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Altas horas de la noche (+18)

ahdln

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo k-pop)

Pairing: 2min, Jongkey, minkey, jongtae, ontae, … 

ADVERTENCIA: Orgía 

De noche, a oscuras, los gemidos llenaban ya la habitación y los amantes se acariciaban apasionadamente, casi con desesperación. Tumbados desnudos en la pequeña cama individual, muy juntos, entre besos y otras caricias ambos sentían solo la necesidad de estar aún más cerca del otro. Para ellos solo existían ellos dos, y el resto del mundo pasaba a segundo plano. Tan ocupados estaban con el cuerpo del otro que no oían los repetidos golpes en la pared de la habitación ordenándoles dejar lo que hacían e irse a dormir “¡de una maldita vez!”.

– Ah… hyung… mas… – gemía el maknae

– Oh… Minnie…

Las manos del rapero reseguían con avidez el cuerpo del menor, el pequeño tampoco se quedaba corto y se arrimaba todo lo posible a su novio con su delgado cuerpo de bailarín. Se contorneaba con facilidad para adaptarse a su cuerpo musculado, quería sentirle más cerca, más fuerte, más profundo.

Su espalda se arqueó por el placer al sentir la intrusión, y lágrimas de dolor nublaron sus ojos, pero no tardó en acostumbrarse a él y ambos se fundieron en un largo y apasionado beso mientras empezaban a moverse sincronizadamente.

El ritmo iba aumentando a medida que se excitaban aún más, hasta que ambos hubieron llegado al orgasmo.

El mayor aún se recuperaba de los espasmos que el menor ya le pedía más.

– Minnie… déjalo… es tarde… – su voz salía entrecortada de sentir al menor jugueteando con su cuello – mañana tenemos que levantarnos temprano y… – los labios del menor sobre los suyos le silenciaron.

Ya no necesitó más estímulos, su cuerpo simplemente seguía los movimientos del maknae, su consciencia, acallada por sus besos, no podía hacer nada contra eso.

En pocos minutos la profunda oscuridad de la habitación se llenaba de nuevo con sus gemidos. El ritmo volvía a subir.

“BLAM”

– ¡NIÑOS, A DORMIR! ¡¡¡YA!!!

Ambos se sobresaltaron al oír el portazo y los gritos de su Umma que les miraba furioso des del umbral de la puerta.

Disimular no servía de nada en la situación en la que se encontraban.

Taemin, completamente sonrojado, se zambulló bajo las sabanas y se escondió detrás del cuerpo de su novio mientras murmuraba incoherencias “no Umma, yo no quería, ya íbamos a dormir…” Minho miraba alternativamente a Key y a Taemin, intentando decidirse si debía o no sucumbir bajo los mandatos de la Diva.

– En serio chicos, mañana hay que levantarnos temprano y ya es suficientemente difícil intentar rechazar al salido de Jjong como para que encima le pongáis aún más cachondo con vuestros gemiditos…

– Vamos Keyssi… déjales a lo suyo y hazme caso de una vez…

– ¿Que parte del “NO” no entendiste??? – siguió enojado el rubio mirando ahora a su novio – te dije que estoy cansado.

– Vamos, ¿por qué no admites que simplemente no eres bueno? – le retó Minho con una sonrisa de superioridad.

– ¿Dis-cul-pa? – le respondió Key articulando mucho las silabas. – ¿insinúas algo?

– No insinuó, afirmo – siguió este riendo- vamos Key, no nos culpes de tu impotencia, es algo completamente normal tener sexo con tu novio por las noches, si no quieres hacerlo con Jjong es porque tienes miedo de decepcionarle…

– Así que crees que no soy bueno en la cama ¿eh keroro? – respondió este mientras se alejaba de su novio, mirando al rapero retadoramente.

Se acercó hasta quedar a pocos milímetros de su rostro, con una media sonrisa y esa seductora mirada felina… Y sin dejarle apenas tiempo de reaccionar llevó su mano derecha a la entrepierna de él, agarrándolo y masturbándole con fiereza, mientras sus dientes mordían su pecho y dejaban marcas rojas alrededor de sus pezones…

En apenas instantes Minho ya no podía resistir el placer que su hyung le causaba, los gemidos escapaban inevitablemente de sus labios y su cuerpo se arqueaba por el placer. Jamás habría imaginado k esa diva amante del color rosa pudiese ser tan excitante…

Taemin había levantado la cabeza de debajo de las sabanas y miraba atónito el espectáculo, le excitaba a la vez que le ponía celoso. Porque Key estaba tocando a SU novio y por la forma en que este gemía en respuesta, con el nunca era tan rápido.

– Joder Yeobo, en serio, llevo pidiéndote sexo toda la noche y pasas de mi ¿y ahora se lo haces a él? – refunfuñaba Jjong más divertido que enfadado, la escena le ponía demasiado. Sabía que por fin había conseguido desatar a la bestia encerrada dentro de Key.

Iba acercándose desde el umbral de la puerta cuando sintió que Taemin le saltaba encima, arrapando su cuerpo desnudo al de el mientras le lanzaba a su umma una mirada furiosa.

Jonghyun miraba divertido los infructuosos intentos del maknae de seducirle. Aun estando totalmente sonrojado y avergonzado por la repentina situación, estaba totalmente decidido de vengarse de su umma quitándole a su novio y acariciaba seductoramente el pecho desnudo del más bajo. Quien no parecía reaccionar a estos estímulos.

Pero Key si reaccionó a los intentos del Maknae de ponerle celoso. Dejó lo que tenía entre manos, recibiendo las quejas y maldiciones de un Minho demasiado excitado y, haciéndose el indignado, se dirigió hacia ellos y le aparto las manos a Taemin, agarrándole desde la espalda.

– No sin mi permiso – le susurró mientras le mordía el lóbulo de la oreja, haciendo que el menor se excitara aun mas – que ganas de jugar tiene mi niño… qué tal si le enseñamos juegos de mayores, eh Jjong?

Este no respondió con palabras y simplemente le agarró el rostro para besarle apasionadamente. Des de allí ya paso directamente al cuerpo del bailarín y siguió bajando dejando a su paso un rastro de saliva que se juntaba con el sudor del menor, hasta llegar a su entrepierna, ya completamente despierta.

Key por su parte, dividía su atención entre el cuello, el cual mordía salvajemente, y los pezones del menor, ya completamente duros y enrojecidos. A los pocos segundos los tres se encontraban tumbados sobre la vieja alfombra y los gemidos del maknae llenaban la habitación.

Cuando la diva levantó la cabeza para tomar aire vio como Minho les observaba sentado en el borde de la cama, masturbándose ante tal escena.

– ¿Qué Minho? ¿No te unes a nosotros? – le sugirió este con una mirada lasciva.

– No… yo… esto no tendría que estar pasando…

– Vamos, vamos, nos estamos divirtiendo mucho con tu novio…

Ante esta última provocación el rapero se levantó y, sin una palabra, se unió a ellos.

Se sentó sobre el pecho sudoroso del maknae, introduciendo su miembro en su boca, abierta por la excitación y la falta de aire.

El ruido de la habitación pareció desaparecer al ser silenciados los ruidosos gemidos de Taemin, lo que hizo que pudieran escucharse los lametones y succiones, que pronto fueron cubiertos por unos gemidos mas graves provenientes del musculado pecho del rapero.

– Yo aquí vigilando la alimentación de mi niño y vas tú y le metes cualquier porquería en la boca…

Minho levanto la mirada desconcertado al oír el comentario de la Diva para encontrarse con su mirada felina y desafiante.

– ¿Qué pasa? ¿mmm… Te la quieres… comer tu? – le respondió entre gemidos, esbozando una sonrisa lasciva

– Yo no me la metería precisamente en la boca…

– ¿Ah no? ¿Y qué harías…aah… tú con ella?

– Ven aquí y te lo enseño…

El rapero finalmente se separo de su novio y se acercó a la umma para seguirle el juego. Mientras esta le esperaba con los brazos cruzados y una media sonrisa. Cuando estuvo suficientemente cerca le empujo haciéndole chocar contra la pared y aprisionándole con su cuerpo desnudo.

Key le cogió por las muñecas apartando las manos de el de sus hombros, por donde lo cogía, para colarlas debajo de la camiseta de su pijama, animándole a quitarle la ropa.

Sentir la piel de la diva, casi tan suave como la de su Minnie hizo que Minho se encendiese. La situación el general cohibía bastante. Estar haciéndolo con Jongkey… nunca se lo habría imaginado, pero todo había surgido tan natural que no había podido negarse.

Se deshizo de la camiseta rosa que la diva llevaba para dormir y extasiado ante la visión de ese cuerpo pálido se acercó aún más, buscando con sus labios los de él.

Se detuvo a apenas unos centímetros de su rostro pues el rubio le había detenido con un dedo sobre sus labios. No dijo nada, solo segó con la cabeza y se dirigió a su cuello para empezar a lamerlo y morderlo con fuerza.

A Minho no le hicieron falta más señales para entender las reglas del juego “nada de besos en la boca fuera de tu pareja” al fin y al cabo eso era solo un juego. Pues bien, una vez se saben las reglas no es tan difícil jugar.

Agarró a Key por el trasero, juntándolo a su cuerpo y levantándole en el aire, para dejarlo sentado sobre el mueble de la habitación. Fue bajando, poco a poco, mordiendo y lamiendo el torso del mayor, dejando un reguero de saliva por todo su pecho.

– Keyssi… vuelve a hacer lo de antes… – le pidió mientras tomaba sus manos y las dirigía a su entrepierna.

El mayor bajó del mueble y empujó al otro atrapándole contra la pared.

– Vicioso… – le susurró al oído mientras se arrodillaba frente a él y tomaba su miembro entre sus manos, para pronto llevárselo a la boca.

Las piernas de Minho se doblaron y este cayó al suelo inevitablemente, quedando recostado contra la pared y con la umma ente sus piernas no podía resistir el placer que este le estaba dando. En apenas segundos estaba demasiado excitado. Enredó sus dedos entre los cabellos rubios del mayor, jadeando de placer, sin poder contener ya sus gemidos.

– Aaahhh…, hmmmm… – se escuchaba al moreno ya sin control -Taemin… Más…

Key levantó la cabeza de entre sus piernas, mirándole burlón.

– No puedes estar 10 minutos sin tu novio ¿eh…?

Se levantó y antes de que el más alto dijera nada le cogió de la mano y le llevó de regreso con los otros dos, cuyas manos estaba ocupadas cada una en la entrepierna del otro, mientras sus cabezas reposaban en sus hombros, ambos abrumados por el placer.

Minho tomó a Taemin por la espalda, abrazandole por detrás y susurrándole su nombre en la oreja, llamándole con voz grave y sensual.

El pequeño respondió con un un profundo gemido que casi parecía imitar el nombre del rapero, echó los brazos atrás para tomar entre sus manos su rostro y unir sus labios en un húmedo beso, recostando la cabeza contra el hombro del mayor, sintiendo todo su cuerpo desnudo y excitado contra su espalda, queriendo sentirle aun más cerca…

Jjong dejó de acariciar al menor a la que este dejó de prestarle atención, todos los sentidos vueltos hacia su novio.

Sonrió al sentir las manos de Key abrazando por detrás, acariciando su pecho. Los suaves dedos de su princesa no podían ni compararse con el tacto del cuerpo del bailarín.

Tiró de sus brazos para darle la vuelta y hacer que quedase en frente suyo, sentado entre sus piernas abiertas.

El rubio enredó los dedos entre los cabellos oscuros del mayor, aproximando su rostro al de él que le esperaba jadeante con los ojos cerrados, los labios entreabiertos, curvados en una suave sonrisa, las mejillas rojas, ardientes.

Rozó sus labios con suavidad, tomándose su tiempo. Luego los lamió lentamente, saboreándolos. Hasta que ya no pudo aguantar más e introdujo su lengua en la cavidad del mayor, chocando con la suya en una lucha excitantemente apasionada.

Sus cuerpos rozándose. Sus lenguas luchando. Sus gemidos resonando en la habitación, juntándose con los agudos quejidos del maknae y los graves jadeos del rapero que le embestían rítmicamente.

Ambas parejas disfrutando del otro en extraña cercanía, todo escrupulo ya dejado atrás, simplemente entregados a la lujuria y el placer. el calor aumentando por momentos, igual que los sonidos que los jóvenes emitían por el placer.

La cabeza del más joven bajó lentamente, impulsado por la mano del cantante principal, hasta que sus labios rozaban el miembro desatendido de la diva rubia, ocupada en dar placer a su novio con sus dedos.

El bailarín pareció dudar un instante, pero luego sus labios engulleron el pálido miembro, duro y rígido, lamiéndolo al ritmo de las embestidas de Minho en su entrada.

Key, sorprendido por el menor y absorto por el placer que este le causaba soltó el miembro de su novio, quedando completamente recostado contra él, su espalda contra su pecho, su cabeza contra su hombro, sus dedos clavados en sus muslos, tensos por el placer.

Pero al mayor no pareció importarle quedarse desatendido, embelesado por las expresiones del rubio simplemente le miraba, acariciando la piel de su pecho y vientre lisos y guiando la cabeza del pequeño maknae en sus lamidas, hasta que el menor ya no necesitó de la guía del cantante en sus movimientos, se dejaba llevar por la excitación y la lujuria y su instinto le impulsaba a seguir. Pronto su cuerpo no pudo soportar el intenso placer. Las embestidas del rapero, juntándose con los gemidos de la diva y las manos del cantante entre sus cabellos eran una combinación explosiva.

Sintió los ya familiares espasmos recorrer su cuerpo y supo que había llegado a su límite, viniéndose en la mano de su novio, viéndose obligado a liberar el miembro de la Diva de entre sus labios para jadear en busca de aire.

Key se inclinó hacia él, apartándole los mechones de la frente en gesto tierno, pero Jonghyun tiró de él para impedírselo, reclamando su completa atención.

Le besó, introduciendo su lengua en su boca y sus dedos en su entrada, dilatándole para su inmediata invasión.

Mientras Minho había terminado ya en el interior de Taemin, aun exhausto por la intensa oleada de placer. Ambos 2min, el grande y robusto rapero y el pequeño y delgado bailarín se abrazaban en el suelo jadeantes, recuperándose.

Ahora eran los gemidos de Jongkey los que se oían en la sala, y resonaban en las paredes de la habitación de los maknaes.

Taemin se levantó, ya más descansado, escurriéndose de entre los brazos de su novio aun exhausto. Los intensos gemidos de la Diva le habían excitado de nuevo, y Minho no parecía capaz de ocuparse de eso.

Se acercó gateando a donde la pareja se encontraba dándose cariño cogió entre sus manos la cabeza de Key, montado sobre su dinosaurio, agarrándole del cabello y obligándole a echar la cabeza hacia atrás. Lamió su cuello des de la clavícula hasta la oreja, para después morder el lóbulo, haciendo que el mayor soltase un suspiro entre los gemidos provocados por su novio.

Oír sus gemidos le dio una idea, y se acercó aun más para gemir en su oreja, fingiendo un orgasmo aun más potente que el del rubio.

Jonghyun sonrió, divertido ante la idea del no tan inocente maknae, acelerando aun mas el ritmo de sus embestidas, hasta que Key no pudo más y cayó exhausto, abrumado por las caricias de ambos, hyung y dongsaeng.

Jonghyun le besó en la frente suavemente antes de separarse de él y dejarle reposando sobre la alfombra para ocuparse del maknae que reclamaba su atención descaradamente.

– Eres una putilla peque… – le susurró mientras le atraía hacia él y le sentaba sobre sus pernas, de espaldas a él. Por suerte para el maknae sus anteriores encuentros con Minho le habían preparado, pues el mayor le embistió sin previo aviso, abriéndose paso en su interior sin compasión alguna.

El bailarín gemía sin control, enloqueciendo por sus movimientos y la rudeza con que el mayor se movía, suplicando por más, completamente abrumado por el placer.

En uno de sus gemidos pareció llamar a su novio, que inmediatamente acudió a su lado para besarle con pasión mientras el otro seguía embistiéndole.

Key se unió al poco rato también, besando también a su novio respectivo y acariciando du pecho con lujuria.

– ¿¡¿Qué demonios…?!?

Onew había abierto la puerta y miraba atónito la escena que se desarrollaba en el interior de la habitación oscura. Se quedó bloqueado, mientras sus ojos se acostumbraban a la penumbra, incapaz de apartar la mirada. Su cerebro no podía procesar lo que estaba viendo, pero su cuerpo si empezaba a reaccionar.

Minho fue el primero en percatarse de su presencia, dándose cuenta entonces de la situación en la que estaba y de la locura que se estaba llevando a cabo. Teniendo otra vez uso de la razón, se separó de los demás y corrió a cubrirse con lo primero que encontró, farfullando incoherencias sobre la presencia del líder allí.

Fue entonces cuando los demás se dieron cuenta de que ya no estaban solos.

Jonghyun giró la cabeza, sorprendido y sin saber cómo reaccionar. Taemin, demasiado concentrado en su propio placer, simplemente se separó de Jonghyun dándole la espalda al recién llegado. Key, demostrando una vez más ser una diva desvergonzada, se levantó con movimientos felinos, acercándose al mayor con una media sonrisa y una mirada lujuriosa pintadas en su rostro.

– Hola líder – le dijo con voz seductora mientras le acariciaba el pecho por encima del pijama – ¿te apuntas?

Eso fue el detonante para que Onew reaccionase, apartando su mano de un empujón y retrocediendo.

– ¿Pero qué…? ¿Estáis locos? ¿Qué pollas estáis haciendo???

– ¿No dijo el coreógrafo que no nos compenetrábamos suficiente? – respondió acercándose de nuevo. – vamos hyung, únete, que tu cuerpo te lo pide…

Se oyeron de fondo las risas de Jonghyun. Él y los dos maknaes se habían quedado absortos contemplando la escena.

Onew estaba bloqueado de nuevo, no entendía la situación. ¿qué podía haber llevado a sus dongsaengs a realizar tal locura???

