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All I want for Christmas is you (III)

christmaas

Cogieron sus cosas dejando a Key y Jonghyun solos y se dirigieron al apartamento que, por suerte, estaba apenas a unos minutos del karaoke.

Entraron en el portal y, en ese momento, al verse libres de miradas indiscretas volvieron a besarse con mas pasión y mas ansia que antes, pues llevaban todo el camino esperando ese momento.


Se dirigieron a la puerta del apartamento a trompicones, pues no dejaban de besarse ni un segundo, solamente para respirar, así que después de unos cuantos intentos fallidos consiguieron abrir la puerta de su casa y llegar hasta el sofá.

Se dejaron caer para seguir besándose y recorriendo la espalda, cuello y cabellos del otro, interrumpiéndose solamente para coger aire y seguir con su tarea hasta que el mayor hizo ademan de apartar al maknae.

– Taemin… es muy pronto… no creo que sea buena idea – intentó convencerle el mayor entre jadeos por la excitación del momento

– Minho-ah, ya me has hecho esperar suficiente, no vas a dejarme así – replicó el menor con una mirada lujuriosa – y si no lo haces tu, lo haré yo – sentenció el menor, volviendo a unir sus labios con un beso necesitado que el mayor respondió inmediatamente, olvidando sus temores y dejándose llevar por esas manos delicadas pero fuertes que le volvían loco.

Al ver que el mayor le correspondía apasionadamente, el bailarín empezó a colar sus manos debajo de la camiseta de su hyung para acariciar su espalda y los marcados abdominales que siempre le habían parecido tan sexys 
mientras este empezaba a desabrocharle la camisa al mismo tiempo que reseguía su cuello con besos y mordidas, excitandole todavía mas, haciendo que cada vez estuviera mas impaciente por sentir a su hyung por toda su piel así que le quitó la camiseta a su hyung entre gemidos y besos y empezó a desabrocharle los pantalones pero tuvo que detenerse cuando un gemido se escapó de sus labios, Minho estaba mordiendo y lamiendo sus pezones, haciendo que se estremeciera sin control.

– Minho…aaahh… – no era capaz de articular palabras coherentes, el placer le embriagaba pero también quería hacer gemir al mayor sin control así que le giró de repente y, sentándose encima, le sacó los pantalones junto con los boxers para dejar a la vista el miembro ya muy despierto de su novio.

Este le miraba sorprendido por el repentino cambio de la situación y sonreía con una mirada lujuriosa, esperando a ver hasta donde llegaba ese Taemin pervertido que hasta ese día no sabia que existiera. 
Al darse cuenta de la mirada retadora y sexy de este, el pelirrojo se metió todo el miembro de un golpe en su boca para empezar a lamerlo y chuparlo, a la vez que acariciaba sus nalgas.

El mayor gemía descontroladamente, ese Taemin travieso le excitaba sobremanera y si seguía así no tardaría en correrse y todavía era pronto, así que volvió a cambiar las posiciones, dejando al menor debajo de él completamente desnudo, pues se había estado desnudando mientras Minho estaba demasiado sumido en el placer que este le proporcionaba.

– ahora me toca a mi yeobo…. – dijo el mayor con una mirada de superioridad – vas a ver lo que es bueno

Le cogió ambas manos y las sostuvo encima de su cabeza, dejando todo el torso del menor a su entera disposición para dejar un camino de saliva y mordidas, bajando lentamente y entreteniéndose en los pezones, provocando que los gemidos del maknae subieran el volumen, resonando por toda la casa.

– de…dejate de…tonterías… ahh… – reclamaba el menor – date prisa…

Pero Minho tenía ganas de hacerle sufrir un poco, así que recorrió todo su vientre bajo y sus muslos con besos y caricias, evitando el miembro que reclamaba atención desesperadamente.

– pídemelo…. – le exigió este

– que…aah… ha…hazlo….

– ¿el que?

– mete…metetelo en…en la boca…mmm…aaaaah

– pídemelo por favor…

– po…por favoor…. haz..hazlo ya…

Complacido, finalmente empezó a chupar y lamer toda la extensión del miembro, dando suaves besos y mordidas en la punta, lamiendo el liquido preseminal que resbalaba por toda su extensión.

Taemin sentía que había perdido la cordura, nunca se había imaginado que podía sentirse tanjodidamente bien y en pocos minutos se corrió, derramando su semilla en la boca y la cara de su novio.

– eres delicioso…. – le susurró mientras lamía los restos que habían quedado en las comisuras de su boca – realmente delicioso….

– ha ..ha sido increíble – respondió mientras intentaba regular su respiración

– pues esto es solo el comienzo, aún no has visto lo mejor…

Taemin le miró con escepticismo, no creía que nada pudiera superar esa sensación ,era imposible… o eso creía.
Antes de que tuviera tiempo de replicar, Minho abrió sus piernas para empezar a lamer su entrada, haciendo que se sorprendiera por el contacto, era algo nuevo pero se sentía bien, así que se dejo llevar hasta que Minho le puso tres de sus dedos en la boca

– chupalos

El menor lo hizo sin rechistar, lamiendo sensualmente, sabia lo suficiente de sexo entre hombres para saber que si no lo hacía sería muy doloroso aunque en ese momento tampoco le importaba un poco de dolor, necesitaba sentirle al completo…

Cuando creyó que estaban suficientemente lubricados los retiró de su boca y se posicionó entre sus piernas, colocándoselas encima de los hombros para estar mas cómodo

– estas seguro Minnie… – aún después de todo lo que habían hecho, esto era diferente y sabia que sería doloroso – va a doler….

– como si me importara… – replicó – te necesito, y te necesito ahora…

Viendo la decisión del menor, Minho metió el primer dedo en la apertura del menor y empezó a hacer pequeños círculos mientras evaluaba las reacciones en la cara del menor. Al ver que no parecía muy incomodo, metió el segundo que movía haciendo tijeras y círculos.

Taemin hizo un pequeño gemido de molestia, era incómodo y dolía, pero intentaba no mostrarlo, no quería que el moreno se detuviera, pero cuando metió el tercero no pudo evitar que se le escapara un corto gemido y que su rostro se deformara en una mueca de dolor.

– Sigue – le ordenó Taemin al mayor al sentir como este empezaba a retirar sus dedos.

– No creo que puedas detenerme ya…

El maknae apenas tubo tiempo de procesar sus palabras que sintió como algo más grande le invadía y dejó escapar un pequeño grito.

Minho se preocupó así que intentó controlarse y quedarse quieto unos minutos hasta que Taemin se acostumbrara a la intrusión, besando sus labios para acallar los gemidos hasta que esté le dio permiso para moverse

– aah.. creo.. que ha puedes moverte hyung

Al darle permiso, empezó a embestirle mientras seguía besandole, los suaves labios del maknae eran como una droga, como mas los probaba, más quería, excitandole y haciendo que aumentara el ritmo a medida que los gemidos de dolor se convertían en placer y Taemin empezaba a mover las caderas buscando mas contacto, buscando ese punto hasta que lo encontró.

– ¡aaaah! si…ahi Minho-ah…. – suplicó el menor cuando este encontró su próstata, así que aumentó el ritmo todavía mas, abrazándole mientras golpeaba una y otra vez en el mismo punto, haciendo que Taemin perdiera la poca cordura que le quedaba.

El rapero estaba llegando a su limite, sintiendo como la cálidas paredes del maknae le apretaban deliciosamente así que volvió a atender el olvidado miembro del bailarín para venirse los dos al mismo tiempo.

– aaah.. Minho~ si sigues así…voy a venirme…

.- espera…juntos….

Y con una última estocada, Taemin sintió como Minho liberaba su semilla en su interior, haciendo que se corriera él también sobre el abdomen de ambos.
Se tumbaron en la cama, agotados y sudorosos, mientras intentaban recuperar el aliento.

– eso fue…genial… – dijo el maknae entre jadeos

– fue la mejor experiencia de mi vida, te amo Taemin-ah – respondió el otro abrazándole y cubriéndoles con las sabanas

– yo también Minho-ah, te amo mucho

Y con esta frase se quedaron dormidos, abrazados y desnudos con el sudor todavía recubriendo su piel y sabiendo que ese era el inicio de algo nuevo, fuerte y hermoso que les mantendría unidos para siempre.

KUROKO

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All I want for Christmas is you (II)

christmaas

Las últimas notas de la canción aún resonaban en el ambiente, la “disimulada” declaración del maknae había dejado a los brillositos SHINee sin palabras.

Key miró a Minho, aquella era su oportunidad. Si él estaba en lo cierto y el mayor le correspondia, esta seria la mejor oportunidad que tendrian para arreglar las cosas. Y si no lo hacía se mereceria que le metiesen una buena paliza por hacer sufrir tanto a su bebé. Vio como Minho se levantaba para seguir el maknae y tubo que reprimirse de ir él a ver como estaba su hijito.

En lugar de eso intentó distraer a Jonghyun y Onew, que seguian sin comprender lo que pasaba. Seleccionó otra canción, evidentemente de un grupo femenino y subió al escenario a cantar como si no hubiese pasado nada. Haciendo un esfuerzo para que no se notase lo preocupado que estaba por el maknae y lo enfadado que estaba con Minho por no haberse dado cuenta antes y dejar que las cosas llegaran a tal extremo. Definitivamente Minho era Idiota, aunque Jonghyun también debia serlo, no era posible que no se diese cuenta de sus intenciones con la de señales que le estaba dando, en fin, era el momento de los maknaes, no iba a preocuparse por eso ahora.

Taemin salió corriendo de la sala en cuanto vio que las lagrimas salían sin control, dejando salir todo lo que havia estado guardando las ultimas semanas.  Salió del edificio, necesitava un poco de aire fresco para tranquilizarse  pero no llego muy lejos antes de que alguien le cogiera por el brazo bruscamente

– espera Taemin-ah

Era Minho, Taemin se quedó helado, ¿que iba a decirle?

– ¿que quieres Minho-hyung? dejame ir, necesito un poco de aire fresco – respondió intentado que el mayor le soltara

– no, tenemos que hablar

– ¿sobre que? – respondió este bruscamente

– sobre todo esto, no podemos seguir asi, llevas un par de semanas muy raro y me evitas… ¿que he hecho mal? creía que eras mi mejor amigo…

A Taemin le dolia verle asi, pero no se atrevia a decirle la verdad

– lo siento hyung, no es culpa tuya, tu no has hecho nada malo…

– ¿entonces?

– es culpa mia yo… no importa…

– si que importa Taemin-ah, cuentamelo…

– no hyung, si lo hago…puede que me odies…. – Minho le miró muy sorprendido

– ¿odiarte? ¿Yo? como puedes pensar semejante tonteria… eres demasiado importante para mi- le respondió mirandole tiernamente – vamos, confia en mi….

Taemin le miró dudoso, parecía tan sincero diciendo esas palabras pero no estaba seguro, él tambien habia parecido muy sincero….

“- cuentamelo, confia en mi…

– tengo miedo de que me odies hyung

– eres mi mejor amigo, no podria odiarte, vamos, confia en mi…

Taemin le miro a los ojos, se lo habia prometido, no iba a odirle

– hyung, yo… te amo… – le confesó finalmente – estoy enamorado de tí, des de hace tiempo… entiendo que no me correspondas pero yo… yo necesitaba decirtelo… – no se atrevia a mirarle a los ojos, tenia miedo de ver el odio en sus ojos y cuando finalmente li hizo se arrepintio.

Le miraba con miedo y desconcierto. – ¿que? yo…lo siento pero no puedo corresponderte… sera mejor que dejemos de vernos…

– ¡no hyung! no hace falta, puedo superarlo, solo queria que lo supieras….

– no Tae, es mejor asi…no te preocupes, no volvere a acercarme a ti…

– hyung…. ¡por favor! – le suplicó mientras las amargas lagrimas inundaban sus ojos

– adios Taemin…

Y asi, sin mas, vio como se iba, dejandole atras bañado en lagrimas, para no colver a verle nunca mas.”
Habian pasado ya muchos años pero nunca habia olvidado esas palabras del que habia dicho ser su mejor amigo y ahora volvia a recordar esos acontecimientos mas claramente que nunca, haciendo que las lagrimas amenazaran con empezar a asomarse en sus ojos.

– ¿Taemin?

Minho le miraba extrañado, no entendia por que el pequeño estaba llorando. ¿Que era lo que habia echo mal? solo intentaba ayudarle.

– Lo siento hyung, creo que me iré a casa, de verdad que no era nada imporatante…

– ¿Esperas que me lo crea??? – le rogó cogiendole del brazo para impedir que se fuera- dimelo Taemin. Sabia por experiencia que cuando tienes algo tan importante dentro tienes que decirlo para sentirte mejor, aunque él mismo no fuese capaz de hacer eso – te sentiras mejor si me lo dices.

– Pero… – se detubo unos instantes, como dudandolo, pero sacudió la cabeza, itentando quitarse esa idea. No, no podia decirselo.

– Vamos Taemin, por que és tan difícil? sabes que puedes contarme cualquier cosa… ¿desde cuando confias tan poco en mi?

– lo siento hyung, no puedo

Minho sentia que se le rompia el corazon al ver como Taemin se veía incapaz de confiar en él para contarle eso que tanto le preocupaba.

