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¡Malditas Fans!

Categoria: fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo k-pop)

Pairing: 2min (Minho+Taemin) insinuación de Jongkey (Jonghyun+Key)

 

Relax ¡Al fin!

Onew ha ido a hablar con el mánager. Están discutiendo que haremos el mes que viene, que programas asistiremos, que actuaciones haremos mientras empezamos a preparar el nuevo álbum. Por suerte, eso es trabajo del líder y los demás nos hemos ganado una tarde libre.

Y, después de eso, realmente la necesito, necesito aclararme las ideas… ¡Malditas fans!

En la tele echan un programa en el que compiten dos grupos femeninos. Parecen conocidas, pero no las reconozco, y se perfectamente porque… ¡Maldita sea, antes me las conocía a todas! ¡Malditas fans!

— ¿Qué estás viendo? — Jonghyun acaba de entrar a la sala.

— Ni idea, no hacen nada mejor — le respondo — ¿vas a salir?

Se lo pregunto porque va “disfrazado”. Gafas de pasta, gorra de tela, camisa, sweater,… no es su estilo, pero se le reconoce perfectamente.

— Si, con Key.

Claro, si salen saldrán juntos, para tener “intimidad”. Como si no se pasaran todo el día pegados en casa. Resulta empalagoso. Tendríamos que haber seguido fingiendo que no sabíamos nada, así como mínimo seguirían “disimulando”. Aunque llegados a cierto punto era imposible no saberlo, si hasta las fans lo sabían.

Son demasiado perceptivas… ¡Malditas fans!

— Os van a pillar. — le digo refiriéndome a su disfraz.

— Yo no lo creo — Responde Key saliendo del baño.

No me lo puedo creer…

¡Key se ha vestido de chica!!!

Se ha puesto una peluca negra larga, pendientes y una cantidad considerable de maquillaje. Viste una camiseta ajustada, con su respectivo relleno, una chaqueta de punto y un pañuelo para tapar el “escote”, a conjunto con una minifalda, calcetines largos y bailarinas planas.

— Os van a entrar moscas en la boca. — Nos dice mientras coge un bolso.

— Hyung, estás… irreconocible — le digo asombrado.

— Y muy sexy — responde el mismo — ¿a que si Bling-Bling?

Jong simplemente se acerca a él para besarle.

Lo dicho, como dos tortolitos. Y así todo el día.

Qué asco. Que envidia… ¡Malditas fans y sus malditas aficiones!

— Bueno Minho, nos vamos ya — se despide Key. — No te pases toda la tarde viendo la tele que tienes que ensayar la canción nueva, y vigila que Minnie haga sus deberes.

— Si Umma.

El hace morritos en señal de desaprobación. Por más que se queje se que le encanta que le llamemos así.

Finalmente se van, recordándome, una vez más, que cuide del maknae.

¿En serio tengo que vigilarle? Si lo último que quiero ahora es verle…

Ahora que caigo… ¡Nos hemos quedado solos!

¡Basta Minho! No va a pasar nada, no pienses cosas raras…

¡Malditas sean esas amantes del yaoi con demasiada imaginación y tiempo libre!

Y demasiada percepción…

¡Malditas fans!!!

Leer eso realmente fue algo traumático.

Yo ya sabía que sentía algo por Taemin, aunque intentara ocultarlo para no dañarle a él, pero, ¿Cómo lo podían saber ellas? ¿Tan obvio soy? Y si solo fuese eso aún, pero ¿Cómo puede una chica escribir una escena de sexo entre dos tíos de forma tan precisa? Ni soñando hubiese imaginado algo así.

Y claro, desde que leí eso que estoy algo alterado… No puedo ni mirarle, estar en la misma sala que él me pone nervioso, y ya no comentemos el hecho de que dormimos en la misma habitación…

— ¡¿Ei, las Kara están saliendo por la tele y no me avisas?!

Me giro al oírle. Estaba tan sumido en mis propios pensamientos que ni siquiera le he oído entrar. Da la vuelta al sofá y se sienta a mi lado, dispuesto a ver el programa conmigo.

— ¿Tu no tenias que hacer deberes? — le pregunto mientras me alejo al máximo sin que se note.