Mientras el líder intentaba asumir la situación Key había ido rodeándole, acariciándole con la punta de los dedos hasta quedar en su espalda.

– No pienses – le susurró al oído – solo déjate llevar.

Y sin darle tiempo a responder le empujó hacia el centro de la habitación, con una fuerza impropia de la diva que le hizo caer encima de la alfombra, bajo la mirada atenta de los otros tres, que le observaban cual depredadores a su presa.

Taemin, al ver que Jonghyun saltaba sobre él sin el más mínimo escrúpulo para empezar a desnudarle, prácticamente arrancándole la ropa, se giró para mirar a Minho, pidiéndole con los ojos que se les uniera. Este abandonó de nuevo su pudor, sonrió, y cogió la mano del maknae para unirse al juego.

Una vez reunidos los cinco empezaba la verdadera fiesta.

Key se había unido también, y entre él y Jonghyun ya le tenían desnudo y gimiendo de placer. La diva le había atado las manos en la espalda con su propia camiseta y devoraba su cuello con hambre voraz. Jonghyun se había acomodado entre sus piernas y acariciaba su enorme miembro mientras le preparaba lamiendo su entrada.

2min se unieron, dándole placer por otros métodos, haciendo que el mayor se olvidase de todo rechazo.

De repente Taemin se levantó, con la idea en mente, y se dirigió al armario.

– El látigo mejor no Minnie, que te conozco… – le llamó Minho aún inclinado sobre Onew.

El pequeño se giró, con un puchero de contrariedad, mientras Key miraba a ambos incrédulo.

– ¿Cómo que el látigo? ¿Tenéis un látigo? – casi gritaba por la sorpresa abandonando él también sus caricias – ¡pero Minho! ¿Qué demonios le haces a mi niño?

– Em… bueno… – Minho miraba alternativamente a Key, entre sorprendido y enfadado esperando una explicación, y a su novio, que sonreía desde detrás con una mirada diabólica. – Yo… verás…

la explicación de Minho se vio interrumpida por los desgarradores alaridos de Onew, a quien el vocalista embestía con fuerza.

– Puppy cariño, no seas tan bruto que tiene que poder bailar mañana… – le llamó Key acercándose a él y arrodillándose a su lado.

Jonghyun le recibió con los brazos abiertos, atrayéndole hacia él para unir sus labios en un potente beso, derrochando sobre él toda su lujuria contenida, pasando a moverse dentro de Onew de un modo más suave mientras Key le distraía con sus caricias.

Minho observaba al trío hasta que sintió a Taemin detrás de él, abrazándole por la espalda y besándole el cuello.

– Pensaba que te gustaba mi látigo – le susurró.

– Me encanta tu látigo – replicó el mayor girándose para atraparle entre sus brazos. –  Es solo que no me pareció el mejor momento…

El pequeño sonrió, como satisfecho de sí mismo, murmurando un “asi que te gusta mi látigo… ¿Eh?” mientras le besaba de nuevo, sentándose sobre sus piernas, haciendo que sus órganos se rozasen, provocando que ambos terminaran de endurecerse.
Pronto los dos estuvieron tumbados sobre la alfombra acariciándose mutuamente con pasión, necesidad y lujuria. Ambos gemían sin control, habiendo sucumbido al placer provocado por el otro, liberando su excitación en forma de profundos gemidos que se juntaban con los del otro grupo, apenas a unos centímetros de ellos.

Estos ofrecían una imagen sorprendente, aunque todo parecía normal esa noche.
El líder había conseguido liberarse de las potentes embestidas de Jjong, quien ahora penetraba apasionadamente a su novio, a cuatro patas sobre la alfombra.

Onew había conseguido también deshacerse del cinturón con que Key le había atado las manos minutos antes, y miraba a la pareja frente a él con una extraña expresión.
Una expresión de sorpresa y temor, pero también de curiosidad y deseo. No podía negar que su cuerpo había reaccionado a las acciones de sus dongsaengs, no podía negar que deseaba unirse a ellos.

Llevó inconscientemente su mano a su miembro levantado y majestuosamente hinchado, más grande que el de ninguno de sus compañeros.

Empezó a masajearlo suavemente, apenas dando unos golpecitos a su miembro despierto de forma inconsciente, moviéndose por instinto llevado por la excitación causada por el espectáculo de sus dongsaengs.

Por un momento recuperó la cordura, avergonzándose de sus propias acciones, separando inmediatamente su mano de su entrepierna, asustado de nuevo ante lo que pasaba en la habitación.

No pudiendo resistir mas ver como Jonghyun embestía a Key con sonoros gemidos y como este arqueaba su espalda por el placer se dio la vuelta, solo para encontrarse a los dos maknaes hechos un lio de brazos y piernas en el suelo, gimiendo también por sus propias caricias.

Su propio miembro palpitaba excitado, suplicándole por un mínimo de atención ante las imágenes que se gravaban en sus retinas y los sonidos que llegaban a sus oídos, incluso podía sentirse el olor del sudor y el semen de sus compañeros.

Finalmente sucumbió a sus propias necesidades, llevando de nuevo su mano a su pene hinchado y palpitante, necesitado de las tan deseadas caricias. Pronto empezó a aumentar el ritmo, moviéndose arriba y abajo con rapidez, envolviendo su órgano con sus dedos.

Sentía fuego en su interior, oleadas de ardiente placer que recorrían su cuerpo des de su entrepierna a todos los rincones de sus ser, hasta que se vio interrumpido por Key, que tomó sus manos para apartarlas de ahí y sonreírle des de abajo, aun siendo penetrado por el vocalista.

– Hyung…- murmuró con voz entrecortada por el placer- ¿Aun no te… Te has dado… Hm… Cuenta de que aquí… Lo hacemos todo… Ah… Juntos?

– Empiezo a enterarme – respondió el líder sonriendo – pero ya sabes lo torpe que soy. ¿Por qué no me ayudas a entenderlo?

La Diva sonrió ante eso, llevando allí sus manos para agarrarlo con fuerza, apretando su pulgar sobre el sensible glande.

Se acercó aun mas a su miembro para lamerlo des de la base, resiguiendo las venas que se marcaban en él, moviendo con sus dedos la tensa piel, hasta que finalmente lo engulló, tragando en un delicioso movimiento de vaivén, arrancando al mayor profundos suspiros.

– Omma… – oyó de repente la voz de Taemin junto a él. – Yo también quiero chupachups… ¿Me dejas? – Le preguntó con su mejor cara de inocencia, lo que provocó risas en su novio, acostumbrado a sus juegos, y asombro en Key, quien se separó por inercia permitiendo al pequeño tomar su “chupachups”.

Key miraba atorado como el maknae devoraba con maestría el miembro del mayor, e iba a unirse a él cuando sintió como las embestidas de Jonghyun llegaban a ese punto sensible en su interior, saturándole completamente de placer. Sentía que iba a correrse, que estaba ceca del orgasmo, pero su novio fue más rápido.

Sintió como su esencia se esparcía por su interior, escurriendo un poco entre sus piernas, llenándole por completo.

Jjong se derrumbó sobre suyo, saliendo de su interior, agotado por el potente orgasmo, sintiendo como los espasmos recorrían aun su cuerpo.

– Yeobo… – le susurró Key al oído, girándose y abrazándole – te sientes tan bien dentro de mí…

– Kibummie… – murmuró el vocalista inspirado por sus palabras le tomó de nuevo en sus brazos, besándole apasionadamente, jugando con su lengua en su cavidad.

Se separaron, jadeantes, recostando sus frentes la una con la otra, sonriéndose mutuamente.

– Joder Puppy, pensaba que habías terminado ya… – exclamo Key bajando la mirada a su entrepierna.

– Ya sabes, me pones, – respondió el otro simplemente – si es que contigo no pararía ni un segundo… Volvió a besarle, devorándole la boca más bien, para pasar luego a su cuello, y al mirar detrás de él se fijó en los demás.

Taemin decoraba con ansias el miembro del líder, majestuosamente erguido, mientras Minho solo miraba extasiado, acariciando sutilmente al pequeño.

– Creo que voy a ocuparme de Minho un rato- le susurró a Key a la oreja. – se le ve aburrido, ¿No te parece?

El rubio se giró, y rió al ver a que se refería su novio.

– Si a ti te lo parece… – remoloneó haciendo un pucherito, luego le sonrió y le empujó a irse.

– Ve, ve, pero no seas muy duro con el…

– ¿Duro? ¿Yo? Pero si soy la ternura personificada…

– Claro que si Yeobo. – Se reía el menor.

Observó como su novio se levantaba para abrazar al menor por atrás, devorándole el cuello como segundos antes hacía con él, para después empujarlo bruscamente a cuatro patas sobre el suelo, inmovilizándole, preparando con los dedos su entrada para temor del menor.

Key suspiró, entre resignado y divertido por la brusquedad de su cachorrito. A veces se comportaba demasiado bruto, aunque a veces era tan tierno…

Los gemidos del líder le sacaron de sus cavilaciones, obligándole a fijarse en lo que el maknae le hacía. Realmente parecía disfrutar tragándose eso. El que estaba claro que si disfrutaba era Onew, de eso no le cabía la más mínima duda. Sus gemidos se oían hasta el punto de parecerle demasiado ruidosos.

– Que Taemin, esta rico tu chupachups??? – pe pregunto pícaro en la oreja.

– Mucho Omma – respondió el aludido con una inocente sonrisa – ¿quieres probar? – añadió como si le ofreciese un delicioso helado.

Y Key no dudo en acercarse, medio riendo, para compartir ese dulce con el pequeño, lamiendo con él toda la extensión, sin dejar ni un trocito sin saborear. Sus lenguas a veces se encontraban en el recorrido por el órgano del mayor, y en esos casos ellos no dudaban en entrelazar sus lenguas para luego volver a ocuparse del líder.

Sus lenguas se entretenían en el majestuoso miembro del mayor mientras sus manos recorrían el propio cuerpo y los ajenos, haciendo que el mayor prácticamente colapsara por el placer.

– ¡¡¡Quita!!! – les interrumpió el grito del rapero.

Key se incorporó, buscando con la mirada a la provisional pareja, dejando al maknae saboreando su dulce.

– ¡Auch! – oyó quejarse a su novio – ¡¡¡vigila!!!

– ¡Lo he hecho a propósito idiota!

– ¡Me has dado una patada!

– ¿¿¿Hace falta que te recuerde lo que me has hecho tu???

– Vamos, si lo disfrutaste.

– Te equivocas, no soporto que me…

– Vamos niños, no peleéis. – les interrumpió Key poniendo una mano sobre el hombro de cada uno. – mejor haced las paces y nos divertimos los tres.

Jonghyun y Minho intercambiaron una mirada, con los ojos brillantes que no auguraban nada bueno, pero antes de que la Diva pudiera darse cuenta de nada se vio sentado encima de Jjong, que se había tumbado bocarriba, tomándolo por las caderas para penetrarle de una sola estocada, abriéndose paso entre su carne con el miembro duro y tieso.

Key gimió con fuerza, más sorprendido que adolorido, acostumbrado a sentirle dentro. En seguida se relajó y empezó a cabalgarle, siguiéndole el juego.

Sintió las manos de Minho en su pecho y su aliento sobre su cuello.

– Claro que sí Diva, vamos a jugar… – le susurró al oído.

Y antes incluso de poder procesar esta información sintió su miembro duro contra sus nalgas, entrando en su interior junto a su novio.

El dolor fue desgarrador y lacerante, más de lo que el rubio podía soportar. Aulló de dolor, maldiciendo y gritándoles a ambos que salieran de su cuerpo, pero estos no solo no le obedecieron, si no que le sujetaron para que no se moviera, susurrándole al oído que se calmara, asegurándole que lo iba a disfrutar. ¿Pero cómo iba a disfrutar eso si el dolor le atormentaba? ¿Si sentía como se partía en dos? ¿Si notaba la sangre degotando de su entrada magullada?

– Shhhht… – Le susurraba Jonghyun al oído – relájate Keyssi… Tranquilo… – añadió lamiendo sus lágrimas con dulzura.

Podía sentir los besos de Jjong en su cuello, los lametones y mordiscos de Minho en su hombro, las caricias de ambos en su pecho, en su espalda, en su miembro… No sabía a quien pertenecía cada mano, ni de quien era cada boca que la acariciaba con el muy obvio intento de distraerle, pero funcionó, porque al poco rato Key se sorprendió a si mismo gimiendo de placer, moviendo las caderas inconscientemente.

Sentía dolor, si, pero ya no era desgarrador, ya no era molesto, quedaba camuflado entre el inmenso placer que ambos le proporcionaban con sus sincronizadas embestidas.

No lejos de allí el líder parecía haberse cansado de las atenciones del maknae. Le había apartado, diciéndole que era suficiente y que quería intentar otra cosa, y el pequeño, con su ya común sonrisa lasciva no dudó en girarse y ponerse de rodillas, invitando al mayor a entrar en él.

Jadeó de dolor al sentirle dentro, embistiéndole en toda su magnitud, pero ahora no podía ya más que gemir por sus movimientos, abrumado por el placer.

No tardó mucho el líder en venirse en su interior, liberándose de la excitación acumulada des que había llegado, derrumbándose sobre la delgada espalda de Taemin.

Este le miró, algo frustrado por haber llegado al orgasmo antes que él y no haberle dejado acabar, pero su mal humor se fue en cuanto vio a los dos morenos penetrando a la vez a Key.

Era extraño, hipnótico, excitante, y automáticamente quiso unirse a ellos.

Se acercó al grupo. Jonghyun estaba tumbado en el suelo, Key sentado sobre él, y Minho embistiendo por detrás a este último. ¿¿Se podía hacer eso?? Quería intentarlo, aunque todos parecían muy ocupados en ese momento.

Solucionó su problema sentándose también en el pecho del vocalista, dándole la espalda a Key, metiéndole en la boca a la fuerza su miembro necesitado de atención.

Jonghyun se quejó al principio, intentó apartarle pataleando sin sentido, pero una vez tubo controlada la situación y comprobó que no se ahogaba tomó al maknae por las caderas, guiándolo en un delicioso movimiento de vaivén al mismo ritmo en que él seguía penetrando a Key, resiguiendo con lengua y labios toda su extensión.

Onew dudó unos instantes antes de seguir al maknae. Se quedó mirando al grupo, extasiado, como intentando adivinar donde terminaba un cuerpo y empezaba otro, hasta que finalmente se decidió a unirse al grupo.

Se colocó entre Taemin y Key, dándole la espalda al segundo, sentándose también sobre Jonghyun con torpeza, haciendo que este jadeara al sentir el peso extra.

Tomó con cuidado a Taemin de las caderas, posicionándose para entrar de nuevo en él. Mordisqueó su hombro y su cuello, y se quedó mirándole como esperando su aprobación.

Jadeando y sin girarse el pequeño asintió, y enseguida le sintió de nuevo en su interior. Aunque acabara de salir de él no se acostumbraba a su tamaño. Seguía doliendo, pero era un dolor placentero, y el movimiento demasiado delicioso como para prestar atención a nada mas, nada más que no fueran las rítmicas embestidas de Onew y la lengua de Jonghyun entre sus piernas.

A Key le había molestado la presencia de la nueva pareja. Había quedado claro que era partidario del “cuantos mas mejor” pero en ese caso no podía pensar igual. Él estaba disfrutando tranquilamente de sus compañeros. A punto de llegar al orgasmo por las caricias de ambos, pero sobre todo deleitándose de las exquisitas expresiones de placer de su novio, que gemía sin control bajo su cuerpo.

Y llegaban esos dos y no solo le tapaban las vistas si no que encima ya no podía escuchar los gemidos de su cachorrillo…

Pues lo sentía, le habían cortado el rollo. Para ver como otro le follaba la boca a su novio no hacia falta, para eso se iba con Minho a un lugar más… “intimo”. Aunque claro, se sentía tan bien el vaivén acompasado de ambos en su interior, la forma en que se movían a contratiempo, golpeando ahora uno ahora el otro ese punto en su interior…

Bueno, podía esperar, siempre podía irse luego. Pero cuando sintió a Jonghyun llegar al orgasmo y vaciarse en su interior decidió que realmente había tenido suficiente de eso.

Se levantó, no sin dificultad, separándose de ambos. Tomó a Minho de la muñeca y se lo llevó un poco más lejos, para sentarle en el suelo y acomodarse de nuevo sobre sus piernas.

A este no le quedaba ya ni rastro de pudor, el rechazo inicial había sido sustituido por deseo, la cordura por lujuria. No iba a oponerse más, lo estaba disfrutando con toda su alma, así que cuando la Diva se lo llevo y se sentó sobre sus piernas moviéndose para rozar su miembro con el de él, Minho no dudó en tomarle por las caderas acompañándole en su movimiento.

Pero eso no era suficiente, ambos se habían quedado insatisfechos, querían más. Key dio el primer paso, adelantándose para sentarse sobre el miembro del más alto, engulléndolo en su interior pero Minho no le dejó. Le empujó,  haciéndole quedar tumbado bocarriba, abierto de piernas frente a él, dominándolo, penetrándole de una sola estocada

En otra ocasión le hubiese dolido. Se movía duro, brusco, sin la más mínima compasión, pero esa noche… después de todo lo que había pasado nada era igual. Su cuerpo parecía preparado para cualquier cosa. Así que se abandonó al placer, disfrutando de cada movimiento en su interior, de cada caricia, de cada gemido de su compañero.

Hasta que vio al maknae detrás suyo, abalanzándose cual depredador hambriento.

Abrazó a Minho por la espalda, inmovilizándolo. Este sonrió al notar los delgados brazos de su novio a su alrededor, mas su expresión cambió radicalmente cuando sintió sus dedos lubricados dirigirse a su entrada.

– No, no, Minie, ¿¿¿qué haces??? – intentó quitársele de encima alarmado. Y al intentar librarse sintió otros brazos a su alrededor, los de Key, que ayudaba al Maknae con una sonrisa divertida. Si, claro, para la Diva ninguna idea era suficientemente descabellada.