– ¿porque no Minnie? ¿Porque no confias en mi? no nunca podria hacerte daño, yo… yo te amo…siempre te he amado y nunca, nunca te haria daño… entiendo que no sientas lo mismo pero que sepas que voy a protegerte y hare lo possible para que no sufras – lo habia hecho, se habia declarado y ahora temía que el maknae lo rechazara, pero necesitaba que supiera que podia confiar en el para todo, que siempre estaria a su lado.

Taemin no podia salir de su asombro, no podia creer lo que acababa de oir. ¿Minho estaba enamorado de el? ¿Acaso estaba soñando? ¿o estaba demasiado borracho? todo este tiempo preocupandose por que pensaria de el Minho y ahora… estaba tan feliz que emepzó a llorar de felicidad y alivio.

– Minnie, no llores… lo siento yo….

– calla babo – le interrumpió el menor abrazandole fuertemente – yo… yo tambien te amo…

Minho le correspondió el abrazo con fuerza todavia asombrado y entonces lo entendió todo, su actitud los ultimos dias, los comentarios, la cancion… ¿como habia sido tan tonto como para no darse cuenta? sus própios sentimientos le habian nublado la vista y le habín hecho imposible creer las señales que el otro le daba.

Se separaron después de unos minutos de estar fuertemente abrazados, disfrutando simplemente de la calidez y presencia del otro Minho cogió al menor dulcemente de la barbilla, dándole un suave beso que este correspondió rápidamente mientras entrelazaba sus manos en la nuca de Minho, profundizando el beso apasionadamente.
El mayor interrumpió el beso de repente

– Taemin-ah, estamos en medio de la calle, mejor vamonos a casa, ¿si?

– mmm… vale, pero no te vas a librar de mi tan facilmente, que lo sepas

– eso espero, despues de tanto tiempo esperando, no voy a dejarte ir tan facilmente…

Se cogieron de las manos y volvieron a entrar al karaoke para avisar a los otros miembros que volvian a casa y cuando entraron se encontraron una escena sorprendente, Key y Jonghyun bailando y cantando… Troublemaker!

Como no, Key hacia de Hyuna muy metido en su papel y Jong de Hyunseung y parecia encantado con el echo de tener a la diva restregandose sinuosamente contra su cuerpo. Se notaba que el alcohol havia hecho efecto tanto en sus cuerpos como en el de Onew hyung, que dormia profundamente en uno de los sofás, probablemente soñando con su queridisimo pollo.

Minho y Taemin se quedaron observando el espectáculo embobados, ya que la pareja no parecía haberse dado cuenta de su presencia, estaban demasiado embelesados observandose mutuamente mientras bailaban hasta que, al terminar la canción, con algunas ligeras variaciones de la coreografia que la hacían aún más provocatica y erótica, Key se dio cuenta de la presencia de sus dongsaengs en la puerta.Y se separó de su ahora novio para acercarse a ellos, cosa que provocó un visible enfado por parte del vocalista, quien intentó retenerle a su lado sin conseguirlo.

– ¡¡Minnie!! ¿Estas bien? – preguntó Key entre preocupado y curioso por lo que habia pasado entre los maknaes.

– si, muy bien umma – respondió Taemin con una sonrisa – estamos cansados, nos vamos a casa ¿vale? ya vendreis mas tarde.

Aunque la Diva sospechaba de las intenciones del rapero decidió dejarlo pasar, pues el no tenia ninguna intención de volver a casa todavía, no sabia cuando podría volver a estar con su puppy a solas y tampoco pensaba dejar a medias lo que estaban haciendo, no mientras le pudiese echar las culpas a la borrachera que no llevaba…
Así que simplemente les dijo que vigilaran por el camino y se despidió de ellos lanzando una última mirada de advertencia al mayor.

KUROKO

Fiesta de Disfraces (IV)

Cuarto capítulo (final)

POV: Minho

Se me detiene el corazón. ¿He oído bien? ¡Esta correspondiendo a mi declaración!

– Tú… ¿Me quieres?

Esas palabras parecen perturbarle, se gira nervioso y se sonroja aun más.

– Ah… Bueno, yo… No se… Solo… ¡Aish! ¡No me preguntes esas cosas!

Me giro y le agarro por las muñecas, obligándole a mirarme a la cara.

– Necesito saberlo. ¿Me quieres?

– ¡Es que no lo sé! – ¿esto es un sí o un no? – es complicado, eres muy importante para mi, y si fueses una chica seguramente te pediría para salir, pero eres un chico, eres mi hyung, y yo… Esto es confuso.

Me relajo un poco. Entiendo lo que siente porque yo pasé por lo mismo. Es una situación difícil admitir que estas enamorado de alguien del mismo sexo que tu. Cuesta de aceptar, por lo que significa en lo que tú eres, y por el temor de que la sociedad te rechace.

Pero con el tiempo te das cuenta de que eso no es importante, de que no hay ningún problema en eso, de que los únicos límites son los que tú mismo te impones. Yo llegué a esa conclusión, y estoy seguro de que Taemin va a aceptarlo también. Y eso me relaja, porque ahora comprendo sus sentimientos, y sé que, si bien no es tanto como lo que yo siento, en el fondo es lo mismo.

Le paso un brazo por la espalda y le atraigo hacia mi, abrazándolo.

– Se lo que estas pasando. No te preocupes, no voy a presionarte, esperaré a que aclares tus ideas y seguiré cuidándote como tu hyung hasta entonces, ayudándote en todo lo que me necesites. Y cuando estés seguro de lo que sientes y quieras algo más de mi solo dame alguna señal. Estaré esperándolo.

Se separa levemente para mirarme a los ojos.

– Minho… ¿Puedo pedirte algo?

– Claro. – le respondo sonriente- Lo que tú quieras.

– Bésame.

Espera, creo que mis conexiones neuronales no funcionan. ¿Me ha pedido que le bese?

– Em… Que… Como… ¿Cómo?

– Por favor…

Me mira completamente sonrojado, con los ojos ligeramente húmedos. Los labios entreabiertos y una mirada de súplica. ¿Es en serio?

No tengo fuerzas para negarme viéndole así, está por encima de mis capacidades…

Le agarro la cabeza entre mis manos, y, muy suavemente, rozo sus labios con los míos. Muy leve, muy dulce.

Al separarme tiene los ojos cerrados, los labios abiertos pidiendo más.

Me mira, y de repente agarra el cuello de mi playera tirándome hacia adelante, quedando yo a pocos milímetros de sus labios. Otra vez.

– Mas.

Adiós a mi autocontrol, no pedo resistirme a algo así.

Nuestros labios se juntan, rozándose con pasión. No tardo mucho a introducir mi lengua en su cavidad, para encontrarme con la lengua del menor e iniciar una frenética lucha por el control. Nos separamos, jadeantes.

Este beso no se puede comparar con ninguno de los anteriores. El simple hecho de saber que le estoy besando a él, porque le quiero, porque él me corresponde, porque nos amamos, es demasiado intenso y demasiado especial como para definirlo con palabras.

– Minho-shi – me llama en susurros. No me pasa por alto que me ha llamado por mi nombre. – creo que no quiero esperar, ya no tengo dudas, te quiero.

Una gran sonrisa de felicidad se dibuja en mi rostro. No le respondo, simplemente vuelvo a unir mis labios con los suyos, quiero más de él, creo que nunca voy a cansarme del tacto de su piel, del olor de su cabello, del color de sus ojos, del sonido de sus gemidos, del sabor de sus labios. Le amo, con los cinco sentidos y con todo mi ser.

POV: Taemin

Su lengua se mueve junto a la mía, sus manos se pasean libremente por todo mi cuerpo. Vuelvo a estar sin ropa, debajo de él, sobre la cama.

Las sensaciones son tan intensas que me hacen prácticamente imposible reaccionar. Apenas logro quedarme quieto y contener los gemidos que pugnan por escaparse de entre mis labios sellados con los suyos.

No quiero que se detenga. Aunque estamos llegando a un punto de intimidad que yo no habría imaginado, lo único que pienso es que quiero más, que no quiero que sus manos dejen de tocarme, que no quiero que sus labios se separen de los míos más que para seguir besando el resto de mi cuerpo.

Las caricias de sus manos, de sus labios, de todo su cuerpo semidesnudo se sienten ardientes sobre mi piel. Siento placer en sitios insospechados, mi cuerpo reacciona de formas desconocidas para mí.

No quiero que esto termine nunca. Pero mi cuerpo no parece pensar lo mismo.

Minho me mira, imagino que sorprendido porque yo haya terminado tan rápido. Enseguida vuelve a dibujarse en la cara esa sonrisa que no ha conseguido borrar des de que ha empezado todo esto. Se lleva a los labios la mano cubierta de ese líquido blanco y espeso que ha salido de mi interior. Esa imagen se me queda grabada en las retinas, es demasiado sensual, demasiado lujuriosa, y me excita sobremanera…

– Mmm… Sabes bien… Siento como las mejillas me arden, e intento cubrirme La cara con la almohada al ver que él agacha la cabeza para lamer el resto de el fluido que ha quedado esparcido sobre mi vientre desnudo.

Su lengua no se detiene en mi vientre, sigue bajando hasta mi miembro, que ya empieza a hincharse de nuevo. Mis gemidos, más bien auténticos gritos de placer se escuchan por toda la habitación.

Esto se siente tan bien… Siento que voy a explotar de nuevo… Pero me resisto a eso, no puede ser que esto solo lo esté disfrutando yo.

No sin esfuerzo y haciendo uso de una descomunal fuerza de voluntad que no sabía que tenía me incorporo y le aparto de mi, empujándole para quedar ahora yo encima suyo, haciendo caso omiso de su expresión de sorpresa e intentando no pensar en que estoy completamente desnudo.

Le beso un par de veces, siempre rápido, apartándome cuando siento que él intenta tomar el control de nuevo. La agarro los brazos por las muñecas, aprisionándole con mis manos cual grilletes. Dirijo mis labios a su cuello, para después ir bajando igual que él ha hecho antes conmigo.

Mis dientes se cierran unos instantes sobre sus pezones, mis manos resiguen su cuerpo con avidez. No me detengo y sigo bajando. Su pecho, su cintura, su vientre, sus caderas… Me detengo cuando mis labios se encuentran con la tela de sus bóxer que les impide seguir bajando.

No dudo ni un instante y en segundos la molesta prenda está abandonada en un rincón de la habitación junto con el resto de nuestra ropa.

Y me detengo. Esto es demasiado… Demasiado grande, demasiado perfecto.

Lentamente acerco mis manos para rozar suavemente con la punta mi dedo esa parte de él desconocida para mí hasta ahora.

– Taemin… No es necesario que lo hagas… – él me mira, fingiendo tranquilidad, pero puedo ver como empieza a mostrar las mismas reacciones que yo, lo está disfrutando.

Por toda respuesta acerco mis labios a su base y, algo inseguro, le doy una rápida lamida. Sabe bien. Quiero más.

Lo agarro fuertemente con una mano y empiezo a moverla mientras con la acaricio con la lengua, des de la base hasta la punta, repetidas veces.

Los gemidos de Minho me indican que lo estoy haciendo bien y me excitan a mí también.

Sin darme cuenta me he ido excitando yo mismo. Ahora ya tengo todo su miembro dentro de mi boca y subo y bajo a un ritmo constante mientras oigo sus gemidos y siento como se hincha aún más.

De repente sus manos me apartan. Pensaba que le gustaba, ¿es que lo he hecho mal? Al ver su mirada salgo de dudas, creo que lo he hecho demasiado bien…

Sin palabras me tumba de nuevo en la cama y me separa las piernas colocándose entre ellas, mientras con su mano busca mi entrada.

– ¿Quieres hacerlo?

– No pares ahora… Debo admitir que estoy algo asustado, no sé si estoy preparado, no sé si lo soportaré, pero realmente no puedo detenerme ahora. Necesito sentirle dentro de mí.

– Te va a doler, ¿estás seguro?

Trago saliva, ¿Cómo voy a estar seguro de esto? Sé que va a doler, tengo miedo. Pero el deseo es más fuerte, y ahora mismo solo le deseo a él.

– Solo hazlo. Al fin siento como introduce un dedo en mi interior. Al principio duele un poco, pero se siente bien. No puedo evitar gemir de placer cuando empieza a moverse en círculos y suelto otro gemido cuando introduce un segundo dedo… Quiero sentirle mas… más profundo…

– Minho, ¡ya!

Debo estar volviéndome loco, pero siento que necesito tenerle dentro de mí…

Dolor, es lo único que siento cuando noto como se introduce dentro de mi. Es punzante, como si me cortaran por la mitad.

Las lágrimas escapan de mis ojos mientras me muerdo los labios para no gritar.

Él se agacha y me besa, recogiendo mis lágrimas con sus dedos.

– Shhh… Lo siento Minnie…

Poco a poco el dolor va desapareciendo para dejar paso a otra sensación, placer.

– Está bien… – y lo digo de verdad, ahora realmente se siente bien.

Me voy calmando hasta que el dolor desaparece por completo ¿o es el placer que lo camufla? ¿Seré masoquista?

Minho se mantiene muy quieto sobre mí, no se atreve a moverse y hacerme daño. Adoro que sea tan protector, pero está empezando a cabrearme… quiero que sea malo conmigo…

Paso ambas manos por detrás de su cuello y, besándole casi con desesperación, me muevo un poco, rítmicamente, frotándome contra él.

El capta el mensaje y empieza a moverse en mi interior. Al principio con cuidado, mas fuerte a medida que se excita mas y mas.