— Ya los terminé — contesta él sonriendo. ¡Adoro tanto esta sonrisa…!

Y más pensamientos empalagosos… ¡Yo no era así antes! ¿Será eso lo que pasa por enamorarte…?

— ¡Ah! ¡Mr.! Me encanta esta canción. — Las chicas del programa han empezado a cantar lo que debe de ser alguno de sus éxitos. ¡Y ni siquiera me suena! Taemin se levanta y empieza a bailar con ellas — ¡Me se la coreo entera!

¡Oh dios mío! Verle moverse así es demasiado ¿Qué cara se supone que tengo que poner?

Intento no mirarle, pero sé que está ahí. Y mi imaginación vuela…

Tengo que aléjame de él, quien sabe lo que podría llegar a hacerle ahora…

Me levanto del sofá y me marcho para encerrarme en la habitación.

— ¿Te vas hyung? — me pregunta dejando de bailar.

Me obligo a mirarle y responder. Me mira fijamente con esos ojitos…

— Sí, creo que voy a dormir un rato. — debe ser tan falsa mi sonrisa ahora…

Me giro y sigo yéndome. Él me sigue.

— ¿Hyung? ¿Estás bien? — me creía mejor actuando…

— Si claro — esta vez no le miro al responder — ¿por qué no vuelves a la sala y sigues bailando? Te encanta bailar…

— ¿Que sucede hyung? Hace días que estás muy raro… — ¿desde cuándo lo sabe? ¿Tanto se me nota?

Yo me he sentado en mi cama y él me mira desde el umbral de la puerta.

— De verdad que no es nada Tae, solo estoy cansado…

El se acerca y se sienta a mi lado. ¿Es que no entiende que lo que necesito es alejarme de él? No, claro que no, ni yo mismo me comprendo…

— Ya, hemos trabajado mucho últimamente, — me dice — Pero tampoco tienes por qué evitarme…

Vaya, no he sido tan sutil como pretendía.

— No yo… — No quiero que se enoje conmigo, pero no puedo decírselo… — Creo que es mejor que no lo sepas…

— ¡Pero estoy preocupado por ti! — Se levanta, quedando de rodillas en la cama y mirándome a los ojos — Eres la persona más importante para mí ahora mismo y si hay algo que te moleste o te haga sentir mal quiero saberlo.

De algún modo esas palabras me dan esperanzas, aunque no puede estar diciendo eso en el mismo sentido que yo lo interpreto… ¿o tal vez si? Las fans acertaron conmigo ¿no?

¿Por qué no iban a acertar con él?

— ¿De verdad quieres saberlo? — El asiente.

Habrá que intentarlo imagino… Soy consciente de que esto terminará con nuestra amistad, para bien o para mal.

Levanto una mano para rozarle la mejilla y acerco mi rostro al suyo.

— No me odies — realmente no soportaría perderle…

Antes de darle tiempo a reaccionar pongo mis manos en su nuca y le acerco a mí. Rozo sus labios con los míos, presionándolos suavemente.

¿Cuántas veces he soñado con esto? ¿Cuántas veces lo he deseado? Mucho, demasiado, y nunca lo había imaginado tan perfecto…

Sus labios son suaves y cálidos. Abro mi boca ligeramente para tocar con mi lengua sus labios, sus dulces labios…

Detengo el beso y me aparto, si sigo no podré parar.

Me separo un poco y le miro. Le veo con los labios húmedos, entreabiertos, los ojos cerrados, demasiado provocativo ¡Es como si me estuviera pidiendo más!

Abre los ojos lentamente, y se queda quieto, mirándome, durante unos instantes que me parecen horas y que aún así se me hacen demasiado cortos. De repente abre los ojos como platos, se tapa la boca con ambas manos y se echa para atrás, sorprendido. Parece que ahora ya es consciente de lo que ha pasado.

Por más nervioso que esté no puedo evitar reírme de su expresión. ¡Está completamente rojo!

— ¡No te rías! — Se queja —es que no me había mentalizado…

— Lo siento — le digo y más serio. Ni yo sé si me refiero a reírme o al beso… — yo…no debería haber hecho eso… lo entenderé si quieres alejarte de mi…

— ¿Qué? — pregunta aún más sorprendido. — ¿Por qué debería alejarme de ti?