– Es simple curiosidad… – respondió el pequeño riendo – para saber lo que se siente…

Aulló como un animal herido al sentirle entrar en su interior. Dolía, más de lo que había imaginado, pero dolía más su orgullo herido por están en esa posición, con las dos “mujercitas” del grupo susurrándole al oído que se calmara, que no había para tanto, que se dejara llevar, que “si ellos lo aguantaban cada día ¿porque no él?”.

Y a decir verdad, no era para tanto. El placer proporcionado por Key, moviéndose con él aún en su interior, sus paredes que le apretaban, los roces de su pene caliente en su vientre. Las manos de Taemin en su pecho, sus besos por su cuello, las lamidas en el lóbulo de su oreja, como a él tanto le gustaba.

Si se concentraba en todo eso apenas notaba el dolor, y poco a poco se dio cuenta que incluso encontraba placer en las embestidas de Taemin en su trasero.

Si, sentía placer, tanto placer que terminó corriéndose dentro de Key, casi al mismo tiempo que esté se corría en su vientre.

Taemin seguía embistiéndole, pero al poco rato terminó también. Sintió el cálido semen del menor en su cuerpo, una sensación desconocida para él, pero que le llenó por completo de la forma más gratificante.

Taemin cayó derrumbándose sobre suyo, completamente agotado. Había sido una noche muy intensa y finalmente le había pasado factura al joven maknae

Su novio le tomó entre sus brazos, acunándole, y en pocos segundos se durmió, descansando la cabeza sobre su pecho.

– Anda, – exclamó Key con voz suave – dormido aun parece un niño inocente.

– Inocente no, pero sigue siendo un niño… – respondió Minho sonriendo.

– Ya, y tu te siente orgulloso de ser un pederasta ¿verdad? – replicó Key alzando una ceja para luego estallar en carcajadas.

– ¡Shhht! ¡le vas a despertar!

– Vale, vale… – acepto el rubio calmándose. – ¿Que pues, lo dejamos ya?

Ahora fue Minho el que le miró burlón.

– No me digas que ya no aguantas más…

La mirada que le dirigió Key en respuesta no admitía replica alguna.

Echó un vistazo a la habitación, donde los otros dos seguían dándose placer. Tampoco parecían muy dispuestos a parar.

Key se levantó, mirando a su compañero con un “¿Vamos?” grabado en los ojos. Este dejó al maknae descansando en su cama y lo arropó, con infinita ternura en sus gestos y su mirada.

– Vale – añadió mirando a la Diva – pero Jonghyun es mio, que le debo una venganza.

Y no dudó en seguirle, con una sonrisa maliciosa, para unirse de nuevo al festín de la noche, ese torbellino de locura y lujuria inagotable.

Se unieron de nuevo a ellos, enredándose entre sus brazos y piernas, suspirando de placer, jadeando.

Caricias desperdigadas, cuerpos que se confundían entre ellos.

Pasaban las horas sin ser apenas conscientes de que cuerpo acariciaban, de que labios besaban, simplemente dejándose llevar por sus más básicos instintos.

El sonido de la alarma les sacó de sus ensoñaciones. Alto y claro. Se hicieron unos segundos de silencio. Confusión, desconcierto, y entonces, el coro de voces.

– No puede ser que sea de día…

– Como va a ser de día Keyssi, ¿¿¿acaso ves tú la luz del sol???

– Están las persianas bajadas idiota.

– Mierda, no he dormido nada…

– Las 7 y 10. Llega la furgo en 20 min.

– ¡¿¡Pero por que pones la alarma tan tarde, ¡¿inútil!?!

– No puedo ducharme y peinarme en 20 min…

– Mierda, mierda, mierda…

– No te quejes, ¡corre!!!

Taemin era el único que seguía tranquilo. Ni la alarma ni los gritos de sus compañeros fueron suficientes para despertarle.
Los demás corrían histéricos por la casa, estresados, como intentando decidir que hacer primero.

– ¡Me ducho primero!

– Keyssi… ¿vas a irte y dejarme a medias???

– ¡¡¡Llegamos tarde perro inútil!!!

– Hace 10 minutos no te parecía tan inútil ¿eh?

Jonghyun ni siquiera vio venir la colleja antes de sentir el golpe. No había tiempo.
Se ducharon, se vistieron, desayunaron. El tiempo se escolaba, cada instante significaba menos tiempo sobrante. Y el Maknae seguía durmiendo. ¿Por qué seguía durmiendo? ¿¿¿Como podía seguir durmiendo???
Finalmente Minho se lo llevó a la ducha, limpiándole y vistiéndose sin que este pareciera despertar por completo mientras por la casa seguían resonando los gritos histéricos de la diva. “¡¡¡Pero no te duermas perro!!!” “¡Onew, los restos del pollo del otro día no cuentan como desayuno!” “Un espejo, necesito un espejo, ¿¿¿dónde está mi corrector de ojeras???” “Mierda, llegaremos tarde, llegaremos tarde… ¿¿Puede alguien prepararme un café???” “¡Y haz el favor de despertarte de una maldita vez enano pervertido!”

Pero lo consiguieron, con un par de tazas de café bien cargado, la Diva aun arreglándose el maquillaje y el maknae más dormido que despierto finalmente entraron todos en la furgoneta en dirección al ensayo.
Al relajarse y respirar descansados empezaron a notar los efectos de la noche. Ninguno de ellos era capaz de sentarse con normalidad, todos estaban cansados, agotados más bien. Las ojeras y las numerosas marcas en sus cuerpos les delataban, y al mirarse unos a otros y recordar todo lo sucedido no pudieron evitar ponerse nerviosos. ¿Qué demonios habían hecho???

Justo entonces pareció despertar Taemin. Bostezó sonoramente estirándose en el reducido espacio del automóvil. Luego miró a sus compañeros, frotándose los ojos por el sueño, y con voz dulce y pastosa dijo.

– ¿Sabéis chicos? Tengo la sensación de que ayer hice algo que no debía.

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All I want for Christmas is you (III)

christmaas

Cogieron sus cosas dejando a Key y Jonghyun solos y se dirigieron al apartamento que, por suerte, estaba apenas a unos minutos del karaoke.

Entraron en el portal y, en ese momento, al verse libres de miradas indiscretas volvieron a besarse con mas pasión y mas ansia que antes, pues llevaban todo el camino esperando ese momento.


Se dirigieron a la puerta del apartamento a trompicones, pues no dejaban de besarse ni un segundo, solamente para respirar, así que después de unos cuantos intentos fallidos consiguieron abrir la puerta de su casa y llegar hasta el sofá.

Se dejaron caer para seguir besándose y recorriendo la espalda, cuello y cabellos del otro, interrumpiéndose solamente para coger aire y seguir con su tarea hasta que el mayor hizo ademan de apartar al maknae.

– Taemin… es muy pronto… no creo que sea buena idea – intentó convencerle el mayor entre jadeos por la excitación del momento

– Minho-ah, ya me has hecho esperar suficiente, no vas a dejarme así – replicó el menor con una mirada lujuriosa – y si no lo haces tu, lo haré yo – sentenció el menor, volviendo a unir sus labios con un beso necesitado que el mayor respondió inmediatamente, olvidando sus temores y dejándose llevar por esas manos delicadas pero fuertes que le volvían loco.

Al ver que el mayor le correspondía apasionadamente, el bailarín empezó a colar sus manos debajo de la camiseta de su hyung para acariciar su espalda y los marcados abdominales que siempre le habían parecido tan sexys 
mientras este empezaba a desabrocharle la camisa al mismo tiempo que reseguía su cuello con besos y mordidas, excitandole todavía mas, haciendo que cada vez estuviera mas impaciente por sentir a su hyung por toda su piel así que le quitó la camiseta a su hyung entre gemidos y besos y empezó a desabrocharle los pantalones pero tuvo que detenerse cuando un gemido se escapó de sus labios, Minho estaba mordiendo y lamiendo sus pezones, haciendo que se estremeciera sin control.

– Minho…aaahh… – no era capaz de articular palabras coherentes, el placer le embriagaba pero también quería hacer gemir al mayor sin control así que le giró de repente y, sentándose encima, le sacó los pantalones junto con los boxers para dejar a la vista el miembro ya muy despierto de su novio.

Este le miraba sorprendido por el repentino cambio de la situación y sonreía con una mirada lujuriosa, esperando a ver hasta donde llegaba ese Taemin pervertido que hasta ese día no sabia que existiera. 
Al darse cuenta de la mirada retadora y sexy de este, el pelirrojo se metió todo el miembro de un golpe en su boca para empezar a lamerlo y chuparlo, a la vez que acariciaba sus nalgas.

El mayor gemía descontroladamente, ese Taemin travieso le excitaba sobremanera y si seguía así no tardaría en correrse y todavía era pronto, así que volvió a cambiar las posiciones, dejando al menor debajo de él completamente desnudo, pues se había estado desnudando mientras Minho estaba demasiado sumido en el placer que este le proporcionaba.

– ahora me toca a mi yeobo…. – dijo el mayor con una mirada de superioridad – vas a ver lo que es bueno

Le cogió ambas manos y las sostuvo encima de su cabeza, dejando todo el torso del menor a su entera disposición para dejar un camino de saliva y mordidas, bajando lentamente y entreteniéndose en los pezones, provocando que los gemidos del maknae subieran el volumen, resonando por toda la casa.

– de…dejate de…tonterías… ahh… – reclamaba el menor – date prisa…

Pero Minho tenía ganas de hacerle sufrir un poco, así que recorrió todo su vientre bajo y sus muslos con besos y caricias, evitando el miembro que reclamaba atención desesperadamente.

– pídemelo…. – le exigió este

– que…aah… ha…hazlo….

– ¿el que?

– mete…metetelo en…en la boca…mmm…aaaaah

– pídemelo por favor…

– po…por favoor…. haz..hazlo ya…

Complacido, finalmente empezó a chupar y lamer toda la extensión del miembro, dando suaves besos y mordidas en la punta, lamiendo el liquido preseminal que resbalaba por toda su extensión.

Taemin sentía que había perdido la cordura, nunca se había imaginado que podía sentirse tanjodidamente bien y en pocos minutos se corrió, derramando su semilla en la boca y la cara de su novio.

– eres delicioso…. – le susurró mientras lamía los restos que habían quedado en las comisuras de su boca – realmente delicioso….

– ha ..ha sido increíble – respondió mientras intentaba regular su respiración

– pues esto es solo el comienzo, aún no has visto lo mejor…

Taemin le miró con escepticismo, no creía que nada pudiera superar esa sensación ,era imposible… o eso creía.
Antes de que tuviera tiempo de replicar, Minho abrió sus piernas para empezar a lamer su entrada, haciendo que se sorprendiera por el contacto, era algo nuevo pero se sentía bien, así que se dejo llevar hasta que Minho le puso tres de sus dedos en la boca

– chupalos

El menor lo hizo sin rechistar, lamiendo sensualmente, sabia lo suficiente de sexo entre hombres para saber que si no lo hacía sería muy doloroso aunque en ese momento tampoco le importaba un poco de dolor, necesitaba sentirle al completo…

Cuando creyó que estaban suficientemente lubricados los retiró de su boca y se posicionó entre sus piernas, colocándoselas encima de los hombros para estar mas cómodo

– estas seguro Minnie… – aún después de todo lo que habían hecho, esto era diferente y sabia que sería doloroso – va a doler….

– como si me importara… – replicó – te necesito, y te necesito ahora…

Viendo la decisión del menor, Minho metió el primer dedo en la apertura del menor y empezó a hacer pequeños círculos mientras evaluaba las reacciones en la cara del menor. Al ver que no parecía muy incomodo, metió el segundo que movía haciendo tijeras y círculos.

Taemin hizo un pequeño gemido de molestia, era incómodo y dolía, pero intentaba no mostrarlo, no quería que el moreno se detuviera, pero cuando metió el tercero no pudo evitar que se le escapara un corto gemido y que su rostro se deformara en una mueca de dolor.

– Sigue – le ordenó Taemin al mayor al sentir como este empezaba a retirar sus dedos.

– No creo que puedas detenerme ya…

El maknae apenas tubo tiempo de procesar sus palabras que sintió como algo más grande le invadía y dejó escapar un pequeño grito.

Minho se preocupó así que intentó controlarse y quedarse quieto unos minutos hasta que Taemin se acostumbrara a la intrusión, besando sus labios para acallar los gemidos hasta que esté le dio permiso para moverse

– aah.. creo.. que ha puedes moverte hyung

Al darle permiso, empezó a embestirle mientras seguía besandole, los suaves labios del maknae eran como una droga, como mas los probaba, más quería, excitandole y haciendo que aumentara el ritmo a medida que los gemidos de dolor se convertían en placer y Taemin empezaba a mover las caderas buscando mas contacto, buscando ese punto hasta que lo encontró.

– ¡aaaah! si…ahi Minho-ah…. – suplicó el menor cuando este encontró su próstata, así que aumentó el ritmo todavía mas, abrazándole mientras golpeaba una y otra vez en el mismo punto, haciendo que Taemin perdiera la poca cordura que le quedaba.

El rapero estaba llegando a su limite, sintiendo como la cálidas paredes del maknae le apretaban deliciosamente así que volvió a atender el olvidado miembro del bailarín para venirse los dos al mismo tiempo.

– aaah.. Minho~ si sigues así…voy a venirme…

.- espera…juntos….

Y con una última estocada, Taemin sintió como Minho liberaba su semilla en su interior, haciendo que se corriera él también sobre el abdomen de ambos.
Se tumbaron en la cama, agotados y sudorosos, mientras intentaban recuperar el aliento.

– eso fue…genial… – dijo el maknae entre jadeos

– fue la mejor experiencia de mi vida, te amo Taemin-ah – respondió el otro abrazándole y cubriéndoles con las sabanas

– yo también Minho-ah, te amo mucho

Y con esta frase se quedaron dormidos, abrazados y desnudos con el sudor todavía recubriendo su piel y sabiendo que ese era el inicio de algo nuevo, fuerte y hermoso que les mantendría unidos para siempre.

KUROKO

All I want for Christmas is you (II)

christmaas

Las últimas notas de la canción aún resonaban en el ambiente, la “disimulada” declaración del maknae había dejado a los brillositos SHINee sin palabras.

Key miró a Minho, aquella era su oportunidad. Si él estaba en lo cierto y el mayor le correspondia, esta seria la mejor oportunidad que tendrian para arreglar las cosas. Y si no lo hacía se mereceria que le metiesen una buena paliza por hacer sufrir tanto a su bebé. Vio como Minho se levantaba para seguir el maknae y tubo que reprimirse de ir él a ver como estaba su hijito.

En lugar de eso intentó distraer a Jonghyun y Onew, que seguian sin comprender lo que pasaba. Seleccionó otra canción, evidentemente de un grupo femenino y subió al escenario a cantar como si no hubiese pasado nada. Haciendo un esfuerzo para que no se notase lo preocupado que estaba por el maknae y lo enfadado que estaba con Minho por no haberse dado cuenta antes y dejar que las cosas llegaran a tal extremo. Definitivamente Minho era Idiota, aunque Jonghyun también debia serlo, no era posible que no se diese cuenta de sus intenciones con la de señales que le estaba dando, en fin, era el momento de los maknaes, no iba a preocuparse por eso ahora.

Taemin salió corriendo de la sala en cuanto vio que las lagrimas salían sin control, dejando salir todo lo que havia estado guardando las ultimas semanas.  Salió del edificio, necesitava un poco de aire fresco para tranquilizarse  pero no llego muy lejos antes de que alguien le cogiera por el brazo bruscamente

– espera Taemin-ah

Era Minho, Taemin se quedó helado, ¿que iba a decirle?

– ¿que quieres Minho-hyung? dejame ir, necesito un poco de aire fresco – respondió intentado que el mayor le soltara

– no, tenemos que hablar

– ¿sobre que? – respondió este bruscamente

– sobre todo esto, no podemos seguir asi, llevas un par de semanas muy raro y me evitas… ¿que he hecho mal? creía que eras mi mejor amigo…

A Taemin le dolia verle asi, pero no se atrevia a decirle la verdad

– lo siento hyung, no es culpa tuya, tu no has hecho nada malo…

– ¿entonces?

– es culpa mia yo… no importa…

– si que importa Taemin-ah, cuentamelo…

– no hyung, si lo hago…puede que me odies…. – Minho le miró muy sorprendido

– ¿odiarte? ¿Yo? como puedes pensar semejante tonteria… eres demasiado importante para mi- le respondió mirandole tiernamente – vamos, confia en mi….

Taemin le miró dudoso, parecía tan sincero diciendo esas palabras pero no estaba seguro, él tambien habia parecido muy sincero….

“- cuentamelo, confia en mi…

– tengo miedo de que me odies hyung

– eres mi mejor amigo, no podria odiarte, vamos, confia en mi…

Taemin le miro a los ojos, se lo habia prometido, no iba a odirle

– hyung, yo… te amo… – le confesó finalmente – estoy enamorado de tí, des de hace tiempo… entiendo que no me correspondas pero yo… yo necesitaba decirtelo… – no se atrevia a mirarle a los ojos, tenia miedo de ver el odio en sus ojos y cuando finalmente li hizo se arrepintio.

Le miraba con miedo y desconcierto. – ¿que? yo…lo siento pero no puedo corresponderte… sera mejor que dejemos de vernos…

– ¡no hyung! no hace falta, puedo superarlo, solo queria que lo supieras….

– no Tae, es mejor asi…no te preocupes, no volvere a acercarme a ti…

– hyung…. ¡por favor! – le suplicó mientras las amargas lagrimas inundaban sus ojos

– adios Taemin…

Y asi, sin mas, vio como se iba, dejandole atras bañado en lagrimas, para no colver a verle nunca mas.”
Habian pasado ya muchos años pero nunca habia olvidado esas palabras del que habia dicho ser su mejor amigo y ahora volvia a recordar esos acontecimientos mas claramente que nunca, haciendo que las lagrimas amenazaran con empezar a asomarse en sus ojos.

– ¿Taemin?

Minho le miraba extrañado, no entendia por que el pequeño estaba llorando. ¿Que era lo que habia echo mal? solo intentaba ayudarle.