¡Esto es sublime! Me llena por completo, haciéndome perder los sentidos entre gemido y gemido. Nunca me cansaría de esta incomparable sensación.

Los labios de Minho se separan de los míos para dirigirse a mi cuello, una mano me sujeta por detrás de mi espalda mientras la otra masajea mi miembro al ritmo de las embestidas, haciéndome sentir cosas que jamás imaginé.

Finalmente exploto de placer, y él no tarda en liberarse también, llenándome por dentro de ese fluido blanco.

Se deja caer sobre mí, ambos estamos agotados, Jadeando en busca de oxígeno entre los labios del otro.

Siento mi piel húmeda y pegajosa, mis músculos completamente adoloridos y el peso de mi hyung sobre mí. Jamás me he sentido tan bien.

No tengo fuerzas ni deseos de levantarme de la cama y separarme de él. Ahora mismo lo único que quiero es quedarme allí tumbado, abrazándole, durante toda la noche, o toda mi vida.

Él coge las sabanas de la cama y las estira por encima de nosotros, cubriéndonos por completo y girándose para que quede yo recostado sobre su pecho.

– Te amo. – Me dice. No creo que nunca me canse de oír eso.

– Hyung, ¿puedo preguntarte algo?

Se incorpora un poco y me mira a la cara. Aun colorado por la excitación i imagino tan sonriente como yo.

– Claro Minnie, dime.

– Ahora… ¿Qué somos? El sonríe aún más.

– Somos novios. – me responde con una nota de orgullo. – Si tú quieres, claro.

– Novios… – murmuro saboreando la palabra – suena bien…

Me rio y me sonrojo de nuevo. Realmente me hace feliz pensar en Minho como mi novio.

– Mi lindo novio Taemin… – me susurra al oído. – te amo. Aunque tengo que avisarte que tendrás que compartirme. – ¿Qué? ¿Que es lo que he oído? ¿Es que Minho ya está saliendo con alguien? ¿Por qué me lo dice ahora??? – tendrás que compartirme con ese otro Taemin sexy y atrevido que estaba en esta cama conmigo hace un minuto. Me vuelve loco…

– ¡No me asustes así! – me quejo riendo. – ¿Realmente te vuelvo loco?

– Demasiado. Pero ahora es hora de que ambos Taemins se vayan a dormir.

– ¡No te vayas hyung! – le pido aferrándome a él.

– Tranquilo, no te dejaré mi amor – me responde tumbándose de nuevo y acomodándome en sus brazos. – nunca.

Fiesta de Disfraces (III)

Tercer capítulo

POV: Taemin

Nos despedimos de los hyungs y vamos a fuera para pedir un taxi y dirigirnos al apartamento, pero apenas me doy cuenta de todo eso, suficientes cosas tengo ya en la cabeza.

Aún no puedo creerme todo lo que ha pasado esta noche… Estaba tan deprimido por que mi hyung no me hablaba, y de repente viene a besarme, a liarse conmigo… No puedo creer lo cerca que hemos estado, aun tengo grabada la sensación de sus labios sobre los míos, el tacto de su piel, el sabor de su lengua…

Cuando se me ha caído la máscara se me ha caído el mundo abajo, pensé que me regañaría por haberme dejado hacer todo aquello, porque yo no tenía la excusa de no saber quién era, pensaba que descubriría mi secreto y que no volvería a acercarse a mi, que eso terminaría de romper lo poco que quedaba de nuestra amistad.

Pero no ha sido así, en vez de eso se ha disculpado por su comportamiento y ha terminado confesándome sus sentimientos, y yo he reaccionado como un idiota. Hubiera sido tan fácil tan solo besarle otra vez… Y en vez de eso me he puesto a gritarle, porque me sentía molesto, enojado y celoso. Y sin motivo, pues tiene todo el derecho de acostarse con quien quiera. Pero ahora… Las cosas han cambiado, él se ha declarado, me ama, y después de oír su confesión creo que casi tanto como yo a él.

Tengo que darle una respuesta, se lo merece, y no voy a ser tan idiota como para decirle que no, cuando lo único que deseo es que siga con lo de antes. Pero ¿cómo se lo puedo decir ahora??? Después de haberle gritado e insultado, después incluso de haberle pegado.

Al fin llegamos al apartamento. Entre el alcohol, el viaje en coche, el cansancio y todo lo sucedido con Minho estoy bastante mareado, por lo que pierdo el equilibrio un instante al salir del coche. Hyung me agarra para que no caiga, pero yo me suelto bruscamente y sigo andando por mi cuanta hacia la puerta del edificio. Maldito mi orgullo…

Seguimos en silencio todo el camino des de la puerta del edificio hasta mi habitación. Creo que no hemos hablado des de que nos encontrábamos en esa pequeña sala de la SM. Resulta incomodo subir siete pisos en el pequeño ascensor de nuestro edificio, en el que tenemos que estar casi pegados, y aún así sin hablar. Pero Minho sigue respetando mi intimidad. No pregunta ni comenta nada, y yo se lo agradezco pues aún no tengo mis pensamientos lo suficientemente claros.

Al llegar a la habitación reparo en el hecho de que dormimos en camas contiguas. ¿Podría dormir en la misma habitación con él en la situación que estamos ahora? si por el contrario arreglo las cosas antes de ir a dormir y me declaro… ¿pasará algo?

Estoy demasiado cansado incluso para ponerme nervioso. Solo quiero terminar con esta incómoda situación cuanto antes, y aún así no me salen las palabras.

Intento quitarme el complicado disfraz mientras él recoge sus cosas, como si fuese a irse a dormir a otra parte. Supongo que para él la situación debe ser igual, si no más incomoda que para mí.

No puedo dejar que se vaya. Sé que no puedo aplazarlo más.

– Espera hyung – le llamo.

Él se gira y me mira atentamente, inexpresivo, esperando que le diga lo que fuese que iba a decirle. Realmente no sé qué hacer…

– Em… ¿Puedes ayudarme un momento? No me llego al cierre del vestido…

Creo que no ha sido muy buena idea para empezar pedirle que me desnude…

Una extraña mirada cruza por su rostro, entre deseo y culpabilidad, pero enseguida vuelve a adoptar esa mascara sin emoción para asentir y acercarse a mi a ayudarme.

Siento sus manos desabrochando mi vestido. Tocando suavemente mi piel cuando le es imposible evitarlo.

Aunque sea de forma muy sutil siento sus manos recorriendo mi piel, poco a poco va quitándome todas y cada una de las prendas de ropa. Las alas, las botas, los guantes, el vestido, la camiseta interior…

Me sonrojo al pensar que estoy prácticamente desnudo ante él, sus carícias de ahora me estremecen y excitan aún más que cuando ha intentado acostarse conmigo en la fiesta. Se nota que ahora está siendo más delicado, que no quiere dañarme, que me está tocando con amor… y ese amor me llega, y hace que me vengan ganas de llorar por lo estúpido que he sido.

Sé que si me declaro aún después de todo lo que le he dicho me aceptará, me perdonará sin pensarlo dos veces, pero ¿me lo merezco? no puedo evitar pensar que no, que mi hyung debería estar con alguien mejor que yo, ese es y ha sido siempre el motivo de que no me hubiese declarado antes, pero… sabiendo que él también me ama… ¿significa eso que tengo el derecho a apropiarme de su vida y de su amor? ¿Tengo derecho a que sea solo mío?

POV: Minho

Estamos solos en el apartamento, ambos encerrados en la habitación, él cada vez tiene menos ropa cubriéndole y hace solo una hora nos estábamos besando… ¿cómo me voy a sentir cómodo en esta situación? y lo peor de todo es que él sigue sin hablar.

Intento que mis dedos rocen su piel el mínimo posible, no sé hasta cundo podré contenerme… y aún así no puedo evitar sentirlo, tan suave, tan cálido… aunque mi cerebro me ordene no tocarle a los pocos segundos me descubro haciendo que mis dedos roces su piel a propósito, deleitándome con el tacto de su piel…

Mis manos tiemblan al deshacerme de su vestido. Es demasiado para mí, no puedo controlarme teniéndole en frente de mi así, prácticamente desnudo. Apenas una ajustada camiseta, ligas y bóxers es todo lo que me impide violarlo.

Él levanta los brazos, esperando que sea yo el que siga desnudándole. No dejo que me lo pida dos veces. Llevo mis manos a su estrecha cintura y agarrando la orilla de su camisa empiezo a tirar hacia arriba, revelando su vientre suave y liso, su espalda perfecta, con las manos muy pegadas a su cuerpo. Tengo que reprimir las ganas de besar esta piel tan tersa y fina. Lo único que deseo es probar su sabor…

Lanzo la prenda sin miramientos hacia un rincón de la habitación. Con algo tengo que desahogarme.

Ahora ya no necesito que me lo pida. Acerco mis manos a las ataduras de las ligas que le ha puesto Key (porque estoy seguro de que la Umma es el causante de todo esto) y se las desato con dedos temblorosos por la excitación. Él se sienta y mis manos bajan lentamente por sus piernas, llevándose con ellas la molesta tela. Acaricio sutilmente sus piernas al bajar, sin poder evitar entretenerme acariciando sus pies al final. Tan lindos, tan perfectos.

Levanto la mirada y le veo con los ojos cerrados, por un momento pienso que está disfrutando del momento casi tanto como yo.

– Taemin… – Shhhht- me corta él alejando la piernas de mis manos.

Se estira sobre la cama para llegar a coger su pijama. Le quito la pieza de ropa de las manos y se la pongo yo, con la misma lentitud y delicadeza con la que antes le desnudaba. Desde luego la sensación no es la misma, pero mientras tenga una excusa para acariciar su piel por mi está bien…

Me le quedo viendo embelesado, aún completamente vestido sigue pareciéndome igual de apetecible…

Mi mirada se detiene en su rostro, sus labios rosados, sus mejillas coloradas, sus largos parpados. Aún lleva el maquillaje.

Me levanto y, acariciándole suavemente la cabeza salgo de la habitación para regresar al cabo de unos segundos con una toalla húmeda en las manos.

Me arrodillo de nuevo a su lado y cogiendo su rostro entre mis manos le acaricio el rostro con la toalla, llevándome con ella el maquillaje de su rostro.

Él sigue con los ojos cerrados y yo aprovecho que no me ve para mirarle. Realmente es tan hermoso que no me extraña que millones de fans en todo el mundo se hayan enamorado de él. ¿Cómo podría yo no haberme enamorado de él?

Abre lentamente los ojos, esos ojos oscuros y brillantes de pestañas largas y mirada profunda… Y yo me sumerjo en ellos sin dudarlo, no puedo apartar la mirada.

– Vamos a dormir ¿sí? – me levanto del suelo donde me había quedado arrodillado y le empujo suavemente para tumbarle en su cama.

– No hyung, espera – se resiste él – tenemos que hablar.

Siento como me quedo congelado. Agua fría en mis venas y electricidad por todo mi cuerpo. De repente tengo miedo. Sé lo que va a decir. Me va a decir que no siente lo mismo y que es mejor para ambos que me aleje, que dejemos de compartir habitación, que dejemos de ser tan cercanos…. y yo no podré soportar eso.

– No importa Taemin, estás cansado, – intento disuadirle- ya lo hablaremos otro día, tampoco es importante, no te obsesiones con eso, mejor lo olvidamos y ya, como si no hubiese pasado nada ¿sí?

– No hyung, si es importante. Son tus sentimientos y me importan.

De repente está más despierto y parece que va en serio lo de que quiere habla y arreglar las cosas.

En fin, imagino que tenía que ocurrir. Un día o otro hubiésemos tenido que aclarar esto, solo me hubiese gustado pasar un tiempo más junto a él, aunque fuese solo como amigos.

– Yo… – empieza no muy convencido. – Lo siento. Por haberte pegado y eso… me puse nervioso… y… lo siento.

Como si me importase eso…

– Taemin, ya no me importa que me pegaras. Todo lo que dijiste e hiciste estaba perfectamente justificado, fui yo el que se comportó como un imbécil.

La situación es incómoda. Entiendo que es difícil rechazar a alguien, debe costarle hablar casi tanto como me ha costado a mi declararme.

– Olvida todo lo que te he dicho antes. Lo retiro.

Aunque me duela decir estas palabras después de todo lo que me ha costado declararme siento que es lo mejor, porque evidentemente él está incomodo en esta situación.

– No hyung, no lo retires.

– Pero…

– Por favor, no lo retires…- desvía la mirada, completamente sonrojado – yo… Creo que yo siento lo mismo por ti.

Fiesta de Disfraces (II)

Segundo capitulo

POV: Minho

No, no puede ser, no es posible.

Todo iba bien. Mi plan estaba funcionando. Me olvide del maknae con el primer beso. O casi. El roce con la piel de esa chica me resultaba tan placentero que incluso me había propuesto averiguar quién era y seguir viéndola después de esa noche, si ella quería, claro, cualquier cosa con tal de echar de mi corazón lo que sentía por mi lindo dongsaeng. O si mas no enterrarlo bien hondo.

¿Por qué diablos tenían que terminar así las cosas? ¿Por qué de las más de 500 personas que hay hoy aquí tenía que ir a tropezarme precisamente con él?

Y lo peor de todo es que ahora comprendo que todo lo que he sentido con “la chica desconocida” lo he sentido con Taemin, y sin siquiera saber que era él.