— Pues yo… — Esa respuesta me ha descolocado completamente ¿es que acaso? No, no puede ser, pero si fuese cierto… — Es que acaso… ¿me correspondes?

— ¡Pues claro que sí! — Ahora es él el que se ríe. —Pensaba que lo sabías, todos lo saben, incluso las fans!

No puedo resistirme más, Le atraigo hacia mí y le abrazo, con fuerza, como si fuera a escapar en cualquier momento.

Siento los latidos de su corazón. Va casi tan rápido como el mío

— Te quiero — le susurro al oído.

Su corazón se acelera aún más y siento sus brazos que me rodean estrechándome fuerte.

Teniéndole así, en mis brazos, me siento feliz, ligero. Siento como mi corazón se hincha. Por dios, ¿Cuándo me he vuelto tan cursi?

Rompo el abrazo y vuelvo a besarle. Son tan suaves sus labios, tan dulces, tan cálidos…

Acaricio su cabello y su cuerpo, por encima de la ropa.

Me abro paso entre sus labios hasta rozar su lengua con la mía. El roce de nuestras lenguas me excita. Necesito más.

Le empujo hacia atrás, quedando encima de él sobre la cama, sin despegar nuestros labios ni un segundo.

Acaricio su piel con mis dedos, ahora ya por debajo de su molesta playera. Él enreda sus dedos en mi cabello y pone una pierna por encima de mí, pegando nuestros cuerpos.

Estoy completamente excitado y puedo sentir que él también.

Empiezo a reseguir su mandíbula con mi lengua, su oreja, su cuello…

Oigo como él intenta, sin mucho éxito, ahogar sus gemidos.

— No te reprimas — le digo — déjame oírte… — él se muerde el labio, negando.

Le muerdo el lóbulo de la oreja. Finalmente le oigo gritar.

Sigo lamiendole el cuello, mordiendole suavemente, impregnándome de él.

Sus gemidos me excitan aún más. Esto no puede ser bueno…

En un rápido movimiento me deshago de su playera. Observo su cuerpo. Tan perfecto. Tan lindo y a la vez tan sexy…

Acerco mis labios a uno de sus pezones y lo muerdo. Sus gritos se hacen más audibles. Le oigo gritar mi nombre. ¿Es que aún puedo excitarme más?

Soy consciente de que esto es demasiado, que estamos yendo demasiado rápido, pero no hay forma de que pueda detenerme ya.

No puedo más, necesito hacerle mío.

Vuelvo a besarle, con profundidad, explorando cada rincón de su boca con mi lengua, recorriendo cada centímetro de su cuerpo con mis dedos…

Sus manos se cuelan también por debajo de mi ropa. Están frías, pero es agradable, muy agradable…

Busco a tintas el cierre de su pantalón. No aguantaré mucho más con esto…

Sus manos se clavan en mi espalda cuando siente que le toco “ahí”.

Separo nuestros labios y me dirijo a su entrepierna, cubriendo de besos su tórax por el camino. Me lo comería a besos, literalmente.

— ¡Tadaima!

Me quedo bloqueado, es Onew, ha vuelto a casa. Taemin y yo nos separamos y nos miramos. El también acaba de darse cuenta de que no estamos solos en el mundo.

— ¡Chicos! ¡Os habéis vuelto a dejar el televisor encendido! — Nos regaña él desde la sala.

Rápido como un relámpago me levanto de la cama y le lanzo su camiseta a Taemin. Mientras él se viste yo acomodo mi ropa y busco sus libretas de apuntes por la habitación.

Para cuando llega Onew da la impresión de que estamos haciendo los deberes como buenos maknaes. Espero que no le dé por fijarse mucho, porque Taemin sigue shokeado, rojo, sudado y jadeando. Imagino que yo tengo el mismo aspecto.

¡Dios! Se ve tan sexy…

— ¿Que tal chicos? ¿Estudiando? Bien hecho. ¿No hace mucho calor aquí? — Nos saluda des de la puerta de la habitación. Minnie y yo le respondemos distraídamente. Por suerte Onew siempre está hablando y normalmente no espera a que le respondan. — ¿Donde está la parejita azucarada?