– Lo siento hyung, creo que me iré a casa, de verdad que no era nada imporatante…

– ¿Esperas que me lo crea??? – le rogó cogiendole del brazo para impedir que se fuera- dimelo Taemin. Sabia por experiencia que cuando tienes algo tan importante dentro tienes que decirlo para sentirte mejor, aunque él mismo no fuese capaz de hacer eso – te sentiras mejor si me lo dices.

– Pero… – se detubo unos instantes, como dudandolo, pero sacudió la cabeza, itentando quitarse esa idea. No, no podia decirselo.

– Vamos Taemin, por que és tan difícil? sabes que puedes contarme cualquier cosa… ¿desde cuando confias tan poco en mi?

– lo siento hyung, no puedo

Minho sentia que se le rompia el corazon al ver como Taemin se veía incapaz de confiar en él para contarle eso que tanto le preocupaba.

– ¿porque no Minnie? ¿Porque no confias en mi? no nunca podria hacerte daño, yo… yo te amo…siempre te he amado y nunca, nunca te haria daño… entiendo que no sientas lo mismo pero que sepas que voy a protegerte y hare lo possible para que no sufras – lo habia hecho, se habia declarado y ahora temía que el maknae lo rechazara, pero necesitaba que supiera que podia confiar en el para todo, que siempre estaria a su lado.

Taemin no podia salir de su asombro, no podia creer lo que acababa de oir. ¿Minho estaba enamorado de el? ¿Acaso estaba soñando? ¿o estaba demasiado borracho? todo este tiempo preocupandose por que pensaria de el Minho y ahora… estaba tan feliz que emepzó a llorar de felicidad y alivio.

– Minnie, no llores… lo siento yo….

– calla babo – le interrumpió el menor abrazandole fuertemente – yo… yo tambien te amo…

Minho le correspondió el abrazo con fuerza todavia asombrado y entonces lo entendió todo, su actitud los ultimos dias, los comentarios, la cancion… ¿como habia sido tan tonto como para no darse cuenta? sus própios sentimientos le habian nublado la vista y le habín hecho imposible creer las señales que el otro le daba.

Se separaron después de unos minutos de estar fuertemente abrazados, disfrutando simplemente de la calidez y presencia del otro Minho cogió al menor dulcemente de la barbilla, dándole un suave beso que este correspondió rápidamente mientras entrelazaba sus manos en la nuca de Minho, profundizando el beso apasionadamente.
El mayor interrumpió el beso de repente

– Taemin-ah, estamos en medio de la calle, mejor vamonos a casa, ¿si?

– mmm… vale, pero no te vas a librar de mi tan facilmente, que lo sepas

– eso espero, despues de tanto tiempo esperando, no voy a dejarte ir tan facilmente…

Se cogieron de las manos y volvieron a entrar al karaoke para avisar a los otros miembros que volvian a casa y cuando entraron se encontraron una escena sorprendente, Key y Jonghyun bailando y cantando… Troublemaker!

Como no, Key hacia de Hyuna muy metido en su papel y Jong de Hyunseung y parecia encantado con el echo de tener a la diva restregandose sinuosamente contra su cuerpo. Se notaba que el alcohol havia hecho efecto tanto en sus cuerpos como en el de Onew hyung, que dormia profundamente en uno de los sofás, probablemente soñando con su queridisimo pollo.

Minho y Taemin se quedaron observando el espectáculo embobados, ya que la pareja no parecía haberse dado cuenta de su presencia, estaban demasiado embelesados observandose mutuamente mientras bailaban hasta que, al terminar la canción, con algunas ligeras variaciones de la coreografia que la hacían aún más provocatica y erótica, Key se dio cuenta de la presencia de sus dongsaengs en la puerta.Y se separó de su ahora novio para acercarse a ellos, cosa que provocó un visible enfado por parte del vocalista, quien intentó retenerle a su lado sin conseguirlo.

– ¡¡Minnie!! ¿Estas bien? – preguntó Key entre preocupado y curioso por lo que habia pasado entre los maknaes.

– si, muy bien umma – respondió Taemin con una sonrisa – estamos cansados, nos vamos a casa ¿vale? ya vendreis mas tarde.

Aunque la Diva sospechaba de las intenciones del rapero decidió dejarlo pasar, pues el no tenia ninguna intención de volver a casa todavía, no sabia cuando podría volver a estar con su puppy a solas y tampoco pensaba dejar a medias lo que estaban haciendo, no mientras le pudiese echar las culpas a la borrachera que no llevaba…
Así que simplemente les dijo que vigilaran por el camino y se despidió de ellos lanzando una última mirada de advertencia al mayor.

KUROKO

Fiesta de Disfraces (IV)

Cuarto capítulo (final)

POV: Minho

Se me detiene el corazón. ¿He oído bien? ¡Esta correspondiendo a mi declaración!

– Tú… ¿Me quieres?

Esas palabras parecen perturbarle, se gira nervioso y se sonroja aun más.

– Ah… Bueno, yo… No se… Solo… ¡Aish! ¡No me preguntes esas cosas!

Me giro y le agarro por las muñecas, obligándole a mirarme a la cara.

– Necesito saberlo. ¿Me quieres?

– ¡Es que no lo sé! – ¿esto es un sí o un no? – es complicado, eres muy importante para mi, y si fueses una chica seguramente te pediría para salir, pero eres un chico, eres mi hyung, y yo… Esto es confuso.

Me relajo un poco. Entiendo lo que siente porque yo pasé por lo mismo. Es una situación difícil admitir que estas enamorado de alguien del mismo sexo que tu. Cuesta de aceptar, por lo que significa en lo que tú eres, y por el temor de que la sociedad te rechace.

Pero con el tiempo te das cuenta de que eso no es importante, de que no hay ningún problema en eso, de que los únicos límites son los que tú mismo te impones. Yo llegué a esa conclusión, y estoy seguro de que Taemin va a aceptarlo también. Y eso me relaja, porque ahora comprendo sus sentimientos, y sé que, si bien no es tanto como lo que yo siento, en el fondo es lo mismo.

Le paso un brazo por la espalda y le atraigo hacia mi, abrazándolo.

– Se lo que estas pasando. No te preocupes, no voy a presionarte, esperaré a que aclares tus ideas y seguiré cuidándote como tu hyung hasta entonces, ayudándote en todo lo que me necesites. Y cuando estés seguro de lo que sientes y quieras algo más de mi solo dame alguna señal. Estaré esperándolo.

Se separa levemente para mirarme a los ojos.

– Minho… ¿Puedo pedirte algo?

– Claro. – le respondo sonriente- Lo que tú quieras.

– Bésame.

Espera, creo que mis conexiones neuronales no funcionan. ¿Me ha pedido que le bese?

– Em… Que… Como… ¿Cómo?

– Por favor…

Me mira completamente sonrojado, con los ojos ligeramente húmedos. Los labios entreabiertos y una mirada de súplica. ¿Es en serio?

No tengo fuerzas para negarme viéndole así, está por encima de mis capacidades…

Le agarro la cabeza entre mis manos, y, muy suavemente, rozo sus labios con los míos. Muy leve, muy dulce.

Al separarme tiene los ojos cerrados, los labios abiertos pidiendo más.

Me mira, y de repente agarra el cuello de mi playera tirándome hacia adelante, quedando yo a pocos milímetros de sus labios. Otra vez.

– Mas.

Adiós a mi autocontrol, no pedo resistirme a algo así.

Nuestros labios se juntan, rozándose con pasión. No tardo mucho a introducir mi lengua en su cavidad, para encontrarme con la lengua del menor e iniciar una frenética lucha por el control. Nos separamos, jadeantes.

Este beso no se puede comparar con ninguno de los anteriores. El simple hecho de saber que le estoy besando a él, porque le quiero, porque él me corresponde, porque nos amamos, es demasiado intenso y demasiado especial como para definirlo con palabras.

– Minho-shi – me llama en susurros. No me pasa por alto que me ha llamado por mi nombre. – creo que no quiero esperar, ya no tengo dudas, te quiero.

Una gran sonrisa de felicidad se dibuja en mi rostro. No le respondo, simplemente vuelvo a unir mis labios con los suyos, quiero más de él, creo que nunca voy a cansarme del tacto de su piel, del olor de su cabello, del color de sus ojos, del sonido de sus gemidos, del sabor de sus labios. Le amo, con los cinco sentidos y con todo mi ser.

POV: Taemin

Su lengua se mueve junto a la mía, sus manos se pasean libremente por todo mi cuerpo. Vuelvo a estar sin ropa, debajo de él, sobre la cama.

Las sensaciones son tan intensas que me hacen prácticamente imposible reaccionar. Apenas logro quedarme quieto y contener los gemidos que pugnan por escaparse de entre mis labios sellados con los suyos.

No quiero que se detenga. Aunque estamos llegando a un punto de intimidad que yo no habría imaginado, lo único que pienso es que quiero más, que no quiero que sus manos dejen de tocarme, que no quiero que sus labios se separen de los míos más que para seguir besando el resto de mi cuerpo.

Las caricias de sus manos, de sus labios, de todo su cuerpo semidesnudo se sienten ardientes sobre mi piel. Siento placer en sitios insospechados, mi cuerpo reacciona de formas desconocidas para mí.

No quiero que esto termine nunca. Pero mi cuerpo no parece pensar lo mismo.

Minho me mira, imagino que sorprendido porque yo haya terminado tan rápido. Enseguida vuelve a dibujarse en la cara esa sonrisa que no ha conseguido borrar des de que ha empezado todo esto. Se lleva a los labios la mano cubierta de ese líquido blanco y espeso que ha salido de mi interior. Esa imagen se me queda grabada en las retinas, es demasiado sensual, demasiado lujuriosa, y me excita sobremanera…

– Mmm… Sabes bien… Siento como las mejillas me arden, e intento cubrirme La cara con la almohada al ver que él agacha la cabeza para lamer el resto de el fluido que ha quedado esparcido sobre mi vientre desnudo.

Su lengua no se detiene en mi vientre, sigue bajando hasta mi miembro, que ya empieza a hincharse de nuevo. Mis gemidos, más bien auténticos gritos de placer se escuchan por toda la habitación.

Esto se siente tan bien… Siento que voy a explotar de nuevo… Pero me resisto a eso, no puede ser que esto solo lo esté disfrutando yo.

No sin esfuerzo y haciendo uso de una descomunal fuerza de voluntad que no sabía que tenía me incorporo y le aparto de mi, empujándole para quedar ahora yo encima suyo, haciendo caso omiso de su expresión de sorpresa e intentando no pensar en que estoy completamente desnudo.

Le beso un par de veces, siempre rápido, apartándome cuando siento que él intenta tomar el control de nuevo. La agarro los brazos por las muñecas, aprisionándole con mis manos cual grilletes. Dirijo mis labios a su cuello, para después ir bajando igual que él ha hecho antes conmigo.

Mis dientes se cierran unos instantes sobre sus pezones, mis manos resiguen su cuerpo con avidez. No me detengo y sigo bajando. Su pecho, su cintura, su vientre, sus caderas… Me detengo cuando mis labios se encuentran con la tela de sus bóxer que les impide seguir bajando.

No dudo ni un instante y en segundos la molesta prenda está abandonada en un rincón de la habitación junto con el resto de nuestra ropa.

Y me detengo. Esto es demasiado… Demasiado grande, demasiado perfecto.

Lentamente acerco mis manos para rozar suavemente con la punta mi dedo esa parte de él desconocida para mí hasta ahora.

– Taemin… No es necesario que lo hagas… – él me mira, fingiendo tranquilidad, pero puedo ver como empieza a mostrar las mismas reacciones que yo, lo está disfrutando.

Por toda respuesta acerco mis labios a su base y, algo inseguro, le doy una rápida lamida. Sabe bien. Quiero más.

Lo agarro fuertemente con una mano y empiezo a moverla mientras con la acaricio con la lengua, des de la base hasta la punta, repetidas veces.

Los gemidos de Minho me indican que lo estoy haciendo bien y me excitan a mí también.

Sin darme cuenta me he ido excitando yo mismo. Ahora ya tengo todo su miembro dentro de mi boca y subo y bajo a un ritmo constante mientras oigo sus gemidos y siento como se hincha aún más.

De repente sus manos me apartan. Pensaba que le gustaba, ¿es que lo he hecho mal? Al ver su mirada salgo de dudas, creo que lo he hecho demasiado bien…

Sin palabras me tumba de nuevo en la cama y me separa las piernas colocándose entre ellas, mientras con su mano busca mi entrada.

– ¿Quieres hacerlo?

– No pares ahora… Debo admitir que estoy algo asustado, no sé si estoy preparado, no sé si lo soportaré, pero realmente no puedo detenerme ahora. Necesito sentirle dentro de mí.

– Te va a doler, ¿estás seguro?

Trago saliva, ¿Cómo voy a estar seguro de esto? Sé que va a doler, tengo miedo. Pero el deseo es más fuerte, y ahora mismo solo le deseo a él.

– Solo hazlo. Al fin siento como introduce un dedo en mi interior. Al principio duele un poco, pero se siente bien. No puedo evitar gemir de placer cuando empieza a moverse en círculos y suelto otro gemido cuando introduce un segundo dedo… Quiero sentirle mas… más profundo…

– Minho, ¡ya!

Debo estar volviéndome loco, pero siento que necesito tenerle dentro de mí…

Dolor, es lo único que siento cuando noto como se introduce dentro de mi. Es punzante, como si me cortaran por la mitad.

Las lágrimas escapan de mis ojos mientras me muerdo los labios para no gritar.

Él se agacha y me besa, recogiendo mis lágrimas con sus dedos.

– Shhh… Lo siento Minnie…

Poco a poco el dolor va desapareciendo para dejar paso a otra sensación, placer.

– Está bien… – y lo digo de verdad, ahora realmente se siente bien.

Me voy calmando hasta que el dolor desaparece por completo ¿o es el placer que lo camufla? ¿Seré masoquista?

Minho se mantiene muy quieto sobre mí, no se atreve a moverse y hacerme daño. Adoro que sea tan protector, pero está empezando a cabrearme… quiero que sea malo conmigo…

Paso ambas manos por detrás de su cuello y, besándole casi con desesperación, me muevo un poco, rítmicamente, frotándome contra él.

El capta el mensaje y empieza a moverse en mi interior. Al principio con cuidado, mas fuerte a medida que se excita mas y mas.

¡Esto es sublime! Me llena por completo, haciéndome perder los sentidos entre gemido y gemido. Nunca me cansaría de esta incomparable sensación.

Los labios de Minho se separan de los míos para dirigirse a mi cuello, una mano me sujeta por detrás de mi espalda mientras la otra masajea mi miembro al ritmo de las embestidas, haciéndome sentir cosas que jamás imaginé.

Finalmente exploto de placer, y él no tarda en liberarse también, llenándome por dentro de ese fluido blanco.

Se deja caer sobre mí, ambos estamos agotados, Jadeando en busca de oxígeno entre los labios del otro.

Siento mi piel húmeda y pegajosa, mis músculos completamente adoloridos y el peso de mi hyung sobre mí. Jamás me he sentido tan bien.

No tengo fuerzas ni deseos de levantarme de la cama y separarme de él. Ahora mismo lo único que quiero es quedarme allí tumbado, abrazándole, durante toda la noche, o toda mi vida.

Él coge las sabanas de la cama y las estira por encima de nosotros, cubriéndonos por completo y girándose para que quede yo recostado sobre su pecho.

– Te amo. – Me dice. No creo que nunca me canse de oír eso.

– Hyung, ¿puedo preguntarte algo?

Se incorpora un poco y me mira a la cara. Aun colorado por la excitación i imagino tan sonriente como yo.

– Claro Minnie, dime.

– Ahora… ¿Qué somos? El sonríe aún más.

– Somos novios. – me responde con una nota de orgullo. – Si tú quieres, claro.

– Novios… – murmuro saboreando la palabra – suena bien…

Me rio y me sonrojo de nuevo. Realmente me hace feliz pensar en Minho como mi novio.

– Mi lindo novio Taemin… – me susurra al oído. – te amo. Aunque tengo que avisarte que tendrás que compartirme. – ¿Qué? ¿Que es lo que he oído? ¿Es que Minho ya está saliendo con alguien? ¿Por qué me lo dice ahora??? – tendrás que compartirme con ese otro Taemin sexy y atrevido que estaba en esta cama conmigo hace un minuto. Me vuelve loco…

– ¡No me asustes así! – me quejo riendo. – ¿Realmente te vuelvo loco?

– Demasiado. Pero ahora es hora de que ambos Taemins se vayan a dormir.

– ¡No te vayas hyung! – le pido aferrándome a él.

– Tranquilo, no te dejaré mi amor – me responde tumbándose de nuevo y acomodándome en sus brazos. – nunca.

Fiesta de Disfraces (III)

Tercer capítulo

POV: Taemin

Nos despedimos de los hyungs y vamos a fuera para pedir un taxi y dirigirnos al apartamento, pero apenas me doy cuenta de todo eso, suficientes cosas tengo ya en la cabeza.

Aún no puedo creerme todo lo que ha pasado esta noche… Estaba tan deprimido por que mi hyung no me hablaba, y de repente viene a besarme, a liarse conmigo… No puedo creer lo cerca que hemos estado, aun tengo grabada la sensación de sus labios sobre los míos, el tacto de su piel, el sabor de su lengua…

Cuando se me ha caído la máscara se me ha caído el mundo abajo, pensé que me regañaría por haberme dejado hacer todo aquello, porque yo no tenía la excusa de no saber quién era, pensaba que descubriría mi secreto y que no volvería a acercarse a mi, que eso terminaría de romper lo poco que quedaba de nuestra amistad.

Pero no ha sido así, en vez de eso se ha disculpado por su comportamiento y ha terminado confesándome sus sentimientos, y yo he reaccionado como un idiota. Hubiera sido tan fácil tan solo besarle otra vez… Y en vez de eso me he puesto a gritarle, porque me sentía molesto, enojado y celoso. Y sin motivo, pues tiene todo el derecho de acostarse con quien quiera. Pero ahora… Las cosas han cambiado, él se ha declarado, me ama, y después de oír su confesión creo que casi tanto como yo a él.