Me fallan las piernas y caigo de rodillas al suelo, y allí me quedo, sentado a escasos centímetros de él, mientras intento recuperarme de la sorpresa.

De acuerdo destino, o quien sea que me está tendiendo esta pesada broma, lo he entendido, me rindo. Ya no soy capaz de negarme mis propios sentimientos y deseos. ¿Que se supone que debo hacer?

– Lo siento – no sé que mas debo decirle. Creo que cualquier cosa que pudiese decir ahora Solo empeoraría más las cosas.

Taemin sigue tendido en el sofá, en la misma posición paralizada de cuando se la ha caído la máscara, completamente sonrojado e hipando por los nervios, con las rodillas a escasos centímetros de mi cabeza… ¿Porque me resulta tan difícil resistirme a girarme y terminar lo que he empezado???

¿Qué puedo hacer? ¿Qué DEBO hacer? Si alguien lo sabe por favor díganme, porque yo realmente no lo se…

¿Se lo digo? ¿Me declaro y dejo que él decida? Pero no quiero forzarle, no quiero que se vea obligado a corresponderme si en realidad no me ama, y des de luego no soportaría que me rechazase. Pero, ¿acaso puedo hacer como si no hubiese pasado nada???

Siento como se encoje sobre sí mismo, a pocos centímetros de mí. Sus hipidos cada vez se hacen más audibles mientras se transforman en profundos sollozos.

No, no puedo ignorar lo que ha pasado, aunque haya sido un accidente no soy capaz de comportarme con normalidad, no después de haber sentido todo esto. Y él se merece una explicación, por lo que le he hecho, y por haberme comportado tan mal con él durante estos últimos días.

Me levanto y me siento en el sofá junto a él. Le veo completamente sonrojado y con las lágrimas bañándole el rostro, haciendo que sus pestañas parezcan aun más largas y espesas. La máscara ha quedado ya lejos, no es necesaria ahora. Me rompe el corazón verle así, saber que esto es mi culpa, y aún así no puedo evitar pensar que se ve hermoso…

– Lo siento Taeminnie… – le susurro mientras intento calmarle abrazándole- lo siento pequeño…

Intento consolarle acunándole entre mis brazos, aunque sé que soy el único culpable de esto.

– Hyung… – murmura él entre sollozos.

– Shhhht… – intento calmarle. – ya paso, todo está bien…

El se separa bruscamente.

– No hyung, no está bien, ¡nada está bien!- me grita llorando.

He dicho eso sin pensar, simplemente son las palabras que me vienen automáticas para consolar a alguien.

– Yo…

– ¿O es que no quieres hablar de esto tampoco? ¿Vas a seguir evitándome como has estado haciendo?- pensaba decir algo para tranquilizarle, pero realmente creo que merezco todo lo que me pueda echar en cara. – Porque desde luego me has estado evitando, y descaradamente además, por más que lo niegues eso es lo que has estado haciendo. Cuando yo llego a una sala tú te marchas, casi nunca estas en casa, siempre le levantas y te marchas antes de que yo me despierte, ya no hablamos por las noches como hacíamos antes, ya no jugamos juntos, apenas me diriges la palabra, y yo… – tiene razón en todo lo que dice, y desde luego tiene todo el derecho del mundo a odiarme, me he portado fatal, y todo por intentar no hacerle daño… ¿Por que soy tan idiota? ¿Cómo he podido causarle tanto daño intentando protegerle?

De pronto él calla y se deja caer al suelo, sollozando e intentando secarse las lágrimas con las manos.

– Minnie yo… – me levanto y me arrodillo junto a él. No sé qué decir, me parece estúpido decir otra vez que lo siento.

– ¿Qué es lo que he hecho Minho? ¿Qué es lo que he hecho para que me odies tanto???

¿Dios, como he podido hacerlo tan mal?

– No te odio Taemin…

– ¿Y lo niegas??? Después de todo lo que…

– Taemin…

– ¡Dejaste de hablarme! – exclama levantándose de nuevo – Eres mi mejor amigo, ¿sabes? Estábamos muy unidos, o eso creía yo. Y de repente dejas de hablarme…

– Tae…

– …no soportas ni estar en la misma sala que yo. ¿Y dices que no me odias? Por favor, está claro que algo he hecho…

– Yo…

– … ¡Y lo peor es que no se qué ha pasado! Si lo supiera podría intentar hacer algo, pero si no me lo dices… ¿Qué voy a hacer yo???

– Taemin por favor…

– Y encima ahora… No nos hemos visto en todo el día y ni siquiera me has buscado, has ido directo a liarte con la primera desconocida que se te ha cruzado, y todo para no tener que hablarme, ¿o es que te crees que soy idiota?

Sé que tiene razón en todo lo que dice, pero ¿cómo voy a arreglar las cosas si no me escucha?

Me levanto de golpe, cogiéndole por los hombros para que deje de dar vueltas por la sala.

– Ya basta Tae… si he hecho todo esto no es porque te odie…

– ¿Y que se supone que es lo qué pasa entonces? ¿Eh? Y ahora no me salgas con ninguna tontería de que ha sido por mi bien ni nada por qué no tendría el más mínimo sentido después de todo lo que…

No puedo más, no me escucha, así no puedo hablar con él.

Ni siquiera sé porque lo hago, mi cuerpo reacciona sin que yo se lo ordene. Solo quiero hacerle callar, y de repente me encuentro con que mis labios vuelven a estar sobre los suyos, aprisionándole con todo mi cuerpo contra la pared.

Ahora sus labios son salados a causa de las lágrimas, pero igual de suaves y dulces que antes, la sensación es mucho mayor ahora que sé que le estoy besando a él.

Siento como él intenta separar-se, no le dejo. No sé qué me pasa pero no estoy dispuesto a soltarle.

Algo impacta contra mi cara, separándome de él. Me mira des de la pared, con su mano alzada, la mano con la que acaba de bofetearme, temblando y mirándome con ojos abiertos por la sorpresa, la rabia y el miedo.

– ¿¡¿Es que estás borracho?!? ¡Entérate de a quien estás besando Idiota! – grita mientras se arranca la peluca dejando su cabello rojizo al descubierto.

Cada vez lo estoy haciendo peor… ¿Desde cuándo soy tan inútil?

¡Pues ahora ya me he cabreado! Será culpa mía, pero ¿cómo me voy a disculpar si no me deja hablar?

– ¡No estoy borracho! ¡Se perfectamente a quien estoy besando! ¡Escúchame de una vez!

Ahora si se calla, no creo que se esperase que le gritase, y en parte me arrepiento, después de todo el daño que le he hecho ya…

– Taemin yo… – empiezo algo cortado – no te odio, desde luego que no, aunque reconozco que es lógico que lo pensaras tal y como me he estado comportando estos días… yo… – me acerco un poco a él y le cojo las manos. El se aparta rápidamente. ¿¡¿Dios, que he hecho?!? – lamento mucho todo esto… no era mi intención que las cosas terminaran así, te prometo que lo hice lo mejor que pude, buscaba lo que fuese mejor para ti, aunque cueste de creer tal y como están las cosas. – No parece convencido con esta explicación, des de luego que no, ¿cómo iba a perdonarme solo con esto? – yo… tuve que alejarme, por tu bien, y por el mío también, porque me he enamorado de ti Taemin, por eso me alejé, para intentar alejar también mis sentimientos, porque ya no podía controlarme al tenerte cerca. Intenté olvidarme de ti, no darle crédito a esos raros pensamientos, intenté alejarme, por que cuando te tenía cerca solo quería acercarme aún más…

Él ha abierto los ojos como platos al oír mi confesión, aunque no parece menos enfadado ni da la impresión de que vaya a hablar, los dos nos quedamos callados. El silencio se hace incomodo, ¿es que espera que diga algo más? ya me he confesado, ¿que mas debo hacer?

– Tae yo…

– ¡Ya te he oído! – me grita interrumpiéndome. Nos quedamos unos segundos más en silencio, hasta que el finalmente cambia la expresión y añade en tono menos violento – eres Idiota Minho.

– Lo sé. Me he dado cuenta.

Él suspira, se acerca al sofá y se deja caer en él. Como si las fuerzas no le dieran para más.

– ¿Te encuentras bien?

– Estoy cansado. – responde cerrando los ojos.

– ¿Puedo llevarte a casa? – se lo pregunto por qué después de esto no sé si querrá estar a solas conmigo.

El sonríe levemente, aún con los ojos cerrados. Es una sonrisa cansada, como si le hubiera dicho algo gracioso.

– Si, ya no soporto más esta fiesta.

– Te entiendo.

Me levanto y le tiendo la mano para ayudarle a levantarse. Él me ignora y yo la retiro, sintiéndome idiota.

Los dos salimos de la habitación y andamos pasillo abajo, en silencio. No me pasa por alto el hecho de que aún no ha respondido a mi confesión. ¿Aún estará enojado o lo hace para evitarme el no?

Llegamos otra vez a la gran sala. Las luces y el ruido me dejan aturdido de nuevo. Taemin ha vuelto a ponerse la peluca y la máscara para que no le reconozcan. Así que no puedo ver su expresión, pero está agotado, lo mejor será irnos cuanto antes.

Busco a los demás miembros con la mirada. No veo a ninguno, y no me extraña pues hay muchísima gente aquí, pero tampoco importa mucho pues se a donde buscarlos. Key des de luego esta junto al escenario dejando a todos embobados con sus imitaciones de grupos femeninos. A la gente le encanta verle bailar, y no porque sea buen bailarín, que lo es, aunque no de los mejores, si no por ese algo especial que tiene en su forma de moverse… Jonghyun seguro está con él, últimamente no se separan ni medio segundo.

Si mi predicción falla y no están allí siempre puedo ir a buscar a Onew hyung, seguramente en la barra de comida zampándose hasta la última alita de pollo, o ligando torpemente con alguna chica.

Suena Danger de f(x) y Key evidentemente esta en medio del escenario bailándola junto con Sully y Luna mientras Mir disfrazado de militar y algo más atrás les imita torpemente. No sé decir cuál de los tres primeros lo hace mejor. Aunque Mir, aun bailando torpemente, debe resultar bastante sexy a los ojos de Joon que lo mira completamente embobado.

Key abandona la danza en cuanto nos ve acercarnos y salta del escenario para acercarse a nosotros abriéndose espacio entre la multitud.

– ¡Minho! ¡Que sepas que estoy muy enfadado contigo! ¡Antes te he llamado y ni me has visto! ¿Crees que te saludo para que me ignores?- me regaña acercándose a nosotros seguido por Jonghyun que imagino estaría animándole debajo el escenario. – ¿en serio Minho? – cambia de tono al llegar junto a nosotros – ¿un disfraz de futbolista? ¿No has encontrado nada más soso que pegue más contigo?

En otra ocasión le habría respondido, pero ahora mismo no me parece que sea el mejor momento para ponernos a discutir sobre mi disfraz.

– Solo venía a deciros que nos vamos ya, Taemin está cansado, me lo llevaré ya a casa para que descanse.

– ¿Te encuentras mal? – le pregunta Jonghyun.

Taemin apenas tiene tiempo de responder que Key ya le está abrazando y saturándole de preguntas llenas de preocupación maternal.

– ¡Aish! Minnie… ¿Qué sucede? ¿Te mareaste? ¿Es que bebiste demasiada otra vez? Sabes que no toleras el alcohol… En fin, imagino que lo mejor será que nos vayamos. ¿Donde se habrá metido Onew?

– Hyung – le llamo yo serio. – Nos vamos nosotros, tú te quedas. – mi tono no admite réplica, y aún así Key parece dispuesto a contestarme, por lo que me explico antes de darle oportunidad – escucha Hyung, Taemin ya se encontraba mal antes, si ha venido ha sido porque sabía que tenias muchas ganas de venir y para no preocuparte, así que quedaos y disfrutad de la fiesta que yo me lo llevo y me encargo de que se acueste y descanse.

Sé que lo que digo es cierto, que Taemin se ha forzado a venir para no preocupar a Key, y aunque imagino que tampoco quiere quedarse conmigo a solas después de lo que ha pasado, yo aún quiero abusar un poco más de su compañía, como si lo de esta noche no hubiese sido suficiente…

Fiesta de Disfraces (I)

Primer capítulo del especial de Carnaval “Fiesta de disfraces”

Categoria: Fanfic Yaoi

Personajes: SHINee (grupo Kpop)

Pairing: 2min (Minho x Taemin)

POV: Minho

Al entrar en la sala la variedad de colores, causada por las luces de discoteca y por los disfraces, me deja aturdido por un instante.

Poco a poco me voy acostumbrando al ruido y a las luces, pero para mi esto sigue siendo demasiado brillante.

Ya casi todos deben estar aquí. Me pregunto si habrán llegado ya los chicos. ¿De qué se habrán disfrazado al final? Key quería hacer disfraces a conjunto, pero como yo había quedado de ir con los del Dream Team no preste atención. Solo esperaba que no se hubiese pasado mucho con Taemin. El año pasado lo vistió de Cupido, con unas alitas, una faldita y un cartelito donde ponía “LOVE”, nada más. Él paso mucha vergüenza, y yo casi no pude soportarlo.