— Salieron a dar una vuelta. — le digo yo. Hyung pone los ojos en blanco. ¿Cuántas veces les habrá dicho que tengan cuidado de que no les pillen juntos? Siempre se preocupa demasiado.

— Bueno, si necesitáis algo estaré en mi habitación ensayando la canción nueva. — dice despidiéndose.

Así es Onew, llega de trabajar y se pone a trabajar. ¡Ese es nuestro líder!

Taemin suspira al encontrarnos solos de nuevo. Da la impresión de que ha estado conteniendo la respiración todo el tiempo.

Y menos mal, porque sigue jadeando.

— Tranquilo… — le digo cogiéndole el rostro entre mis manos y recostando mi frente con la suya.

— Hyung…

— ¿Si?

— Bésame… – yo sonrío y le beso suavemente en la frente. – hyung! – se queja el…

— ¿Es que no te basta con esto? — Él niega — ¿y qué tal esto? — le beso en la mejilla, él vuelve a negar.

— Le beso la otra mejilla, los ojos, el cabello, las orejas… él sigue negando, diciéndome que quiere más. Me gusta el juego, pero recuerdo que ya no estamos solos, mejor dejarlo para otro momento. Finalmente me dirijo a sus labios, que me esperan entreabiertos. Recorro su boca suavemente, sin desplegar toda mi pasión, no quiero que se ponga a gemir de nuevo.

— ¿Y esto? ¿Te basta?

Él pone cara pensativa, como si lo estuviera pensando, lo cual no es muy creíble estando él sonrojado y jadeando.

— Por ahora — responde al fin.

Le abrazo y vuelvo a besarle, creo que ya me he vuelto adicto a él…

— Vamos, ve a darte una ducha, que lo necesitas — ¡yo también necesito una…!

Él se levanta para irse y antes de cerrar la puerta de la habitación se gira y me llama.

— ¿Minho?

— ¿Si?

— Te quiero— y cierra la puerta.

Vaya sonrisa de estúpido se me ha quedado…

Al salir de la ducha ya es hora de cenar, así que me dirijo a la cocina.

Taemin y Jonghyun están poniendo las cosas en la mesa mientras Key sirve los platos. Parece que ha vuelto a darle por la comida occidental.

— Mmm… ¡Qué buena pinta tiene esto!

— Gracias Minho. — Responde Key mirándome curioso — se te ve muy… feliz.

— Puede ser — me rio clavándole los ojos a Taemin, que aparta la mirada sonrojado.

Durante la cena Onew nos cuenta los planes para los próximos días, pero yo realmente no puedo prestar atención. Mi mente está saturada de Taemin.

Key tiene razón, estoy feliz, pero también algo preocupado. Ahora que estoy más calmado no puedo evitar pensar que tal vez ha sido demasiado para nuestra primera vez. Me asusta pensar en lo que podría haber pasado si Onew no nos hubiese interrumpido.

Un suave golpe en mi pie me despierta de mi ensoñación. Ha sido Taemin, que me mira sonriendo disimuladamente, juguetón, mientras se lleva a la boca otro pedazo de lasaña. Le devuelvo el golpe y así empezamos un pequeño juego de pataditas debajo la mesa.

Tal vez no debería preocuparme tanto. Al fin y al cabo se le ve feliz, casi tanto como a mí.

— Key, esto estaba realmente delicioso — dice Jong — eres el mejor cocinero que conozco.

No he estado muy atento, por lo que tal vez es mi imaginación, pero creo que eso ya lo he oído como 20 veces hoy.

— Jong, ya te he dicho que estoy cansado, por más que me piropees seguiré necesitando dormir esta noche.

— ¡Key! ¿Pero cuál es el concepto que tienes de mí? — responde el fingiéndose ofendido. — yo solo digo que me gusta tu comida y ti ya interpretas cosas raras…

Jonghyun sigue murmurando incoherencias mientras hace sus típicos pucheros.

— Ay Yeobo! — dice Key levantándose para quitar los platos y rozando con su mano la mejilla de Jong. – ¿sabes que eres adorable, verdad?

El cantante le mira con ojos brillantes.

— ¿Esto es un sí?

— Pues claro que no. ¿Cómo entiendes tú las cosas?