Tengo que darle una respuesta, se lo merece, y no voy a ser tan idiota como para decirle que no, cuando lo único que deseo es que siga con lo de antes. Pero ¿cómo se lo puedo decir ahora??? Después de haberle gritado e insultado, después incluso de haberle pegado.

Al fin llegamos al apartamento. Entre el alcohol, el viaje en coche, el cansancio y todo lo sucedido con Minho estoy bastante mareado, por lo que pierdo el equilibrio un instante al salir del coche. Hyung me agarra para que no caiga, pero yo me suelto bruscamente y sigo andando por mi cuanta hacia la puerta del edificio. Maldito mi orgullo…

Seguimos en silencio todo el camino des de la puerta del edificio hasta mi habitación. Creo que no hemos hablado des de que nos encontrábamos en esa pequeña sala de la SM. Resulta incomodo subir siete pisos en el pequeño ascensor de nuestro edificio, en el que tenemos que estar casi pegados, y aún así sin hablar. Pero Minho sigue respetando mi intimidad. No pregunta ni comenta nada, y yo se lo agradezco pues aún no tengo mis pensamientos lo suficientemente claros.

Al llegar a la habitación reparo en el hecho de que dormimos en camas contiguas. ¿Podría dormir en la misma habitación con él en la situación que estamos ahora? si por el contrario arreglo las cosas antes de ir a dormir y me declaro… ¿pasará algo?

Estoy demasiado cansado incluso para ponerme nervioso. Solo quiero terminar con esta incómoda situación cuanto antes, y aún así no me salen las palabras.

Intento quitarme el complicado disfraz mientras él recoge sus cosas, como si fuese a irse a dormir a otra parte. Supongo que para él la situación debe ser igual, si no más incomoda que para mí.

No puedo dejar que se vaya. Sé que no puedo aplazarlo más.

– Espera hyung – le llamo.

Él se gira y me mira atentamente, inexpresivo, esperando que le diga lo que fuese que iba a decirle. Realmente no sé qué hacer…

– Em… ¿Puedes ayudarme un momento? No me llego al cierre del vestido…

Creo que no ha sido muy buena idea para empezar pedirle que me desnude…

Una extraña mirada cruza por su rostro, entre deseo y culpabilidad, pero enseguida vuelve a adoptar esa mascara sin emoción para asentir y acercarse a mi a ayudarme.

Siento sus manos desabrochando mi vestido. Tocando suavemente mi piel cuando le es imposible evitarlo.

Aunque sea de forma muy sutil siento sus manos recorriendo mi piel, poco a poco va quitándome todas y cada una de las prendas de ropa. Las alas, las botas, los guantes, el vestido, la camiseta interior…

Me sonrojo al pensar que estoy prácticamente desnudo ante él, sus carícias de ahora me estremecen y excitan aún más que cuando ha intentado acostarse conmigo en la fiesta. Se nota que ahora está siendo más delicado, que no quiere dañarme, que me está tocando con amor… y ese amor me llega, y hace que me vengan ganas de llorar por lo estúpido que he sido.

Sé que si me declaro aún después de todo lo que le he dicho me aceptará, me perdonará sin pensarlo dos veces, pero ¿me lo merezco? no puedo evitar pensar que no, que mi hyung debería estar con alguien mejor que yo, ese es y ha sido siempre el motivo de que no me hubiese declarado antes, pero… sabiendo que él también me ama… ¿significa eso que tengo el derecho a apropiarme de su vida y de su amor? ¿Tengo derecho a que sea solo mío?

POV: Minho

Estamos solos en el apartamento, ambos encerrados en la habitación, él cada vez tiene menos ropa cubriéndole y hace solo una hora nos estábamos besando… ¿cómo me voy a sentir cómodo en esta situación? y lo peor de todo es que él sigue sin hablar.

Intento que mis dedos rocen su piel el mínimo posible, no sé hasta cundo podré contenerme… y aún así no puedo evitar sentirlo, tan suave, tan cálido… aunque mi cerebro me ordene no tocarle a los pocos segundos me descubro haciendo que mis dedos roces su piel a propósito, deleitándome con el tacto de su piel…

Mis manos tiemblan al deshacerme de su vestido. Es demasiado para mí, no puedo controlarme teniéndole en frente de mi así, prácticamente desnudo. Apenas una ajustada camiseta, ligas y bóxers es todo lo que me impide violarlo.

Él levanta los brazos, esperando que sea yo el que siga desnudándole. No dejo que me lo pida dos veces. Llevo mis manos a su estrecha cintura y agarrando la orilla de su camisa empiezo a tirar hacia arriba, revelando su vientre suave y liso, su espalda perfecta, con las manos muy pegadas a su cuerpo. Tengo que reprimir las ganas de besar esta piel tan tersa y fina. Lo único que deseo es probar su sabor…

Lanzo la prenda sin miramientos hacia un rincón de la habitación. Con algo tengo que desahogarme.

Ahora ya no necesito que me lo pida. Acerco mis manos a las ataduras de las ligas que le ha puesto Key (porque estoy seguro de que la Umma es el causante de todo esto) y se las desato con dedos temblorosos por la excitación. Él se sienta y mis manos bajan lentamente por sus piernas, llevándose con ellas la molesta tela. Acaricio sutilmente sus piernas al bajar, sin poder evitar entretenerme acariciando sus pies al final. Tan lindos, tan perfectos.

Levanto la mirada y le veo con los ojos cerrados, por un momento pienso que está disfrutando del momento casi tanto como yo.

– Taemin… – Shhhht- me corta él alejando la piernas de mis manos.

Se estira sobre la cama para llegar a coger su pijama. Le quito la pieza de ropa de las manos y se la pongo yo, con la misma lentitud y delicadeza con la que antes le desnudaba. Desde luego la sensación no es la misma, pero mientras tenga una excusa para acariciar su piel por mi está bien…

Me le quedo viendo embelesado, aún completamente vestido sigue pareciéndome igual de apetecible…

Mi mirada se detiene en su rostro, sus labios rosados, sus mejillas coloradas, sus largos parpados. Aún lleva el maquillaje.

Me levanto y, acariciándole suavemente la cabeza salgo de la habitación para regresar al cabo de unos segundos con una toalla húmeda en las manos.

Me arrodillo de nuevo a su lado y cogiendo su rostro entre mis manos le acaricio el rostro con la toalla, llevándome con ella el maquillaje de su rostro.

Él sigue con los ojos cerrados y yo aprovecho que no me ve para mirarle. Realmente es tan hermoso que no me extraña que millones de fans en todo el mundo se hayan enamorado de él. ¿Cómo podría yo no haberme enamorado de él?

Abre lentamente los ojos, esos ojos oscuros y brillantes de pestañas largas y mirada profunda… Y yo me sumerjo en ellos sin dudarlo, no puedo apartar la mirada.

– Vamos a dormir ¿sí? – me levanto del suelo donde me había quedado arrodillado y le empujo suavemente para tumbarle en su cama.

– No hyung, espera – se resiste él – tenemos que hablar.

Siento como me quedo congelado. Agua fría en mis venas y electricidad por todo mi cuerpo. De repente tengo miedo. Sé lo que va a decir. Me va a decir que no siente lo mismo y que es mejor para ambos que me aleje, que dejemos de compartir habitación, que dejemos de ser tan cercanos…. y yo no podré soportar eso.

– No importa Taemin, estás cansado, – intento disuadirle- ya lo hablaremos otro día, tampoco es importante, no te obsesiones con eso, mejor lo olvidamos y ya, como si no hubiese pasado nada ¿sí?

– No hyung, si es importante. Son tus sentimientos y me importan.

De repente está más despierto y parece que va en serio lo de que quiere habla y arreglar las cosas.

En fin, imagino que tenía que ocurrir. Un día o otro hubiésemos tenido que aclarar esto, solo me hubiese gustado pasar un tiempo más junto a él, aunque fuese solo como amigos.

– Yo… – empieza no muy convencido. – Lo siento. Por haberte pegado y eso… me puse nervioso… y… lo siento.

Como si me importase eso…

– Taemin, ya no me importa que me pegaras. Todo lo que dijiste e hiciste estaba perfectamente justificado, fui yo el que se comportó como un imbécil.

La situación es incómoda. Entiendo que es difícil rechazar a alguien, debe costarle hablar casi tanto como me ha costado a mi declararme.

– Olvida todo lo que te he dicho antes. Lo retiro.

Aunque me duela decir estas palabras después de todo lo que me ha costado declararme siento que es lo mejor, porque evidentemente él está incomodo en esta situación.

– No hyung, no lo retires.

– Pero…

– Por favor, no lo retires…- desvía la mirada, completamente sonrojado – yo… Creo que yo siento lo mismo por ti.

Fiesta de Disfraces (II)

Segundo capitulo

POV: Minho

No, no puede ser, no es posible.

Todo iba bien. Mi plan estaba funcionando. Me olvide del maknae con el primer beso. O casi. El roce con la piel de esa chica me resultaba tan placentero que incluso me había propuesto averiguar quién era y seguir viéndola después de esa noche, si ella quería, claro, cualquier cosa con tal de echar de mi corazón lo que sentía por mi lindo dongsaeng. O si mas no enterrarlo bien hondo.

¿Por qué diablos tenían que terminar así las cosas? ¿Por qué de las más de 500 personas que hay hoy aquí tenía que ir a tropezarme precisamente con él?

Y lo peor de todo es que ahora comprendo que todo lo que he sentido con “la chica desconocida” lo he sentido con Taemin, y sin siquiera saber que era él.

Me fallan las piernas y caigo de rodillas al suelo, y allí me quedo, sentado a escasos centímetros de él, mientras intento recuperarme de la sorpresa.

De acuerdo destino, o quien sea que me está tendiendo esta pesada broma, lo he entendido, me rindo. Ya no soy capaz de negarme mis propios sentimientos y deseos. ¿Que se supone que debo hacer?

– Lo siento – no sé que mas debo decirle. Creo que cualquier cosa que pudiese decir ahora Solo empeoraría más las cosas.

Taemin sigue tendido en el sofá, en la misma posición paralizada de cuando se la ha caído la máscara, completamente sonrojado e hipando por los nervios, con las rodillas a escasos centímetros de mi cabeza… ¿Porque me resulta tan difícil resistirme a girarme y terminar lo que he empezado???

¿Qué puedo hacer? ¿Qué DEBO hacer? Si alguien lo sabe por favor díganme, porque yo realmente no lo se…

¿Se lo digo? ¿Me declaro y dejo que él decida? Pero no quiero forzarle, no quiero que se vea obligado a corresponderme si en realidad no me ama, y des de luego no soportaría que me rechazase. Pero, ¿acaso puedo hacer como si no hubiese pasado nada???

Siento como se encoje sobre sí mismo, a pocos centímetros de mí. Sus hipidos cada vez se hacen más audibles mientras se transforman en profundos sollozos.

No, no puedo ignorar lo que ha pasado, aunque haya sido un accidente no soy capaz de comportarme con normalidad, no después de haber sentido todo esto. Y él se merece una explicación, por lo que le he hecho, y por haberme comportado tan mal con él durante estos últimos días.

Me levanto y me siento en el sofá junto a él. Le veo completamente sonrojado y con las lágrimas bañándole el rostro, haciendo que sus pestañas parezcan aun más largas y espesas. La máscara ha quedado ya lejos, no es necesaria ahora. Me rompe el corazón verle así, saber que esto es mi culpa, y aún así no puedo evitar pensar que se ve hermoso…

– Lo siento Taeminnie… – le susurro mientras intento calmarle abrazándole- lo siento pequeño…

Intento consolarle acunándole entre mis brazos, aunque sé que soy el único culpable de esto.

– Hyung… – murmura él entre sollozos.

– Shhhht… – intento calmarle. – ya paso, todo está bien…

El se separa bruscamente.

– No hyung, no está bien, ¡nada está bien!- me grita llorando.

He dicho eso sin pensar, simplemente son las palabras que me vienen automáticas para consolar a alguien.

– Yo…

– ¿O es que no quieres hablar de esto tampoco? ¿Vas a seguir evitándome como has estado haciendo?- pensaba decir algo para tranquilizarle, pero realmente creo que merezco todo lo que me pueda echar en cara. – Porque desde luego me has estado evitando, y descaradamente además, por más que lo niegues eso es lo que has estado haciendo. Cuando yo llego a una sala tú te marchas, casi nunca estas en casa, siempre le levantas y te marchas antes de que yo me despierte, ya no hablamos por las noches como hacíamos antes, ya no jugamos juntos, apenas me diriges la palabra, y yo… – tiene razón en todo lo que dice, y desde luego tiene todo el derecho del mundo a odiarme, me he portado fatal, y todo por intentar no hacerle daño… ¿Por que soy tan idiota? ¿Cómo he podido causarle tanto daño intentando protegerle?

De pronto él calla y se deja caer al suelo, sollozando e intentando secarse las lágrimas con las manos.

– Minnie yo… – me levanto y me arrodillo junto a él. No sé qué decir, me parece estúpido decir otra vez que lo siento.

– ¿Qué es lo que he hecho Minho? ¿Qué es lo que he hecho para que me odies tanto???

¿Dios, como he podido hacerlo tan mal?

– No te odio Taemin…

– ¿Y lo niegas??? Después de todo lo que…

– Taemin…

– ¡Dejaste de hablarme! – exclama levantándose de nuevo – Eres mi mejor amigo, ¿sabes? Estábamos muy unidos, o eso creía yo. Y de repente dejas de hablarme…

– Tae…

– …no soportas ni estar en la misma sala que yo. ¿Y dices que no me odias? Por favor, está claro que algo he hecho…

– Yo…

– … ¡Y lo peor es que no se qué ha pasado! Si lo supiera podría intentar hacer algo, pero si no me lo dices… ¿Qué voy a hacer yo???

– Taemin por favor…

– Y encima ahora… No nos hemos visto en todo el día y ni siquiera me has buscado, has ido directo a liarte con la primera desconocida que se te ha cruzado, y todo para no tener que hablarme, ¿o es que te crees que soy idiota?

Sé que tiene razón en todo lo que dice, pero ¿cómo voy a arreglar las cosas si no me escucha?

Me levanto de golpe, cogiéndole por los hombros para que deje de dar vueltas por la sala.

– Ya basta Tae… si he hecho todo esto no es porque te odie…

– ¿Y que se supone que es lo qué pasa entonces? ¿Eh? Y ahora no me salgas con ninguna tontería de que ha sido por mi bien ni nada por qué no tendría el más mínimo sentido después de todo lo que…

No puedo más, no me escucha, así no puedo hablar con él.

Ni siquiera sé porque lo hago, mi cuerpo reacciona sin que yo se lo ordene. Solo quiero hacerle callar, y de repente me encuentro con que mis labios vuelven a estar sobre los suyos, aprisionándole con todo mi cuerpo contra la pared.

Ahora sus labios son salados a causa de las lágrimas, pero igual de suaves y dulces que antes, la sensación es mucho mayor ahora que sé que le estoy besando a él.

Siento como él intenta separar-se, no le dejo. No sé qué me pasa pero no estoy dispuesto a soltarle.

Algo impacta contra mi cara, separándome de él. Me mira des de la pared, con su mano alzada, la mano con la que acaba de bofetearme, temblando y mirándome con ojos abiertos por la sorpresa, la rabia y el miedo.

– ¿¡¿Es que estás borracho?!? ¡Entérate de a quien estás besando Idiota! – grita mientras se arranca la peluca dejando su cabello rojizo al descubierto.

Cada vez lo estoy haciendo peor… ¿Desde cuándo soy tan inútil?

¡Pues ahora ya me he cabreado! Será culpa mía, pero ¿cómo me voy a disculpar si no me deja hablar?

– ¡No estoy borracho! ¡Se perfectamente a quien estoy besando! ¡Escúchame de una vez!

Ahora si se calla, no creo que se esperase que le gritase, y en parte me arrepiento, después de todo el daño que le he hecho ya…

– Taemin yo… – empiezo algo cortado – no te odio, desde luego que no, aunque reconozco que es lógico que lo pensaras tal y como me he estado comportando estos días… yo… – me acerco un poco a él y le cojo las manos. El se aparta rápidamente. ¿¡¿Dios, que he hecho?!? – lamento mucho todo esto… no era mi intención que las cosas terminaran así, te prometo que lo hice lo mejor que pude, buscaba lo que fuese mejor para ti, aunque cueste de creer tal y como están las cosas. – No parece convencido con esta explicación, des de luego que no, ¿cómo iba a perdonarme solo con esto? – yo… tuve que alejarme, por tu bien, y por el mío también, porque me he enamorado de ti Taemin, por eso me alejé, para intentar alejar también mis sentimientos, porque ya no podía controlarme al tenerte cerca. Intenté olvidarme de ti, no darle crédito a esos raros pensamientos, intenté alejarme, por que cuando te tenía cerca solo quería acercarme aún más…

Él ha abierto los ojos como platos al oír mi confesión, aunque no parece menos enfadado ni da la impresión de que vaya a hablar, los dos nos quedamos callados. El silencio se hace incomodo, ¿es que espera que diga algo más? ya me he confesado, ¿que mas debo hacer?

– Tae yo…

– ¡Ya te he oído! – me grita interrumpiéndome. Nos quedamos unos segundos más en silencio, hasta que el finalmente cambia la expresión y añade en tono menos violento – eres Idiota Minho.

– Lo sé. Me he dado cuenta.

Él suspira, se acerca al sofá y se deja caer en él. Como si las fuerzas no le dieran para más.

– ¿Te encuentras bien?

– Estoy cansado. – responde cerrando los ojos.

– ¿Puedo llevarte a casa? – se lo pregunto por qué después de esto no sé si querrá estar a solas conmigo.

El sonríe levemente, aún con los ojos cerrados. Es una sonrisa cansada, como si le hubiera dicho algo gracioso.

– Si, ya no soporto más esta fiesta.

– Te entiendo.