Precisamente por eso había quedado de ir con los del Dream Team, para distanciarme del macknae y dejar de pensar en él, porque ya resultaba insoportable verle y tener que reprimirme para no tomarle en mis brazos y no dejarle escapar. Ya no me conformaba con esos juegos de niños de antes. Ya no me bastaba con mirarle cuando él no se daba cuenta, con abrazarle fingiendo que era solo un gesto de amistad, con tomarle la mano cuando pasábamos la calle… Todo eso ya solo me causaba ganas de decirle lo que sentía, de besarle, de hacerlo mío…

Por eso cada vez pasaba más tiempo con los del Dream Team, por eso esta noche estaba dispuesto a liarme con la primera persona que se me cruzase por delante, y me importaba poco si era chico o chica, Idol o fan, dongsaeng o noona, solo necesitaba que alejara mi mente de Taemin durante unas horas.

Vi, junto a un grupo de gente, a Jonghyun y Key con unos disfraces bastante atrevidos caracterizados de perrito y zorito blanco. Llevaban dos piezas de tela peluda, marrón y blanca respectivamente, a modo de pantalón corto y camiseta, cuatro piezas más a modo de guantes y botas, cola, y unas orejas que sobresalían de sus peinados. Me imaginaba de quien había sido la idea e imaginé que Onew y Taemin irían parecidos. Un conejo y un bambi seguramente, aunque a mi Taemin siempre me había parecido más un gato, un pequeño y lindo gatito…

Ellos me saludan para que me acerque, pero yo me doy la vuelta y avanzo justo en dirección contraria. Podría justificarlo como que me dan vergüenza sus disfraces, y en parte es así, aunque ya me he acostumbrado a las excentricidades de la diva. No, lo que pasa es que no quiero que me vean ahora mismo, y no por mi disfraz, que es mucho más decente que el suyo, si no porque en el fondo se que la decisión que he tomado no es la correcta, que no debería llevar a cabo mis planes para esta noche, siento que haciendo esto estoy traicionando a Taemin, aunque en realidad no haya nada entre nosotros.

Mando a mi vocecita interior que se calle y sigo buscando con la mirada a alguna presa que valga la pena, alguien con quien entretenerme y dejar de pensar en él por una noche. Preferiría que fuese alguien que no conozco, preferiblemente una fan, así seria mas fácil conseguir lo que quería y después no tendría porque volver a verla.

Finalmente mi vista se clava en una chica bastante atractiva sentada sola en la barra. Lleva un disfraz de hada y una machascara que le cubre parcialmente la cara, cosa que la hace irreconocible. Por mi si no tengo que verle la cara tanto mejor.

Me acerco a ella y le invito a una copa. Al principio se muestra sorprendida por mi ofrecimiento, pero después se muestra receptiva. O esa es la sensación que me da, por que aun no ha dicho una sola palabra que ya le estoy besuqueando el cuello descaradamente.

POV: Taemin

La fiesta no me anima tanto como Key Umma aseguró. Por mi me habría quedado en casa. Pero Key quería venir y yo sabía que si yo me quedaba él se quedaría cuidándome. Por eso hice un esfuerzo por levantarme de la cama, ponerme el disfraz que él me tendía sin siquiera mirarlo y seguirles hasta el local de la SM en donde se celebraba la fiesta de carnaval. Solo cuando ya estábamos saliendo del coche para entrar en la enorme sala me di cuenta de lo atrevido y vergonzoso de mi disfraz. ¿Cómo se le ocurrían a Key estas cosas?

Al principio he estado siguiendo a mis hyungs a todas partes, pero hace ya un rato que Key y Jonghyun se han separado y me he quedado con Onew hyung.

Sin poder evitarlo paso la mirada por la sala llena de gente y alcanzo a ver a los compañeros de Minho del Dream Team, eso significa que él ya está aquí. Pero no me hago ilusiones. Tal y como están las cosas últimamente aunque me reconozca con este disfraz lo más seguro es que ni me salude. Si está intentando que no se note que me evita disimula bastante mal. Solo de pensar en él siento una punzada en el corazón. Es increíble cómo puede doler algo así…

– ¿Te encuentras bien? ¿Quieres que nos vayamos? – me pregunta preocupado.

Aunque lo único de lo que tengo ganas ahora mismo es de regresar a casa y enterrarme bajo las mantas se que él se lo está pasando bien, así que le digo que no, que estoy bien y que no se preocupe y hago mi mejor esfuerzo para aparentar que disfruto la fiesta. Al poco rato llegan un grupo de chicas (fans o de algún grupo tipo SNSD) y empiezan a hablar animadamente con Onew. Espero a que estén suficiente mente distraídos los unos con los otros para escabullirme disimuladamente. Me dirijo hacia la barra. Nunca bebo, el alcohol me sienta fatal, pero ahora mismo necesito emborracharme y olvidarme de todo lo demás.

Me siento en la barra acomodando sobre el alto taburete los pliegues de la falda. De verdad que no entiendo como a Key se le ha ocurrido disfrazadme de hada. Por suerte llevo una máscara y una peluca y no creo que nadie me reconozca. De todos modos es carnaval, ¿qué más da?

Al poco rato alguien se me acerca por detrás y me llama, invitándome a una copa. No necesito girar e para ver quién es, reconocería esa voz en cualquier parte, la voz de la persona a la que más echaba de menos y a la que menos ganas tenia de ver.

El se sienta a mi lado i empieza a ligar conmigo, es evidente que me ha confundido con una chica. Yo me esfuerzo a no contestarle para que no me reconozca por la voz.

Minho se va acercando cada vez más a mi, esta tan cerca que puedo sentir su aliento contra mi cuello, su aroma, su calor… Acaricia mi bazo con la punta de los dedos, resiguiendo muy suavemente mi piel lo que provoca un cosquilleo en todo mi cuerpo, y a los pocos segundos siento sus labios en mi cuello.

Pienso en separarme, de hecho eso es lo que mi mente me ordena hacer, pero mi cuerpo no obedece. Al fin decido aprovecharme de que no sabe quien soy para robarle esas caricias que tanto deseo y que de otro modo no podría conseguir.

Sus labios se cierran sobre los míos.

Tantas veces que había soñado con que me besara y nunca, ni una sola vez, se me habría ocurrido pensar que se lo robaría sin saber a quién.

Minho me toma de la mano y me aleja de la barra, buscando un sitio más oscuro donde seguir con lo nuestro con más intimidad.

Al final nos metemos en uno de los pasillos que llevan a las oficinas y entramos en una pequeña sala de espera con un sofá en el fondo. El cierra la puerta con llave y vuelve e tomarme entre sus brazos, capturando, de nuevo mis labios con los suyos mientras me empuja hacia atrás.

Mis piernas chocan contra el sofá y él me tira bruscamente sobre este.

Caigo de golpe sobre el sofá y la máscara resbala de sobre mis ojos.

Me quedo paralizado de miedo durante unos instantes, después reacciono y cojo la máscara para taparme nuevamente la cara con ella.

Una sola mirada a Minho me basta para saber que es demasiado tarde.

Me ha reconocido.

Chocolate por san Valentín: Carta de declaración

Categoría: Fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo kpop)

Pairing: 2min (Taemin x Minho)

Nervios…
Estoy tan nervioso que no puedo ni tragar el trozo de pastel del desayuno…
Cuando me he levantado esta mañana me he dirigido a la cocina, como siempre, para encontrarme que faltaba algo, algo que siempre estaba allí. Estaba tan dormido que tardé casi medio minuto en darme cuenta de que lo que faltaba era el desayuno. O, mejor dicho, Key preparando el desayuno. Como no le he encontrado, y es muy raro que no sea el primero en levantarse, le he estado llamando, hasta que al final le he encontrado durmiendo aún. Jjong me ha dicho que no le despertase, que estaba cansado. Prefería no imaginar por que…
El caso es que nos había propuesto que fuésemos a desayunar al café de la esquina, y a mi me pareció una genial idea, ya que preparan unos bollitos de crema y un pastel de fresas que están para chuparse los dedos. Pero Onew se había ido, diciendo que había quedado con alguien, (¿es que acaso tenía una novia???), y yo me había quedado solo con Minho-hyung. Cosa que no me hubiese importado en ningún otro día, es más, me encantaba salir a dar largos paseos con my hyung. Como el de la semana pasada…

Nevaba, lo cual no era muy raro siendo invierno, y hyung y yo habíamos salido a dar una vuelta los dos solos, lo cual últimamente tampoco era nada raro. Charlábamos de cosas banales, nada importante. Que si le película que yo había estado doblando, que si la serie que él protagonizaría pronto, que si el éxito que había sido el último álbum que habíamos sacado… Hasta que pasamos delante el escaparate de una tienda de dulces. Minho se detuvo, al principio pensé que sería por si yo quería entrar, ya que era de dominio público mi debilidad por los dulces, pero entonces oí como se reía y vi lo que estaba mirando.
– Jaja, que original – se reía – ves, eso si me haría gracia, y no los típicos corazones de todos los años…

Em la estantería había una caja con notas de chocolate con mensajes como “El OST de nuestro amor” “la canción que te dedica mi corazón” …
Y mirando esas pequeñas figuritas de chocolate se me ocurrió la macabra idea de la que estaba a punto de sufrir las consecuencias, estaba seguro.

– ¿No está bueno el pastel?
– ¿Eh?
– El pastel, que si está malo. Como no comes…
– Ah, no, perdón, creo que me quedé out. Está muy rico.
Empecé a devorar, más que comer, el pastel de fresas que tanto me gustaba. No quería que él notase mi nerviosismo.
Leía el periódico como siempre. Creo que era el único en el grupo con el suficiente sentido común como para leer el periódico. Se le veía tan bien, concentrado en lo que hacía, pero a la vez relajado. Incluso parecía que había algo que le divertía.
Tal vez era por alguna de las cartas de las fans. Siempre nos llegaban cartas, pero por estas fechas, hoy en especial, nos llegaban cientos, sino miles de cartas, la mayoría con algún que otro chocolate.
¿Le habría llegado ya mi carta??? Ojalá no, ojalá se perdiera en correos para siempre y nunca pudiera leerla… Me gustaría poder justificar lo que hice como un impulso repentino, pero tengo que admitir que lo estuve pensando muchos días…

Le había comprado esa figurita de chocolate, no lo había podido evitar. Al fin y al cabo es tradición regalar chocolate a la persona a la que amas ¿No?
Pues ahí estaba yo, con la figurita escondida y sin atreverme a dársela, por que entregársela significaba una confesión de mis sentimientos, y para eso desde luego no estaba preparado, tal vez no lo estuviera nunca… Por eso se me había ocurrido la genial idea por la que más tarde me habría estrangulado a mi mismo. Le había mandado la figurita junto con una carta de declaración. Y para hacer eso me he inventado un personaje, me he hecho pasar por una fan.
Evidente mente no va a reconocerme. Nombre falso, edad falsa, y lo he escrito como si fuese una chica. me he inventado todo lo que he escrito en la carta, excepto, claro, mis sentimientos, porque, aunque no lo quiera admitir, no son más que los de una fan enamorada…
No podrá saber que la carta es mía, y aun así me tiene nervioso. ¿La leerá? ¿Le gustará el chocolate? ¿Encontrará distinta esta carta de las otras?
Y lo peor de todo es que no se lo puedo preguntar, porque representa que yo no sé nada.
“Oye Minho, ¿te llegó una carta de una fan de Daegú llamada Lee Sang Min?” “Si, ¿cómo lo sabes?” “Nada, nada, solo me lo imaginé…” ¡No podía preguntárselo! osea que a no ser que él me contase algo yo no tengo manera de saberlo…
Es confuso, porque una parte de mi no quiere que lea la carta, desearía que no le llegase nunca, o que en el caso de que lo hiciera no encontrase diferencia con las otras y jamás saldría el tema. Pero por otra parte… ¡Cuanto desearía poder darle esa carta yo mismo! Que supiese que esos son mis sentimientos, que me sonriera y me dijese que él siente lo mismo. ¡He soñado tantas veces con él! Y siempre es lo mismo, los dos juntos como pareja, besándonos, abrazándonos, o simplemente pasando horas cogidos de la mano. Y aunque sé que eso nunca va a suceder me permito soñarlo, pues es como puedo estar más cerca de mis anhelos…
– ¡Taemin! ¿Volviste a dormirte? – me llama hyung.- Hoy estás muy raro, pareces… desconectado.
Desconectado no, nervioso, perdido en mis locos pensamientos…
– Ya… lo siento hyung, creo que aún estoy medio dormido, jeje – me fuerzo a mi mismo a sonreír con normalidad. ¿Por qué estoy tan nervioso??? ¿Por que es san Valentín y estoy a solas con la persona a la que amo? No es como si hubiese pasado algo, no puedo dejar que vea lo nervioso que estoy…
– ¿No hay nada que quieras contarme? – me mira fijamente con esos ojos enormes… su rostro inexpresivo no me deja adivinar que es exactamente lo que pregunta. Será que se me notan demasiado los nervios…
– No hyung, estoy bien…
– ¿Estás seguro? ¿No has hecho nada últimamente que tengas que contarme?
¡Dios! ¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?
– ¡No hyung! jajaja en serio que no ha pasado nada, ¿por qué preguntas?
– Solo me daba esa impresión… – al fin deja de mirarme fijamente y me relajo un poco… – solo lo decía por algo que llegó a mi correo…
Tierra trágame.
Del bolsillo de su chaqueta ha sacado una carta que pone encima la mesa frente a mí. Mi carta.
¿Como lo ha sabido? ¿Cómo se supone que debo reaccionar ahora? ¿Qué debo hacer???
– Em… ah… yo… “hip” – perfecto, ya me sale el hipido, el famoso y molesto hipido… ahora sí que esto no lo arreglo por las buenas ni queriendo… – ¿Como lo “hip” supiste?
Él se ríe, y con razón, la situación es de lo más absurda…
– Hace cuatro años que te corrijo los deberes, ¿en serio creías que no reconocería tu letra?
Ah, claro, debía haberlo pensado… habría tenido que escribirla a ordenador o algo…
– Aunque no se… tal vez por la letra no me hubiese dado cuenta… si solo hubiese sido eso…
Mientras dice eso gira el sobre y me señala para que lea el remitente. ¿Cómo he sido tan idiota??? ¡He puesto la dirección de nuestra casa!