Key sale de la cocina, no sin antes recordarme que hoy me toca lavar los platos. Jonghyun le sigue con un “vamos Keyssie…”. Por alguna razón ahora no me resultan tan molestos.

Onew se va también, diciendo que está cansado y que se irá a dormir pronto. Yo me levanto y empiezo a lavar los utensilios de cocina. Sigo sin comprender por qué Key necesita tantos cachivaches para cocinar un solo plato.

— Te ayudo hyung? —  Pregunta Taemin solícito.

— Claro. — se que odia lavar los platos, es tan lindo por su parte ayudarme para pasar más tiempo conmigo…

Trabajamos en silencio, pero no es incomodo, es suficiente tenerle a mi lado. El se sonroja cada vez que nuestras manos se tocan. Yo no hago nada para evitarlo. Me encanta su reacción.

Al terminar no puedo aguantarme más y le atraigo hacia mí para besarle. Parece que sus labios están tan impacientes como los míos.

Me separo y le miro a los ojos.

— Te amo.

— Em… Hyung… Esto… Lo de antes…

— ¿Si?

— No, nada, es solo que… Bueno, nos interrumpieron y… Me preguntaba si… Esta noche…

¡Ay dios! ¡Qué adorable!!!

Le abrazo para callarle. Me encantan sus expresiones cuando está avergonzado, pero está tan nervioso que temo que pueda colapsar.

— Por supuesto, — le respondo al oído — si tú quieres.

El no responde con palabras, pero se pone de puntillas para llegar a mis labios y dejar un rápido beso en ellos. Yo no le dejo escapar. Le cojo por la cintura y atrapo sus labios de nuevo.

— Que parejita, ¿practicando para el fan service?

Ambos nos hemos quedado helados.

— Tranquilos — sigue Key — solo vine a por el sirope de chocolate…

Taemin y yo nos separamos. No sirve de nada disimular, pero resulta incomodo Teniendo a Key aquí. ¡A la Umma!

— ¡Lo encontré! — exclama triunfal con el bote en la mano. — Vamos parejita, ya os dejo seguir con lo vuestro… Ah, y Minho — se gira antes de irse — cuidado con lo que le haces a mi niño ¿eh? te estoy vigilando.

El todopoderoso Key se va y el Maknae y yo nos quedamos inmóviles.

— Key Umma a veces da miedo. — murmura Taemin. Yo le atraigo de nuevo hacia mí y le beso en la frente.

— ¿Te he dicho ya que te quiero?

— Si, — responde él riéndose — como unas 20 veces esta tarde.

— Entonces no es suficiente.

Nos besamos de nuevo, ahora ya de camino a nuestra habitación.

Y pensar que nada de esto hubiera sucedido si no hubiese leído esos escritos de las fans…

¡Benditas fans!!!

El Delantal (+18)

Categoría: Fanfic yaoi

Personajes: SHINee (grupo kpop)

Pairing : 2min (Minho + Taemin) y insinuación de JongKey (Jonghyun + Key)

Rating: +18

Taemin se sentó en el sofá y empezó a hacer zapping sin demasiado interés, estaba molesto con su novio, Minho.

Hacia un par de meses que salían, había sido difícil en algunos momentos ya que tenían que esconderse y limitar sus muestras de cariño a cuando estaban en casa pero entonces siempre había alguien por allí, o Jonghyun y Key “mostrándose cariño” o Onew-hyung con su pollo, casi nunca podían estar solos y cuando por fin lo conseguían, nunca pasaban de los besos.

Estaba cansado de que lo trataran como un niño y quería un poco de acción con su novio y empezaba a temer que este no lo deseara lo suficiente.

Se había decidido, cuando consiguiera un poco de tiempo a solas con su novio se encargaría de seducirle para asegurar-se de que este le hiciera suyo de una vez por todas.

Una semana después tuvo la oportunidad que buscaba, Onew-hyung se iba todo el fin de semana con su familia, Jonghyun estaba fuera todo el día debido a su apretado horario y Key lo acompañaba para hacerle compañía, así que se dispuso a preparar su plan.
Cuando Minho se levantó se extrañó al no oír prácticamente ningún ruido en el piso pero de repente recordó que sus hyungs estaban fuera, estaba solo con Taemin.