Me levanto y le tiendo la mano para ayudarle a levantarse. Él me ignora y yo la retiro, sintiéndome idiota.

Los dos salimos de la habitación y andamos pasillo abajo, en silencio. No me pasa por alto el hecho de que aún no ha respondido a mi confesión. ¿Aún estará enojado o lo hace para evitarme el no?

Llegamos otra vez a la gran sala. Las luces y el ruido me dejan aturdido de nuevo. Taemin ha vuelto a ponerse la peluca y la máscara para que no le reconozcan. Así que no puedo ver su expresión, pero está agotado, lo mejor será irnos cuanto antes.

Busco a los demás miembros con la mirada. No veo a ninguno, y no me extraña pues hay muchísima gente aquí, pero tampoco importa mucho pues se a donde buscarlos. Key des de luego esta junto al escenario dejando a todos embobados con sus imitaciones de grupos femeninos. A la gente le encanta verle bailar, y no porque sea buen bailarín, que lo es, aunque no de los mejores, si no por ese algo especial que tiene en su forma de moverse… Jonghyun seguro está con él, últimamente no se separan ni medio segundo.

Si mi predicción falla y no están allí siempre puedo ir a buscar a Onew hyung, seguramente en la barra de comida zampándose hasta la última alita de pollo, o ligando torpemente con alguna chica.

Suena Danger de f(x) y Key evidentemente esta en medio del escenario bailándola junto con Sully y Luna mientras Mir disfrazado de militar y algo más atrás les imita torpemente. No sé decir cuál de los tres primeros lo hace mejor. Aunque Mir, aun bailando torpemente, debe resultar bastante sexy a los ojos de Joon que lo mira completamente embobado.

Key abandona la danza en cuanto nos ve acercarnos y salta del escenario para acercarse a nosotros abriéndose espacio entre la multitud.

– ¡Minho! ¡Que sepas que estoy muy enfadado contigo! ¡Antes te he llamado y ni me has visto! ¿Crees que te saludo para que me ignores?- me regaña acercándose a nosotros seguido por Jonghyun que imagino estaría animándole debajo el escenario. – ¿en serio Minho? – cambia de tono al llegar junto a nosotros – ¿un disfraz de futbolista? ¿No has encontrado nada más soso que pegue más contigo?

En otra ocasión le habría respondido, pero ahora mismo no me parece que sea el mejor momento para ponernos a discutir sobre mi disfraz.

– Solo venía a deciros que nos vamos ya, Taemin está cansado, me lo llevaré ya a casa para que descanse.

– ¿Te encuentras mal? – le pregunta Jonghyun.

Taemin apenas tiene tiempo de responder que Key ya le está abrazando y saturándole de preguntas llenas de preocupación maternal.

– ¡Aish! Minnie… ¿Qué sucede? ¿Te mareaste? ¿Es que bebiste demasiada otra vez? Sabes que no toleras el alcohol… En fin, imagino que lo mejor será que nos vayamos. ¿Donde se habrá metido Onew?

– Hyung – le llamo yo serio. – Nos vamos nosotros, tú te quedas. – mi tono no admite réplica, y aún así Key parece dispuesto a contestarme, por lo que me explico antes de darle oportunidad – escucha Hyung, Taemin ya se encontraba mal antes, si ha venido ha sido porque sabía que tenias muchas ganas de venir y para no preocuparte, así que quedaos y disfrutad de la fiesta que yo me lo llevo y me encargo de que se acueste y descanse.

Sé que lo que digo es cierto, que Taemin se ha forzado a venir para no preocupar a Key, y aunque imagino que tampoco quiere quedarse conmigo a solas después de lo que ha pasado, yo aún quiero abusar un poco más de su compañía, como si lo de esta noche no hubiese sido suficiente…

Fiesta de Disfraces (I)

Primer capítulo del especial de Carnaval “Fiesta de disfraces”

Categoria: Fanfic Yaoi

Personajes: SHINee (grupo Kpop)

Pairing: 2min (Minho x Taemin)

POV: Minho

Al entrar en la sala la variedad de colores, causada por las luces de discoteca y por los disfraces, me deja aturdido por un instante.

Poco a poco me voy acostumbrando al ruido y a las luces, pero para mi esto sigue siendo demasiado brillante.

Ya casi todos deben estar aquí. Me pregunto si habrán llegado ya los chicos. ¿De qué se habrán disfrazado al final? Key quería hacer disfraces a conjunto, pero como yo había quedado de ir con los del Dream Team no preste atención. Solo esperaba que no se hubiese pasado mucho con Taemin. El año pasado lo vistió de Cupido, con unas alitas, una faldita y un cartelito donde ponía “LOVE”, nada más. Él paso mucha vergüenza, y yo casi no pude soportarlo.

Precisamente por eso había quedado de ir con los del Dream Team, para distanciarme del macknae y dejar de pensar en él, porque ya resultaba insoportable verle y tener que reprimirme para no tomarle en mis brazos y no dejarle escapar. Ya no me conformaba con esos juegos de niños de antes. Ya no me bastaba con mirarle cuando él no se daba cuenta, con abrazarle fingiendo que era solo un gesto de amistad, con tomarle la mano cuando pasábamos la calle… Todo eso ya solo me causaba ganas de decirle lo que sentía, de besarle, de hacerlo mío…

Por eso cada vez pasaba más tiempo con los del Dream Team, por eso esta noche estaba dispuesto a liarme con la primera persona que se me cruzase por delante, y me importaba poco si era chico o chica, Idol o fan, dongsaeng o noona, solo necesitaba que alejara mi mente de Taemin durante unas horas.

Vi, junto a un grupo de gente, a Jonghyun y Key con unos disfraces bastante atrevidos caracterizados de perrito y zorito blanco. Llevaban dos piezas de tela peluda, marrón y blanca respectivamente, a modo de pantalón corto y camiseta, cuatro piezas más a modo de guantes y botas, cola, y unas orejas que sobresalían de sus peinados. Me imaginaba de quien había sido la idea e imaginé que Onew y Taemin irían parecidos. Un conejo y un bambi seguramente, aunque a mi Taemin siempre me había parecido más un gato, un pequeño y lindo gatito…

Ellos me saludan para que me acerque, pero yo me doy la vuelta y avanzo justo en dirección contraria. Podría justificarlo como que me dan vergüenza sus disfraces, y en parte es así, aunque ya me he acostumbrado a las excentricidades de la diva. No, lo que pasa es que no quiero que me vean ahora mismo, y no por mi disfraz, que es mucho más decente que el suyo, si no porque en el fondo se que la decisión que he tomado no es la correcta, que no debería llevar a cabo mis planes para esta noche, siento que haciendo esto estoy traicionando a Taemin, aunque en realidad no haya nada entre nosotros.

Mando a mi vocecita interior que se calle y sigo buscando con la mirada a alguna presa que valga la pena, alguien con quien entretenerme y dejar de pensar en él por una noche. Preferiría que fuese alguien que no conozco, preferiblemente una fan, así seria mas fácil conseguir lo que quería y después no tendría porque volver a verla.

Finalmente mi vista se clava en una chica bastante atractiva sentada sola en la barra. Lleva un disfraz de hada y una machascara que le cubre parcialmente la cara, cosa que la hace irreconocible. Por mi si no tengo que verle la cara tanto mejor.

Me acerco a ella y le invito a una copa. Al principio se muestra sorprendida por mi ofrecimiento, pero después se muestra receptiva. O esa es la sensación que me da, por que aun no ha dicho una sola palabra que ya le estoy besuqueando el cuello descaradamente.

POV: Taemin

La fiesta no me anima tanto como Key Umma aseguró. Por mi me habría quedado en casa. Pero Key quería venir y yo sabía que si yo me quedaba él se quedaría cuidándome. Por eso hice un esfuerzo por levantarme de la cama, ponerme el disfraz que él me tendía sin siquiera mirarlo y seguirles hasta el local de la SM en donde se celebraba la fiesta de carnaval. Solo cuando ya estábamos saliendo del coche para entrar en la enorme sala me di cuenta de lo atrevido y vergonzoso de mi disfraz. ¿Cómo se le ocurrían a Key estas cosas?

Al principio he estado siguiendo a mis hyungs a todas partes, pero hace ya un rato que Key y Jonghyun se han separado y me he quedado con Onew hyung.

Sin poder evitarlo paso la mirada por la sala llena de gente y alcanzo a ver a los compañeros de Minho del Dream Team, eso significa que él ya está aquí. Pero no me hago ilusiones. Tal y como están las cosas últimamente aunque me reconozca con este disfraz lo más seguro es que ni me salude. Si está intentando que no se note que me evita disimula bastante mal. Solo de pensar en él siento una punzada en el corazón. Es increíble cómo puede doler algo así…

– ¿Te encuentras bien? ¿Quieres que nos vayamos? – me pregunta preocupado.

Aunque lo único de lo que tengo ganas ahora mismo es de regresar a casa y enterrarme bajo las mantas se que él se lo está pasando bien, así que le digo que no, que estoy bien y que no se preocupe y hago mi mejor esfuerzo para aparentar que disfruto la fiesta. Al poco rato llegan un grupo de chicas (fans o de algún grupo tipo SNSD) y empiezan a hablar animadamente con Onew. Espero a que estén suficiente mente distraídos los unos con los otros para escabullirme disimuladamente. Me dirijo hacia la barra. Nunca bebo, el alcohol me sienta fatal, pero ahora mismo necesito emborracharme y olvidarme de todo lo demás.

Me siento en la barra acomodando sobre el alto taburete los pliegues de la falda. De verdad que no entiendo como a Key se le ha ocurrido disfrazadme de hada. Por suerte llevo una máscara y una peluca y no creo que nadie me reconozca. De todos modos es carnaval, ¿qué más da?

Al poco rato alguien se me acerca por detrás y me llama, invitándome a una copa. No necesito girar e para ver quién es, reconocería esa voz en cualquier parte, la voz de la persona a la que más echaba de menos y a la que menos ganas tenia de ver.

El se sienta a mi lado i empieza a ligar conmigo, es evidente que me ha confundido con una chica. Yo me esfuerzo a no contestarle para que no me reconozca por la voz.

Minho se va acercando cada vez más a mi, esta tan cerca que puedo sentir su aliento contra mi cuello, su aroma, su calor… Acaricia mi bazo con la punta de los dedos, resiguiendo muy suavemente mi piel lo que provoca un cosquilleo en todo mi cuerpo, y a los pocos segundos siento sus labios en mi cuello.

Pienso en separarme, de hecho eso es lo que mi mente me ordena hacer, pero mi cuerpo no obedece. Al fin decido aprovecharme de que no sabe quien soy para robarle esas caricias que tanto deseo y que de otro modo no podría conseguir.

Sus labios se cierran sobre los míos.

Tantas veces que había soñado con que me besara y nunca, ni una sola vez, se me habría ocurrido pensar que se lo robaría sin saber a quién.

Minho me toma de la mano y me aleja de la barra, buscando un sitio más oscuro donde seguir con lo nuestro con más intimidad.

Al final nos metemos en uno de los pasillos que llevan a las oficinas y entramos en una pequeña sala de espera con un sofá en el fondo. El cierra la puerta con llave y vuelve e tomarme entre sus brazos, capturando, de nuevo mis labios con los suyos mientras me empuja hacia atrás.

Mis piernas chocan contra el sofá y él me tira bruscamente sobre este.

Caigo de golpe sobre el sofá y la máscara resbala de sobre mis ojos.

Me quedo paralizado de miedo durante unos instantes, después reacciono y cojo la máscara para taparme nuevamente la cara con ella.

Una sola mirada a Minho me basta para saber que es demasiado tarde.

Me ha reconocido.

Secuestro

Ante todo, rompiendo la norma general de esta página este es un fic hetero, no os asusteis, es tan pornoso como si fuera yaoi (eso a lo mejor no deberia haberlo dicho… ) u.u
Hecho especialmente para una de las autoras de esta página (conocida como Claudia/Kuraudia/Kuroko/LeeSangmin) para su cumpleaños que fue el 12 de mayo…
nada más que añadir, lean y disfruten! ^^

Categoría: Fanfic hetero (o paranoias de una fan…XP)

Personajes: SHINee (grupo kpop) y la coautora ^^

Pairing: Sangtae (Lee Tamin x Lee Sangmin)

 

La muchacha esperaba impacientemente fuera del estadio en donde se realizaba el concierto, estaba inmóvil y vestía completamente de negro, no parecía más que una sombra en la noche fría.
A sus oídos llegaron una vez más los gritos histéricos de las fans. Se caló aun más la capucha, ocultando su rostro. Sintió envidia por las que estaban allí dentro, oyendo su voz, viéndole bailar de ese modo tan hipnótico… Pero hacia ya demasiado tiempo que le seguía. Ya no podía permitirse asistir a más conciertos.
Probablemente su viaje siguiendo toda la gira podía catalogarse como locura, o era lo que le llevaba diciendo su amiga des de siempre. Pero ya no estaba dispuesta a esperar más. Tenía que hacerlo. Conocía todas sus costumbres y sabia donde tenía que buscarle. Le esperaría hasta que saliese por la puerta de atrás, solo, para coger aire y caminar un rato, antes de que las fans terminaran de salir del estadio. Creyendo que nadie le seguía…
Finalmente oyó el ruido de la puerta al abrirse, y le vio a él colarse silenciosamente por la pequeña obertura. Estaba empapado en sudor, se había cambiado la ropa del concierto por un simple chándal gris, y un gorrito azul cubriendo su cabello.
Empezó a andar por la calle, con su característico andar alegre y despreocupado, casi como si bailase, siguiendo aun el ritmo de la música que acababa de cantar. Agotado, pero eufórico.
Paso enfrente a ella, sin verla, y la chica, silenciosa como una sombra, empezó a seguirle callejón abajo.
Anduvieron así un rato, alejándose del estadio. El delante, sin sospechar nada, ella siguiéndole, sin llamar la atención. Hasta que el joven Idol se detuvo, y ella le saltó encima, inmovilizándole con una llave y tapándole la boca con un pañuelo impregnado de cloroformo. Después de unos instantes de intensa lucha él cayó inconsciente, y ella lo cargó sobre sus hombros, arrastrándole deshaciendo el camino que habían andado.
No encontró mucha gente al entrar en el vestíbulo del hotel, por suerte era tarde y los clientes se encontraban ya en sus habitaciones, pero la recepcionista la miro extrañada de verla llegar con el joven inconsciente.
– Ha bebido demasiado… – le explicó con una sonrisa antes de dejarle preguntar.
La mujer respondió con otra sonrisa y volvió a su trabajo, dejando que ella siguiera arrastrando al joven hasta el ascensor, y luego hasta su habitación.