– Jajajajaja- mi hyung se ríe, no sé si de lo inútil que soy o si de la cara que se me ha quedado al darme cuenta.
¿Que digo? ¿Qué hago? ¿Que se supone que hace uno en mi situación???
– Vamos Taemin, tranquilo, no pasa nada. – parece que mi cabeza está a punto de explotar. ¿Cómo que no pasa nada? Esto es exactamente igual que si me hubiese declarado… Solo tengo ganas de desaparecer… – ¡Taemin! No te metas debajo la mesa, vamos, que hay gente viéndonos.
Respirando hondo y sin mirarle a la cara en ningún momento salgo de debajo la mesa y me siento de nuevo en la silla. No mucho más relajado.
Nos quedamos unos segundos en silencio. ¡Por favor hyung, di algo! Esto es incomodo, y si lo único que hace es mirarme fíjame te no puedo relajarme…
– ¿Bueno, me lo vas a pedir?
– ¿Qué?
– No sé, que sea tu novio, que salgamos juntos… Si no me preguntas no pedo darte una respuesta, ¿Cómo voy a saber qué es lo que quieres si no?
Ahora soy yo el que le mira fijamente con ojos como platos. ¿Ho oído bien? Después de haber leído mi carta de declaración y ver lo nervioso que estoy ¿aún me pide que me declare???
Debe ser en serio porque sigue mirándome como esperando una respuesta.
¿Y cómo le voy a responder si entre los nervios y los hipidos apenas puedo respirar???
– Vamos, – me alienta él – ¿qué es lo que quieres?
– Yo… “hip” No se… “hip” imagino que salir… “hip” como pareja… “hip””hip”.
El se ríe de nuevo.
– Bien… – murmura débilmente – Jajaja, que lindo. Si no hubiese tanta gente viéndonos te comería aquí mismo.
¿Qué? Espera ¿He oído bien?
Aun sigo choqueado por su comentario que él ya ha ido a pagar el desayuno y ha regresado a buscarme para irnos de aquí.
Le sigo como un autómata, sin pensar en lo que hago. ¿Me ha respondido? Si es así ¿Cuál ha sido su respuesta? Ese comentario me hace pensar que lo acepta y que siente algo parecido por mi, pero no me ha dicho nada con palabras, entonces… ¿Cómo estamos ahora? ¿Cuál es la situación?
Ando a su lado por la calle, estamos regresando al apartamento. No esperaba que lo hiciésemos, no tengo ganas de encontrarme otra vez a la parejita en plena escena de lujuria apasionada… Me viene vergüenza y envidia por partes iguales cuando les veo juntos.
Minho abre la puerta del portal, pero no subimos las escaleras, si no que se gira, me encara y me pregunta:
– Y bien, ¿cuál es el problema?
– ¿Eh?
– No has dicho nada des que hemos salido del bar. ¿Qué es lo que sucede?
– Em… Yo… Bueno, seguía esperando tu respuesta…
¿Por qué me hace pasar tanta vergüenza? Con lo que me cuesta hablar de eso…
– ¡Omo! ¿No te respondí?
– Solo dijiste “bien”. Pero no entendí a que te referías…
– ¡Jajaja, que idiota! – dice pegándose a sí mismo – tu también me gustas mucho Taemin, y si quiero salir contigo, me ha hecho muy feliz que me lo pidieras.
Mientras habla sube la mano hasta mi rostro y me acaricia suavemente la mejilla mientras sonríe tiernamente.
¡No puedo creerlo, mi corazón late tan deprisa!!! ¿Cuántas veces habré soñado que él sentía lo mismo por mi? ¿Cuántas veces he deseado que aceptase mis sentimientos? No soy capaz de asumir completamente lo que ha pasado, la situación en la que nos encontramos ahora. Es tanta la felicidad que siento que no puedo reprimir ya las ganas de abrazarle y me lanzo a sus brazos. Él corresponde el abrazo y me toma en sus brazos, acariciándome el cabello y susurrándome hermosas palabras al oído.
Es imposible definir lo que siento, un agradable cosquilleo en el estomago, las mejillas que me arden, el corazón que late tan fuerte que parece que va a salirse de su sitio, y los pulmones que parecen a punto de estallar por la falta de oxigeno.
Ambos nos sentamos en la escalera, sin separarnos, en silencio, con las manos enlazadas, acariciándonos los dedos el uno al otro.
Nos estamos así durante unas horas que me parecen eternas, y aun así demasiado cortas, hasta que oímos a alguien en las escaleras.
Nos separamos de inmediato, como movidos por un resorte. Onew aparece en las escaleras con una enorme sonrisa. Se detiene un momento al vernos y rápidamente se sube el cuello de la camisa, como intentando ocultar algo.
– ¡Hey chicos! ¿Qué hacéis aquí fuera? – pregunta algo nervioso.
– Nada, pasar el rato, es mejor que estar dentro con esa pareja empalagosa – por suerte Minho-shi tiene respuestas para todo. ¿Desde cuándo le llamo así? Minho-shi… Suena bien… – ¿y tu dónde estabas? ¿Ese chupetón te lo ha dejado Luna?
Mi cara de sorpresa es casi mayor que la suya, solo que él además se ha puesto colorado y se le ha quedado una sonrisa de idiota que no es capaz de esconder.
– Ah… No, bueno, sí, pero… ¿Por qué no entramos ya? Casi es hora de comer y seguro que Key no prepara la comida hoy.
Se apresura a abrir la puerta mientras se sube aún más el cuello de la camisa e intenta cubrirse el rostro con las manos para disimular su sonrojo.
Entra en el apartamento y se dirige directamente a su habitación sin esperarnos.
– Wow, Onew hyung con Luna noona… – No me lo esperaba.
– Se les notaba muchísimo. – responde solamente.
Voy a entrar en el apartamento pero hyung me agarra del brazo para detenerme. Me giro, sonrojándome al encontrarme con sus ojos.
La noticia sobre la novia de Onew me ha sorprendido tanto que por un momento me había olvidado de Minho-shi, pero no ha durado más de medio minuto, creo que no puedo pasar más tiempo sin pensar en él.
– ¿Entramos? – le pregunto fingiendo una sonrisa. De lo único que tengo ganas es de quedarme allí con él, abrazados, mis nervios están demasiado alterados como para encararme con mis hyungs ahora.
– Aún no.
Pone ambas manos en mi nuca y me atrae hacia él pasa besarme.
Es un beso simple, corto, sin lengua, apenas un ligero roce de nuestros labios, pero lo siento tan ansioso, tan cargado de pasión y de amor que me excita.
Se separa solo lo suficiente para recostar su frente contra la mía y acariciarme la mejilla con la mano.
– Ahora podemos entrar. – me susurra antes de darme otro corto beso en la frente y girarse para entrar en el apartamento. – Feliz san Valentín mi amor.

¡Malditas Fans!

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo k-pop)

Pairing: 2min (Minho+Taemin) insinuación de Jongkey (Jonghyun+Key)

 

Relax ¡Al fin!

Onew ha ido a hablar con el mánager. Están discutiendo que haremos el mes que viene, que programas asistiremos, que actuaciones haremos mientras empezamos a preparar el nuevo álbum. Por suerte, eso es trabajo del líder y los demás nos hemos ganado una tarde libre.

Y, después de eso, realmente la necesito, necesito aclararme las ideas… ¡Malditas fans!

En la tele echan un programa en el que compiten dos grupos femeninos. Parecen conocidas, pero no las reconozco, y se perfectamente porque… ¡Maldita sea, antes me las conocía a todas! ¡Malditas fans!

— ¿Qué estás viendo? — Jonghyun acaba de entrar a la sala.

— Ni idea, no hacen nada mejor — le respondo — ¿vas a salir?

Se lo pregunto porque va “disfrazado”. Gafas de pasta, gorra de tela, camisa, sweater,… no es su estilo, pero se le reconoce perfectamente.

— Si, con Key.

Claro, si salen saldrán juntos, para tener “intimidad”. Como si no se pasaran todo el día pegados en casa. Resulta empalagoso. Tendríamos que haber seguido fingiendo que no sabíamos nada, así como mínimo seguirían “disimulando”. Aunque llegados a cierto punto era imposible no saberlo, si hasta las fans lo sabían.

Son demasiado perceptivas… ¡Malditas fans!

— Os van a pillar. — le digo refiriéndome a su disfraz.

— Yo no lo creo — Responde Key saliendo del baño.

No me lo puedo creer…

¡Key se ha vestido de chica!!!

Se ha puesto una peluca negra larga, pendientes y una cantidad considerable de maquillaje. Viste una camiseta ajustada, con su respectivo relleno, una chaqueta de punto y un pañuelo para tapar el “escote”, a conjunto con una minifalda, calcetines largos y bailarinas planas.

— Os van a entrar moscas en la boca. — Nos dice mientras coge un bolso.

— Hyung, estás… irreconocible — le digo asombrado.

— Y muy sexy — responde el mismo — ¿a que si Bling-Bling?

Jong simplemente se acerca a él para besarle.

Lo dicho, como dos tortolitos. Y así todo el día.

Qué asco. Que envidia… ¡Malditas fans y sus malditas aficiones!

— Bueno Minho, nos vamos ya — se despide Key. — No te pases toda la tarde viendo la tele que tienes que ensayar la canción nueva, y vigila que Minnie haga sus deberes.

— Si Umma.

El hace morritos en señal de desaprobación. Por más que se queje se que le encanta que le llamemos así.

Finalmente se van, recordándome, una vez más, que cuide del maknae.

¿En serio tengo que vigilarle? Si lo último que quiero ahora es verle…

Ahora que caigo… ¡Nos hemos quedado solos!

¡Basta Minho! No va a pasar nada, no pienses cosas raras…

¡Malditas sean esas amantes del yaoi con demasiada imaginación y tiempo libre!

Y demasiada percepción…

¡Malditas fans!!!

Leer eso realmente fue algo traumático.

Yo ya sabía que sentía algo por Taemin, aunque intentara ocultarlo para no dañarle a él, pero, ¿Cómo lo podían saber ellas? ¿Tan obvio soy? Y si solo fuese eso aún, pero ¿Cómo puede una chica escribir una escena de sexo entre dos tíos de forma tan precisa? Ni soñando hubiese imaginado algo así.

Y claro, desde que leí eso que estoy algo alterado… No puedo ni mirarle, estar en la misma sala que él me pone nervioso, y ya no comentemos el hecho de que dormimos en la misma habitación…

— ¡¿Ei, las Kara están saliendo por la tele y no me avisas?!

Me giro al oírle. Estaba tan sumido en mis propios pensamientos que ni siquiera le he oído entrar. Da la vuelta al sofá y se sienta a mi lado, dispuesto a ver el programa conmigo.

— ¿Tu no tenias que hacer deberes? — le pregunto mientras me alejo al máximo sin que se note.

— Ya los terminé — contesta él sonriendo. ¡Adoro tanto esta sonrisa…!

Y más pensamientos empalagosos… ¡Yo no era así antes! ¿Será eso lo que pasa por enamorarte…?

— ¡Ah! ¡Mr.! Me encanta esta canción. — Las chicas del programa han empezado a cantar lo que debe de ser alguno de sus éxitos. ¡Y ni siquiera me suena! Taemin se levanta y empieza a bailar con ellas — ¡Me se la coreo entera!

¡Oh dios mío! Verle moverse así es demasiado ¿Qué cara se supone que tengo que poner?

Intento no mirarle, pero sé que está ahí. Y mi imaginación vuela…

Tengo que aléjame de él, quien sabe lo que podría llegar a hacerle ahora…

Me levanto del sofá y me marcho para encerrarme en la habitación.

— ¿Te vas hyung? — me pregunta dejando de bailar.

Me obligo a mirarle y responder. Me mira fijamente con esos ojitos…

— Sí, creo que voy a dormir un rato. — debe ser tan falsa mi sonrisa ahora…

Me giro y sigo yéndome. Él me sigue.

— ¿Hyung? ¿Estás bien? — me creía mejor actuando…

— Si claro — esta vez no le miro al responder — ¿por qué no vuelves a la sala y sigues bailando? Te encanta bailar…

— ¿Que sucede hyung? Hace días que estás muy raro… — ¿desde cuándo lo sabe? ¿Tanto se me nota?

Yo me he sentado en mi cama y él me mira desde el umbral de la puerta.

— De verdad que no es nada Tae, solo estoy cansado…

El se acerca y se sienta a mi lado. ¿Es que no entiende que lo que necesito es alejarme de él? No, claro que no, ni yo mismo me comprendo…

— Ya, hemos trabajado mucho últimamente, — me dice — Pero tampoco tienes por qué evitarme…

Vaya, no he sido tan sutil como pretendía.