La verdad es que estaba un poco nervioso, cada vez que estaban solos su novio se le insinuaba y a él le costaba horrores controlarse pero tenía miedo de hacerle daño al menor, no sabía si podría controlarse y lo último que quería era hacerle daño.
En medio de estos pensamientos se dirigió a la cocina para almorzar cuando vio una magnifica visión que lo dejo completamente petrificado y con la boca abierta, Taemin estaba cocinando completamente desnudo excepto por un delantal que le cubría lo justo para que Minho dejara volar su imaginación.

– Buenos días chaguia – le saludo su novio con una sonrisa deslumbrante – veo que ya te has levantado, justo ahora iba a despertarte si no venias

Minho seguía ensimismado contemplando el atlético cuerpo del menor que se acercaba hacia el contorneándose.
Taemin observaba la cara de Minho con satisfacción, había conseguido lo que quería, dejarle completamente embobado.
Al principio no estaba seguro de como se iba a tomar su hyung su magnífica idea pero en seguida salió de dudas al ver que no era capaz de articular palabra.

Se acercó a él sensualmente y le empezó a acariciar el pecho mientras le susurraba al oído.

– He pensado en darte una pequeña sorpresa ya que estamos solos…

De repente Minho reacciono

– No, yo… no creo que sea una buena idea…

La sonrisa se borró rápidamente de la cara del maknae mientras volvían a asaltarle todas las dudas y de repente se sintió completamente estúpido.

– Lo siento… yo …creía que … – balbuceo el joven bailarín mientras las lágrimas bajaban por su rostro.

– Eh, Minnie, ¿porque lloras? vamos ¿que te pasa? – Minho no entendía nada

– Tu…¿ no te gusto Minho? – preguntó el menor entre sollozos

– ¿Qué? ¡no! esto…claro que me gustas, es solo que… yo…

El menor le miró secándose las lagrimas.

– Entonces ¿porque no quieres hacerlo conmigo? yo quiero que me hagas tuyo… además – añadió lascivamente – creo que tu “amiguito” está de acuerdo conmigo…

Minho se maldijo, la visión de Taemin prácticamente desnudo con los ojos llorosos y con su voz sensual le estaba poniendo caliente y cada vez le importaban menos todos sus prudentes pensamientos anteriores

– Yo… tenía miedo de hacerte daño pero…. ¿sabes qué? tendrás que asumir las consecuencias, me has puesto demasiado caliente – respondió finalmente el mayor mientras acariciaba el trasero desnudo a su novio.

– Hazlo Minho.

Minho le besó como nunca lo había hecho, dando rienda suelta a toda la pasión contenida hasta entonces. Su lengua empezó a invadir la boca del menor mientras intentaba llegar hasta todos los rincones de su boca.

El maknae le respondió el beso furiosamente y mientras sus lenguas luchaban por la dominación y empezó a desabrocharle el pijama al moreno, cuyas manos reseguían sensualmente la espalda de Taemin.

Minho abandono la boca del castaño para bajar por su mandíbula y su cuello, dejando visibles marcas mientras se excitaba cada vez más al oír los gemidos que empezaba a emitir el más joven.

– Ah… hyung… – el maknae intentaba reprimir sus gemidos mordiéndose los labios

– Dejame oír tu voz… – le pidió el mayor – es muy…sexy

Lo levantó en brazos sin dejar de besarle y le sentó en la mesa para poder seguir con su tarea mientras se terminaba de quitar la camisa que Taemin le había desabrochado mientras este empezaba a bajar por su pecho con suaves besos hasta llegar a sus pezones, completamente duros.

Minho soltó un profundo gemido, ese niño le volvía loco, lamiendo y mordiendo sus pezones sensualmente mientras empezaba a acariciar su miembro, ya bastante despierto, por encima de la tela del pantalón.
El mayor no quería quedarse atrás así que le empezó a morder y lamer el lóbulo de la oreja mientras le desabrochaba el lazo del delantal, ya medio deshecho, para poder observar completamente el cuerpo desnudo de su novio.