El despertó poco a poco, sintiéndose pesado, como si algo le aplastara. La mente le funcionaba con lentitud. Sentía frío en el estomago, de hecho había algo que le hacía cosquillas, algo húmedo…
Abrió los ojos para encontrarse con una chica sentada sobre sus piernas. Le había levantado la camiseta hasta el cuello y acariciaba su pecho con sus dedos mientras reseguía con la lengua sus marcados abdominales.
Se despertó de repente, intentó incorporarse y se dio cuenta de que estaba esposado a la cama. Intentó gritar y se dio cuenta de que estaba amordazado.
Ella levanto la vista al ver que había despertado, mirándole con deseo, pero también con ternura y tristeza…
Y reconoció esos ojos, de tiempo atrás, tanto tiempo que parecía que fue en otra vida. Se tranquilizó, y ella sonrió al notarlo.
– Tenía que hacerlo. Amordazarte y atarte a la cama es el sueño de todas tus fans… – sonrió mientras le quitaba la mordaza y le desataba las manos del cabezal de la cama.
– Sangmin-ah… – dijo él en un casi en un suspiro.
– ¡Vaya! Si incluso recuerdas mi nombre… – Aunque intentase ocultarlo con una sonrisa torcida las palabras de ella destilaban amargura.
Él la abrazo, algo brusco, con necesidad, habían sido demasiados años separados.
– No te olvidé Sangmin, claro que no, no podría… – enterró su cabeza en los hombros de ella.
– Tampoco me buscaste. No importa Tae, no esperaba que lo hicieras – replicó ella separándose, intentando ocultar su tristeza. – ¡Pero es que desapareciste! Ni siquiera me diste la oportunidad de buscarte yo a ti. Si hubiese intentado contactar contigo solo hubiese parecido una fan más.
– Lo siento, – se disculpó él mirándola con ojos ligeramente húmedos – No me atreví a buscarte… Cuando tuve la oportunidad había pasado ya demasiado tiempo. Temí volver y encontrarme a otro a tu lado.
– Te prometí que te esperaría… Hasta que tu carrera te permitiese estar con alguien.
– Oh, vamos… siempre fuiste tan hermosa, tan activa, tan genial… Era impensable que no hubiese nadie a tu lado, que siguieses esperándome. No podía creerlo…
– Suena bonito ¿eh? – ella seguía escéptica. – pero no esperarás que te crea ¿no? En realidad no esperaba nada, solo quería recordarte que existo. Ahora me siento estúpida. ¿En serio te he secuestrado??? Mejor llama a tu manager a que te venga a buscar y lo olvidamos todo…
– ¡No Sangmin! – ella ya se levantaba para alejarse cuando él le saltó encima, abrazándola de nuevo, reteniéndola junto a él. – No te vayas. Lo siento, debí haber contactado contigo. Sé que lo hice mal, he sido un cobarde y lo lamento mucho. Pero no quiero que te vayas ahora. Creo que si volvemos a separarnos no nos veremos más, y… No quiero eso…
En ningún momento la miró mientras hablaba. Le temblaba la voz. Realmente temía separarse de ella y no volver a verla. Hasta entonces había tenido la esperanza de que algún día volvería a verla, si se separaban ahora ya no tendría ni eso.
– Taemin… Yo… – a ella ya no le salían las palabras. Realmente no sabía en que estaba pensando cuando le secuestró. Ahora se encontraba con una oleada de sentimientos incontrolables y confusos. En parte seguía amándole. Con los años se había convencido de ya no estaba enamorada de él, de que lo que tuvieron años atrás fue solo un juego de niños, que solo quería verle para recordar su infancia. Pero ahora que volvía a tenerle delante su corazón latía mas deprisa, se sentía mas ligera, y millones de mariposas revoloteaban en su estomago. – ¿Sabes? creía que ya no sentía nada por ti. Nada aparte de la fascinación de una fan. Pensaba traerte aquí, violarte e irme, y dejarte pensando “a eso fue a lo que renuncié años atrás” – él no pudo evitar reírse y ella sonrió también, relajando el ambiente. – yo y mis ideas…
– Me gustan tus ideas.
– ¿Te gusta la idea de que te viole? Porque por mi ningún problema… – le lanzó una de sus miradas “lascivas” haciendo que él se riese de nuevo. No podían evitarlo. Aunque quisieran ponerse trágicos estar juntos era demasiado fácil.
Se quedaron mirándose a los ojos, se sonrieron, y se abrazaron. Ambos se habían querido, y seguían queriéndose. No sabían si volvían a ser novios, amigos o solo compañeros que se reúnen después de muchos años, pero nada de eso importaba en ese instante. Ese instante en que ambos se encontraban allí, solos, juntos.
Pasaron minutos simplemente abrazados. Absorbiendo la fragancia del otro, gravando en la memoria el tacto de su piel y el calor de su cuerpo, escuchando aún respiraciones y recordando sus años de infancia antes de que todo empezase.
– Se está haciendo tarde. – Dijo al fin ella separándose – Llama a tu manager, estará preocupado.
– No quiero irme Sanggie…
– Ni yo quiero que te vayas, es más, ¡volveré a atarte si lo intentas! – replicó provocando nuevas risas- solo llámale para tranquilizarle, no tengo ganas de que empiecen a llegar policías dispuestos a llevarme a la cárcel. El secuestro es un crimen ¿Sabes?
Más risas.
– ¿Entonces puedo quedarme?
– Cuando hayas arreglado las cosas con tu manager sí. ¡Hasta entonces ni te acerques a mí, que soy una criminal!
Aun riéndose cogió su móvil que aún llevaba dentro el bolsillo de la chaqueta y llamó a su manager para, en pocas palabras y siempre mirándola a ella fijamente, explicarle que estaba bien, que había ido a dar un paseo y se había encontrado con un amigo, que a la mañana siguiente estaría en el hotel y que no le buscase ni se preocupase por nada.
Ambos se quedaron mirando a los ojos. La situación era obvia. Ambos se querían. Tenían toda la noche para estar juntos, pero la última vez que se habían visto no eran más que niños. Ninguno de los dos se atrevía a dar el primer paso.
– Bésame Sangmin- pidió él al final. – Como cuando éramos niños.
– Como cando éramos niños… – repitió ella acercándose lentamente i juntando sus labios con los de él. Sin moverlos, manteniendo la presión, sin querer apartarse.
“Como cando éramos niños” había dicho. Eso no le daba permiso para hacer nada más. Aunque lo desease.
Se separó finalmente, abriendo los ojos para encontrarse con la mirada de él.
– Sabes Tae, ya no somos niños.
– Yo también quiero más. – dijo él. Y antes de que ella pudiese reaccionar cogió su rostro entre las manos y volvió a besarla. Abriendo sus labios y buscando con su lengua la de ella. Con necesidad, casi con desesperación.
Ella reaccionó al instante, siguiendo el ritmo del beso, abrazándole y empujándole hacia ella para acercarle aun más y profundizar el contacto. Se sentó sobre sus piernas, para salvar así la poca distancia que aun les separaba y estar a la misma altura que él. La última vez que se habían visto ella aún era más alta que él.
Pronto la temperatura empezó a subir, las chaquetas de ambos desaparecieron sin que se separasen sus labios. No se cansaban del contacto con los labios del otro, del juego de sus lenguas.
En el silencio de la habitación podía oírse perfectamente sus lenguas chocando, sus respiraciones aceleradas y algún que otro gemido, cada vez más seguidos a medida que se iban excitando.
Al cabo de unos minutos, o tal vez fueron horas, ya no eran conscientes de nada, la ropa les molestaba sobremanera, sus corazones martilleaban a una velocidad asombrosa, y no sentían nada aparte de las caricias del otro y la necesidad de ir aún más allá.
Ella tomó las manos de él y las llevó a su pecho, él la acarició aun por encima la ropa, arrebatándole a ella sonoros suspiros de placer.
Él al ver su reacción se separó finalmente de sus labios, deshaciéndose de su camiseta y tumbándola sobre la cama, quedando él sobre suyo. Siguió acariciándola por sobre la fina tela del sujetador mientras lamia y mordía su cuello.
Ella no podía hacer más que gemir de placer por lo que el joven le hacía. Enredaba sus dedos entre sus cabellos, mientras con la otra mano reseguía los suaves músculos de su espalda, embelesada por su cuerpo.
Se detuvo cuando sintió que él le quitaba el sujetador, dejándola completamente desnuda de cintura para arriba, para inmediatamente después llevarse su pezón a su boca.
Mordía y succionaba mientras ella gemía, más bien gritaba, enredándose entre las sabanas intentando cubrirse el rostro con la almohada.
– Pensaba que querías violarme… – susurró él entre lametones.
– Si sigues… Provo… provocándome así… Lo… lo haré…
– ¿A si? No te veo muy dispuesta…
Sangmin le empujó, quedando ambos otra vez sentados sobre la cama.
– Pensaba que te había dicho que no me provocases…
Le quitó la camiseta y le empujó, quedando ahora ella encima.
Le besó largamente, para después bajar por su cuello, mientras con sus manos le acariciaba por encima la tela del pantalón. Ahora era él el que gemía sin control.
Siguió bajando por su pecho, dejando un reguero de saliva y marcas rojas. Para cuando llegó a la zona cubierta aun por los pantalones él ya estaba completamente duro y no dudó en bajárselos para admirar su cuerpo desnudo, acariciarle ya sin el engorro de la tela, y llevarse su miembro a la boca.
Sentía como él se hinchaba cada vez más con sus caricias, hasta que él le pidió que se detuviese.
Se besaron, rodaron por la cama hasta quedar él encima, que no tardó en desabrocharle los pantalones para colar sus manos dentro de su ropa, acariciando su ingle y buscando su entrada.
Sangmin se tapó la boca con la mano al escuchar sus propios gemidos cada vez más fuertes.
– No… Quiero oírte… – le susurró él.
– Pero… si alguien… nos oye…
Por toda respuesta Taemin la besó, acallando así sus gemidos con su boca.
En pocos segundos los pantalones de Sangmin se encontraban ya lejos. Ambos estaban completamente desnudos y excitados.
Las salivas de ambos se mezclaban en sus bocas, igual como sus gemidos se confundían en esa perfecta harmonía.
– Mierda – maldijo él de repente.
– ¿Eh? ¿Qué pasa? – preguntó ella desconcertada.
– Condones…- respondió el chico muy bajito, sonrojado.
Ella le miró, expectante.
– Bueno, si no quieres… – siguió avergonzado por tener que pedirlo.
Ella se incorporó en respuesta, juntando sus labios con los de él en un largo beso.
– Quiero – le dijo al separarse, mirándole a los ojos intensamente, justo antes de levantarse de la cama para abrir el armario que había al lado.
Taemin la miraba embobado. Observaba como se curvaba su cuerpo desnudo al andar, el balanceo de sus pechos al girarse para regresar con ese trozo de plástico entre las manos.
Se sentó justo al chico, que intentó quitarle el preservativo para ponérselo, pero ella lo esquivó con una sonrisa traviesa.
– Quieto… deja a tu noona que trabaje… – se rió y le besó ligeramente antes de romper el envoltorio del condón con los dientes.
Le lanzó una última mirada viciosa antes de enterrarse entre sus piernas para colocarle el elástico sobre su miembro.
Él gimió de nuevo al sentir sus dedos acariciándole.
Ella se pegó a su cuerpo como respuesta.
– Hazlo Taemin, hazme el amor…
Él la empujó para quedar de nuevo sobre ella en la cama.
Volvieron a besarse, aunque ninguno de los dos fue capaz de seguir el ritmo del beso al sentir el placer.
Ambos gemían, casi gritaban de placer con cada embestida. No podían negar que habían estado con más gente antes, evidentemente ninguno de ellos era virgen, pero esa oleada de sentimientos era nueva para los dos.
Nunca habían sentido nada como eso. Se amaban, era la persona a la que habían estado esperando durante esos 12 años. Por primera vez en la vida lo que estaban teniendo no era sexo, era amor.

El reloj marcaba las 4 de la madrugada, ambos amantes se encontraban en la cama, abrazados, desnudos, agotados.
Ella acariciaba el cabello de él, que tenía la cabeza sobre sus pechos y que a su vez acariciaba el vientre de la chica.
Hablaban bajito, casi en susurros, como si hablar en voz alta pudiese romper la magia del momento. Recordaban si infancia, como se habían conocido, todos los momentos que habían pasado juntos.
– ¿Recuerdas aquellos días que pasamos en casa de tus abuelos? – preguntaba él.
– ¿Aquella vez en que tuvimos que fregar la terraza y terminamos inundándola?
– Si, tiramos cubos de agua y después no sabíamos como sacarla. ¡Tú terminaste patinando por el agua cantando que eras un gondolero veneciano! – se reía, también bajito.
– Si, y tú te resbalaste y te caíste en el agua. Estaba asquerosa. Llena de polvo y jabón. Acabaste hecho un desastre.
– No te rias! No fue divertido… – respondía él haciéndose el ofendido.
– Si lo fue, igual que aquel verano en que estuvimos intentando jugar a bádminton y no éramos capaces de darle a la pelota más de cinco veces seguidas…
– O cuando fuimos al rio ese que estaba helado pero insistimos en mojarnos los pies, y después volvíamos en el coche sacando los pies por la ventana para que se secasen…
– Si… La gente nos miraba muy raro…
– Es que saludabas a los demás coches moviendo los pies… ¡Era raro!
– Bueno, fue gracioso…
– Si, eso des de luego… ¿I esa vez en que estuve enfermo? No tenía nada, pero me quedé en la cama y tú insististe en venir a casa para cuidarme. Pasaste todo el día a mi lado haciendo todo lo que yo te pedía.
– Si, lo recuerdo… Aunque no fue gracioso. Me preocupaste cuando te desmayaste en clase de gimnasia por la fiebre. ¿Cómo no iba a cuidarte?
Él tardó en responder, como si se estuviese planteando si decir o no lo que estaba pensando.
– Fue entonces que me enamoré de ti, cuando estuviste cuidándome. Teníamos once años, y te quedaste a mi lado sin importarte que te regañaran por llegar tarde a casa, incluso lloraste por mí…
Ella no respondió. Su confesión le había sorprendido, sabía que había tenido que ser más o menos por aquel tiempo, pero que recordase el momento tan exacto la emocionó. Ella no recordaba cuando se había enamorado de su amigo, pero si recordaba cuando se había dado cuenta de ello.
– Recuerdo el día de San Valentín de ese mismo año. Me regalaste una caja de bombones, sin importarte que tú fueras el chico, y me pediste un beso a cambio.
– Si, tardaste una semana en responderme, incluso estuviste desaparecida un par de días. – le reprochó él en broma.
– Me sorprendiste mucho. – se defendió. – Necesité unos días para aclarar mis sentimientos, o para aceptarlos más bien…
– ¿Como han cambiado las cosas verdad?
– En Realidad no, ¡sigues siendo el pequeño!
– ¡Eh! – se levantó el chico indignado- ¡que nací casi un año antes que tú!!!
– Da igual, – se levantó para quedar sentada junto a él. – siempre serás el pequeño, eres demasiado lindo…
Él hinchó las mejillas en gesto de enfado, lo cual solo provocó que ella se riera.
– Siempre fuiste más madura que yo – admitió al fin. – de hecho nunca me dejaste llamarte dongsaeng, siempre noona… – pronunció la última palabra lentamente, casi saboreándola. La miró a los ojos, sonrió, y se inclinó sobre ella para besarla. Un beso corto, ligero, suave.
Al separarse ella le sonreía también. Cruzó sus brazos por detrás de su cuello y le dijo mirándole a los ojos.
– Sabes oppa? – preguntó exagerando mucho la pronunciación. – todos estos años te mandé por san Valentín una caja de bombones con una nota donde ponía lo que tú me dijiste la primera vez: “¿Me darías un beso a cambio?” Pensé que sabrías que era mía si lo leías.
– No lo recibí. Lo siento. La verdad nunca nos llegan los paquetes de las fans. Se los queda la SM, nos dicen aproximadamente cuantos nos han llegado y nos dan dos o tres como muestra. Es posible que los tuyos no pasaran el control. Siempre escogen los más caros, o los que tiene…. Mas lazos o… – Se detuvo, ella le miraba fijamente, se perdía en su mirada, no podía pensar con claridad – no importa. – terminó desviando la mirada.
– Bueno, no recibiste los paquetes, pero yo los mandé, creo que me merezco mi beso… – murmuraba ella seductora acercándose a él sensualmente y sonriendo maliciosa.
Él sonrió a su vez, tímido y sonrojado. No era una sonrisa sensual como la de ella, pero la ligera curva de sus labios rosados y la sutil caída de parpados hicieron que a ella se le fundiera el corazón.
Se acercó aún más a la muchacha, salvando la poca distancia que aun les separaba, y, tomando con delicadeza el rostro de ella entre sus manos unió sus bocas en un profundo beso.
Al separarse se miraron a los ojos. No era necesario hablar, sus miradas eran lo suficientemente intensas…
– Mañana quiero que vengas conmigo – le pidió él desconcertándola.- conocerás a mi manager y te presentare como mi novia formal.
Se le llenaron los ojos de lágrimas. Nada deseaba más que poder estar a su lado sin reparos.
– Pero Taemin… No puedes hacer eso… Tu trabajo, la agencia…
El chico puso un dedo sobre los labios de ella para callarla. Mirándola dulcemente.
– Puedo hacerlo, y quiero hacerlo. No voy a perderte de nuevo.
Sangmin no podía ya contener las lágrimas por la emoción. Le abrazó, enterrando su rostro en su pecho para ocultarlas. Él la rodeó con los brazos, acariciándola para que se calmase, acunándola con su cuerpo.
– Tae… Te quiero… – la oyó murmurar ya más calmada.
– Yo también Sanggie… – respondió el con voz dulce. – Saranghae…

All I want for Christmas is you (I)

christmaas

Categoría: Fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo kpop)

Pairing: 2min (Minho x Taemin) y leve Jongkey (Jonghyun x Key)

Rating: +18

Los chicos de SHINee estaban aburridos, no hacían nada interesante por la televisión y hacia demasiado frio como para salir al exterior, nevaba intensamente des de hacia días. Así que Onew sacó un tema de conversación para ver si se animaban un poco.

– Oye, ¿ya habéis decidido que vais a pedir por Navidad?

Todos se animaron un poco, hablar de los regalos que esperaban recibir siempre era más interesante que matar el tiempo haciendo zapping.

– Yo no he pedido demasiadas cosas – empezó Minho – unas bambas de fútbol nuevas y un par de libros que me han recomendado

– Yo… – iba a empezar Onew pero Jonghyun le interrumpió

– ¡Pollo!

Todos rieron, realmente en amor desmesurado del líder por el pollo era conocido por todos.

– Como mínimo no voy a pedir píldoras para crecer… – contratacó el líder, sabiendo que Jong odiaba que se metieran con su estatura

– ¡Ahora te has pasado! – replicó el eludido enfadado

– Vamos Jjong, no te enfades, ¡tu te lo has buscado! – le tranquilizó Key – yo me conformo con dinero para poder ir a comprar ropa.

– Muy típico de ti Diva – rio Minho – ¿y tu Taeminie? estas muy callado…

El maknae había intentado evitar esa pregunta pero sabia que tarde o temprano se lo preguntarían así que inventó lo primero que se le ocurrió, no podía decir que lo único que quería era a Minho…

– ¿Ah?… pues yo… un par de CDs de música, unas bambas nuevas para bailar y el DVD de la ultima película de Harry Potter

– Que raro…una película donde sale Emma Watson.. jajaja

Todos creían que su tipo ideal era la actriz que hacia de Hermione y era sencillo que lo creyeran pero vio en la mirada de Key Umma que le había notado algo raro y no se lo había creído del todo.

Siguieron hablando hasta que se hizo la hora de cenar así que Key se fue a la cocina mientras Minho se duchaba, Jong y Onew paraban la mesa y Taemin aprovechaba para irse a su habitación, necesitaba estar solo o mas bien, no ver a Minho durante un rato. No soportaba sentirle tan cerca y a la vez tan lejos.
Se estiró en la cama abrazando una almohada mientras recordaba los últimos meses, des que se había dado cuenta de sus sentimientos por el mayor. Se había planteado muchas veces declararse pero tenia demasiado miedo de que este le rechazara o aún peor, de que lo odiara y nunca quisiera volver a saber nada de él. El problema es que sus sentimientos no era lo único que tenia que reprimir, cada vez le deseaba mas y le costaba reprimir sus impulsos cada vez que este salia de la ducha solamente con una toalla o volvía todo sudado del gimnasio. No sabia que hacer, necesitaba pedir consejo a alguien pero, ¿a quien? Siempre le había contado todos sus problemas a Minho-hyung.

Alguien interrumpió sus cavilaciones llamando a la puerta

– Taeminie – le llamó Key-hyung mientras entraba en la habitacion, cerrando la puerta y sentandose a su lado en la cama – ¿estás bien?

– No umma, no estoy bien… – le respondió el menor con tristeza

– Es por Minho ¿verdad?

Taeminie levantó la cabeza de golpe, tremendamente sorpendido

– Tu…¿como?… ¿des de cuando?…

– Es muy fácil darse cuenta si eres observador, a demás, eres mi hijo, te conozco bien y hace tiempo que me di cuenta de lo mucho que lo amas…

– Umma …yo…no se que hacer… lo amo demasiado.. – confesó el maknae – pero tengo miedo de que me odie si lo descubre…

– El nunca te odiará, le importas demasiado

– Si, pero como un hermano pequeño, no me quiere del mismo modo en que yo lo amo…y lo deseo…

– Eso no lo sabras seguro hasta que no se lo preguntes Minnie

– Pero…pero… ¿que hago umma?