— No yo… — No quiero que se enoje conmigo, pero no puedo decírselo… — Creo que es mejor que no lo sepas…

— ¡Pero estoy preocupado por ti! — Se levanta, quedando de rodillas en la cama y mirándome a los ojos — Eres la persona más importante para mí ahora mismo y si hay algo que te moleste o te haga sentir mal quiero saberlo.

De algún modo esas palabras me dan esperanzas, aunque no puede estar diciendo eso en el mismo sentido que yo lo interpreto… ¿o tal vez si? Las fans acertaron conmigo ¿no?

¿Por qué no iban a acertar con él?

— ¿De verdad quieres saberlo? — El asiente.

Habrá que intentarlo imagino… Soy consciente de que esto terminará con nuestra amistad, para bien o para mal.

Levanto una mano para rozarle la mejilla y acerco mi rostro al suyo.

— No me odies — realmente no soportaría perderle…

Antes de darle tiempo a reaccionar pongo mis manos en su nuca y le acerco a mí. Rozo sus labios con los míos, presionándolos suavemente.

¿Cuántas veces he soñado con esto? ¿Cuántas veces lo he deseado? Mucho, demasiado, y nunca lo había imaginado tan perfecto…

Sus labios son suaves y cálidos. Abro mi boca ligeramente para tocar con mi lengua sus labios, sus dulces labios…

Detengo el beso y me aparto, si sigo no podré parar.

Me separo un poco y le miro. Le veo con los labios húmedos, entreabiertos, los ojos cerrados, demasiado provocativo ¡Es como si me estuviera pidiendo más!

Abre los ojos lentamente, y se queda quieto, mirándome, durante unos instantes que me parecen horas y que aún así se me hacen demasiado cortos. De repente abre los ojos como platos, se tapa la boca con ambas manos y se echa para atrás, sorprendido. Parece que ahora ya es consciente de lo que ha pasado.

Por más nervioso que esté no puedo evitar reírme de su expresión. ¡Está completamente rojo!

— ¡No te rías! — Se queja —es que no me había mentalizado…

— Lo siento — le digo y más serio. Ni yo sé si me refiero a reírme o al beso… — yo…no debería haber hecho eso… lo entenderé si quieres alejarte de mi…

— ¿Qué? — pregunta aún más sorprendido. — ¿Por qué debería alejarme de ti?

— Pues yo… — Esa respuesta me ha descolocado completamente ¿es que acaso? No, no puede ser, pero si fuese cierto… — Es que acaso… ¿me correspondes?

— ¡Pues claro que sí! — Ahora es él el que se ríe. —Pensaba que lo sabías, todos lo saben, incluso las fans!

No puedo resistirme más, Le atraigo hacia mí y le abrazo, con fuerza, como si fuera a escapar en cualquier momento.

Siento los latidos de su corazón. Va casi tan rápido como el mío

— Te quiero — le susurro al oído.

Su corazón se acelera aún más y siento sus brazos que me rodean estrechándome fuerte.

Teniéndole así, en mis brazos, me siento feliz, ligero. Siento como mi corazón se hincha. Por dios, ¿Cuándo me he vuelto tan cursi?

Rompo el abrazo y vuelvo a besarle. Son tan suaves sus labios, tan dulces, tan cálidos…

Acaricio su cabello y su cuerpo, por encima de la ropa.

Me abro paso entre sus labios hasta rozar su lengua con la mía. El roce de nuestras lenguas me excita. Necesito más.

Le empujo hacia atrás, quedando encima de él sobre la cama, sin despegar nuestros labios ni un segundo.

Acaricio su piel con mis dedos, ahora ya por debajo de su molesta playera. Él enreda sus dedos en mi cabello y pone una pierna por encima de mí, pegando nuestros cuerpos.

Estoy completamente excitado y puedo sentir que él también.

Empiezo a reseguir su mandíbula con mi lengua, su oreja, su cuello…

Oigo como él intenta, sin mucho éxito, ahogar sus gemidos.

— No te reprimas — le digo — déjame oírte… — él se muerde el labio, negando.

Le muerdo el lóbulo de la oreja. Finalmente le oigo gritar.

Sigo lamiendole el cuello, mordiendole suavemente, impregnándome de él.

Sus gemidos me excitan aún más. Esto no puede ser bueno…

En un rápido movimiento me deshago de su playera. Observo su cuerpo. Tan perfecto. Tan lindo y a la vez tan sexy…

Acerco mis labios a uno de sus pezones y lo muerdo. Sus gritos se hacen más audibles. Le oigo gritar mi nombre. ¿Es que aún puedo excitarme más?

Soy consciente de que esto es demasiado, que estamos yendo demasiado rápido, pero no hay forma de que pueda detenerme ya.

No puedo más, necesito hacerle mío.

Vuelvo a besarle, con profundidad, explorando cada rincón de su boca con mi lengua, recorriendo cada centímetro de su cuerpo con mis dedos…

Sus manos se cuelan también por debajo de mi ropa. Están frías, pero es agradable, muy agradable…

Busco a tintas el cierre de su pantalón. No aguantaré mucho más con esto…

Sus manos se clavan en mi espalda cuando siente que le toco “ahí”.

Separo nuestros labios y me dirijo a su entrepierna, cubriendo de besos su tórax por el camino. Me lo comería a besos, literalmente.

— ¡Tadaima!

Me quedo bloqueado, es Onew, ha vuelto a casa. Taemin y yo nos separamos y nos miramos. El también acaba de darse cuenta de que no estamos solos en el mundo.

— ¡Chicos! ¡Os habéis vuelto a dejar el televisor encendido! — Nos regaña él desde la sala.

Rápido como un relámpago me levanto de la cama y le lanzo su camiseta a Taemin. Mientras él se viste yo acomodo mi ropa y busco sus libretas de apuntes por la habitación.

Para cuando llega Onew da la impresión de que estamos haciendo los deberes como buenos maknaes. Espero que no le dé por fijarse mucho, porque Taemin sigue shokeado, rojo, sudado y jadeando. Imagino que yo tengo el mismo aspecto.

¡Dios! Se ve tan sexy…

— ¿Que tal chicos? ¿Estudiando? Bien hecho. ¿No hace mucho calor aquí? — Nos saluda des de la puerta de la habitación. Minnie y yo le respondemos distraídamente. Por suerte Onew siempre está hablando y normalmente no espera a que le respondan. — ¿Donde está la parejita azucarada?

— Salieron a dar una vuelta. — le digo yo. Hyung pone los ojos en blanco. ¿Cuántas veces les habrá dicho que tengan cuidado de que no les pillen juntos? Siempre se preocupa demasiado.

— Bueno, si necesitáis algo estaré en mi habitación ensayando la canción nueva. — dice despidiéndose.

Así es Onew, llega de trabajar y se pone a trabajar. ¡Ese es nuestro líder!

Taemin suspira al encontrarnos solos de nuevo. Da la impresión de que ha estado conteniendo la respiración todo el tiempo.

Y menos mal, porque sigue jadeando.

— Tranquilo… — le digo cogiéndole el rostro entre mis manos y recostando mi frente con la suya.

— Hyung…

— ¿Si?

— Bésame… – yo sonrío y le beso suavemente en la frente. – hyung! – se queja el…

— ¿Es que no te basta con esto? — Él niega — ¿y qué tal esto? — le beso en la mejilla, él vuelve a negar.

— Le beso la otra mejilla, los ojos, el cabello, las orejas… él sigue negando, diciéndome que quiere más. Me gusta el juego, pero recuerdo que ya no estamos solos, mejor dejarlo para otro momento. Finalmente me dirijo a sus labios, que me esperan entreabiertos. Recorro su boca suavemente, sin desplegar toda mi pasión, no quiero que se ponga a gemir de nuevo.

— ¿Y esto? ¿Te basta?

Él pone cara pensativa, como si lo estuviera pensando, lo cual no es muy creíble estando él sonrojado y jadeando.

— Por ahora — responde al fin.

Le abrazo y vuelvo a besarle, creo que ya me he vuelto adicto a él…

— Vamos, ve a darte una ducha, que lo necesitas — ¡yo también necesito una…!

Él se levanta para irse y antes de cerrar la puerta de la habitación se gira y me llama.

— ¿Minho?

— ¿Si?

— Te quiero— y cierra la puerta.

Vaya sonrisa de estúpido se me ha quedado…

Al salir de la ducha ya es hora de cenar, así que me dirijo a la cocina.

Taemin y Jonghyun están poniendo las cosas en la mesa mientras Key sirve los platos. Parece que ha vuelto a darle por la comida occidental.

— Mmm… ¡Qué buena pinta tiene esto!

— Gracias Minho. — Responde Key mirándome curioso — se te ve muy… feliz.

— Puede ser — me rio clavándole los ojos a Taemin, que aparta la mirada sonrojado.

Durante la cena Onew nos cuenta los planes para los próximos días, pero yo realmente no puedo prestar atención. Mi mente está saturada de Taemin.

Key tiene razón, estoy feliz, pero también algo preocupado. Ahora que estoy más calmado no puedo evitar pensar que tal vez ha sido demasiado para nuestra primera vez. Me asusta pensar en lo que podría haber pasado si Onew no nos hubiese interrumpido.

Un suave golpe en mi pie me despierta de mi ensoñación. Ha sido Taemin, que me mira sonriendo disimuladamente, juguetón, mientras se lleva a la boca otro pedazo de lasaña. Le devuelvo el golpe y así empezamos un pequeño juego de pataditas debajo la mesa.

Tal vez no debería preocuparme tanto. Al fin y al cabo se le ve feliz, casi tanto como a mí.

— Key, esto estaba realmente delicioso — dice Jong — eres el mejor cocinero que conozco.

No he estado muy atento, por lo que tal vez es mi imaginación, pero creo que eso ya lo he oído como 20 veces hoy.

— Jong, ya te he dicho que estoy cansado, por más que me piropees seguiré necesitando dormir esta noche.

— ¡Key! ¿Pero cuál es el concepto que tienes de mí? — responde el fingiéndose ofendido. — yo solo digo que me gusta tu comida y ti ya interpretas cosas raras…

Jonghyun sigue murmurando incoherencias mientras hace sus típicos pucheros.

— Ay Yeobo! — dice Key levantándose para quitar los platos y rozando con su mano la mejilla de Jong. – ¿sabes que eres adorable, verdad?

El cantante le mira con ojos brillantes.

— ¿Esto es un sí?

— Pues claro que no. ¿Cómo entiendes tú las cosas?

Key sale de la cocina, no sin antes recordarme que hoy me toca lavar los platos. Jonghyun le sigue con un “vamos Keyssie…”. Por alguna razón ahora no me resultan tan molestos.

Onew se va también, diciendo que está cansado y que se irá a dormir pronto. Yo me levanto y empiezo a lavar los utensilios de cocina. Sigo sin comprender por qué Key necesita tantos cachivaches para cocinar un solo plato.

— Te ayudo hyung? —  Pregunta Taemin solícito.

— Claro. — se que odia lavar los platos, es tan lindo por su parte ayudarme para pasar más tiempo conmigo…

Trabajamos en silencio, pero no es incomodo, es suficiente tenerle a mi lado. El se sonroja cada vez que nuestras manos se tocan. Yo no hago nada para evitarlo. Me encanta su reacción.

Al terminar no puedo aguantarme más y le atraigo hacia mí para besarle. Parece que sus labios están tan impacientes como los míos.

Me separo y le miro a los ojos.

— Te amo.

— Em… Hyung… Esto… Lo de antes…

— ¿Si?

— No, nada, es solo que… Bueno, nos interrumpieron y… Me preguntaba si… Esta noche…

¡Ay dios! ¡Qué adorable!!!

Le abrazo para callarle. Me encantan sus expresiones cuando está avergonzado, pero está tan nervioso que temo que pueda colapsar.

— Por supuesto, — le respondo al oído — si tú quieres.

El no responde con palabras, pero se pone de puntillas para llegar a mis labios y dejar un rápido beso en ellos. Yo no le dejo escapar. Le cojo por la cintura y atrapo sus labios de nuevo.

— Que parejita, ¿practicando para el fan service?

Ambos nos hemos quedado helados.

— Tranquilos — sigue Key — solo vine a por el sirope de chocolate…

Taemin y yo nos separamos. No sirve de nada disimular, pero resulta incomodo Teniendo a Key aquí. ¡A la Umma!

— ¡Lo encontré! — exclama triunfal con el bote en la mano. — Vamos parejita, ya os dejo seguir con lo vuestro… Ah, y Minho — se gira antes de irse — cuidado con lo que le haces a mi niño ¿eh? te estoy vigilando.

El todopoderoso Key se va y el Maknae y yo nos quedamos inmóviles.

— Key Umma a veces da miedo. — murmura Taemin. Yo le atraigo de nuevo hacia mí y le beso en la frente.

— ¿Te he dicho ya que te quiero?

— Si, — responde él riéndose — como unas 20 veces esta tarde.

— Entonces no es suficiente.

Nos besamos de nuevo, ahora ya de camino a nuestra habitación.

Y pensar que nada de esto hubiera sucedido si no hubiese leído esos escritos de las fans…

¡Benditas fans!!!

El Delantal (+18)

Categoría: Fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo kpop)

Pairing : 2min (Minho + Taemin) y insinuación de JongKey (Jonghyun + Key)

Rating: +18

Taemin se sentó en el sofá y empezó a hacer zapping sin demasiado interés, estaba molesto con su novio, Minho.

