descanse.

– ¿Te encuentras mal? – le pregunta Jonghyun.

Taemin apenas tiene tiempo de responder que Key ya le está abrazando y saturándole de preguntas llenas de preocupación maternal.

– ¡Aish! Minnie… ¿Qué sucede? ¿Te mareaste? ¿Es que bebiste demasiada otra vez? Sabes que no toleras el alcohol… En fin, imagino que lo mejor será que nos vayamos. ¿Donde se habrá metido Onew?

– Hyung – le llamo yo serio. – Nos vamos nosotros, tú te quedas. – mi tono no admite réplica, y aún así Key parece dispuesto a contestarme, por lo que me explico antes de darle oportunidad – escucha Hyung, Taemin ya se encontraba mal antes, si ha venido ha sido porque sabía que tenias muchas ganas de venir y para no preocuparte, así que quedaos y disfrutad de la fiesta que yo me lo llevo y me encargo de que se acueste y descanse.

Sé que lo que digo es cierto, que Taemin se ha forzado a venir para no preocupar a Key, y aunque imagino que tampoco quiere quedarse conmigo a solas después de lo que ha pasado, yo aún quiero abusar un poco más de su compañía, como si lo de esta noche no hubiese sido suficiente…

Fiesta de Disfraces (I)

Primer capítulo del especial de Carnaval “Fiesta de disfraces”

Categoria: Fanfic Yaoi

Personajes: SHINee (grupo Kpop)

Pairing: 2min (Minho x Taemin)

POV: Minho

Al entrar en la sala la variedad de colores, causada por las luces de discoteca y por los disfraces, me deja aturdido por un instante.

Poco a poco me voy acostumbrando al ruido y a las luces, pero para mi esto sigue siendo demasiado brillante.

Ya casi todos deben estar aquí. Me pregunto si habrán llegado ya los chicos. ¿De qué se habrán disfrazado al final? Key quería hacer disfraces a conjunto, pero como yo había quedado de ir con los del Dream Team no preste atención. Solo esperaba que no se hubiese pasado mucho con Taemin. El año pasado lo vistió de Cupido, con unas alitas, una faldita y un cartelito donde ponía “LOVE”, nada más. Él paso mucha vergüenza, y yo casi no pude soportarlo.

Precisamente por eso había quedado de ir con los del Dream Team, para distanciarme del macknae y dejar de pensar en él, porque ya resultaba insoportable verle y tener que reprimirme para no tomarle en mis brazos y no dejarle escapar. Ya no me conformaba con esos juegos de niños de antes. Ya no me bastaba con mirarle cuando él no se daba cuenta, con abrazarle fingiendo que era solo un gesto de amistad, con tomarle la mano cuando pasábamos la calle… Todo eso ya solo me causaba ganas de decirle lo que sentía, de besarle, de hacerlo mío…

Por eso cada vez pasaba más tiempo con los del Dream Team, por eso esta noche estaba dispuesto a liarme con la primera persona que se me cruzase por delante, y me importaba poco si era chico o chica, Idol o fan, dongsaeng o noona, solo necesitaba que alejara mi mente de Taemin durante unas horas.

Vi, junto a un grupo de gente, a Jonghyun y Key con unos disfraces bastante atrevidos caracterizados de perrito y zorito blanco. Llevaban dos piezas de tela peluda, marrón y blanca respectivamente, a modo de pantalón corto y camiseta, cuatro piezas más a modo de guantes y botas, cola, y unas orejas que sobresalían de sus peinados. Me imaginaba de quien había sido la idea e imaginé que Onew y Taemin irían parecidos. Un conejo y un bambi seguramente, aunque a mi Taemin siempre me había parecido más un gato, un pequeño y lindo gatito…

Ellos me saludan para que me acerque, pero yo me doy la vuelta y avanzo justo en dirección contraria. Podría justificarlo como que me dan vergüenza sus disfraces, y en parte es así, aunque ya me he acostumbrado a las excentricidades de la diva. No, lo que pasa es que no quiero que me vean ahora mismo, y no por mi disfraz, que es mucho más decente que el suyo, si no porque en el fondo se que la decisión que he tomado no es la correcta, que no debería llevar a cabo mis planes para esta noche, siento que haciendo esto estoy traicionando a Taemin, aunque en realidad no haya nada entre nosotros.

Mando a mi vocecita interior que se calle y sigo buscando con la mirada a alguna presa que valga la pena, alguien con quien entretenerme y dejar de pensar en él por una noche. Preferiría que fuese alguien que no conozco, preferiblemente una fan, así seria mas fácil conseguir lo que quería y después no tendría porque volver a verla.