– Eso tienes que decidirlo tu, escucha tu corazon.

– Yo… – siguió el menor llorando. – quiero decirselo, pero… ¿y si me dice que no? ¿y si luego me odia y no quiere volver a verme y…?

– Shhhht… – le tranquilizó el mayor abrazandole – no creo que te diga eso. Tienes que confiar más en ti mismo Taemin.

Este no respondió. Pensaba en lo que le había dicho Key.
Era posible que Key tubiese razón y Minho hyung sintiese lo mismo por él. Mínima, pero la posibilidad existía, y solo lo sabría si se lo preguntaba, pero… ¿y si la respuesta era que no? Aunque él no se enfadase y le dijese de aseguir siendo amigos las cosas no serían lo mismo, y tampoco pensaba que eso pudiese ocurrir. Hyung no reaccionaría bien ante su confesión, de eso estaba seguro, y aún así sentía que si no lo decía explotaría.
Aunque las ideas en su cabeza no se aclararon para nada su llanto si fue disminuyendo lentamente,se sentía bien allí, acunado entre los brazos de su Umma.

– Estas mejor Minnie? – le pregunto Key dandole un pañuelo.

– Si, gracias umma – respondió el menor secándose las lágrimas.

– Pues lavate la cara y vamos a comer, que van a extrañarse de que tardemos tanto.

Se arreglaron un poco y se dirigieron al comedor donde los otros les esperaban

– ¿Donde estabais? ¡Se va a enfriar el pollo! – se quejó el lider al verles llegar.

– Taemin se habia dormido, he ido a despertarle – mintió Key.

– ¿Otra vez te has quedado viendo algún dorama hasta tarde? – pregunto Jonghyun – Suerte que estamos de vacaciones…

La comida transcurrió sin novedades excepto pero las miradas de preocupacion de Key y las de curiosidad de Minho, que se empezaba a dar cuenta de que algo no marchaba bien con el maknae. Taemin se dio cuenta asi que intento poner su mejor cara y actuar como siempre, no queria que Minho le preguntara que le pasaba.
Por suerte no le dio la oportunidad de quedarse solos durante un par de dias así que Minho fue olvidandose del tema, hasta que un dia decidieron ir a un karaoke que quedaba cerca para aprovechar las vacaciones.
Reservaron una sala para ellos solos y pidieron soju para todos ya que a pesar de que no acostumbraban a beber, era un dia especial.
Empezaron con las mas tipicas, solamente kpop pero al cabo de un par de horas, Taeminie cogió el micro y escogió una canción americana. La mayoria se extrañaron pues el maknae no hablaba ingles pero estaban todos un poco bebidos así que tampoco les pareció muy raro.
Las notas empezaron a sonar y Taeminie empezó a cantar, mirando fijamente a los ojos de Minho:

“I don’t want a lot for christmas
there is just one thing I need…

Aunque no sabian ingles todos conocian la canción asi que Key en seguida se dio cuenta de el porque el maknae habia escogido esa cancion. Des de que el maknae le había confesado sus sentimientos por Minho no habían vuelto a hablar pero el menor se veía cada vez mas triste y sabia que no tardaría en explotar.
Anque no queria que su “pobre hijo” hiciera “cosas sucias” con Minho queria verle feliz asi que lo que más deseaba era que Taemin tuviera su regalo de navidad, que Minho se diera cuenta de sus sentimientos de una vez por todas.

I don’t care about the presents
underneath the christmas tree
I just want you for my own
more than you could ever know
make my wish come true
baby all I want for christmas
is you…”

Taemin dejó de cantar, se le rompia la voz y las lagrimas volvian a correr incontrolables por sus mejillas asi que salió corriendo de la sala mientras Jong y Onew se quedaban mirando como corria con cara de asombro.
Estaba hecho, no había vuelta atrás, Minho se daría cuenta, estaba seguro, era suficientemente inteligente para eso, solo faltaba esperar su respuesta…

KUROKO

Chocolate por san Valentín: Carta de declaración

Categoría: Fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo kpop)

Pairing: 2min (Taemin x Minho)

Nervios…
Estoy tan nervioso que no puedo ni tragar el trozo de pastel del desayuno…
Cuando me he levantado esta mañana me he dirigido a la cocina, como siempre, para encontrarme que faltaba algo, algo que siempre estaba allí. Estaba tan dormido que tardé casi medio minuto en darme cuenta de que lo que faltaba era el desayuno. O, mejor dicho, Key preparando el desayuno. Como no le he encontrado, y es muy raro que no sea el primero en levantarse, le he estado llamando, hasta que al final le he encontrado durmiendo aún. Jjong me ha dicho que no le despertase, que estaba cansado. Prefería no imaginar por que…
El caso es que nos había propuesto que fuésemos a desayunar al café de la esquina, y a mi me pareció una genial idea, ya que preparan unos bollitos de crema y un pastel de fresas que están para chuparse los dedos. Pero Onew se había ido, diciendo que había quedado con alguien, (¿es que acaso tenía una novia???), y yo me había quedado solo con Minho-hyung. Cosa que no me hubiese importado en ningún otro día, es más, me encantaba salir a dar largos paseos con my hyung. Como el de la semana pasada…

Nevaba, lo cual no era muy raro siendo invierno, y hyung y yo habíamos salido a dar una vuelta los dos solos, lo cual últimamente tampoco era nada raro. Charlábamos de cosas banales, nada importante. Que si le película que yo había estado doblando, que si la serie que él protagonizaría pronto, que si el éxito que había sido el último álbum que habíamos sacado… Hasta que pasamos delante el escaparate de una tienda de dulces. Minho se detuvo, al principio pensé que sería por si yo quería entrar, ya que era de dominio público mi debilidad por los dulces, pero entonces oí como se reía y vi lo que estaba mirando.
– Jaja, que original – se reía – ves, eso si me haría gracia, y no los típicos corazones de todos los años…

Em la estantería había una caja con notas de chocolate con mensajes como “El OST de nuestro amor” “la canción que te dedica mi corazón” …
Y mirando esas pequeñas figuritas de chocolate se me ocurrió la macabra idea de la que estaba a punto de sufrir las consecuencias, estaba seguro.

– ¿No está bueno el pastel?
– ¿Eh?
– El pastel, que si está malo. Como no comes…
– Ah, no, perdón, creo que me quedé out. Está muy rico.
Empecé a devorar, más que comer, el pastel de fresas que tanto me gustaba. No quería que él notase mi nerviosismo.
Leía el periódico como siempre. Creo que era el único en el grupo con el suficiente sentido común como para leer el periódico. Se le veía tan bien, concentrado en lo que hacía, pero a la vez relajado. Incluso parecía que había algo que le divertía.
Tal vez era por alguna de las cartas de las fans. Siempre nos llegaban cartas, pero por estas fechas, hoy en especial, nos llegaban cientos, sino miles de cartas, la mayoría con algún que otro chocolate.
¿Le habría llegado ya mi carta??? Ojalá no, ojalá se perdiera en correos para siempre y nunca pudiera leerla… Me gustaría poder justificar lo que hice como un impulso repentino, pero tengo que admitir que lo estuve pensando muchos días…

Le había comprado esa figurita de chocolate, no lo había podido evitar. Al fin y al cabo es tradición regalar chocolate a la persona a la que amas ¿No?
Pues ahí estaba yo, con la figurita escondida y sin atreverme a dársela, por que entregársela significaba una confesión de mis sentimientos, y para eso desde luego no estaba preparado, tal vez no lo estuviera nunca… Por eso se me había ocurrido la genial idea por la que más tarde me habría estrangulado a mi mismo. Le había mandado la figurita junto con una carta de declaración. Y para hacer eso me he inventado un personaje, me he hecho pasar por una fan.
Evidente mente no va a reconocerme. Nombre falso, edad falsa, y lo he escrito como si fuese una chica. me he inventado todo lo que he escrito en la carta, excepto, claro, mis sentimientos, porque, aunque no lo quiera admitir, no son más que los de una fan enamorada…
No podrá saber que la carta es mía, y aun así me tiene nervioso. ¿La leerá? ¿Le gustará el chocolate? ¿Encontrará distinta esta carta de las otras?
Y lo peor de todo es que no se lo puedo preguntar, porque representa que yo no sé nada.
“Oye Minho, ¿te llegó una carta de una fan de Daegú llamada Lee Sang Min?” “Si, ¿cómo lo sabes?” “Nada, nada, solo me lo imaginé…” ¡No podía preguntárselo! osea que a no ser que él me contase algo yo no tengo manera de saberlo…
Es confuso, porque una parte de mi no quiere que lea la carta, desearía que no le llegase nunca, o que en el caso de que lo hiciera no encontrase diferencia con las otras y jamás saldría el tema. Pero por otra parte… ¡Cuanto desearía poder darle esa carta yo mismo! Que supiese que esos son mis sentimientos, que me sonriera y me dijese que él siente lo mismo. ¡He soñado tantas veces con él! Y siempre es lo mismo, los dos juntos como pareja, besándonos, abrazándonos, o simplemente pasando horas cogidos de la mano. Y aunque sé que eso nunca va a suceder me permito soñarlo, pues es como puedo estar más cerca de mis anhelos…
– ¡Taemin! ¿Volviste a dormirte? – me llama hyung.- Hoy estás muy raro, pareces… desconectado.
Desconectado no, nervioso, perdido en mis locos pensamientos…
– Ya… lo siento hyung, creo que aún estoy medio dormido, jeje – me fuerzo a mi mismo a sonreír con normalidad. ¿Por qué estoy tan nervioso??? ¿Por que es san Valentín y estoy a solas con la persona a la que amo? No es como si hubiese pasado algo, no puedo dejar que vea lo nervioso que estoy…
– ¿No hay nada que quieras contarme? – me mira fijamente con esos ojos enormes… su rostro inexpresivo no me deja adivinar que es exactamente lo que pregunta. Será que se me notan demasiado los nervios…
– No hyung, estoy bien…
– ¿Estás seguro? ¿No has hecho nada últimamente que tengas que contarme?
¡Dios! ¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?
– ¡No hyung! jajaja en serio que no ha pasado nada, ¿por qué preguntas?
– Solo me daba esa impresión… – al fin deja de mirarme fijamente y me relajo un poco… – solo lo decía por algo que llegó a mi correo…
Tierra trágame.
Del bolsillo de su chaqueta ha sacado una carta que pone encima la mesa frente a mí. Mi carta.
¿Como lo ha sabido? ¿Cómo se supone que debo reaccionar ahora? ¿Qué debo hacer???
– Em… ah… yo… “hip” – perfecto, ya me sale el hipido, el famoso y molesto hipido… ahora sí que esto no lo arreglo por las buenas ni queriendo… – ¿Como lo “hip” supiste?
Él se ríe, y con razón, la situación es de lo más absurda…
– Hace cuatro años que te corrijo los deberes, ¿en serio creías que no reconocería tu letra?
Ah, claro, debía haberlo pensado… habría tenido que escribirla a ordenador o algo…
– Aunque no se… tal vez por la letra no me hubiese dado cuenta… si solo hubiese sido eso…
Mientras dice eso gira el sobre y me señala para que lea el remitente. ¿Cómo he sido tan idiota??? ¡He puesto la dirección de nuestra casa!

– Jajajajaja- mi hyung se ríe, no sé si de lo inútil que soy o si de la cara que se me ha quedado al darme cuenta.
¿Que digo? ¿Qué hago? ¿Que se supone que hace uno en mi situación???
– Vamos Taemin, tranquilo, no pasa nada. – parece que mi cabeza está a punto de explotar. ¿Cómo que no pasa nada? Esto es exactamente igual que si me hubiese declarado… Solo tengo ganas de desaparecer… – ¡Taemin! No te metas debajo la mesa, vamos, que hay gente viéndonos.
Respirando hondo y sin mirarle a la cara en ningún momento salgo de debajo la mesa y me siento de nuevo en la silla. No mucho más relajado.
Nos quedamos unos segundos en silencio. ¡Por favor hyung, di algo! Esto es incomodo, y si lo único que hace es mirarme fíjame te no puedo relajarme…
– ¿Bueno, me lo vas a pedir?
– ¿Qué?
– No sé, que sea tu novio, que salgamos juntos… Si no me preguntas no pedo darte una respuesta, ¿Cómo voy a saber qué es lo que quieres si no?
Ahora soy yo el que le mira fijamente con ojos como platos. ¿Ho oído bien? Después de haber leído mi carta de declaración y ver lo nervioso que estoy ¿aún me pide que me declare???
Debe ser en serio porque sigue mirándome como esperando una respuesta.
¿Y cómo le voy a responder si entre los nervios y los hipidos apenas puedo respirar???
– Vamos, – me alienta él – ¿qué es lo que quieres?
– Yo… “hip” No se… “hip” imagino que salir… “hip” como pareja… “hip””hip”.
El se ríe de nuevo.
– Bien… – murmura débilmente – Jajaja, que lindo. Si no hubiese tanta gente viéndonos te comería aquí mismo.
¿Qué? Espera ¿He oído bien?
Aun sigo choqueado por su comentario que él ya ha ido a pagar el desayuno y ha regresado a buscarme para irnos de aquí.
Le sigo como un autómata, sin pensar en lo que hago. ¿Me ha respondido? Si es así ¿Cuál ha sido su respuesta? Ese comentario me hace pensar que lo acepta y que siente algo parecido por mi, pero no me ha dicho nada con palabras, entonces… ¿Cómo estamos ahora? ¿Cuál es la situación?
Ando a su lado por la calle, estamos regresando al apartamento. No esperaba que lo hiciésemos, no tengo ganas de encontrarme otra vez a la parejita en plena escena de lujuria apasionada… Me viene vergüenza y envidia por partes iguales cuando les veo juntos.
Minho abre la puerta del portal, pero no subimos las escaleras, si no que se gira, me encara y me pregunta:
– Y bien, ¿cuál es el problema?
– ¿Eh?
– No has dicho nada des que hemos salido del bar. ¿Qué es lo que sucede?
– Em… Yo… Bueno, seguía esperando tu respuesta…
¿Por qué me hace pasar tanta vergüenza? Con lo que me cuesta hablar de eso…
– ¡Omo! ¿No te respondí?
– Solo dijiste “bien”. Pero no entendí a que te referías…
– ¡Jajaja, que idiota! – dice pegándose a sí mismo – tu también me gustas mucho Taemin, y si quiero salir contigo, me ha hecho muy feliz que me lo pidieras.
Mientras habla sube la mano hasta mi rostro y me acaricia suavemente la mejilla mientras sonríe tiernamente.
¡No puedo creerlo, mi corazón late tan deprisa!!! ¿Cuántas veces habré soñado que él sentía lo mismo por mi? ¿Cuántas veces he deseado que aceptase mis sentimientos? No soy capaz de asumir completamente lo que ha pasado, la situación en la que nos encontramos ahora. Es tanta la felicidad que siento que no puedo reprimir ya las ganas de abrazarle y me lanzo a sus brazos. Él corresponde el abrazo y me toma en sus brazos, acariciándome el cabello y susurrándome hermosas palabras al oído.
Es imposible definir lo que siento, un agradable cosquilleo en el estomago, las mejillas que me arden, el corazón que late tan fuerte que parece que va a salirse de su sitio, y los pulmones que parecen a punto de estallar por la falta de oxigeno.
Ambos nos sentamos en la escalera, sin separarnos, en silencio, con las manos enlazadas, acariciándonos los dedos el uno al otro.
Nos estamos así durante unas horas que me parecen eternas, y aun así demasiado cortas, hasta que oímos a alguien en las escaleras.
Nos separamos de inmediato, como movidos por un resorte. Onew aparece en las escaleras con una enorme sonrisa. Se detiene un momento al vernos y rápidamente se sube el cuello de la camisa, como intentando ocultar algo.
– ¡Hey chicos! ¿Qué hacéis aquí fuera? – pregunta algo nervioso.
– Nada, pasar el rato, es mejor que estar dentro con esa pareja empalagosa – por suerte Minho-shi tiene respuestas para todo. ¿Desde cuándo le llamo así? Minho-shi… Suena bien… – ¿y tu dónde estabas? ¿Ese chupetón te lo ha dejado Luna?
Mi cara de sorpresa es casi mayor que la suya, solo que él además se ha puesto colorado y se le ha quedado una sonrisa de idiota que no es capaz de esconder.
– Ah… No, bueno, sí, pero… ¿Por qué no entramos ya? Casi es hora de comer y seguro que Key no prepara la comida hoy.
Se apresura a abrir la puerta mientras se sube aún más el cuello de la camisa e intenta cubrirse el rostro con las manos para disimular su sonrojo.
Entra en el apartamento y se dirige directamente a su habitación sin esperarnos.
– Wow, Onew hyung con Luna noona… – No me lo esperaba.
– Se les notaba muchísimo. – responde solamente.
Voy a entrar en el apartamento pero hyung me agarra del brazo para detenerme. Me giro, sonrojándome al encontrarme con sus ojos.
La noticia sobre la novia de Onew me ha sorprendido tanto que por un momento me había olvidado de Minho-shi, pero no ha durado más de medio minuto, creo que no puedo pasar más tiempo sin pensar en él.
– ¿Entramos? – le pregunto fingiendo una sonrisa. De lo único que tengo ganas es de quedarme allí con él, abrazados, mis nervios están demasiado alterados como para encararme con mis hyungs ahora.
– Aún no.
Pone ambas manos en mi nuca y me atrae hacia él pasa besarme.
Es un beso simple, corto, sin lengua, apenas un ligero roce de nuestros labios, pero lo siento tan ansioso, tan cargado de pasión y de amor que me excita.
Se separa solo lo suficiente para recostar su frente contra la mía y acariciarme la mejilla con la mano.
– Ahora podemos entrar. – me susurra antes de darme otro corto beso en la frente y girarse para entrar en el apartamento. – Feliz san Valentín mi amor.