Hacia un par de meses que salían, había sido difícil en algunos momentos ya que tenían que esconderse y limitar sus muestras de cariño a cuando estaban en casa pero entonces siempre había alguien por allí, o Jonghyun y Key “mostrándose cariño” o Onew-hyung con su pollo, casi nunca podían estar solos y cuando por fin lo conseguían, nunca pasaban de los besos.

Estaba cansado de que lo trataran como un niño y quería un poco de acción con su novio y empezaba a temer que este no lo deseara lo suficiente.

Se había decidido, cuando consiguiera un poco de tiempo a solas con su novio se encargaría de seducirle para asegurar-se de que este le hiciera suyo de una vez por todas.

Una semana después tuvo la oportunidad que buscaba, Onew-hyung se iba todo el fin de semana con su familia, Jonghyun estaba fuera todo el día debido a su apretado horario y Key lo acompañaba para hacerle compañía, así que se dispuso a preparar su plan.
Cuando Minho se levantó se extrañó al no oír prácticamente ningún ruido en el piso pero de repente recordó que sus hyungs estaban fuera, estaba solo con Taemin.

La verdad es que estaba un poco nervioso, cada vez que estaban solos su novio se le insinuaba y a él le costaba horrores controlarse pero tenía miedo de hacerle daño al menor, no sabía si podría controlarse y lo último que quería era hacerle daño.
En medio de estos pensamientos se dirigió a la cocina para almorzar cuando vio una magnifica visión que lo dejo completamente petrificado y con la boca abierta, Taemin estaba cocinando completamente desnudo excepto por un delantal que le cubría lo justo para que Minho dejara volar su imaginación.

– Buenos días chaguia – le saludo su novio con una sonrisa deslumbrante – veo que ya te has levantado, justo ahora iba a despertarte si no venias

Minho seguía ensimismado contemplando el atlético cuerpo del menor que se acercaba hacia el contorneándose.
Taemin observaba la cara de Minho con satisfacción, había conseguido lo que quería, dejarle completamente embobado.
Al principio no estaba seguro de como se iba a tomar su hyung su magnífica idea pero en seguida salió de dudas al ver que no era capaz de articular palabra.

Se acercó a él sensualmente y le empezó a acariciar el pecho mientras le susurraba al oído.

– He pensado en darte una pequeña sorpresa ya que estamos solos…

De repente Minho reacciono

– No, yo… no creo que sea una buena idea…

La sonrisa se borró rápidamente de la cara del maknae mientras volvían a asaltarle todas las dudas y de repente se sintió completamente estúpido.

– Lo siento… yo …creía que … – balbuceo el joven bailarín mientras las lágrimas bajaban por su rostro.

– Eh, Minnie, ¿porque lloras? vamos ¿que te pasa? – Minho no entendía nada

– Tu…¿ no te gusto Minho? – preguntó el menor entre sollozos

– ¿Qué? ¡no! esto…claro que me gustas, es solo que… yo…

El menor le miró secándose las lagrimas.

– Entonces ¿porque no quieres hacerlo conmigo? yo quiero que me hagas tuyo… además – añadió lascivamente – creo que tu “amiguito” está de acuerdo conmigo…

Minho se maldijo, la visión de Taemin prácticamente desnudo con los ojos llorosos y con su voz sensual le estaba poniendo caliente y cada vez le importaban menos todos sus prudentes pensamientos anteriores

– Yo… tenía miedo de hacerte daño pero…. ¿sabes qué? tendrás que asumir las consecuencias, me has puesto demasiado caliente – respondió finalmente el mayor mientras acariciaba el trasero desnudo a su novio.

– Hazlo Minho.

Minho le besó como nunca lo había hecho, dando rienda suelta a toda la pasión contenida hasta entonces. Su lengua empezó a invadir la boca del menor mientras intentaba llegar hasta todos los rincones de su boca.

El maknae le respondió el beso furiosamente y mientras sus lenguas luchaban por la dominación y empezó a desabrocharle el pijama al moreno, cuyas manos reseguían sensualmente la espalda de Taemin.

Minho abandono la boca del castaño para bajar por su mandíbula y su cuello, dejando visibles marcas mientras se excitaba cada vez más al oír los gemidos que empezaba a emitir el más joven.

– Ah… hyung… – el maknae intentaba reprimir sus gemidos mordiéndose los labios

– Dejame oír tu voz… – le pidió el mayor – es muy…sexy

Lo levantó en brazos sin dejar de besarle y le sentó en la mesa para poder seguir con su tarea mientras se terminaba de quitar la camisa que Taemin le había desabrochado mientras este empezaba a bajar por su pecho con suaves besos hasta llegar a sus pezones, completamente duros.

Minho soltó un profundo gemido, ese niño le volvía loco, lamiendo y mordiendo sus pezones sensualmente mientras empezaba a acariciar su miembro, ya bastante despierto, por encima de la tela del pantalón.
El mayor no quería quedarse atrás así que le empezó a morder y lamer el lóbulo de la oreja mientras le desabrochaba el lazo del delantal, ya medio deshecho, para poder observar completamente el cuerpo desnudo de su novio.

Lo que vio hizo que una sonrisa de satisfacción apareciera en sus labios, el maknae estaba completamente empalmado, así que empezó a masturbarle lentamente mientras descendía por su torso dejando un rastro de saliva

– Aaah… hyung… no… – el más joven estaba completamente fuera de sí, estirado completamente sobre la mesa del comedor mientras su novio le lamia sensualmente el pecho a la vez que lo masturbaba, ya no intentaba reprimir sus gemidos, ya no le importaba nada más que el hombre que le estaba haciendo sentir las mejores sensaciones de su vida, y pensaba correspondérselo así que empezó a masturbar cada vez mas rápido al mayor hasta que se vinieron los dos a la vez con un grito.

Taemin recargó su cabeza en los hombros del mayor, mientras intentaba calmar su respiración.

– ¿Ya te cansaste? te dije que asumirías las consecuencias de seducirme así, no te librarás tan fácil…esto no ha hecho más que empezar
Taemin le miró con una sonrisa provocativa.

– ¿Quién te ha dicho que esté cansado? ¡claro que quiero más!

El mayor le cogió en brazos y le llevó cargando hasta su habitación, donde lo dejó sobre la cama.
Ya tumbados sobre la cama volvieron a besarse con pasión, pegando sus cuerpos al máximo, completamente excitados. Ambos acariciaban la piel del otro con desesperación mientras se devoraban a besos
Minho dirigió sus manos a la entrepierna del menor masturbándole mientras buscaba su entrada y seguía devorando su cuello…

– ¿Estás seguro? – le preguntó mirándole a los ojos.

– Pensaba que ibas a castigarme sin miramientos…

– Tu mismo, tú te lo has buscado…

Minho se llevó tres dedos a su boca pero el menor le cogió la mano y empezó a chuparlos lascivamente, cosa que excitó aún más al mayor. Cuando terminó, el mayor le metió el primer dedo y empezó a moverlo para acostumbrar el menor a la intrusión y cuando vio que este cambiaba la expresión de dolor por una de placer le metió un segundo dedo y más tarde un tercero. Los gritos de Taemin ya llenaban la habitación. Dolor y placer se mezclaban en él. Sobre todo placer.

– Sigue, Minho… – le pidió entre gemidos.

El mayor no necesitó que se lo dijera dos veces e introdujo su miembro dentro de él, lentamente, con cuidado. ¡Se sentía tan bien! demasiado…

– Ah…Taeminnie…eres muy estrecho…

Taemin gritaba debido al dolor y algunas lagrimas se escapaban de sus ojos mientras se agarraba fuertemente a la espalda del mayor así que este intentó mantenerse lo más quieto posible mientras el maknae se acostumbraba a la intrusión. Cuando Minho vio que los gritos se transformaban en gemidos de placer, empezó a embestirle cada vez más rápido y más profundo.

– Minho…aah…más… más fuerte…

– Aaah… Taemin…

El placer les embargaba y no eran capaces de hacer una frase coherente mientras el mayor embestía al pequeño, al mismo tiempo que le masturbaba hasta que terminaron juntos, Taemin en el abdomen de Minho y este dentro del menor.
Minho se tumbó en la cama mientras salía de dentro del menor y le abrazaba.

Era incapaz de describir el millar de sensaciones que había sentido en esos minutos junto a Taemin, lo único que podía decir era que jamás había ni siquiera soñado algo tan perfecto.
Y teniéndole así, abrazado junto a él, no podía evitar pensar que esa felicidad tan absoluta que sentía en ese momento no se iría nunca.
Taemin, que había quedado acurrucado contra el pecho del mayor le abrazó con fuerza, jadeando aún y completamente cubierto de sudor.

– Chaguia… te amo

Minho le abrazó a su vez. Estrechándole fuerte contra él.

– Yo también te amo Minnie.

El menor no tardó en quedarse dormido. No era difícil, se sentía protegido siendo acunado por los fuertes brazos de su novio. Este siguió abrazando a Taemin y acariciándole suavemente, enredando los dedos entre sus largos cabellos color caramelo hasta que se quedó dormido también.

– CHOI MINHO! ¡¿SE PUEDE SABER QUE ESTÀ PASANDO AQUI?!

Minho abrió los ojos lentamente, ¿que eran todos esos gritos? ¿Qué hacía Key en su habitación? Hasta que de pronto se acordó. Mierda. Estaba en la cama completamente desnudo al igual que Taemin, que todavía dormía abrazado a su pecho.

– ¡DAME UNA BUENA EXPLICACIÓN AHORA MISMO O VAS A ARREPENTIRTE EL RESTO DE TU MISERABLE VIDA!

Minho se incorporó de un salto al ver a Key, imponente al lado de la cama, mirándole con cara de querer matarlo, mientras Jong observaba sorprendido des del umbral de la puerta

Dios,¡¡ en su vida había sentido tal vergüenza!!!

– No es lo que parece…déjame explicártelo…

– ¡¿QUE NO ES LO QUE PARECE?!

– Bueno…sí que lo es…pero ¡Déjame explicarlo!

Taemin se despertó también con los gritos de su Umma. Inmediatamente se puso colorado hasta las orejas al ver la situación, y se aferró al pecho de su novio para esconderse mientras se tapaba completamente con las sabanas. No tardó en empezar a hipar. Siempre lo hacía cuando se ponía muy nervioso.

Minho le miró, y no pudo evitar que una sonrisa apareciera en su rostro, aún en la situación en la que estaban ver a su novio colorado y avergonzado le causaba risa, ese era el Taemin del que estaba enamorado.
Key vio la expresión de ternura en el rostro del mayor y se relajó un poco. Sabia lo mucho que se amaban, pero aún así no podía evitar sentirse enojado con Minho por pervertir así a su niño.

– Sigo esperando una explicación. ¿¿Qué es lo que le has hecho a mi hijito??

Minho ya no estaba tan nervioso, tener a Taemin cerca le tranquilizaba, en cualquier situación, y no pudo evitar burlarse un poco de su Umma.

– Nada que no hayas hecho tu con Jonghyun-hyung

Jonghyun empezó a reírse des del umbral de la puerta donde se había quedado y Key entrecerró los ojos fingiéndose aún más enojado, aunque en el fondo el ingenioso comentario de su dongsaeng le divertía tanto como a su novio.

Que palo tener que actuar como la madre responsable, pero alguien tenía que hacerlo, si no los niños se le descontrolaban ya que el líder estaba demasiado ocupado con su amado pollo como para preocuparse de que hacían los maknaes en su intimidad….

– ¿Como te atreves a robar la inocencia de mi niño?

– A mi tu “niño” nunca me ha parecido muy inocente la verdad… – le replico recordando cómo se le había presentado esa mañana…

Taemin sacó un brazo de debajo la sabana donde se ocultaba y le propinó un afable puñetazo en el hombro para callarle.

– Vamos Keyssi, sabíamos que esto ocurriría des de antes de que empezaran a salir.

Eso era verdad, hacía mucho tiempo que se habían dado cuenta de lo mucho que se amaban esos dos, puede que hasta antes que ellos mismos.
Jong cogió a Key del brazo y le arrastró fuera de la habitación para dejar a los maknaes un poco de intimidad para levantarse. Key no se resistió aunque siguió mirando a Minho con ojos asesinos como diciendo “te estaré observando, vigila lo que haces”.

Minho le sonrió burlón mientras se alejaba, era consciente de que en el fondo Key solamente estaba haciendo su papel y que por más que se hiciera el enfadado, aceptaba que su “hijito” ya había crecido.
Minho retiró las sabanas de la cabeza de Taemin y le besó suavemente en la frente.

– Ya se han ido chaguia.

Este se incorporó y le dio un beso rápido.

– ¡Me pillo lo ducha primero! – le dijo mientras se incorporaba rápido, cogía ropa y se iba directo al baño, dejando a Minho mirándole boquiabierto. Era increíble como cambiaba el maknae cuando no estaba en presencia de su Umma… ¡¡Y le encantaba de las dos formas!!

Se puso a recoger su ropa tirada por la habitación sonriendo como un tonto mientras recordaba los acontecimientos de esa mañana, presintiendo que la vida ya no sería lo mismo a partir de entonces. Probablemente les terminarían regañando por dormir en los ensayos… aunque desde luego no iba a importarle lo más mínimo, ya encontraría momentos para descansar, aunque solo fuera en el coche, de repente las noches se le antojaban demasiado valiosas como para desperdiciarlas durmiendo…

KUROKO