Finalmente mi vista se clava en una chica bastante atractiva sentada sola en la barra. Lleva un disfraz de hada y una machascara que le cubre parcialmente la cara, cosa que la hace irreconocible. Por mi si no tengo que verle la cara tanto mejor.

Me acerco a ella y le invito a una copa. Al principio se muestra sorprendida por mi ofrecimiento, pero después se muestra receptiva. O esa es la sensación que me da, por que aun no ha dicho una sola palabra que ya le estoy besuqueando el cuello descaradamente.

POV: Taemin

La fiesta no me anima tanto como Key Umma aseguró. Por mi me habría quedado en casa. Pero Key quería venir y yo sabía que si yo me quedaba él se quedaría cuidándome. Por eso hice un esfuerzo por levantarme de la cama, ponerme el disfraz que él me tendía sin siquiera mirarlo y seguirles hasta el local de la SM en donde se celebraba la fiesta de carnaval. Solo cuando ya estábamos saliendo del coche para entrar en la enorme sala me di cuenta de lo atrevido y vergonzoso de mi disfraz. ¿Cómo se le ocurrían a Key estas cosas?

Al principio he estado siguiendo a mis hyungs a todas partes, pero hace ya un rato que Key y Jonghyun se han separado y me he quedado con Onew hyung.

Sin poder evitarlo paso la mirada por la sala llena de gente y alcanzo a ver a los compañeros de Minho del Dream Team, eso significa que él ya está aquí. Pero no me hago ilusiones. Tal y como están las cosas últimamente aunque me reconozca con este disfraz lo más seguro es que ni me salude. Si está intentando que no se note que me evita disimula bastante mal. Solo de pensar en él siento una punzada en el corazón. Es increíble cómo puede doler algo así…

– ¿Te encuentras bien? ¿Quieres que nos vayamos? – me pregunta preocupado.

Aunque lo único de lo que tengo ganas ahora mismo es de regresar a casa y enterrarme bajo las mantas se que él se lo está pasando bien, así que le digo que no, que estoy bien y que no se preocupe y hago mi mejor esfuerzo para aparentar que disfruto la fiesta. Al poco rato llegan un grupo de chicas (fans o de algún grupo tipo SNSD) y empiezan a hablar animadamente con Onew. Espero a que estén suficiente mente distraídos los unos con los otros para escabullirme disimuladamente. Me dirijo hacia la barra. Nunca bebo, el alcohol me sienta fatal, pero ahora mismo necesito emborracharme y olvidarme de todo lo demás.

Me siento en la barra acomodando sobre el alto taburete los pliegues de la falda. De verdad que no entiendo como a Key se le ha ocurrido disfrazadme de hada. Por suerte llevo una máscara y una peluca y no creo que nadie me reconozca. De todos modos es carnaval, ¿qué más da?

Al poco rato alguien se me acerca por detrás y me llama, invitándome a una copa. No necesito girar e para ver quién es, reconocería esa voz en cualquier parte, la voz de la persona a la que más echaba de menos y a la que menos ganas tenia de ver.

El se sienta a mi lado i empieza a ligar conmigo, es evidente que me ha confundido con una chica. Yo me esfuerzo a no contestarle para que no me reconozca por la voz.

Minho se va acercando cada vez más a mi, esta tan cerca que puedo sentir su aliento contra mi cuello, su aroma, su calor… Acaricia mi bazo con la punta de los dedos, resiguiendo muy suavemente mi piel lo que provoca un cosquilleo en todo mi cuerpo, y a los pocos segundos siento sus labios en mi cuello.

Pienso en separarme, de hecho eso es lo que mi mente me ordena hacer, pero mi cuerpo no obedece. Al fin decido aprovecharme de que no sabe quien soy para robarle esas caricias que tanto deseo y que de otro modo no podría conseguir.

Sus labios se cierran sobre los míos.

Tantas veces que había soñado con que me besara y nunca, ni una sola vez, se me habría ocurrido pensar que se lo robaría sin saber a quién.

Minho me toma de la mano y me aleja de la barra, buscando un sitio más oscuro donde seguir con lo nuestro con más intimidad.

Al final nos metemos en uno de los pasillos que llevan a las oficinas y entramos en una pequeña sala de espera con un sofá en el fondo. El cierra la puerta con llave y vuelve e tomarme entre sus brazos, capturando, de nuevo mis labios con los suyos mientras me empuja hacia atrás.

Mis piernas chocan contra el sofá y él me tira bruscamente sobre este.

Caigo de golpe sobre el sofá y la máscara resbala de sobre mis ojos.

Me quedo paralizado de miedo durante unos instantes, después reacciono y cojo la máscara para taparme nuevamente la cara con ella.

Una sola mirada a Minho me basta para saber que es demasiado tarde.

Me ha reconocido.