Lo que vio hizo que una sonrisa de satisfacción apareciera en sus labios, el maknae estaba completamente empalmado, así que empezó a masturbarle lentamente mientras descendía por su torso dejando un rastro de saliva

– Aaah… hyung… no… – el más joven estaba completamente fuera de sí, estirado completamente sobre la mesa del comedor mientras su novio le lamia sensualmente el pecho a la vez que lo masturbaba, ya no intentaba reprimir sus gemidos, ya no le importaba nada más que el hombre que le estaba haciendo sentir las mejores sensaciones de su vida, y pensaba correspondérselo así que empezó a masturbar cada vez mas rápido al mayor hasta que se vinieron los dos a la vez con un grito.

Taemin recargó su cabeza en los hombros del mayor, mientras intentaba calmar su respiración.

– ¿Ya te cansaste? te dije que asumirías las consecuencias de seducirme así, no te librarás tan fácil…esto no ha hecho más que empezar
Taemin le miró con una sonrisa provocativa.

– ¿Quién te ha dicho que esté cansado? ¡claro que quiero más!

El mayor le cogió en brazos y le llevó cargando hasta su habitación, donde lo dejó sobre la cama.
Ya tumbados sobre la cama volvieron a besarse con pasión, pegando sus cuerpos al máximo, completamente excitados. Ambos acariciaban la piel del otro con desesperación mientras se devoraban a besos
Minho dirigió sus manos a la entrepierna del menor masturbándole mientras buscaba su entrada y seguía devorando su cuello…

– ¿Estás seguro? – le preguntó mirándole a los ojos.

– Pensaba que ibas a castigarme sin miramientos…

– Tu mismo, tú te lo has buscado…

Minho se llevó tres dedos a su boca pero el menor le cogió la mano y empezó a chuparlos lascivamente, cosa que excitó aún más al mayor. Cuando terminó, el mayor le metió el primer dedo y empezó a moverlo para acostumbrar el menor a la intrusión y cuando vio que este cambiaba la expresión de dolor por una de placer le metió un segundo dedo y más tarde un tercero. Los gritos de Taemin ya llenaban la habitación. Dolor y placer se mezclaban en él. Sobre todo placer.

– Sigue, Minho… – le pidió entre gemidos.

El mayor no necesitó que se lo dijera dos veces e introdujo su miembro dentro de él, lentamente, con cuidado. ¡Se sentía tan bien! demasiado…

– Ah…Taeminnie…eres muy estrecho…

Taemin gritaba debido al dolor y algunas lagrimas se escapaban de sus ojos mientras se agarraba fuertemente a la espalda del mayor así que este intentó mantenerse lo más quieto posible mientras el maknae se acostumbraba a la intrusión. Cuando Minho vio que los gritos se transformaban en gemidos de placer, empezó a embestirle cada vez más rápido y más profundo.

– Minho…aah…más… más fuerte…

– Aaah… Taemin…

El placer les embargaba y no eran capaces de hacer una frase coherente mientras el mayor embestía al pequeño, al mismo tiempo que le masturbaba hasta que terminaron juntos, Taemin en el abdomen de Minho y este dentro del menor.
Minho se tumbó en la cama mientras salía de dentro del menor y le abrazaba.

Era incapaz de describir el millar de sensaciones que había sentido en esos minutos junto a Taemin, lo único que podía decir era que jamás había ni siquiera soñado algo tan perfecto.
Y teniéndole así, abrazado junto a él, no podía evitar pensar que esa felicidad tan absoluta que sentía en ese momento no se iría nunca.
Taemin, que había quedado acurrucado contra el pecho del mayor le abrazó con fuerza, jadeando aún y completamente cubierto de sudor.

– Chaguia… te amo

Minho le abrazó a su vez. Estrechándole fuerte contra él.

– Yo también te amo Minnie.

El menor no tardó en quedarse dormido. No era difícil, se sentía protegido siendo acunado por los fuertes brazos de su novio. Este siguió abrazando a Taemin y acariciándole suavemente, enredando los dedos entre sus largos cabellos color caramelo hasta que se quedó dormido también.

– CHOI MINHO! ¡¿SE PUEDE SABER QUE ESTÀ PASANDO AQUI?!

Minho abrió los ojos lentamente, ¿que eran todos esos gritos? ¿Qué hacía Key en su habitación? Hasta que de pronto se acordó. Mierda. Estaba en la cama completamente desnudo al igual que Taemin, que todavía dormía abrazado a su pecho.

– ¡DAME UNA BUENA EXPLICACIÓN AHORA MISMO O VAS A ARREPENTIRTE EL RESTO DE TU MISERABLE VIDA!

Minho se incorporó de un salto al ver a Key, imponente al lado de la cama, mirándole con cara de querer matarlo, mientras Jong observaba sorprendido des del umbral de la puerta

Dios,¡¡ en su vida había sentido tal vergüenza!!!

– No es lo que parece…déjame explicártelo…

– ¡¿QUE NO ES LO QUE PARECE?!

– Bueno…sí que lo es…pero ¡Déjame explicarlo!

Taemin se despertó también con los gritos de su Umma. Inmediatamente se puso colorado hasta las orejas al ver la situación, y se aferró al pecho de su novio para esconderse mientras se tapaba completamente con las sabanas. No tardó en empezar a hipar. Siempre lo hacía cuando se ponía muy nervioso.

Minho le miró, y no pudo evitar que una sonrisa apareciera en su rostro, aún en la situación en la que estaban ver a su novio colorado y avergonzado le causaba risa, ese era el Taemin del que estaba enamorado.
Key vio la expresión de ternura en el rostro del mayor y se relajó un poco. Sabia lo mucho que se amaban, pero aún así no podía evitar sentirse enojado con Minho por pervertir así a su niño.

– Sigo esperando una explicación. ¿¿Qué es lo que le has hecho a mi hijito??

Minho ya no estaba tan nervioso, tener a Taemin cerca le tranquilizaba, en cualquier situación, y no pudo evitar burlarse un poco de su Umma.

– Nada que no hayas hecho tu con Jonghyun-hyung

Jonghyun empezó a reírse des del umbral de la puerta donde se había quedado y Key entrecerró los ojos fingiéndose aún más enojado, aunque en el fondo el ingenioso comentario de su dongsaeng le divertía tanto como a su novio.

Que palo tener que actuar como la madre responsable, pero alguien tenía que hacerlo, si no los niños se le descontrolaban ya que el líder estaba demasiado ocupado con su amado pollo como para preocuparse de que hacían los maknaes en su intimidad….

– ¿Como te atreves a robar la inocencia de mi niño?

– A mi tu “niño” nunca me ha parecido muy inocente la verdad… – le replico recordando cómo se le había presentado esa mañana…

Taemin sacó un brazo de debajo la sabana donde se ocultaba y le propinó un afable puñetazo en el hombro para callarle.

– Vamos Keyssi, sabíamos que esto ocurriría des de antes de que empezaran a salir.

Eso era verdad, hacía mucho tiempo que se habían dado cuenta de lo mucho que se amaban esos dos, puede que hasta antes que ellos mismos.
Jong cogió a Key del brazo y le arrastró fuera de la habitación para dejar a los maknaes un poco de intimidad para levantarse. Key no se resistió aunque siguió mirando a Minho con ojos asesinos como diciendo “te estaré observando, vigila lo que haces”.

Minho le sonrió burlón mientras se alejaba, era consciente de que en el fondo Key solamente estaba haciendo su papel y que por más que se hiciera el enfadado, aceptaba que su “hijito” ya había crecido.
Minho retiró las sabanas de la cabeza de Taemin y le besó suavemente en la frente.

– Ya se han ido chaguia.

Este se incorporó y le dio un beso rápido.

– ¡Me pillo lo ducha primero! – le dijo mientras se incorporaba rápido, cogía ropa y se iba directo al baño, dejando a Minho mirándole boquiabierto. Era increíble como cambiaba el maknae cuando no estaba en presencia de su Umma… ¡¡Y le encantaba de las dos formas!!

Se puso a recoger su ropa tirada por la habitación sonriendo como un tonto mientras recordaba los acontecimientos de esa mañana, presintiendo que la vida ya no sería lo mismo a partir de entonces. Probablemente les terminarían regañando por dormir en los ensayos… aunque desde luego no iba a importarle lo más mínimo, ya encontraría momentos para descansar, aunque solo fuera en el coche, de repente las noches se le antojaban demasiado valiosas como para desperdiciarlas durmiendo…

KUROKO